Katherine Riveros era una joven adolescente, vivía en un hogar bastante conservador y tradicional, era hija única por lo que contaba con toda la atención de sus padres, sin embargo, como cada adolescente comienza a experimentar cambios en su cuerpo que la tienen algo agitada.
— Álvaro me preocupa un poco la_ni.ña -

"¿Cuál es el problema, mujer?" Álvaro le preguntó a su esposa.
"Bueno, ella usa faldas más cortas y sus blusas son más pequeñas", respondió la esposa.
"Mi amor, la_ni está creciendo, y es normal que empiece a compararse con sus compañeros, seguramente todos están locos por algún chico de la escuela. -
—Sí, pero no me gusta cómo se viste, me incomoda que atraiga miradas-
—Miriam Caballero, bueno, llévala a comprar ropa nueva y ya está —respondió Álvaro.
"Es justo lo que me da miedo, la_ni-ña levanta muchas miradas, tengo miedo de que nos vayan a hacer algo. Eres un hombre, ¿no te das cuenta?"
— Bueno, a decir verdad, claro que me doy cuenta, Katherine Riveros ya es una jovencita y su cuerpo, bueno, ya es el de una mujer, y entiendo por qué los hombres la ven, ella tiene un.............Me entiendes, ¿no?
"Te refieres a su............. "Dilo, está bien, eres su padre y estamos tratando de resolver el problema"
"Miriam Caballero, te será imposible solucionarlo, ¿qué vas a hacer, reducir el culo que tiene la_ni-ña?"
"Alvaro, por el amor de Dios, ese vocabulario, pero claro que no, sólo lo que me preocupa, ¿y si lo tomas?"
"¿Comprarle ropa haría alguna diferencia?" preguntó Álvaro.
"Bueno, sí, eres su papá, te tendrían miedo, nadie se acercaría a él, Solo, asegúrate de que elija ropa decente, sin faldas, sin escotes, no voy a dejar que la_ni-ña me convierta en una puta"

"Bueno, si eso te da tranquilidad, está bien, lo aceptaré", respondió Álvaro.
"¿A dónde me vas a llevar?" Katherine Riveros se entrometió cuando entraba a la cocina donde hablaban sus padres.
Katherine Riveros vestía pantalones cortos demasiado cortos y ajustados, sus labios vaginales estaban marcados al frente y destacaba su enorme culo, que mostraba una fina tanga debajo de los pantalones cortos, además de su fina blusa que mostraba sus pezones de pie.
"Vamos a comprarte ropa, mi amor", respondió Álvaro.
"¡De verdad, SÍ!" reaccionó Katherine Riveros.
—Pero hija, la ropa que usas normalmente está prohibida, tu papá te la va a elegir —respondió Miriam Caballero.
"¿Qué tienes el que yo uso?" Katherine Riveros respondió al mismo tiempo que se dio la vuelta para ser vista, resaltando sus ricas nalgas.
-Hija, no tengo por qué decirlo ¿verdad? Miriam Caballero habló.
—Bueno, si no me lo dices, nunca lo sabré —respondió Katherine Riveros.
"¡Tu culo, hija, tus nalgas!" gritó Miriam Caballero desesperadamente.

"¿Mi culo? ¿Qué tienen mis nalgas? le preguntó a Katherine Riveros al mismo tiempo que giró la cabeza hacia atrás para intentar observar su trasero ella misma.
"¡Díselo, Álvaro!" ordenó a Miriam Caballero.
"¿Qué tienen mis nalgas, papi?" le preguntó a Katherine Riveros mientras se giraba para dejar que su padre la observara.
"Hija, entonces................ nada, lo veo perfectamente-
— ¿Crees que papá?-
"¡ÁLVARO!" gritó Miriam Caballero mientras abría bien los ojos mirando a su marido
"Bueno, en realidad a tu mamá no le gusta que uses ropa tan ajustada, siente que te ven mucho en la calle", respondió Álvaro con calma.
"Pero nunca me hacen nada, no me pueden hacer nada, ¿qué tiene que verme?
Katherine Riveros se dio la vuelta nuevamente para ofrecerle una vista espectacular de sus nalgas a su propio padre.
— Ei bine..................-
"¡ÁLVARO!" interrumpió nuevamente a Miriam Caballero, mirando fijamente a su marido.
—Sí, hija, un poquito, no está bien que te exhibas así, te pueden hacer algo —respondió Álvaro.
-Bueno, entonces intentaré no hacerlo más, pero si me vas a llevar a comprar más ropa, ¿no? -preguntó Katherine Riveros.
"Por supuesto mi amor, ve y cámbiate, te esperaré aquí abajo"

Katherine Riveros partió rápidamente hacia su habitación, dejando a la pareja sola nuevamente en la cocina.
"Álvaro, ¿eres un idiota o qué te pasa?"
"Ahora bien, hice lo que me pediste que hiciera"
—Otro poquito y tú la_ni.ña —respondió furiosamente Miriam Caballero.

—No digas tonterías, ella es mi hija-
— Bueno, hace un momento no lo parecía, tu mirada en sus nalgas, ¿crees que no lo noté?, tus ojos brillaban con sus pantalones cortos, ¿no te emociona?-
—Te equivocas de cabeza Miriam Caballero-
"La que es mala eres tú, que sea la última vez que la mires de una manera tan lasciva, maldito cerdo"
"Me pediste que la viera, ¿qué esperabas ver con los ojos cerrados?"
"No ahí, entiendo que eres un hombre, y la_ni-ña no está nada mal, no me molesta que hayas desviado la mirada, es natural, lo que me molesta es cómo brillaban tus ojos cuando se dio la vuelta"
—Disculpe mi amor, no volverá a suceder-
Álvaro aprovechó para abrazar a su esposa por detrás, sosteniéndole su cosa que ya estaba erguida.
— Álvaro, lo estás juntando todo y ya es muy difícil-
— ¿No te gusta?-
— mhhhhhhhhhh, ahhhhhhhhhhh, me encanta, pero Katherine Riveros puede vernos-
— Deja que nos vea, así aprende-
— Álvaro estás loco!, mhhhhh Dios, qué duro se siente-
Álvaro comenzó a bajarse los leggings que llevaba su esposa, pero no logró bajarlos mucho.
"No, veamos, ahora bájate, primero no quiero que Katherine Riveros nos vea y segundo, no serás así para ella, ¿verdad?"
"¿Por ella?" -preguntó Álvaro sorprendido.
"No te dejes engañar, qué coincidencia que te pongas cachonda después de que tu hija te muestra las nalgas que tiene. -
"Y si algo anda mal, no le estoy haciendo nada a él, te lo estoy haciendo a ti."
"Estoy listo papi, ¿nos vamos?" interrumpió a Katherine Riveros entrando nuevamente a la cocina.
Fueron al centro comercial, luego de comprar un helado, observando varias tiendas, decidieron comprar en una de ellas.
"Mira papi, ven, ayúdame, toma esto para mí, toma este, quédate aquí, este también"
Katherine Riveros comenzó a elegir ropa para probarse, usando a su padre como perchero, luego fueron al camerino.
"Señorita, simplemente dejaré la ropa y me iré", dijo Álvaro al encargado de los probadores.
"Lo siento, la ropa no puede estar en el suelo y no creo que quepa toda eso en los estantes. - Respondió el de seguridad.

— Entiendo, bueno hija, tómate un poquito y sal a buscar más cuando termines y así sucesivamente. -
Katherine Riveros tomó algunas prendas y entró en uno de los camerinos vacíos, su padre esperó la entrada, sin embargo, después de unos minutos.
"Señor, ¿qué pasa con la señorita?" El oficial de seguridad se dirigió a Álvaro.
— Es mi hija-
—Sabes qué, Pasele, hay mucha gente y me molesta más aquí en la entrada, ¿viste por dónde entraste?
—Sí, lo vi, muchas gracias-
Álvaro caminaba hacia el camerino de su hija llevando la ropa restante y llamó a la puerta.
— ¡Toc, toc!- Soy mi hija, ábreme, toma la ropa que falta-
— ¡Ah, sí papá, gracias!-
Había mucha gente pasando y empujando, así que Katherine Riveros se dio cuenta de esto y dijo:
"Vamos papá, está bien, es un caos aquí afuera, voy a terminar"
Álvaro estaba sentado en un banco muy pequeño que había allí, y de hecho, la ropa tenía que estar postrada en el suelo porque no le quedaba bien.
—¿Te gusta este papi?-
Katherine Riveros ya llevaba una minifalda vaquera azul, bastante cerca del cuerpo, dejando al descubierto su ajustado culo, que por el tamaño del vestidor, las nalgas de Katherine Riveros estaban a pocos centímetros de la cara de su padre.

