Despues de petear al vecino mis ojos de pendeja alsada se habíanpuesto en el Kevin. Si, el papa de mis dos bendis mas grandes se llaman Kevin. ElKevin era justamente todo lo que estaba mal y ufff como me prendia fuego laconcha. Era un poco mas grande que yo, bien sarpado andaba con una banditafumando en la esquina tomando frizze, vino en botella cortada, todo tatuado ybardeando a la gorra al mejor estilo Lombardo. El sueño de toda turrita putitacomo yo y las conchuditas de mi barrio. El Kevin andaba por la vida creyéndose Leodi Caprio el pelotudo, claro no habia pendeja que no le estuviera atrás. Yo melo cruzaba siempre porque la hincha pelotas de mi vieja me mandaba a mi acomprar sus pastillas a la farmacia y doblando en la esquina de mi casa elsiempre estaba con los vagos. Yo apropósito cuando tenia que ir a buscar laspastillas de mi vieja me ponía toda puta mal. Quería llamar la atención de elcomo sea. Una tarde todavía de otoño pero no tan fría Sali vestida poco mas quepara ir al boliche. Lo iba a volver loco, sabia que el muy pelotudo iba a caerante semejante nena trola. Pase caminando despacito como sin darle pelota a queestaban ahí, pero relojeaba para asegurarme que el estuviera. Estaba, asiquecamine mas cerca de las casillas que de la longa de tierra que algunos llamancalle. Cuando pase delante de su bandita de delincuentes menie bien esta coladivina que dios me dio y que en ese momento era una bomba. Como decíamos enaquellos años “un camión con acoplado”. Me habia puesto un vestidito quenormalmente usaba en jodas del barrio, bien corto y bastante escotado. Además eraotoño y ver unas lindas piernas al desnudo no era usual. Los flacos se dieronvuelta todos a mirarme. Yo pase despacito y los mire con una sonrisa. No secomo todavía no me violaron entre los cinco, otros códigos supongo. Pero misojos se cruzaron con Kevin que sostenia la botella cortada con vino y mesonrio. Uffff se me prendio fuego toda la concha les juro. Sentí que latanguita se me habia empapado pero mal. “a este wacho yo me lo re cojo” pensabapero pase sin decir nada. Cuando me aleje me di media vuelta y vi que el Kevinme miraba fijo el orto. Caíste nene pensé, esta colita te volvió loco.
Al volver de la farmacia los cinco pares de ojos se habían clavadoen mi, y claro si de atrás el vestidito corto era una bomba de adelante tehacia fantasear con verme la tanga y la cajeta. Volvi a pasar despacito ycuando estuve lo suficiente cerca de Kevin le dije con mi mayor voz de nenaputa: “chau Kevin” soltando una risita. El wacho era el líder de su pelotudabanda yo sabia que no iba a quedar como un boludo delante de los amigos, asiquesin dudarlo salio detrás mio. Por lo general yo ponía nervioso a los pendejos,supongo que porque siempre tuve buen cuerpo y mucha actitud. Pero este wacho mehablaba riéndose como si yo fuera una mas. Eso me dio mas bronca todavía. Ni siquierame chamuyo un poco, me saludo normal y me pregunto dos boludeses sobre la saludde mi vieja. Pero yo, siempre con una carta mas, me baje un poquito el cierredel vestido mostrando un poco mas las tetas. Sutilmente como jugando pero el melas miro. No habia dudas que miro. Con su altura y yo siendo petisa se deberíanver divinas de ahí arriba. Redonditas tomando aire, como diciendo dale cagonveni tócame si tenes huevos.
Esa noche me lo volvi a cruzar en el almacen, yo estaba juntaba con una amigaen su casa y habíamos ido a comprar un frizze azul mas, la gloria. Justo,casualidad o no, cae el Kevin detrás mio. Estaba tomadito y se respiraba sualiento a escabio. Con sentirlo cerca se me puso mojada la concha. Para peornosotras veníamos escabiando hacia unas horas asique si sobria estaba desatadaya medio entonada me lo quería culear contra la pared del kiosco. No se quemierda de chamuyo barato me habrá dicho, pero yo ya tenia la concha ardiendo ylo miraba con unas ganas que me salía por la piel. Lo único que recuerdo fue “véngansea la joda del maxi” y nosotras putas regaladas salimos detrás del Kevin y subanda. Lo de Maxi era una de las casillas del fondo de la villa, caminamos unascuadras detrás de ellos pero Kevin se habia puesto pegadito a mi.
