Con Sofii teníamos historia, aproximadamente 6 meses siendo amantes y luego nos separamos por motivos de pareja. En ese tiempo de amantes nuestras relaciones sexuales fueron aumentando su intensidad, de una chica que estaba acostumbrada a ciertas cosas, se entrego a mí y conoció cosas que no conocía de su cuerpo y de sus gustos. Por ejemplo decía que no le gustaba que le practiquen sexo oral, que con acabar una vez ya era suficiente para ella, que le gustaba de tal forma y de tal forma no.
Pasaron casi año y medio de nuestro último encuentro, pero siempre siendo amigos y contándonos pormenores de nuestras vidas, nuestras alegrías y tristezas.
Una tarde la invito a caminar para despejar un poco y ponernos al día ya que uno de los dos, venía mal de amores.
La pase a buscar por su casa y con cruzar miradas me di cuenta que la llama seguía intacta. Caminando fuimos conversamos, llegamos a un descampado que era como tres cuadras y le dije acá hacemos un trote y luego seguimos caminando como para acelerar el ritmo. Trotamos ella se reía y se sentía libre. Terminamos la caminata volvimos a su casa, tomamos unos teres y no despedimos.
Al llegar a casa recibo un mensaje de ella diciéndome:
Hermosa tarde, me encanta salir y sentirme libre con vos
Yo: De nada, re linda tarde la verdad, podemos hacerlo más seguido.
No me respondió ni hablamos mas asi que me puse hacer cosas de la casa cocinarme algo. Más tarde cerca de las 12 me manda un msj: ¿No queres venir? Con ese presentimiento y esas ganas le dije: -“ me pego un baño y voy” ya insinuando lo que se venía.
Mientras me duchaba intentaba no frotarme mucho la pija porque ya la tenía a mil sabiendo lo que podía llegar a pasar. En mi mente recordabas tantas ocasiones que cogimos de una manera tan intensa con Sofii recordando esa noche que logró acabar 15 veces. Y lo teníamos con nuestro “record” una noche que nos entregamos en cuerpo y alma.
Me termino de duchar me cambio y salgo a su casa. Cuando me abre la puerta me dice: “Hola” con esa voz tierna que siempre me enloqueció y me da un tierno beso, un pico. Esos besos que tienen una “electricidad, ese hormigueo que te moviliza” me volvió loco y sin dudar le comí la boca de una forma desesperada, con esa química tan hermosa que tenemos. Acariciando su linda cola y comiéndonos la boca, me dice: “vamos a ducharnos” sin dudar seguimos besándonos mientras nos íbamos desvistiendo. La escena de las películas duchándose bajo las gotas que caen de la ducha las estábamos recreado. Besándonos apasionadamente con las más sensuales caricias enjabonando el cuerpo del otro. En el momento que yo enjabonaba su espalda y mi pija ya estaba dentro de los cachetes de su cola, pero sin penetrarla. Se da vuelta toma mi pija y la acomoda entre sus labios vaginales. Nos besábamos apasionadamente mientras realizábamos un movimiento pélvico de alguna forma masturbándonos los dos al otro con sus genitales. Salimos de ducharnos calientes a mil. Yo me seco desnudo sentado en su cama y cuando ella sale de ducharse tenia la toalla al cuerpo y otra en la cabeza y le digo:
-¿en serio tenés vergüenza que salís vestida?
-Decime vos, me responde y se tira arriba mío comiéndome la boca.
Yo tocándole la cola intento acomodarla para penetrarla y me dice vamos despacio tenemos toda la noche, me comienza a besar el cuello, baja lentamente, besa mi pecho mi panza, hasta que llega a mi pija completamente erecta, me mira con esos ojazos verdes, lo lame, y sin dar más vuelta lo mete entera en su boca, le da ritmo, se atraganta comiéndosela toda. Un éxtasis de placer me tiro rendido en su cama con los brazos abiertos mientras ella continua chupándomela muy pero muy rico y suave. Acompaña con su mano pajeandome mientras con la boca se lame y escupe la cabeza de una forma muy provocativa.
Lo bueno de tener esa química es conocer a la otra persona y reconocer momentos. Se da cuenta de lo caliente que estoy. Deja de chuparlo y sube besándome lentamente, me besa y en un movimiento brusco la giro y la tiro en su cama, me quedo sobre ella, la miro la beso. Rozo su vagina con mi pene mientras comienzo a besar su cuello, bajo un poco más, aprieto esos hermosos pechos talla 100 aprox, firmes, redondos, perfectos, los aprieto suavemente con mis dientes mientras les doy ritmo con mi lengua, ella se retuerce y gime de placer, paro de comer esas tetas perfectas, la miro, la acaricio suavemente su panza admirando la belleza de su cuerpo, me incorporo besando su panza mientras bajo lentamente separando sus piernas. Beso la parte internas de sus piernas generando esas cosquillas o espasmos involuntarios, recorriendo suave y lentamente llegando a su vagina, recorro con mi lengua sus labios generando ansiedad en ella que llegue a su clítoris, lo aprieto suavemente con mis labios mientras con mi lengua por detrás le doy ritmo, ella comienza a gemir, a retorcerse de placer, su cuerpo se descontrola, toma mi cabeza, esos gemidos leves ahora son gritos de placer en un frenesí de placer, yo siento sus momentos, me enloquece su gusto, su sabor, ella continua disfrutando hasta llegar al punto mas alto donde logra llegar a su clímax y su cuerpo se retuerce de placer. Un momento hermoso.