"Amor mío, te ves increíble, pero a tu mamá no le va a gustar"
"Lo sé, por eso llevo esta otra ropa para mamá, pero esta es para mí, vas a guardar el secreto, ¿verdad?"
— Hija, no sé, tu mamá tiene razón, atraes mucha atención y no me gustaría que te pasara algo malo. -
"Pero ella no tiene por qué saberlo, además de que me cuidas, sé cómo son los hombres y qué les gusta, ¿o no te gustaba ver chicas jóvenes a mi edad?"
"HIJA, por el amor de Dios, ¿cuáles son esas preguntas?"
"Estamos en confianza papá, dime, ¿ves mi buen trasero con esto?"
— ¡KATHERINE RIVEROS!, ¿desde cuándo perdemos el respeto mutuo?-

"No nos hemos perdido nada, no estamos haciendo nada malo, se supone que el padre es el primer mejor amigo de su hija, ¿verdad?"
"Bueno, para decirte la verdad, tienes razón, prefiero que me veas con confianza que que te escondas"
"Verás, entonces, tenga o no un buen trasero, necesito la validación de un hombre"
— Bueno, si tienes una hija, y bastante-
"Entonces, ¿dirías que tengo un buen culo?"
Luego Katherine Riveros dio dos pasos atrás para que su padre pudiera mirar aún más de cerca el culo que llevaba.
— Hija, me resulta difícil expresarme contigo-
"Adelante papá, dilo tal como naciste, no soy mojigato, no tengo miedo, sé muchas más palabras de las que crees"
En ese momento, Katherine Riveros se inclinó un poco hacia adelante para resaltar aún más las nalgas de su padre.
— Culte mi amor, vargas tremendo culto para tu edad-
"Sí papá, perfecto, es la validación que necesitaba, así que tomaré esta y será un secreto entre los dos"
— ¿Por qué necesitas mi validación como hombre, cariño?-
—Tengo novio y ya está en la universidad, es muy guapo y sus compañeros mayores quieren quitármelo, obviamente no quedará ninguna hija tuya, ¿verdad?-
"Cariño, no me gusta que salgas con chicos mayores, son más abusivos y te harán daño"
"¿Me vas a guardar el secreto o no, si no no te contaré mis cosas"

"Está bien, no diré nada."
—Papá perfecto, ahora dime qué piensas de esto, cierra los ojos-
Álvaro cerró los ojos mientras su hija se cambiaba de ropa nuevamente.
— Los papás, ábrelos-
Katherine Riveros llevaba leggings que resaltaban su figura prominente.
— Katherine Riveros Dios mío, te ves increíble-
— SI, ¿te gustan?-
Katherine Riveros una vez más le dio la espalda a su padre para inclinarse hacia adelante y dejar el enorme corazón que formaba sus pantalones cortos a la vista de su padre.
"Mi amor, qué nalgas eres. -
"La herencia de la madre", respondió Katherine Riveros.
"Mi vida, creo que tienes más que tu mami"

-Papá, dime, ¿cómo se siente mamá, es decir, si son suaves o duras?
— Bueno, cuando era joven como tú, eran duros, ahora son más suaves-
— ¿Crees que a mi novio le gustan mis nalgas?, ¿Te gustarían?-
"No lo sé, tendría que sentirlos, ¿no crees?" dijo Álvaro.
—Bueno, adelante, papi, juega un poco y dime tu opinión como hombre
Katherine Riveros se inclinó de espaldas a su padre y le ofreció el tremendo culo cubierto únicamente por leggings.
"¡UFF! Mi reina, son muy duros-
— Dame una calificación del 1 al 10-
— Creo que un 11-
"¡Ay! Papá, ¿te gustaron tanto?
"Amor mío, estás bien Nalgona, perdóname, sé que está mal, pero antes de tu padre yo también soy un hombre. -
"Papá, ¿te gusta mi culo?"
Álvaro continuó frotando las nalgas de su hija mientras ella hablaba.
—La verdad es que sí, y mucho-

— ¿Mamá no te llena?-
—Tu mami está muy bien, ella también tiene un cuerpo bonito, pero chicas jóvenes como tú la golpean. -
—Levantas mi ego papi, cualquier mujer se siente importante cuando es deseada. -
"Hija, cariño, ¿no tienes ropa interior? -
-No, papi, me lo quité porque está muy marcado
Álvaro comenzó a bajar la mano hacia el conejito de su ni_ña,
— ¡PAPI!, ¡ahí no!, ¡ahhhhhh!-
— ¿No te gusta?-
— ¡SÍ!, Pero, ahhhhhhhhhhhh, mmmhhhhhhhhhhh!-

"Esto está mal papi, no deberías....... ¡ahhhhhhhhhhh!-
"Si tú no dices nada, yo no digo nada", dijo Álvaro.
"Papá, eso no es todo....... ahhhhhhhhhhhh
Álvaro continuó masturbando a su hija sobre sus leggings mientras ella le daba una espalda empinada.
"Bueno, no me dejas papi, no me molesta, es solo que......... mmmmmmhmmhmhm ahhhhhhhhh-
"Lo prohibido es lo más rico, hija."
— SÍ, PERO..... mhhmhhhhhh ahahaaaah-

Katherine Riveros se enderezó y se giró frente a su padre, quien permaneció sentado en el banco del vestuario.
"Papá, esto es muy, muy malo, lo sabes, lo sé, pero los dos estamos muy calientes, no me molesta que me toques, pero es solo eso, ¿está bien?"
"Sí mi amor, ¿puedes frotarte contra mí?"
—¿Cómo lo quieres papi?-
"Bueno, me gustaría que te sentaras sobre mi espalda y frotaras ese trasero para quitarme mi amor. -
Katherine Riveros así lo hizo, volvió a darle la espalda a su padre, se sentó en su regazo, hasta que sus nalgas perfectas aplastaron el candado de su padre.
— ¡UFFF! Mi reina, qué nalgas mata mi pequeña
— ¿Te gustan las nalgas de tu papá princesa?-
—Mucha hija-

—¿Soy más grande que mamá?-
—Pero mucho más mi reina, déjame disfrutar de tu culo-
Katherine Riveros comenzó a moverse en círculos una y otra vez sobre su padre, masajeando su candado a través de su ropa y su trasero.
—Así de buena eres mami, qué deliciosa te mueves-
"¿Te gusta la forma en que lo hace tu papá princesa?
— AHHHHH!! MHHHHHH!! Muy buena mami-
— Mhhhhhhhhhhmmmmmm Papá, qué grande te sientes, ¿no quieres liberarla?-
"¿Quieres verla, corazón?"
— Sacatela papi-
Entonces Álvaro salió del bar para mostrárselo a su pequeña hija.
— ¡PAPÁ!, Dios mío, qué cosa tienes
— ¿Te gusta el amor?-
— ¡Por supuesto que lo es!, es enorme-
—Puedes tocarlo si quieres-

Katherine Riveros no perdió la oportunidad de tomarlo con la mano.
"¡PAPÁ, UFF!, no cierra la mano, es muy gorda y te revientan las venas, qué rico te ves"
—¿Puedo ponértelo, hija?-
— UFFF, ¿esta cosa?, ni siquiera me meto en eso, además eso me asusta más, no deberíamos estar haciendo esto.
"Sólo la propina", dijo Álvaro.
— No podemos, y menos aún aquí-
"Pero no puedes dejarme así", dijo Álvaro.
—Tienes razón papi, lo resolveré-
Entonces Katherine Riveros comenzó a masturbar a su padre usando ambas manos porque no podía usar sólo una.
FAP!! FAP!! FAP!! - La mano de Katherine Riveros subía y bajaba sobre el enorme falo de su padre.
— MHHHHH Chica mía, ¡qué deliciosa eres!,
¡FAP! ¡FAP! FAP!! - Katherine Riveros aumentó el ritmo
— Papá, qué grillete llevas, tengo que usar ambas manos-
¡FAP! ¡FAP! ¡FAP!- El líquido preseminal estaba empezando a drenar.

