Miriam Caballero comenzó a quitarse la blusa que llevaba puesta y se quedó con un hermoso sujetador de encaje morado.
— ¡Uff mi amor!, qué bonito sujetador-
— ¿Verdad?
Álvaro se tomó unos momentos para comprobarlo con los ojos y soltó:
"Es.......... ¡Es.............!, Miriam Caballero!, ¿Es de la chica?-
"Ajam, ¿te gusta?" dijo Miriam Caballero.
"Es hermoso, pero ¿por qué?"
— Hace un rato en la cocina vi como viste a Katherine Riveros, te la comiste con los ojos-
"Pero....... Pero.....! - Álvaro tartamudeó.
"¡Shhhhh!, no te preocupes papi, no voy a decir nada, creo que es bastante enfermizo que te guste tu hija, pero, al final eres un hombre, tu ADN no distingue parentesco en un cuerpo"

— Miriam Caballero, ¿te sientes bien?, te agradecemos tu comprensión, pero ¿estás segura de lo que estás diciendo?-
"Dime, ¿te calentó verme con su sujetador?" -preguntó Miriam Caballero.
—Mucho, y más porque los tienes más grandes que ella y tus pequeños rebosan —respondió Álvaro.
— Entonces pregunta resuelta pequeño maldito pervertido, ven y folla a tu princesa-
Luego Miriam Caballero se subió a Álvaro y comenzó a hacer movimientos de cadera para frotar su vagina con el miembro de su marido.
"¿Te gusta la forma en que se mueve tu hijo?"
— ¡Mucho mi amor!-
"¿Vas a ir con tu pequeña hija, eh?"
—Sí, voy a mi Chiquita —respondió Álvaro.

"Entonces muéstrale tu polla a tu princesa." -
Miriam Caballero se bajó de su marido, para proceder a quitarse los pantalones y saltar esa puerta como un resorte.
— ¡Dios mío Álvaro!, solo mira cómo te hizo mencionar a Katherine Riveros-
"Me lo pusiste así", respondió Álvaro.
— ¿Yo?, para nada, tu hija te lo puso así, te excita mucho hacer de tu hija tu perra, ¿no?, Paciente Degenerado-
"¿Vas a ser mi pequeña hija?"
—Sí, quiero que me pilles pensando en Katherine Riveros-
"¡Mi amor!" ¿Y de dónde vino ese sabor pervertido?
— Es solo fantasía, nunca le harías algo a Katherine Riveros, eres su papá, más bien, es la fantasía de lo que ella representa, ¿no? -
"¡Sí, sólo eso!" respondió Álvaro.
Luego Miriam Caballero pasó a comerse la polla de su marido.

¡GLUP! ¡GLUP! ¡GLUP! - Comenzó la pantorrilla de Miriam Caballero.
"¡Mi princesa!" qué bien chupas papá-
¡GLUP! ¡GLUP! ¡GLUP! - Miriam Caballero no sabía que estaba compartiendo la baba de su hija en esas mamadas.
—Qué boca más pequeña tiene mi hija —dijo Álvaro mientras tomaba por la cabeza a Miriam Caballero.
— ¡ARGH! ¡ARGH! ¡ARGH!- Miriam Caballero comenzó a atragantarse con el enorme miembro de su marido.
"¿Qué pasó mi reina? ¿La boca de papá es demasiado grande para ti?
— ¡ARGH! ¡ARGH! ¡ARGH! - Miriam Caballero hizo lo mejor que pudo para tragárselo todo.
"¡Katherine Riveros, ponte a cuatro patas!" dijo Álvaro.
En ese momento Miriam Caballero dejó de chupar polla, dejando caer sobre las sábanas tremendos hilos de saliva que colgaban de su boca, y se dispuso a 4 para recibir un pene.
— ¡Uff mi princesa!, qué culo tan grande matas, ¿estas nalgas son de papá?"
"¡Sí! ¡Papá, que se joda tu chica, hazla tu perra! respondió Miriam Caballero.
Entonces Álvaro se paró detrás de ella y comenzó a pasar su jugosa polla por todas las nalgas de su esposa imaginando a su princesita.
— ¡UFFF! Katherine Riveros, qué culo tan grande te follas - dijo Álvaro mientras se pasaba la polla por todas las nalgas mojándolas.
—Eso es lo que más te gusta de Katherine Riveros, ¿no? -preguntó Miriam Caballero, ya todo empinado.