En la joda habia una banda de gente, todo el pendejerio dela villa estábamos ahí, salvo bueno los giles que estudiaban y esa mierda peroel resto estábamos todos. El Kevin se seguía haciendo el gil, me chamuyaba sipero hasta por ahí nomas. Me hablaba y también jodia con los amigos. Yo estabacon la concha caliente mal y mientras me convidaba un poco de vino empecé ajugarle un poco de manos. El Kevin dejo de boludear con los amigos y se pusobien pegado detrás mio, me apoyo toda. Yo sentí en mi cola lo que la villa decíaen los pasillos: “el Kevin tiene una flor de poronga”. Literal, sentí como unputo caño de agua de esos gordos gordos. Me puse mas loca, pero deciciprovocarlo un poco mas. Le empece a perrear moviéndole todo el orto. El acompañabalos pasos medio tosco pero cuando me apoyaba esa tremenda verga yo me mojabatoda. Tan caliente estaba que ni veinte minutos habremos perreado que me divuelta y me le puse ahí pegadito a el. Kevin agarro y me comio la boca de unbeso. Ufff como me chapo el hijo de puta, me hizo volar. No se si era la mezclade vino, frizze y porro o si yo ya estaba recontra caliente pero sentía laconcha empapadisima. Mientras me rompia la boca y me transaba como todo unmacho, me apretaba la cola con sus manos. Me habia levantado un poco el vestidoy según mi amiga en pleno transe yo tenia medio orto afuera y se me veía latanga tapándome la concha. La verdad, que carajo me importaba. Estuvimos transandoun buen rato mientras el me manoseaba la cola hasta que yo me arrime a su oído yle dije: “quiero que me cojas”. El Kevin ni se sorprendió, eso me calentó todavíamas. Me agarro fuerte de la mano y me dijo: “veni bebe”. Me llevo caminandorapidito de la mano mientras yo en pedo y sin soltar el vino gritaba boludeses.
Entramos en la piesa de maxi, el que hacia la joda. Era unapiesa chiquita de madera con una cama de una plaza, un buen parlante y unropero con mucha ropa. “te voy a pegar la cojida de tu vida pendeja” me dijo elKevin mientras me daba un par de chirlos en mi firme y sarpada cola que yaestaba mas de la mitad al aire. Yo quería sentír esa verga adentro mio peroprimero quería verla tenerla en mi boca, comprobar la leyenda del Kevin pijudo.Cuando le baje el jean y el bóxer ufff me amor. Que pedazo de verga ¡¡¡. Porquelos cachorros la tienen tan grande loco. Se me hizo agua la boca. Me le fuiencima de esa verga con toda mi boquita de pendeja petera. La tenia recontra alpalo bien parada bien cabezona. Se la empecé a chupar primero babeándosela todadesde la punta de la cabeza hasta los huevos. Le comi los huevos para volver asubir dándole besitos por el tronco hasta empezar a petear como la puta quesoy. Me atragante con su verga dos veces dejándosela toda babosa de mi saliva. ElKevin me levanto suavemente y me dijo: “ponete en cuatro bebe”. Yo taba comoloca super caliente tenia la concha mojadisima. El vestidito ya lo tenia tansubido que lo único que mi macho tuvo que hacer fue correrme un poco el hilitode la tanga. Me agarro por detrás apretándome los costados de la cola y memando la verga de una. Ni se preocupo en saber si yo estaba mojada, me la mandode una como un burro. Yo pegue un grito que se habrá escuchado en toda la joda.Me empezó a coger asi nomas sin forro sin nada a cara de perro. Yo apretaba lassabanas de la cama del maxi, les hacia un tremendo bollo de la verga que estabarecibiendo. Me pego cuatro chirlos bien duros que me dejaron la cola marcada. Nuncadejaba de darme verga. Yo gritaba como loca, siempre fui gritona siempre, peroestaba como loquita. La cama esa de mierda rechinaba toda se movia como unacalesita y parecía que se iba a partir en dos. El respaldo golpeaba contra lamadera de la pared. Kevin seguía dándome como un burro. Yo gritabadesaforadamente, no solo me encantaba quería que toda la villa supiera que lanena trola de la Nanu se estaba culeando al Kevin. Si bien el wacho era muybruto era muy tiempista y me hizo venirme como toda una reina. “hija de puta”fue todo lo que me dijo cuando literal le saque la verga de la concha con tantoflujo. No cualquiera me hace tener una acabada a chorros, pero el cachorrojustamente si. Me acabe todo. Quedo como loquito el. Que rápidamente volvió a metérmela.Me daba como cajón que no cierra, yo tenia la concha roja ya y el seguía. Me terminollenando toda de leche, me acabo todo adentro mio. Yo con el pedo que tenia medi cuenta que este atrevido me habia llenado de leche y cuando nos caimos losdos en la cama me desplome en sus brazos. “eee asete cargo si kedo preniadawacho” le dije mientras con mi dedo le seguía la línea de uno de sus tatuajes. “awantalora no pasa na” me dijo riéndose. Yo que me tome otro trago de vino me saliodel alma decirle: “olvídate ya fue culeame otra ve”.