"¿Te gusta cómo te masturba tu pequeña niña?"
¡FAP! ¡FAP! FAP! - Líquido goteado entre los dedos de KATHERINE RIVEROS
— ¿Por qué no imaginaste que era tan bueno en-
FAP!! FAP!! FAP!! - Las manos de Katherine Riveros estaban empapadas en el líquido de su padre.
— AAAHHHHH MHHHHHHHHHHH
MHMHMHMHMHHM AHHHHH
— Mi reina, qué buena eres-
FAP!! FAP!! FAP!! -La velocidad de las manos de Katherine Riveros aumentó.
—¿Mamá lo hace igual de bien?-
¡FAP! FAP!! FAP!! - La polla de Álvaro empezó a hincharse más

— Lo haces mejor que ella, ¿también tienes mejor pene que ella?-
FAP!! FAP!! FAP!!! -
"¿Quieres averiguarlo?" le preguntó a Katherine Riveros
FAP!! FAP!! FAP!!
Entonces Álvaro agarró la cabeza de su hija y la hundió hasta el fondo, estrangulándola un poco.
¡GLUP! ¡GLUP! ¡GLUP!- La boca de Katherine Riveros empezó a sonar
— ¡Mi niña, qué deliciosa la amamantas!-
¡¡ESTÚPIDO!! ¡¡ESTÚPIDO!! ¡¡ESTÚPIDO!!
— Eres un corazón de puta-
¡¡ESTÚPIDO!! ¡¡ESTÚPIDO!! ESTÚPIDO!! -
Álvaro se burlaba de su hija y continuamente la aplastaba contra su polla, Katherine Riveros ni siquiera se inmutaba

¡¡ESTÚPIDO!! ¡¡ESTÚPIDO!! ¡¡ESTÚPIDO!!
"Amor mío, ni siquiera te ahogas, qué bueno eres."
Katherine Riveros se sacó la polla de la boca por un momento, goteando hilos e hilos del líquido de su padre a través de su boca.
"Soy tu perra papi, trátame como una de tus putas"
Álvaro comenzó a azotar nuevamente a su hija contra su polla, provocando que ella se lo tragara todo.
¡¡ESTÚPIDO!! ¡¡ESTÚPIDO!! ¡¡ESTÚPIDO!!
"Qué pequeña puta, qué deliciosa la madre de mi hijo,"
GLUP GLUP GLUP- El líquido comenzó a drenar por las comisuras de la boca de KATHERINE RIVEROS.
"¿Puedo ponértelos en la cara, mi niña?"
¡¡ESTÚPIDO!! ¡ESTÚPIDO! ¡¡ESTÚPIDO!!

Tíralos donde quieras papi, ¡soy tu perra ahora mismo!"
¡¡ESTÚPIDO!! ¡¡ESTÚPIDO!! ¡¡ESTÚPIDO!!
Álvaro sujetó a su princesa por el cuello, pues no estaba lejos de terminar, cuando de repente.
— ¡Toc! ¡golpea!" Llamaron a la puerta del camerino.
"¿Está todo bien ahí dentro?" -preguntó el guardia de seguridad.
Después de que Álvaro sometió a su Princesa en el camerino de esa tienda con la ayuda del gerente llamado Cristal, llegó el momento de irse a casa, ambos se sintieron extraños y no hablaron por un tiempo, hasta que se rompió el hielo en el auto con las siguientes palabras:
— En el coche-
"Hija, yo..... lo que pasó allí............-
—No, no te preocupes papá, no tienes que explicarme nada —respondió Katherine Riveros.
—No, hija, acabo de eyacular dentro de ti, ¿no tengo que explicarte nada?

"Si no te molesta, preferiría que no lo hicieras."
"¿Te sientes sucio?" preguntó Álvaro intrigado.
— No, me siento mal conmigo mismo por corresponderte. -
"Lo entiendo, sólo déjame añadir que no hicimos nada malo"
"¡¿Nada malo!?, ¡Papá!, arrojaste tu semen dentro de mí, ¿Nada malo? - Katherine Riveros en Verdad estaba molesta.
"Mi amor, pero ¿por qué no dijiste nada?"
"No sé, eso es lo que me confunde, de repente quise gritar, luego llorar, quise golpearte, pero también me sentí bien, y sobre todo...... ese Cristal, me manipulo para darte placer-
"Hija, las dos estábamos buenísimas, y lo que pasó allí fue lo que hacen un hombre y una mujer cuando se encienden, en ese momento no eras mi hija, solo una mujer"
Katherine Riveros se quedó pensativa por un momento viendo pasar las cosas por la ventanilla del coche y luego dijo:
—¿Crees?-
"Sí, hija, realmente no lo hiciste conmigo, con tu padre, ese......... ese.......... bueno, ya sabes", tartamudeó Álvaro
"Vergüenza, así se llama, las cosas por su nombre, después de lo que pasó, todavía te vuelves decente", respondió Katherine Riveros nuevamente molesta.
— Bueno, ese "Dick" que entró en ti no era mío, era el de un hombre atractivo, y ese "Vagina" no era tuyo, era el de una mujer atractiva, así que Moralmente no hicimos nada malo-
Una vez más Katherine Riveros escuchó a su padre sin siquiera mirarlo, su mirada todavía estaba fija en la ventanilla del coche.

"Bueno, si lo vemos así, no suena tan serio, sería como haber estado en un juego de rol", dijo Katherine Riveros mientras se mordía las uñas.
— Exactamente mi amor, princesa, no pasó nada grave, me gustó mucho cómo te sentiste, esos asientos tuyos eran espectaculares. -
—Papá, lo siento —Katherine Riveros se cubrió la cara de vergüenza.
— Y estabas muy cerrada, se nota lo joven que eres, estoy muy orgullosa de ti cariño, me diste mucho placer con ese palo que tiramos al camerino. -
"¡Ahora!" gritó Katherine Riveros sin descubrirse el rostro.
"Qué, no te gustó lo que sentías, dime la verdad", preguntó Álvaro intrigado.

Katherine Riveros tardó unos minutos en recuperar el aliento y la vergüenza que sentía se aliviará un poco.
—Bueno, sí, un poco, me gustó —respondió tímidamente Katherine Riveros.
— Doar un poquito?-
— ¡Está bien, mucho!, la verdad es que también lo disfruté, precisamente eso me hace sentir culpable. -
"Pero ya os dije que no hicimos nada moralmente malo, porque en aquella época no éramos padre e hija.
—Sí, si lo vemos así ya no se siente tan mal-
—¿Por qué mencionaste a Cristal?, ¿Qué quieres decir con que te manipulo?-
— Ella me dijo cosas para soportar tu pene, me metió en la cabeza que estoy aquí para darte placer y que tienes derecho sobre mi cuerpo porque él es mi papá-
-¿Te dijo eso? ¿Y tú qué opinas?
— Bueno, no debería ser así, sin embargo, me calentó la idea de ser tu mujercita, sé que te estoy devolviendo algo de todo lo que has hecho por mí, que mi cuerpo te da placer, me gustó-

— Mami, a mí también me gustó mucho, me atendiste muy bien, y a partir de hoy será nuestro secreto, ganaste el nuevo teléfono que querías-
"De verdad, ¿no estás jugando, papá, te amo!" Entonces Katherine Riveros se acercó para besar a su padre en la mejilla.
"Sí cariño, te lo compro mañana, y mientras sigas comportándote tan bien conmigo como en el vestuario, sabré cómo recompensarte"
— Papá, estas...........................¿Me estas agarrando de tu puta?-
"Para nada cariño, sólo digo que si quieres más cosas, el vestuario puede servir como moneda de cambio"
Katherine Riveros se mostró pensativa por un momento y luego dijo:
"¿Qué pasa si quiero un bolso nuevo?" le preguntó intrigada Katherine Riveros.
"Entonces sabrías cuánto cuesta, ¿no?"

Katherine Riveros se giró para ver a su padre que conducía con los ojos bien abiertos, pensó por un momento, se ató el pelo y se agachó a la altura de las piernas de su padre.
"Mi amor, de qué pagador saliste", dijo Álvaro mientras se dejaba amar por su hija.
Katherine Riveros se desabrochó los pantalones, se abrió la cremallera, metió la mano para sacar la polla de su propio padre como resorte.
— ¡Uff por el amor de Dios, papá!-
— ¿Ya no te gustó? - preguntó Álvaro mientras conducía.
"Me encanta, está muy gorda, mira cómo tus venas están marcadas por todas partes, ¿te excita tener a tu pequeña aquí, no es un viejo pervertido?"
Katherine Riveros permaneció agachada sobre las piernas de su padre a pocos centímetros de su miembro, masturbándolo ligeramente con la mano.
— ¡Uff! mi reina, por supuesto que mi princesa me hace, ¿te has visto en un espejo mami?"
¡FAP! ¡FAP! ¡FAP! ¡FAP! - Katherine Riveros comenzó a masturbar a su padre más rápido.
"Mi reina, lo haces bien, tienes la mano caliente."