"Sí mi amor, si te fijas en lo grande que es, ¿verdad?" dijo Álvaro.
"Claro que lo noto, hace tiempo que no dejas de comerlo, maldito enfermo"
—Siempre quise tenerte así, mijita, en 4 piernas-
—Álvaro, ¿alguna vez te has masturbado pensando en Katherine Riveros? -preguntó Miriam Caballero.
— No sólo eso, en una ocasión robé una braga para masturbarme-
"¿Qué, hablas en serio?"
"No cariño, estamos en fantasía, ¿no?"
— Está bien, entonces no esperes más papá, dale una paliza a tu bebé
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! - Álvaro comenzó a embestir a Miriam Caballero.
— ¡OH PAPÁ!, qué grande lo tienes, eres tu pequeña niña-
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! - El rebote de las nalgas de Miriam Caballero fue espectacular.
"¿Te gustan las nalgas de tu princesa?"
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! - El sonido de los aplausos comenzó a aumentar.
— ¡Estás bien, hija grande!-
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¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!- Las nalgas de Miriam Caballero parecían gelatina.
"¡Disfruta del culo de tu pequeña niña, es tuyo papá, rómpeme las nalgas!"
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
— Hija, matas al mejor culo que he visto jamás-
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!- Las nalgas de Miriam Caballero comenzaron a enrojecerse.
— ¡Ahhhhhhhhh! ¡Papá! Qué pena
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
— Daddoooooooo!, que deliciosa eres tu hija!!!!!!!, ya necesitaba polla
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
—Qué gordo estás, rompe el culo de tu hija, llámame daddyaaa
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
¡Te voy a dejar embarazada como a la perra que eres hija!
¡plaff! ¡plaff! ¡plaff! ¡plaff! ¡plaff!
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"¡¡¡No papá, no me dejes embarazada!!!, estoy ovulando"
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
"Entonces déjame metérmelo por el culo"
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! -
— ¡Sí, dale una paliza a tu hija como la puta que es!
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
Entonces Álvaro salió de la vagina de Miriam Caballero, para cambiar agujeros, puso su glande a la entrada del ano y la dejó ir furiosamente.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
— ¡AYYYYYYYYY NOOOOOOOO SACALAAAAAAAAAAA- Grito Miriam Caballero.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
"¿No querías la polla de papá en tu ano?" -
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
— Me duele Álvaro sácalo, ¡lo tienes enorme!-
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
—¡ahhhh! DUELO CONMIGO

¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
— ¡Duelo meeeeeee, cállate!
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
— ¡Trágate mi maldita polla, perra, es lo que necesitabas, la polla de tu padre en el culo!
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PALFF! - Álvaro aceleró el ritmo de sus ataques.
Miriam Caballero ya no reaccionó, sintió tanto dolor que terminó semidesmayándose, incapaz de hablar, solo podía oír, pero ya no podía controlar ni siquiera su propia salivación.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! - Los regates de Álvaro en Verga se volvieron cada vez más agresivos.
— ¡Me voy a correr en el ano de mi hija!-

Entonces Álvaro tomó las manos de su esposa, que yacía semiinconsciente en la cama, salivando excesivamente, y las tiró hacia atrás, de tal manera que le dio aún más fuerza en las embestidas.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! - La polla de Álvaro entraba y salía ese año con demasiada fuerza.
"Toma, puta, esto es lo que obtienes por desobedecer a tu Padre"
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
La reacción de Miriam Caballero fue nula, había perdido el conocimiento por el fuerte dolor que sentía en el ano.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! - La polla de Álvaro abrió un agujero en el culo de Miriam Caballero.
"¡Ya voy perra, voy a venir mi princesa!"
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
—Dime algo, Miriam, Caballero, ¡quiero que veáis cómo me corro dentro del ano de vuestra hija!

¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
¡Toma perraaaaaaaaaaaa!
Álvaro comenzó a eyacular lo que quedaba de su esperma dentro del recto de Miriam Caballero. Cuando le quitó su enorme miembro, pudo ver los estragos que había causado en la cola de su pequeña esposa, deseando poder hacerle lo mismo a su princesita algún día.
Después de que Álvaro tuvo intimidad con su esposa Miriam Caballero, donde su propia esposa cooperó para que su esposo fantaseara con su hija Katherine Riveros, Álvaro aprovechó el regalo de su esposa para follarla de una manera anal salvaje y brutal, imaginando que estaba dividiendo a su hija, Miriam Caballero, en dos, no podía soportar tremendos empujones por detrás.
"Uff mi amor, qué deliciosas nalgas tienes", le dijo Álvaro a Miriam Caballero todavía con su miembro dentro de su esposa.
Miriam Caballero estaba semidesmayada por el fuerte dolor que sentía en cada ataque.
"Mi amor, gracias por permitirme usar a nuestra chica para fantasear" Álvaro añadió, todavía con la polla incrustada dentro de su inmóvil esposa.
"Mi reina, qué apretado está tu culo, me encantó, ¿crees que Katherine Riveros lo tiene así?" dijo Álvaro.
"¿Te molestaría si la próxima vez me dejaras fantasear con nuestra hija?" Álvaro continuó hablando.
Miriam Caballero quería hablar, pero le resultó muy difícil, el dolor de las embestidas anales la dejó semi-noqueada.

"Cariño, creo que tengo mucha leche, te la voy a sacar, espero que no salga", dijo Álvaro mientras sacaba su cosa del ano de su esposa.
Álvaro se iba retirando poco a poco, incluso con su polla venenosa, gorda y erecta, sin embargo, cuando se retiró por completo, comenzó a derramar esperma del ano de Miriam Caballero.
"Amor mío, te lo dije, las sábanas se van a manchar", le dijo Álvaro a su esposa, todavía inconsciente.
"¿Cielo?" -preguntó Álvaro mientras se acercaba al rostro de su esposa.
Miriam Caballero Solo hizo una mueca de dolor, recuperando un poco el aliento, pero sin poder moverse todavía.
— ¿Qué tienes amor?, ¿Te dolió mucho la explosión del culo que te di?-
Miriam Caballero: Recuperando el conocimiento, poco a poco sólo asintió con la cabeza, todavía haciendo muecas de dolor.
— Perdóname cariño, estuviste increíble, tus nalgas rebotaron tan bien que desearía haberlo grabado para verlo juntos más tarde. -
"Yo, yo.................. Duele", tartamudeó Miriam Caballero.
—Lo mejor será que no te muevas, voy a buscar unos analgésicos en la Farmacia, ahora vuelvo. -
Álvaro se cambió y se preparó para salir rápidamente hacia la farmacia más cercana. Mientras tanto, después de 5 minutos de haber salido por esa puerta:
"¡Toc!" ¡Toc! Llamaron a la puerta de la habitación.
"¡No, no!" Miriam Caballero intentó gritar, pero era imposible, esos empujones de Verga por parte de su marido la habían dejado muy mal.
"Mami, ¿puedo entrar?" Se escuchó a Katherine Riveros decir al otro lado de la puerta.
"No hola............ ¡ja!" Miriam Caballero tartamudeaba sin fuerza en su voz, cada vez que intentaba aumentar el tono de su voz, le dolía el cuerpo.
"Mami, voy a entrar, ¿de acuerdo?"
— ¡NO!- En un intento desesperado de Miriam Caballero por evitarlo, pero resultó imposible.
Poco a poco se abrió la puerta de la habitación.
"Mami, ¿me dejarás ir con.............?" - Katherine Riveros no terminó la frase.