Continuara...
Pasaron casi año y medio de nuestro último encuentro, pero siempre siendo amigos y contándonos pormenores de nuestras vidas, nuestras alegrías y tristezas.
Una tarde la invito a caminar para despejar un poco y ponernos al día ya que uno de los dos, venía mal de amores.
La pase a buscar por su casa y con cruzar miradas me di cuenta que la llama seguía intacta. Caminando fuimos conversamos, llegamos a un descampado que era como tres cuadras y le dije acá hacemos un trote y luego seguimos caminando como para acelerar el ritmo. Trotamos ella se reía y se sentía libre. Terminamos la caminata volvimos a su casa, tomamos unos teres y no despedimos.
Al llegar a casa recibo un mensaje de ella diciéndome:
Hermosa tarde, me encanta salir y sentirme libre con vos
Yo: De nada, re linda tarde la verdad, podemos hacerlo más seguido.
No me respondió ni hablamos mas asi que me puse hacer cosas de la casa cocinarme algo. Más tarde cerca de las 12 me manda un msj: ¿No queres venir? Con ese presentimiento y esas ganas le dije: -“ me pego un baño y voy” ya insinuando lo que se venía.
Mientras me duchaba intentaba no frotarme mucho la pija porque ya la tenía a mil sabiendo lo que podía llegar a pasar. En mi mente recordabas tantas ocasiones que cogimos de una manera tan intensa con Sofii recordando esa noche que logró acabar 15 veces. Y lo teníamos con nuestro “record” una noche que nos entregamos en cuerpo y alma.
Me termino de duchar me cambio y salgo a su casa. Cuando me abre la puerta me dice: “Hola” con esa voz tierna que siempre me enloqueció y me da un tierno beso, un pico. Esos besos que tienen una “electricidad, ese hormigueo que te moviliza” me volvió loco y sin dudar le comí la boca de una forma desesperada, con esa química tan hermosa que tenemos. Acariciando su linda cola y comiéndonos la boca, me dice: “vamos a ducharnos” sin dudar seguimos besándonos mientras nos íbamos desvistiendo. La escena de las películas duchándose bajo las gotas que caen de la ducha las estábamos recreado. Besándonos apasionadamente con las más sensuales caricias enjabonando el cuerpo del otro. En el momento que yo enjabonaba su espalda y mi pija ya estaba dentro de los cachetes de su cola, pero sin penetrarla. Se da vuelta toma mi pija y la acomoda entre sus labios vaginales. Nos besábamos apasionadamente mientras realizábamos un movimiento pélvico de alguna forma masturbándonos los dos al otro con sus genitales. Salimos de ducharnos calientes a mil. Yo me seco desnudo sentado en su cama y cuando ella sale de ducharse tenia la toalla al cuerpo y otra en la cabeza y le digo:
-¿en serio tenés vergüenza que salís vestida?
-Decime vos, me responde y se tira arriba mío comiéndome la boca.
Yo tocándole la cola intento acomodarla para penetrarla y me dice vamos despacio tenemos toda la noche, me comienza a besar el cuello, baja lentamente, besa mi pecho mi panza, hasta que llega a mi pija completamente erecta, me mira con esos ojazos verdes, lo lame, y sin dar más vuelta lo mete entera en su boca, le da ritmo, se atraganta comiéndosela toda. Un éxtasis de placer me tiro rendido en su cama con los brazos abiertos mientras ella continua chupándomela muy pero muy rico y suave. Acompaña con su mano pajeandome mientras con la boca se lame y escupe la cabeza de una forma muy provocativa.
Lo bueno de tener esa química es conocer a la otra persona y reconocer momentos. Se da cuenta de lo caliente que estoy. Deja de chuparlo y sube besándome lentamente, me besa y en un movimiento brusco la giro y la tiro en su cama, me quedo sobre ella, la miro la beso. Rozo su vagina con mi pene mientras comienzo a besar su cuello, bajo un poco más, aprieto esos hermosos pechos talla 100 aprox, firmes, redondos, perfectos, los aprieto suavemente con mis dientes mientras les doy ritmo con mi lengua, ella se retuerce y gime de placer, paro de comer esas tetas perfectas, la miro, la acaricio suavemente su panza admirando la belleza de su cuerpo, me incorporo besando su panza mientras bajo lentamente separando sus piernas. Beso la parte internas de sus piernas generando esas cosquillas o espasmos involuntarios, recorriendo suave y lentamente llegando a su vagina, recorro con mi lengua sus labios generando ansiedad en ella que llegue a su clítoris, lo aprieto suavemente con mis labios mientras con mi lengua por detrás le doy ritmo, ella comienza a gemir, a retorcerse de placer, su cuerpo se descontrola, toma mi cabeza, esos gemidos leves ahora son gritos de placer en un frenesí de placer, yo siento sus momentos, me enloquece su gusto, su sabor, ella continua disfrutando hasta llegar al punto mas alto donde logra llegar a su clímax y su cuerpo se retuerce de placer. Un momento hermoso.
Continuara...
0 comentarios - ¿Como narrar la mejor noche sexual que tuve? Parte 1