¡FAP! ¡FAP! ¡FAP! ¡FAP! ¡FAP! - La polla de Álvaro comenzó a drenar el líquido preseminal que manchaba la mano de su hija.
"Uff papá, ni siquiera me cierra la mano, es muy gorda, ¿si me hubiera pasado todo esto hace un rato?"
¡FAP! ¡FAP! ¡FAP! ¡FAP! - La mano de Katherine Riveros ya estaba llena de líquido preseminal.
— Entro en ti todo mi amor, hasta el último centímetro entró en las profundidades de tu útero. -
¡FAP! ¡FAP! ¡FAP! ¡FAP! -
"Dios papá, siento todas tus venas en mi mano"
¡FAP! ¡FAP! ¡FAP! ¡FAP! ¡FAP! -
-Mi amor, ya era mucha mano, ¿no? dijo Álvaro

—Mi papá es tan pervertido - respondió Katherine Riveros.
Entonces Katherine Riveros abrió la boca para tragarse el inmenso, hordo y venoso gallo de su padre, teniendo dificultad para tragarlo, porque no era tan sencillo meterse esa monstruosidad en la boca.
—GLUP! ¡GLUP! ¡GLUP! ¡GLUP! - Sonaba la saliva de Katherine Riveros.
"Oh mi reina, qué rica es la madre mi princesa"
— ¡GLUP! ¡GLUP! ¡GLUP! ¡GLUP! - La saliva comenzó a gotear de las comisuras de los labios de Katherine Riveros.
"Mami, ¿quién te enseñó a usar la boca así?"
— ¡GLUP! ¡GLUP! ¡GLUP! ¡GLUP! - Katherine Riveros aumentó el ritmo de la mamada
"Niña mía, lo haces mejor que tu madre"
—GLUP! ¡GLUP! ¡GLUP! ¡GLUP! - Katherine Riveros se dirigió constantemente.
"Mi vida, cómela. Cada princesa, quiero sentir tu campana"
— ¡ARGH! ¡ARGH! ¡ARGH!- Katherine Riveros se atragantó con el tremendo grillete de su padre
"Cariño mío, siento tu campana, está deliciosa."
¡GLUP! ¡GLUP! ¡ARGH! ¡ARGH! ¡ARGH! - Katherine Riveros combinó pequeñas mamadas con intentos de garganta profunda.

"Niña, ¿quieres ganar algo más que un teléfono y el bolso?"
— ARGH!! ¡¡GLUP!! ARGH!! ¡¡GLUP!! ARGH!! - Katherine Riveros interrumpió la mamada para poder hablar.
"Te escucho papá", respondió Katherine Riveros con hilos de líquido cayendo de su boca al auto.
—Dale un capricho a papá, mi amor-
"¿Cómo quieres que mime al mejor papá del mundo?" -preguntó Katherine Riveros.
— Déjame correrme en tu boca-
-Bueno, sí, papá, si no cómo, no hay mucho margen de maniobra
—No es mi amor, quiero decir que te los tragas-
— ¿Tragarlos?, nunca lo he hecho, no sé si puedo, me dan un poco de asco-
— ¿Anhelas las zapatillas que usaste hace un tiempo?-

Katherine Riveros, todavía con la boca goteando líquido preseminal, miró a su padre con una mirada juguetona y luego dijo:
"Lo quiero todo mañana" Y se inclinó de nuevo sobre el asiento para tragarse de nuevo el enorme falo de su padre.
— ¡ARGH! ¡ARGH! ¡ARGH!- Se lo metió hasta la garganta.
— ¡Mi amor!, estuviste increíble hace un tiempo -
— ¡ESTÚPIDO! ¡ARGH! ¡ESTÚPIDO!
— Esas nalgas que llevas rebotaban deliciosamente en mi polla, todo un espectáculo-
—GLUP! ¡ARGH! ¡ARGH!
— No me imaginaba que fueras tan bueno sentándote, pero era de esperarse con ese culo que matas-
— ¡ARGH! ¡ARGH! ¡GLUP! ¡GLUP!-
"Amor mío, me voy a correr ahora."
— ¡ESTÚPIDO! ¡ARGH! ¡ESTÚPIDO!

"¿Puedo tomarte por la cabeza?"
Entonces Katherine Riveros levantó una de sus manos buscando contacto con la mano de su padre y ella misma se la llevó a la cabeza.
— ¡ESTÚPIDO! ¡ESTÚPIDO! ¡ESTÚPIDO! ¡ESTÚPIDO!
— ¡Me corro mi amor! -
— ¡ARGH! ¡ARGH! ¡ARGH! ¡ARGH!
— ¡Yaaaaaaaaaaaaaaa!
Álvaro comenzó a eyacular litros y litros dentro de la cavidad bucal de su princesita, lo que duró hasta la última inyección de semen dentro de su garganta, como la buena mujer que era, sin dejar de caer nada ni escupir.
"¡Uff papá, viniste mucho!" dijo Katherine Riveros mientras se sentaba en su asiento limpiándose un poco con su ropa.
— Niña mía, qué tonto das, eres una diosa-
"Muchas gracias papá, la verdad es que no sabe tan mal", respondió Katherine Riveros mirándose en el espejo de su visera.
"Amor mío, tu madre no puede saber esto, es entre nosotros, ¿no?"
"Por supuesto papá, mañana quiero mis cosas sin falta", respondió Katherine Riveros al mismo tiempo que se quitó un delineador de ojos para vestirse un poco.
Una vez en casa, Katherine Riveros corrió a su habitación, mientras que Álvaro todavía tardaba mucho en entrar a la casa, hasta que finalmente lo hizo.
"¿Te divertiste?" -preguntó Miriam Caballero.
"¡Uff mi amor, mucho!" respondió Álvaro.

"Sí, ni siquiera querías ir", añadió Miriam Caballero.
"Es bueno que me hayas convencido de mi amor", respondió Álvaro sentado en el sofá del salón.
— Sin amor, no te sientes, ven conmigo a la habitación-
"Qué, ahora mismo estoy cansada, Miriam Caballero." -
— Anda, ven, te gustará la sorpresa-
— Álvaro ya sentía que su esposa quería polla, pero ya había tenido 2 altas casi seguidas, una dentro del útero de su hija y otra dentro de la boca de su hija, una tercera con tan poco tiempo de recuperación, lo puso bajo control.
—Cariño, déjame descansar un poco, ¿sí? —suplicó Álvaro.
—Te va a encantar la sorpresa, Ándale —insistió Miriam Caballero, tirándolo de la mano para levantarlo del sofá.
Álvaro tuvo que aceptar subir a su dormitorio con su esposa, no sin antes hacer una pequeña parada en la habitación de Katherine Riveros.
"Espérame, déjame contárselo a Katherine Riveros", dijo Álvaro.

Ambos padres llamaron a la puerta, luego la abrieron y se pararon en el borde del marco de la puerta.
"Hija, diez", dijo Álvaro mientras sacaba un billete de su cartera.
"¿Y esto, papá?" Katherine Riveros preguntó extrañamente, levantándose de su cama, para ir a buscar el boleto.
—Oh hija, compraste mucha ropa nueva —interrumpió Miriam Caballero al ver la pila en la cama.
-Sí mami, espero ahora si te gusta lo que compro
"¡Hija, aquí!" insistió Álvaro con el billete en la mano.
Katherine Riveros extendió la mano para tomar la cuenta que le dio su padre.
"¿Qué hago con esto?" le preguntó sorprendida Katherine Riveros.
Álvaro buscaba la mirada de su hija para poder comunicarle de forma no verbal lo que quería.
"Mi amor, es para que vayas a la Farmacia", dijo Álvaro.
"¿Farmacia?" dijo Madre e Hija al mismo tiempo.
—Sí, cariño, Farmacia, ¿recuerdas? dijo Álvaro entre dientes.
"¿Estás enferma, hija?" le preguntó preocupada a Miriam Caballero.