Katherine Riveros miró hacia la cama de sus padres, donde Miriam Caballero posó desnuda, boca abajo, revelando sus espectaculares nalgas desnudas. Totalmente sorprendida, cerró la puerta detrás de ella, permaneciendo inmóvil viendo a su madre quejarse.
"¿Mamá?" le preguntó Katherine Riveros después de unos segundos de gemir de su madre.
"¡Hija, no......!" - Miriam Caballero tartamudeó intentando moverse
Katherine Riveros escuchó el balbuceo de su madre, por lo que se acercó lentamente y pudo ver el esperma cayendo del culo de su madre a las sábanas blancas de la cama.
"Mamá, lo siento, no era mi intención, pensé que estabas enferma, no sabía..."
Miriam Caballero sintió mucho dolor en el recto, por lo que permaneciendo boca abajo, tomó la mano de su hija y la apretó con fuerza.
"Lo siento mamá, las cosas que haces con papá son sus cosas, no debería....."
— Éste.......... bueno- Miriam Caballero soltó con esfuerzo
"Me voy mami, solo quería pedirte permiso para salir", dijo Katherine Riveros.
"No, tú.................. ¡vete!" dijo Miriam Caballero con muecas de dolor.
Katherine Riveros no sabía reaccionar, hace unas horas había tenido relaciones con su propio padre y ahora su madre estaba postrada en cama e inválida, tras haber pasado por el mismo hombre.
"Mami, ¿te duele?" le preguntó intrigada Katherine Riveros.
"¡Mucho, hija, mucho!" respondió Miriam Caballero, recuperando la voz.
"Uff, mami, ¿cuánta leche haces?, parece un río", añadió Katherine Riveros.
"No conozco mi amor, no lo sé, sólo ayúdame a darme la vuelta, ¿sí?"
Entonces Katherine Riveros empujó desde el lado de su madre para darle la vuelta en la cama.

— ¡Ayyyyyyy Dios! - Gritó Miriam Caballero con gestos de dolor.
Ahora Miriam Caballero estaba boca arriba en su cama, apoyada contra su cabeza, resoplando por el dolor que aún sentía en su trasero.
—Mami, si te duele tanto ¿por qué te dejaste?-
"Oh hija, qué pena que me veas así, no quería, el dolor me está matando"
—No te preocupes mami, es normal, todo el mundo lo hace —respondió Katherine Riveros mientras tomaba la mano de su madre para generar más confianza.
"¿Lo haces tú también, chica sexy?" Miriam Caballero le preguntó a su hija.
— Bueno, en el culo no me han golpeado-
"Hija, por el amor de Dios, qué lenguaje es ese, respétame."
— Oh mami, estamos en confianza, ¿al menos te gusto?-
"Hija, por favor, ¿cuáles son esas preguntas?"
-Bueno...... son preguntas de madre e hija, ¿te gusto?
"Oh Katherine Riveros, estás muy loca. -
— ¿No confías en tu propia hija mamá?-
—Pero mira las cosas que preguntas, hija-
—¿Te gustó que lo pusieran ahí?-
"¡Hija, por favor, compórtate! -
"¿No se supone que la mejor amiga de una chica es su madre?"
Miriam Caballero guardó silencio unos segundos y luego respondió:
"Sí, me gustó" Inmediatamente después Miriam Caballero se cubrió la cara con las manos.
"¿A pesar del dolor?" - preguntó Katherine Riveros intrigada.
"Oh hija, dolió mucho, pero fue un dolor que disfrutas, ya sabes, arde, duele, lo odias, pero no quieres que se detenga, ¿sabes?"
— Sí mami, sentí lo mismo la primera vez que lo hice vaginalmente-
"Hija, ¿ya?"
— Sí mami, y a mí también me dolió, pero disfruté ese dolor. -

"Oh hija, espero que te hayas cuidado, porque con lo joven que eres, quedar embarazada es muy fácil"
"Y con la cantidad que gana papá, mucho más fácil", dijo Katherine Riveros pensando en la eyaculación que le dio su padre hace horas.
"¿Qué?" le preguntó incrédula a Miriam Caballero.
"Nada, mami, papá te dejó todo lleno de su............ leche-
— ¡Oh Katherine Riveros!, no me acostumbro a esta confianza -
"¿Puedes sentirlo?" -preguntó Katherine Riveros.
"¿Qué?" respondió la madre
— El semen en el culo, ¿se siente cuando entra?-
— ¡Oh Katherine Riveros! Por el amor de Dios, ¿cuáles son esas preguntas, hija
"Si no me enseñas, ¿entonces a quién?" respondió Katherine Riveros.
— Bueno, sí, hace calor cuando entra, sientes mucho calor en la cola-
"Entonces te gusto ¿no?" le preguntó nuevamente a Katherine Riveros.
—Ya te dije que sí hija-
—¿Qué prefieres, que se corran en el culo o en la vagina?-
"¡Oh Dios mío, mi amor!" Miriam Caballero volvió a cubrirse la cara.
—Solo tienes que elegir una mami-
Tras un breve silencio de Miriam Caballero donde se cubrió el rostro con las manos, mientras sacudía la cabeza mil veces, respondió:
"¡En la cara!, me gusta más que me los tiren en la cara."
— ¡MAMÁ!, ¡Uff!, ves lo agradable que es tener esta confianza en nosotros-
"No puedo creer que te esté contando estas cosas", dijo Miriam Caballero.
"¿Te gusta tragar tu leche?" le preguntó intrigada Katherine Riveros.