Al volver de la farmacia los cinco pares de ojos se habían clavadoen mi, y claro si de atrás el vestidito corto era una bomba de adelante tehacia fantasear con verme la tanga y la cajeta. Volvi a pasar despacito ycuando estuve lo suficiente cerca de Kevin le dije con mi mayor voz de nenaputa: “chau Kevin” soltando una risita. El wacho era el líder de su pelotudabanda yo sabia que no iba a quedar como un boludo delante de los amigos, asiquesin dudarlo salio detrás mio. Por lo general yo ponía nervioso a los pendejos,supongo que porque siempre tuve buen cuerpo y mucha actitud. Pero este wacho mehablaba riéndose como si yo fuera una mas. Eso me dio mas bronca todavía. Ni siquierame chamuyo un poco, me saludo normal y me pregunto dos boludeses sobre la saludde mi vieja. Pero yo, siempre con una carta mas, me baje un poquito el cierredel vestido mostrando un poco mas las tetas. Sutilmente como jugando pero el melas miro. No habia dudas que miro. Con su altura y yo siendo petisa se deberíanver divinas de ahí arriba. Redonditas tomando aire, como diciendo dale cagonveni tócame si tenes huevos.
Esa noche me lo volvi a cruzar en el almacen, yo estaba juntaba con una amigaen su casa y habíamos ido a comprar un frizze azul mas, la gloria. Justo,casualidad o no, cae el Kevin detrás mio. Estaba tomadito y se respiraba sualiento a escabio. Con sentirlo cerca se me puso mojada la concha. Para peornosotras veníamos escabiando hacia unas horas asique si sobria estaba desatadaya medio entonada me lo quería culear contra la pared del kiosco. No se quemierda de chamuyo barato me habrá dicho, pero yo ya tenia la concha ardiendo ylo miraba con unas ganas que me salía por la piel. Lo único que recuerdo fue “véngansea la joda del maxi” y nosotras putas regaladas salimos detrás del Kevin y subanda. Lo de Maxi era una de las casillas del fondo de la villa, caminamos unascuadras detrás de ellos pero Kevin se habia puesto pegadito a mi.