"No mami", respondió rápidamente Katherine Riveros
— Álvaro abrió los ojos intensamente buscando a su hija para recibir el mensaje y cuando lo vio se corrigió. -
"¡Ah, sí, farmacia, sí!" Katherine Riveros respondió de manera desigual.
"Bueno, ¿qué traen ustedes dos?" -preguntó Miriam Caballero.
— Nada cariño, lo que pasa es que esta chica, hace un rato me dijo que le dolía el VIENTRE, y para que ya no LE DUELA, necesita BEBER algo para que le deje de doler el vientre, es muy PELIGROSO si se queda así, podría ser un DOLOR INTERNO. -
"¿Y si es mejor que te lleve al médico, hija?" dijo Miriam Caballero.
—No, no, soy perfecta, sólo necesitaba algo para la acidez de estómago —respondió Katherine Riveros, entendiendo el mensaje.
Álvaro cerró la puerta de la habitación de su hija y continuó su camino hacia su habitación con su esposa. -
Una vez dentro, Álvaro se acostó en la cama, mientras Miriam Caballero se arrodillaba sobre la cama y se acercaba a él.
—Amor mío, tengo una sorpresa para ti —dijo Miriam Caballero seduciendo.
"Veamos la sorpresa", respondió Álvaro.
— Álvaro me preocupa un poco la_ni.ña -

"¿Cuál es el problema, mujer?" Álvaro le preguntó a su esposa.
"Bueno, ella usa faldas más cortas y sus blusas son más pequeñas", respondió la esposa.
"Mi amor, la_ni está creciendo, y es normal que empiece a compararse con sus compañeros, seguramente todos están locos por algún chico de la escuela. -
—Sí, pero no me gusta cómo se viste, me incomoda que atraiga miradas-
—Miriam Caballero, bueno, llévala a comprar ropa nueva y ya está —respondió Álvaro.
"Es justo lo que me da miedo, la_ni-ña levanta muchas miradas, tengo miedo de que nos vayan a hacer algo. Eres un hombre, ¿no te das cuenta?"
— Bueno, a decir verdad, claro que me doy cuenta, Katherine Riveros ya es una jovencita y su cuerpo, bueno, ya es el de una mujer, y entiendo por qué los hombres la ven, ella tiene un.............Me entiendes, ¿no?
"Te refieres a su............. "Dilo, está bien, eres su padre y estamos tratando de resolver el problema"
"Miriam Caballero, te será imposible solucionarlo, ¿qué vas a hacer, reducir el culo que tiene la_ni-ña?"
"Alvaro, por el amor de Dios, ese vocabulario, pero claro que no, sólo lo que me preocupa, ¿y si lo tomas?"
"¿Comprarle ropa haría alguna diferencia?" preguntó Álvaro.
"Bueno, sí, eres su papá, te tendrían miedo, nadie se acercaría a él, Solo, asegúrate de que elija ropa decente, sin faldas, sin escotes, no voy a dejar que la_ni-ña me convierta en una puta"

"Bueno, si eso te da tranquilidad, está bien, lo aceptaré", respondió Álvaro.
"¿A dónde me vas a llevar?" Katherine Riveros se entrometió cuando entraba a la cocina donde hablaban sus padres.
Katherine Riveros vestía pantalones cortos demasiado cortos y ajustados, sus labios vaginales estaban marcados al frente y destacaba su enorme culo, que mostraba una fina tanga debajo de los pantalones cortos, además de su fina blusa que mostraba sus pezones de pie.
"Vamos a comprarte ropa, mi amor", respondió Álvaro.
"¡De verdad, SÍ!" reaccionó Katherine Riveros.
—Pero hija, la ropa que usas normalmente está prohibida, tu papá te la va a elegir —respondió Miriam Caballero.
"¿Qué tienes el que yo uso?" Katherine Riveros respondió al mismo tiempo que se dio la vuelta para ser vista, resaltando sus ricas nalgas.
-Hija, no tengo por qué decirlo ¿verdad? Miriam Caballero habló.
—Bueno, si no me lo dices, nunca lo sabré —respondió Katherine Riveros.
"¡Tu culo, hija, tus nalgas!" gritó Miriam Caballero desesperadamente.

"¿Mi culo? ¿Qué tienen mis nalgas? le preguntó a Katherine Riveros al mismo tiempo que giró la cabeza hacia atrás para intentar observar su trasero ella misma.
"¡Díselo, Álvaro!" ordenó a Miriam Caballero.
"¿Qué tienen mis nalgas, papi?" le preguntó a Katherine Riveros mientras se giraba para dejar que su padre la observara.
"Hija, entonces................ nada, lo veo perfectamente-
— ¿Crees que papá?-
"¡ÁLVARO!" gritó Miriam Caballero mientras abría bien los ojos mirando a su marido
"Bueno, en realidad a tu mamá no le gusta que uses ropa tan ajustada, siente que te ven mucho en la calle", respondió Álvaro con calma.
"Pero nunca me hacen nada, no me pueden hacer nada, ¿qué tiene que verme?
Katherine Riveros se dio la vuelta nuevamente para ofrecerle una vista espectacular de sus nalgas a su propio padre.
— Ei bine..................-
"¡ÁLVARO!" interrumpió nuevamente a Miriam Caballero, mirando fijamente a su marido.
—Sí, hija, un poquito, no está bien que te exhibas así, te pueden hacer algo —respondió Álvaro.
-Bueno, entonces intentaré no hacerlo más, pero si me vas a llevar a comprar más ropa, ¿no? -preguntó Katherine Riveros.
"Por supuesto mi amor, ve y cámbiate, te esperaré aquí abajo"

Katherine Riveros partió rápidamente hacia su habitación, dejando a la pareja sola nuevamente en la cocina.
"Álvaro, ¿eres un idiota o qué te pasa?"
"Ahora bien, hice lo que me pediste que hiciera"
—Otro poquito y tú la_ni.ña —respondió furiosamente Miriam Caballero.

—No digas tonterías, ella es mi hija-
— Bueno, hace un momento no lo parecía, tu mirada en sus nalgas, ¿crees que no lo noté?, tus ojos brillaban con sus pantalones cortos, ¿no te emociona?-
—Te equivocas de cabeza Miriam Caballero-
"La que es mala eres tú, que sea la última vez que la mires de una manera tan lasciva, maldito cerdo"
"Me pediste que la viera, ¿qué esperabas ver con los ojos cerrados?"
"No ahí, entiendo que eres un hombre, y la_ni-ña no está nada mal, no me molesta que hayas desviado la mirada, es natural, lo que me molesta es cómo brillaban tus ojos cuando se dio la vuelta"
—Disculpe mi amor, no volverá a suceder-
Álvaro aprovechó para abrazar a su esposa por detrás, sosteniéndole su cosa que ya estaba erguida.
— Álvaro, lo estás juntando todo y ya es muy difícil-
— ¿No te gusta?-
— mhhhhhhhhhh, ahhhhhhhhhhh, me encanta, pero Katherine Riveros puede vernos-
— Deja que nos vea, así aprende-
— Álvaro estás loco!, mhhhhh Dios, qué duro se siente-
Álvaro comenzó a bajarse los leggings que llevaba su esposa, pero no logró bajarlos mucho.
"No, veamos, ahora bájate, primero no quiero que Katherine Riveros nos vea y segundo, no serás así para ella, ¿verdad?"
"¿Por ella?" -preguntó Álvaro sorprendido.
"No te dejes engañar, qué coincidencia que te pongas cachonda después de que tu hija te muestra las nalgas que tiene. -
"Y si algo anda mal, no le estoy haciendo nada a él, te lo estoy haciendo a ti."
"Estoy listo papi, ¿nos vamos?" interrumpió a Katherine Riveros entrando nuevamente a la cocina.
Fueron al centro comercial, luego de comprar un helado, observando varias tiendas, decidieron comprar en una de ellas.
"Mira papi, ven, ayúdame, toma esto para mí, toma este, quédate aquí, este también"
Katherine Riveros comenzó a elegir ropa para probarse, usando a su padre como perchero, luego fueron al camerino.
"Señorita, simplemente dejaré la ropa y me iré", dijo Álvaro al encargado de los probadores.
"Lo siento, la ropa no puede estar en el suelo y no creo que quepa toda eso en los estantes. - Respondió el de seguridad.

— Entiendo, bueno hija, tómate un poquito y sal a buscar más cuando termines y así sucesivamente. -
Katherine Riveros tomó algunas prendas y entró en uno de los camerinos vacíos, su padre esperó la entrada, sin embargo, después de unos minutos.
"Señor, ¿qué pasa con la señorita?" El oficial de seguridad se dirigió a Álvaro.
— Es mi hija-
—Sabes qué, Pasele, hay mucha gente y me molesta más aquí en la entrada, ¿viste por dónde entraste?
—Sí, lo vi, muchas gracias-
Álvaro caminaba hacia el camerino de su hija llevando la ropa restante y llamó a la puerta.
— ¡Toc, toc!- Soy mi hija, ábreme, toma la ropa que falta-
— ¡Ah, sí papá, gracias!-
Había mucha gente pasando y empujando, así que Katherine Riveros se dio cuenta de esto y dijo:
"Vamos papá, está bien, es un caos aquí afuera, voy a terminar"
Álvaro estaba sentado en un banco muy pequeño que había allí, y de hecho, la ropa tenía que estar postrada en el suelo porque no le quedaba bien.
—¿Te gusta este papi?-
Katherine Riveros ya llevaba una minifalda vaquera azul, bastante cerca del cuerpo, dejando al descubierto su ajustado culo, que por el tamaño del vestidor, las nalgas de Katherine Riveros estaban a pocos centímetros de la cara de su padre.