—Sí, me fascina la verdad-
"¡De verdad, a mí también me gusta!" respondió Katherine Riveros.
—Oh, hija, muy bien, es rico, ¿no?
— Bueno, la verdad es que sólo los he tragado una vez, y la verdad es que me encantó, la leche caliente deslizándose por mi garganta, los gemidos míos........................ de mí............. amigo-
— Bueno, solo he comido los de tu papá y la verdad es que a mí también me gustaron-
Ambos se giraron para mirarse al mismo tiempo, intercambiando miradas, sin saber interpretar sus palabras porque habían sonado como si estuvieran hablando de la misma leche.
—Bueno, mamá, y a todo esto, ¿por qué llevas un sujetador mío?
"Oh, no pude..................... encontrar el mío............. y este estaba en el cesto de la ropa sucia............... Lo siento.-
— No, no mires, creo que te ves mejor que yo, resalta demasiado tus tetas-
"¿Crees que eres una hija?" - Miriam Caballero preguntó al mismo tiempo que se miraba y se frotaba las tetas.
— Sí, mi papá seguramente estaba muy feliz de verte con ese sujetador mío, ¿verdad?-
— Bueno, sí, la verdad es que lo motivo-
"Y no será eso.............¿Estaban en algún fetiche extraño que yo tenía que ver?
Miriam Caballero tragó fuerte sin saber exactamente qué responder, ya que no sabía que su esposo y su hija ya habían copulado, trató de mantener la cordura en todo momento.
-Hija, ¿cómo crees eso, soy tu papá, soy yo!

"Porque no me importaría la verdad", respondió Katherine Riveros, restándole importancia.
—En serio, hija, ¿por qué no te molestaría?
"Porque si puedo ayudar a reavivar la pasión entre ustedes, entonces úsenme, quiero decir, soy más joven y papá todavía es un hombrecito, no es tan malo que quiera un cuerpo más joven, ¿verdad?"
"Qué hija, me sorprende tu madurez, pero sería algo enfermizo y aberrante, ¿no crees?"
— Depende, ¿me usaron o no?-
Miriam Caballero dudó por un momento en su confesión a su hija en un momento tan íntimo.
— Sí, te usamos-
"¿Puedo saber cómo?"
—Bueno, me puse un sujetador tuyo y le dije que te imaginara
"Mamá, ¿estás loca, hablas en serio?"
"Tienes razón hija, fue una estupidez y pensaste lo peor de tu madre"
"No es eso, me sorprende que tú, la señora conservadora y tradicionalista, estés tan abierta a las fantasías de papá"
"Bueno hija, ya tengo mi edad, entiendo las necesidades de los hombres y tampoco quiero reprimir más las mías"
"¿Y cuáles son los tuyos, mamá?"
— Bueno, me gusta la hija del pene, me encanta, y más ahora, siento mucho deseo de ser penetrada, y no solo por tu padre, me dan ganas de hacerlo con muchos hombres al mismo tiempo.-
-Mamá, bueno, bueno, muchas gracias por la confianza, ¿de cuántos hombres estamos hablando?
— Bueno, me gustaría unos 4 a la vez-
"¿Y qué te gustaría exactamente que te hicieran?"
— Bueno, me gustaría uno en la boca, otro en el culo, otro en la vagina y otro que se me corra en la cara
"Mamá, quien te vea, ¿qué pasa si puedes soportarlo?"
"Claro hija, me verás vieja, pero aguantaré un palo por las cuatro a la vez."