En la joda habia una banda de gente, todo el pendejerio dela villa estábamos ahí, salvo bueno los giles que estudiaban y esa mierda peroel resto estábamos todos. El Kevin se seguía haciendo el gil, me chamuyaba sipero hasta por ahí nomas. Me hablaba y también jodia con los amigos. Yo estabacon la concha caliente mal y mientras me convidaba un poco de vino empecé ajugarle un poco de manos. El Kevin dejo de boludear con los amigos y se pusobien pegado detrás mio, me apoyo toda. Yo sentí en mi cola lo que la villa decíaen los pasillos: “el Kevin tiene una flor de poronga”. Literal, sentí como unputo caño de agua de esos gordos gordos. Me puse mas loca, pero deciciprovocarlo un poco mas. Le empece a perrear moviéndole todo el orto. El acompañabalos pasos medio tosco pero cuando me apoyaba esa tremenda verga yo me mojabatoda. Tan caliente estaba que ni veinte minutos habremos perreado que me divuelta y me le puse ahí pegadito a el. Kevin agarro y me comio la boca de unbeso. Ufff como me chapo el hijo de puta, me hizo volar. No se si era la mezclade vino, frizze y porro o si yo ya estaba recontra caliente pero sentía laconcha empapadisima. Mientras me rompia la boca y me transaba como todo unmacho, me apretaba la cola con sus manos. Me habia levantado un poco el vestidoy según mi amiga en pleno transe yo tenia medio orto afuera y se me veía latanga tapándome la concha. La verdad, que carajo me importaba. Estuvimos transandoun buen rato mientras el me manoseaba la cola hasta que yo me arrime a su oído yle dije: “quiero que me cojas”. El Kevin ni se sorprendió, eso me calentó todavíamas. Me agarro fuerte de la mano y me dijo: “veni bebe”. Me llevo caminandorapidito de la mano mientras yo en pedo y sin soltar el vino gritaba boludeses.
Entramos en la piesa de maxi, el que hacia la joda. Era unapiesa chiquita de madera con una cama de una plaza, un buen parlante y unropero con mucha ropa. “te voy a pegar la cojida de tu vida pendeja” me dijo elKevin mientras me daba un par de chirlos en mi firme y sarpada cola que yaestaba mas de la mitad al aire. Yo quería sentír esa verga adentro mio peroprimero quería verla tenerla en mi boca, comprobar la leyenda del Kevin pijudo.Cuando le baje el jean y el bóxer ufff me amor. Que pedazo de verga ¡¡¡. Porquelos cachorros la tienen tan grande loco. Se me hizo agua la boca. Me le fuiencima de esa verga con toda mi boquita de pendeja petera. La tenia recontra alpalo bien parada bien cabezona. Se la empecé a chupar primero babeándosela todadesde la punta de la cabeza hasta los huevos. Le comi los huevos para volver asubir dándole besitos por el tronco hasta empezar a petear como la puta quesoy. Me atragante con su verga dos veces dejándosela toda babosa de mi saliva. ElKevin me levanto suavemente y me dijo: “ponete en cuatro bebe”. Yo taba comoloca super caliente tenia la concha mojadisima. El vestidito ya lo tenia tansubido que lo único que mi macho tuvo que hacer fue correrme un poco el hilitode la tanga. Me agarro por detrás apretándome los costados de la cola y memando la verga de una. Ni se preocupo en saber si yo estaba mojada, me la mandode una como un burro. Yo pegue un grito que se habrá escuchado en toda la joda.Me empezó a coger asi nomas sin forro sin nada a cara de perro. Yo apretaba lassabanas de la cama del maxi, les hacia un tremendo bollo de la verga que estabarecibiendo. Me pego cuatro chirlos bien duros que me dejaron la cola marcada. Nuncadejaba de darme verga. Yo gritaba como loca, siempre fui gritona siempre, peroestaba como loquita. La cama esa de mierda rechinaba toda se movia como unacalesita y parecía que se iba a partir en dos. El respaldo golpeaba contra lamadera de la pared. Kevin seguía dándome como un burro. Yo gritabadesaforadamente, no solo me encantaba quería que toda la villa supiera que lanena trola de la Nanu se estaba culeando al Kevin. Si bien el wacho era muybruto era muy tiempista y me hizo venirme como toda una reina. “hija de puta”fue todo lo que me dijo cuando literal le saque la verga de la concha con tantoflujo. No cualquiera me hace tener una acabada a chorros, pero el cachorrojustamente si. Me acabe todo. Quedo como loquito el. Que rápidamente volvió a metérmela.Me daba como cajón que no cierra, yo tenia la concha roja ya y el seguía. Me terminollenando toda de leche, me acabo todo adentro mio. Yo con el pedo que tenia medi cuenta que este atrevido me habia llenado de leche y cuando nos caimos losdos en la cama me desplome en sus brazos. “eee asete cargo si kedo preniadawacho” le dije mientras con mi dedo le seguía la línea de uno de sus tatuajes. “awantalora no pasa na” me dijo riéndose. Yo que me tome otro trago de vino me saliodel alma decirle: “olvídate ya fue culeame otra ve”.
2 comentarios - soy la turrita mas trola de la joda