"Amor mío, te ves increíble, pero a tu mamá no le va a gustar"
"Lo sé, por eso llevo esta otra ropa para mamá, pero esta es para mí, vas a guardar el secreto, ¿verdad?"
— Hija, no sé, tu mamá tiene razón, atraes mucha atención y no me gustaría que te pasara algo malo. -
"Pero ella no tiene por qué saberlo, además de que me cuidas, sé cómo son los hombres y qué les gusta, ¿o no te gustaba ver chicas jóvenes a mi edad?"
"HIJA, por el amor de Dios, ¿cuáles son esas preguntas?"
"Estamos en confianza papá, dime, ¿ves mi buen trasero con esto?"
— ¡KATHERINE RIVEROS!, ¿desde cuándo perdemos el respeto mutuo?-

"No nos hemos perdido nada, no estamos haciendo nada malo, se supone que el padre es el primer mejor amigo de su hija, ¿verdad?"
"Bueno, para decirte la verdad, tienes razón, prefiero que me veas con confianza que que te escondas"
"Verás, entonces, tenga o no un buen trasero, necesito la validación de un hombre"
— Bueno, si tienes una hija, y bastante-
"Entonces, ¿dirías que tengo un buen culo?"
Luego Katherine Riveros dio dos pasos atrás para que su padre pudiera mirar aún más de cerca el culo que llevaba.
— Hija, me resulta difícil expresarme contigo-
"Adelante papá, dilo tal como naciste, no soy mojigato, no tengo miedo, sé muchas más palabras de las que crees"
En ese momento, Katherine Riveros se inclinó un poco hacia adelante para resaltar aún más las nalgas de su padre.
— Culte mi amor, vargas tremendo culto para tu edad-
"Sí papá, perfecto, es la validación que necesitaba, así que tomaré esta y será un secreto entre los dos"
— ¿Por qué necesitas mi validación como hombre, cariño?-
—Tengo novio y ya está en la universidad, es muy guapo y sus compañeros mayores quieren quitármelo, obviamente no quedará ninguna hija tuya, ¿verdad?-
"Cariño, no me gusta que salgas con chicos mayores, son más abusivos y te harán daño"
"¿Me vas a guardar el secreto o no, si no no te contaré mis cosas"

"Está bien, no diré nada."
—Papá perfecto, ahora dime qué piensas de esto, cierra los ojos-
Álvaro cerró los ojos mientras su hija se cambiaba de ropa nuevamente.
— Los papás, ábrelos-
Katherine Riveros llevaba leggings que resaltaban su figura prominente.
— Katherine Riveros Dios mío, te ves increíble-
— SI, ¿te gustan?-
Katherine Riveros una vez más le dio la espalda a su padre para inclinarse hacia adelante y dejar el enorme corazón que formaba sus pantalones cortos a la vista de su padre.
"Mi amor, qué nalgas eres. -
"La herencia de la madre", respondió Katherine Riveros.
"Mi vida, creo que tienes más que tu mami"

-Papá, dime, ¿cómo se siente mamá, es decir, si son suaves o duras?
— Bueno, cuando era joven como tú, eran duros, ahora son más suaves-
— ¿Crees que a mi novio le gustan mis nalgas?, ¿Te gustarían?-
"No lo sé, tendría que sentirlos, ¿no crees?" dijo Álvaro.
—Bueno, adelante, papi, juega un poco y dime tu opinión como hombre
Katherine Riveros se inclinó de espaldas a su padre y le ofreció el tremendo culo cubierto únicamente por leggings.
"¡UFF! Mi reina, son muy duros-
— Dame una calificación del 1 al 10-
— Creo que un 11-
"¡Ay! Papá, ¿te gustaron tanto?
"Amor mío, estás bien Nalgona, perdóname, sé que está mal, pero antes de tu padre yo también soy un hombre. -
"Papá, ¿te gusta mi culo?"
Álvaro continuó frotando las nalgas de su hija mientras ella hablaba.
—La verdad es que sí, y mucho-

— ¿Mamá no te llena?-
—Tu mami está muy bien, ella también tiene un cuerpo bonito, pero chicas jóvenes como tú la golpean. -
—Levantas mi ego papi, cualquier mujer se siente importante cuando es deseada. -
"Hija, cariño, ¿no tienes ropa interior? -
-No, papi, me lo quité porque está muy marcado
Álvaro comenzó a bajar la mano hacia el conejito de su ni_ña,
— ¡PAPI!, ¡ahí no!, ¡ahhhhhh!-
— ¿No te gusta?-
— ¡SÍ!, Pero, ahhhhhhhhhhhh, mmmhhhhhhhhhhh!-

"Esto está mal papi, no deberías....... ¡ahhhhhhhhhhh!-
"Si tú no dices nada, yo no digo nada", dijo Álvaro.
"Papá, eso no es todo....... ahhhhhhhhhhhh
Álvaro continuó masturbando a su hija sobre sus leggings mientras ella le daba una espalda empinada.
"Bueno, no me dejas papi, no me molesta, es solo que......... mmmmmmhmmhmhm ahhhhhhhhh-
"Lo prohibido es lo más rico, hija."
— SÍ, PERO..... mhhmhhhhhh ahahaaaah-

Katherine Riveros se enderezó y se giró frente a su padre, quien permaneció sentado en el banco del vestuario.
"Papá, esto es muy, muy malo, lo sabes, lo sé, pero los dos estamos muy calientes, no me molesta que me toques, pero es solo eso, ¿está bien?"
"Sí mi amor, ¿puedes frotarte contra mí?"
—¿Cómo lo quieres papi?-
"Bueno, me gustaría que te sentaras sobre mi espalda y frotaras ese trasero para quitarme mi amor. -
Katherine Riveros así lo hizo, volvió a darle la espalda a su padre, se sentó en su regazo, hasta que sus nalgas perfectas aplastaron el candado de su padre.
— ¡UFFF! Mi reina, qué nalgas mata mi pequeña
— ¿Te gustan las nalgas de tu papá princesa?-
—Mucha hija-

—¿Soy más grande que mamá?-
—Pero mucho más mi reina, déjame disfrutar de tu culo-
Katherine Riveros comenzó a moverse en círculos una y otra vez sobre su padre, masajeando su candado a través de su ropa y su trasero.
—Así de buena eres mami, qué deliciosa te mueves-
"¿Te gusta la forma en que lo hace tu papá princesa?
— AHHHHH!! MHHHHHH!! Muy buena mami-
— Mhhhhhhhhhhmmmmmm Papá, qué grande te sientes, ¿no quieres liberarla?-
"¿Quieres verla, corazón?"
— Sacatela papi-
Entonces Álvaro salió del bar para mostrárselo a su pequeña hija.
— ¡PAPÁ!, Dios mío, qué cosa tienes
— ¿Te gusta el amor?-
— ¡Por supuesto que lo es!, es enorme-
—Puedes tocarlo si quieres-

Katherine Riveros no perdió la oportunidad de tomarlo con la mano.
"¡PAPÁ, UFF!, no cierra la mano, es muy gorda y te revientan las venas, qué rico te ves"
—¿Puedo ponértelo, hija?-
— UFFF, ¿esta cosa?, ni siquiera me meto en eso, además eso me asusta más, no deberíamos estar haciendo esto.
"Sólo la propina", dijo Álvaro.
— No podemos, y menos aún aquí-
"Pero no puedes dejarme así", dijo Álvaro.
—Tienes razón papi, lo resolveré-
Entonces Katherine Riveros comenzó a masturbar a su padre usando ambas manos porque no podía usar sólo una.
FAP!! FAP!! FAP!! - La mano de Katherine Riveros subía y bajaba sobre el enorme falo de su padre.
— MHHHHH Chica mía, ¡qué deliciosa eres!,
¡FAP! ¡FAP! FAP!! - Katherine Riveros aumentó el ritmo
— Papá, qué grillete llevas, tengo que usar ambas manos-
¡FAP! ¡FAP! ¡FAP!- El líquido preseminal estaba empezando a drenar.

"¿Te gusta cómo te masturba tu pequeña niña?"
¡FAP! ¡FAP! FAP! - Líquido goteado entre los dedos de KATHERINE RIVEROS
— ¿Por qué no imaginaste que era tan bueno en-
FAP!! FAP!! FAP!! - Las manos de Katherine Riveros estaban empapadas en el líquido de su padre.
— AAAHHHHH MHHHHHHHHHHH
MHMHMHMHMHHM AHHHHH
— Mi reina, qué buena eres-
FAP!! FAP!! FAP!! -La velocidad de las manos de Katherine Riveros aumentó.
—¿Mamá lo hace igual de bien?-
¡FAP! FAP!! FAP!! - La polla de Álvaro empezó a hincharse más

— Lo haces mejor que ella, ¿también tienes mejor pene que ella?-
FAP!! FAP!! FAP!!! -
"¿Quieres averiguarlo?" le preguntó a Katherine Riveros
FAP!! FAP!! FAP!!
Entonces Álvaro agarró la cabeza de su hija y la hundió hasta el fondo, estrangulándola un poco.
¡GLUP! ¡GLUP! ¡GLUP!- La boca de Katherine Riveros empezó a sonar
— ¡Mi niña, qué deliciosa la amamantas!-
¡¡ESTÚPIDO!! ¡¡ESTÚPIDO!! ¡¡ESTÚPIDO!!
— Eres un corazón de puta-
¡¡ESTÚPIDO!! ¡¡ESTÚPIDO!! ESTÚPIDO!! -
Álvaro se burlaba de su hija y continuamente la aplastaba contra su polla, Katherine Riveros ni siquiera se inmutaba

¡¡ESTÚPIDO!! ¡¡ESTÚPIDO!! ¡¡ESTÚPIDO!!
"Amor mío, ni siquiera te ahogas, qué bueno eres."
Katherine Riveros se sacó la polla de la boca por un momento, goteando hilos e hilos del líquido de su padre a través de su boca.
"Soy tu perra papi, trátame como una de tus putas"
Álvaro comenzó a azotar nuevamente a su hija contra su polla, provocando que ella se lo tragara todo.
¡¡ESTÚPIDO!! ¡¡ESTÚPIDO!! ¡¡ESTÚPIDO!!
"Qué pequeña puta, qué deliciosa la madre de mi hijo,"
GLUP GLUP GLUP- El líquido comenzó a drenar por las comisuras de la boca de KATHERINE RIVEROS.
"¿Puedo ponértelos en la cara, mi niña?"
¡¡ESTÚPIDO!! ¡ESTÚPIDO! ¡¡ESTÚPIDO!!

Tíralos donde quieras papi, ¡soy tu perra ahora mismo!"
¡¡ESTÚPIDO!! ¡¡ESTÚPIDO!! ¡¡ESTÚPIDO!!
Álvaro sujetó a su princesa por el cuello, pues no estaba lejos de terminar, cuando de repente.
— ¡Toc! ¡golpea!" Llamaron a la puerta del camerino.
"¿Está todo bien ahí dentro?" -preguntó el guardia de seguridad.
Después de que Álvaro sometió a su Princesa en el camerino de esa tienda con la ayuda del gerente llamado Cristal, llegó el momento de irse a casa, ambos se sintieron extraños y no hablaron por un tiempo, hasta que se rompió el hielo en el auto con las siguientes palabras:
— En el coche-
"Hija, yo..... lo que pasó allí............-
—No, no te preocupes papá, no tienes que explicarme nada —respondió Katherine Riveros.
—No, hija, acabo de eyacular dentro de ti, ¿no tengo que explicarte nada?

"Si no te molesta, preferiría que no lo hicieras."
"¿Te sientes sucio?" preguntó Álvaro intrigado.
— No, me siento mal conmigo mismo por corresponderte. -
"Lo entiendo, sólo déjame añadir que no hicimos nada malo"
"¡¿Nada malo!?, ¡Papá!, arrojaste tu semen dentro de mí, ¿Nada malo? - Katherine Riveros en Verdad estaba molesta.
"Mi amor, pero ¿por qué no dijiste nada?"
"No sé, eso es lo que me confunde, de repente quise gritar, luego llorar, quise golpearte, pero también me sentí bien, y sobre todo...... ese Cristal, me manipulo para darte placer-
"Hija, las dos estábamos buenísimas, y lo que pasó allí fue lo que hacen un hombre y una mujer cuando se encienden, en ese momento no eras mi hija, solo una mujer"
Katherine Riveros se quedó pensativa por un momento viendo pasar las cosas por la ventanilla del coche y luego dijo:
—¿Crees?-
"Sí, hija, realmente no lo hiciste conmigo, con tu padre, ese......... ese.......... bueno, ya sabes", tartamudeó Álvaro
"Vergüenza, así se llama, las cosas por su nombre, después de lo que pasó, todavía te vuelves decente", respondió Katherine Riveros nuevamente molesta.
— Bueno, ese "Dick" que entró en ti no era mío, era el de un hombre atractivo, y ese "Vagina" no era tuyo, era el de una mujer atractiva, así que Moralmente no hicimos nada malo-
Una vez más Katherine Riveros escuchó a su padre sin siquiera mirarlo, su mirada todavía estaba fija en la ventanilla del coche.

"Bueno, si lo vemos así, no suena tan serio, sería como haber estado en un juego de rol", dijo Katherine Riveros mientras se mordía las uñas.
— Exactamente mi amor, princesa, no pasó nada grave, me gustó mucho cómo te sentiste, esos asientos tuyos eran espectaculares. -
—Papá, lo siento —Katherine Riveros se cubrió la cara de vergüenza.
— Y estabas muy cerrada, se nota lo joven que eres, estoy muy orgullosa de ti cariño, me diste mucho placer con ese palo que tiramos al camerino. -
"¡Ahora!" gritó Katherine Riveros sin descubrirse el rostro.
"Qué, no te gustó lo que sentías, dime la verdad", preguntó Álvaro intrigado.

Katherine Riveros tardó unos minutos en recuperar el aliento y la vergüenza que sentía se aliviará un poco.
—Bueno, sí, un poco, me gustó —respondió tímidamente Katherine Riveros.
— Doar un poquito?-
— ¡Está bien, mucho!, la verdad es que también lo disfruté, precisamente eso me hace sentir culpable. -
"Pero ya os dije que no hicimos nada moralmente malo, porque en aquella época no éramos padre e hija.
—Sí, si lo vemos así ya no se siente tan mal-
—¿Por qué mencionaste a Cristal?, ¿Qué quieres decir con que te manipulo?-
— Ella me dijo cosas para soportar tu pene, me metió en la cabeza que estoy aquí para darte placer y que tienes derecho sobre mi cuerpo porque él es mi papá-
-¿Te dijo eso? ¿Y tú qué opinas?
— Bueno, no debería ser así, sin embargo, me calentó la idea de ser tu mujercita, sé que te estoy devolviendo algo de todo lo que has hecho por mí, que mi cuerpo te da placer, me gustó-

— Mami, a mí también me gustó mucho, me atendiste muy bien, y a partir de hoy será nuestro secreto, ganaste el nuevo teléfono que querías-
"De verdad, ¿no estás jugando, papá, te amo!" Entonces Katherine Riveros se acercó para besar a su padre en la mejilla.
"Sí cariño, te lo compro mañana, y mientras sigas comportándote tan bien conmigo como en el vestuario, sabré cómo recompensarte"
— Papá, estas...........................¿Me estas agarrando de tu puta?-
"Para nada cariño, sólo digo que si quieres más cosas, el vestuario puede servir como moneda de cambio"
Katherine Riveros se mostró pensativa por un momento y luego dijo:
"¿Qué pasa si quiero un bolso nuevo?" le preguntó intrigada Katherine Riveros.
"Entonces sabrías cuánto cuesta, ¿no?"

Katherine Riveros se giró para ver a su padre que conducía con los ojos bien abiertos, pensó por un momento, se ató el pelo y se agachó a la altura de las piernas de su padre.
"Mi amor, de qué pagador saliste", dijo Álvaro mientras se dejaba amar por su hija.
Katherine Riveros se desabrochó los pantalones, se abrió la cremallera, metió la mano para sacar la polla de su propio padre como resorte.
— ¡Uff por el amor de Dios, papá!-
— ¿Ya no te gustó? - preguntó Álvaro mientras conducía.
"Me encanta, está muy gorda, mira cómo tus venas están marcadas por todas partes, ¿te excita tener a tu pequeña aquí, no es un viejo pervertido?"
Katherine Riveros permaneció agachada sobre las piernas de su padre a pocos centímetros de su miembro, masturbándolo ligeramente con la mano.
— ¡Uff! mi reina, por supuesto que mi princesa me hace, ¿te has visto en un espejo mami?"
¡FAP! ¡FAP! ¡FAP! ¡FAP! - Katherine Riveros comenzó a masturbar a su padre más rápido.
"Mi reina, lo haces bien, tienes la mano caliente."

¡FAP! ¡FAP! ¡FAP! ¡FAP! ¡FAP! - La polla de Álvaro comenzó a drenar el líquido preseminal que manchaba la mano de su hija.
"Uff papá, ni siquiera me cierra la mano, es muy gorda, ¿si me hubiera pasado todo esto hace un rato?"
¡FAP! ¡FAP! ¡FAP! ¡FAP! - La mano de Katherine Riveros ya estaba llena de líquido preseminal.
— Entro en ti todo mi amor, hasta el último centímetro entró en las profundidades de tu útero. -
¡FAP! ¡FAP! ¡FAP! ¡FAP! -
"Dios papá, siento todas tus venas en mi mano"
¡FAP! ¡FAP! ¡FAP! ¡FAP! ¡FAP! -
-Mi amor, ya era mucha mano, ¿no? dijo Álvaro

—Mi papá es tan pervertido - respondió Katherine Riveros.
Entonces Katherine Riveros abrió la boca para tragarse el inmenso, hordo y venoso gallo de su padre, teniendo dificultad para tragarlo, porque no era tan sencillo meterse esa monstruosidad en la boca.
—GLUP! ¡GLUP! ¡GLUP! ¡GLUP! - Sonaba la saliva de Katherine Riveros.
"Oh mi reina, qué rica es la madre mi princesa"
— ¡GLUP! ¡GLUP! ¡GLUP! ¡GLUP! - La saliva comenzó a gotear de las comisuras de los labios de Katherine Riveros.
"Mami, ¿quién te enseñó a usar la boca así?"
— ¡GLUP! ¡GLUP! ¡GLUP! ¡GLUP! - Katherine Riveros aumentó el ritmo de la mamada
"Niña mía, lo haces mejor que tu madre"
—GLUP! ¡GLUP! ¡GLUP! ¡GLUP! - Katherine Riveros se dirigió constantemente.
"Mi vida, cómela. Cada princesa, quiero sentir tu campana"
— ¡ARGH! ¡ARGH! ¡ARGH!- Katherine Riveros se atragantó con el tremendo grillete de su padre
"Cariño mío, siento tu campana, está deliciosa."
¡GLUP! ¡GLUP! ¡ARGH! ¡ARGH! ¡ARGH! - Katherine Riveros combinó pequeñas mamadas con intentos de garganta profunda.

"Niña, ¿quieres ganar algo más que un teléfono y el bolso?"
— ARGH!! ¡¡GLUP!! ARGH!! ¡¡GLUP!! ARGH!! - Katherine Riveros interrumpió la mamada para poder hablar.
"Te escucho papá", respondió Katherine Riveros con hilos de líquido cayendo de su boca al auto.
—Dale un capricho a papá, mi amor-
"¿Cómo quieres que mime al mejor papá del mundo?" -preguntó Katherine Riveros.
— Déjame correrme en tu boca-
-Bueno, sí, papá, si no cómo, no hay mucho margen de maniobra
—No es mi amor, quiero decir que te los tragas-
— ¿Tragarlos?, nunca lo he hecho, no sé si puedo, me dan un poco de asco-
— ¿Anhelas las zapatillas que usaste hace un tiempo?-

Katherine Riveros, todavía con la boca goteando líquido preseminal, miró a su padre con una mirada juguetona y luego dijo:
"Lo quiero todo mañana" Y se inclinó de nuevo sobre el asiento para tragarse de nuevo el enorme falo de su padre.
— ¡ARGH! ¡ARGH! ¡ARGH!- Se lo metió hasta la garganta.
— ¡Mi amor!, estuviste increíble hace un tiempo -
— ¡ESTÚPIDO! ¡ARGH! ¡ESTÚPIDO!
— Esas nalgas que llevas rebotaban deliciosamente en mi polla, todo un espectáculo-
—GLUP! ¡ARGH! ¡ARGH!
— No me imaginaba que fueras tan bueno sentándote, pero era de esperarse con ese culo que matas-
— ¡ARGH! ¡ARGH! ¡GLUP! ¡GLUP!-
"Amor mío, me voy a correr ahora."
— ¡ESTÚPIDO! ¡ARGH! ¡ESTÚPIDO!

"¿Puedo tomarte por la cabeza?"
Entonces Katherine Riveros levantó una de sus manos buscando contacto con la mano de su padre y ella misma se la llevó a la cabeza.
— ¡ESTÚPIDO! ¡ESTÚPIDO! ¡ESTÚPIDO! ¡ESTÚPIDO!
— ¡Me corro mi amor! -
— ¡ARGH! ¡ARGH! ¡ARGH! ¡ARGH!
— ¡Yaaaaaaaaaaaaaaa!
Álvaro comenzó a eyacular litros y litros dentro de la cavidad bucal de su princesita, lo que duró hasta la última inyección de semen dentro de su garganta, como la buena mujer que era, sin dejar de caer nada ni escupir.
"¡Uff papá, viniste mucho!" dijo Katherine Riveros mientras se sentaba en su asiento limpiándose un poco con su ropa.
— Niña mía, qué tonto das, eres una diosa-
"Muchas gracias papá, la verdad es que no sabe tan mal", respondió Katherine Riveros mirándose en el espejo de su visera.
"Amor mío, tu madre no puede saber esto, es entre nosotros, ¿no?"
"Por supuesto papá, mañana quiero mis cosas sin falta", respondió Katherine Riveros al mismo tiempo que se quitó un delineador de ojos para vestirse un poco.
Una vez en casa, Katherine Riveros corrió a su habitación, mientras que Álvaro todavía tardaba mucho en entrar a la casa, hasta que finalmente lo hizo.
"¿Te divertiste?" -preguntó Miriam Caballero.
"¡Uff mi amor, mucho!" respondió Álvaro.

"Sí, ni siquiera querías ir", añadió Miriam Caballero.
"Es bueno que me hayas convencido de mi amor", respondió Álvaro sentado en el sofá del salón.
— Sin amor, no te sientes, ven conmigo a la habitación-
"Qué, ahora mismo estoy cansada, Miriam Caballero." -
— Anda, ven, te gustará la sorpresa-
— Álvaro ya sentía que su esposa quería polla, pero ya había tenido 2 altas casi seguidas, una dentro del útero de su hija y otra dentro de la boca de su hija, una tercera con tan poco tiempo de recuperación, lo puso bajo control.
—Cariño, déjame descansar un poco, ¿sí? —suplicó Álvaro.
—Te va a encantar la sorpresa, Ándale —insistió Miriam Caballero, tirándolo de la mano para levantarlo del sofá.
Álvaro tuvo que aceptar subir a su dormitorio con su esposa, no sin antes hacer una pequeña parada en la habitación de Katherine Riveros.
"Espérame, déjame contárselo a Katherine Riveros", dijo Álvaro.

Ambos padres llamaron a la puerta, luego la abrieron y se pararon en el borde del marco de la puerta.
"Hija, diez", dijo Álvaro mientras sacaba un billete de su cartera.
"¿Y esto, papá?" Katherine Riveros preguntó extrañamente, levantándose de su cama, para ir a buscar el boleto.
—Oh hija, compraste mucha ropa nueva —interrumpió Miriam Caballero al ver la pila en la cama.
-Sí mami, espero ahora si te gusta lo que compro
"¡Hija, aquí!" insistió Álvaro con el billete en la mano.
Katherine Riveros extendió la mano para tomar la cuenta que le dio su padre.
"¿Qué hago con esto?" le preguntó sorprendida Katherine Riveros.
Álvaro buscaba la mirada de su hija para poder comunicarle de forma no verbal lo que quería.
"Mi amor, es para que vayas a la Farmacia", dijo Álvaro.
"¿Farmacia?" dijo Madre e Hija al mismo tiempo.
—Sí, cariño, Farmacia, ¿recuerdas? dijo Álvaro entre dientes.
"¿Estás enferma, hija?" le preguntó preocupada a Miriam Caballero.

"No mami", respondió rápidamente Katherine Riveros
— Álvaro abrió los ojos intensamente buscando a su hija para recibir el mensaje y cuando lo vio se corrigió. -
"¡Ah, sí, farmacia, sí!" Katherine Riveros respondió de manera desigual.
"Bueno, ¿qué traen ustedes dos?" -preguntó Miriam Caballero.
— Nada cariño, lo que pasa es que esta chica, hace un rato me dijo que le dolía el VIENTRE, y para que ya no LE DUELA, necesita BEBER algo para que le deje de doler el vientre, es muy PELIGROSO si se queda así, podría ser un DOLOR INTERNO. -
"¿Y si es mejor que te lleve al médico, hija?" dijo Miriam Caballero.
—No, no, soy perfecta, sólo necesitaba algo para la acidez de estómago —respondió Katherine Riveros, entendiendo el mensaje.
Álvaro cerró la puerta de la habitación de su hija y continuó su camino hacia su habitación con su esposa. -
Una vez dentro, Álvaro se acostó en la cama, mientras Miriam Caballero se arrodillaba sobre la cama y se acercaba a él.
—Amor mío, tengo una sorpresa para ti —dijo Miriam Caballero seduciendo.
"Veamos la sorpresa", respondió Álvaro.
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