-Bueno, quiero ver si es verdad, sé el lugar perfecto al que te voy a llevar
"Hija, tú, no como crees, estás loca, ¿cómo voy a dejar que mi hija me lleve con hombres a follarme?"
-Mami, créeme, ahora somos más que amigos, somos confidentes
— ¿De verdad puedes llevarme con 4 hombres al mismo tiempo?-
"¿Quieres?" -preguntó Katherine Riveros.
-Sí, hija, lo hago, pero ¿qué pasa con tu papá?
"¿Te importaría que lo pasara mal con otra mujer?"
— Bueno, si va a ser de mutuo acuerdo, no tuve problemas, creo que ambos necesitamos experimentar. -
"Entonces no habrá problemas con él"
"¡Clic, clic!" La puerta gritó.
La puerta de la habitación se abrió y entró Álvaro.
"Hija, ¿qué haces aquí?"
— Vine a ayudar a mi mamá, ella ni siquiera podía moverse del Rollo que le diste-
"¡Hija!" dijo Álvaro sorprendido.
— La dejaste toda abierta y llena de leche, sé que mi mami tiene buen trasero, pero no tuviste piedad de su culo. -
"¡Hija!" Ambos padres gritaron al mismo tiempo.

"No te preocupes, tenemos confianza, ¿no?"
Tanto Álvaro como Miriam Caballero se giraron para mirar con incredulidad las palabras de su propia hija.
"Por cierto, papi, la próxima vez que quieras fantasear conmigo, ponle también una braguita mía"
Álvaro se tragó con fuerza a su esposa a los ojos, pero ella inmediatamente lo tranquilizó.
"No te preocupes, la chica ya sabe que me hice pasar por ella mientras follábamos"
-Mami, si te dijera que ya lo hice con mi papá ¿qué me dirías? Dijo Katherine Riveros desafiante.
—Escúchame, no, estás loca, una cosa es fantasía y otra es realidad, eso sería muy enfermizo —respondió Miriam Caballero.
"Bueno, que tu mamá se haga pasar por ti en el acto íntimo con tu papá no es muy sensato"
El silencio se apoderó de la sala por un momento.
"¿Ya lo hiciste con tu papá?" le preguntó temerosamente a Miriam Caballero.

"No, pero puedo decirte cuánto te gustan mis nalgas"
Álvaro ya no sabía dónde poner la cabeza.
-Sí Álvaro, ¿te gustan tanto las nalgas de tu hija? -preguntó Miriam Caballero.
"Bueno..........." Álvaro dudó cuando quiso responder.
— Dile a su papá cuánto sueñas que tu chica te dará unas sentadas de ensueño-
-¿Es cierto Álvaro? ¿Quieres que la chica te siente con ese culo que lleva? -preguntó Miriam Caballero.
— Yo...... No sé..........- tartamudeó Álvaro.
"¿O prefieres tenerme como papá cachorro?, ¿No quieres dejarme el culo como mamá?"
"Última oportunidad Álvaro, ¿quieres follar con la chica o no?" -preguntó Miriam Caballero.
"Soy solo yo.......... No sé qué quieren ambos, ¿por qué esa actitud hacia mí Miriam Caballero?"
"Te diré la verdad, te amo, pero llevamos casados tanto tiempo, eres la única persona con la que he tenido sexo, quiero más, necesito probar más penes, necesito que alguien más me folle, ¿no te ofende, verdad?"

Supongo que tienes razón, el deseo si no lo consigues es horrible, pero... ¿qué quieres a cambio? preguntó Álvaro.
"Dilo Katherine Riveros", ordenó Miriam Caballero.
—Lo que mi mamá quiere pedirte es que la dejes tener sexo con 4 hombres al mismo tiempo-
"¡Por el amor de Dios! Miriam Caballero, tengo una puta así en mi casa, ¿es verdad?
"¿Quieres montar a Katherine Riveros, sí o no?" -preguntó Katherine Riveros, ya molesta.
"¡Sí, si quiero!" respondió Álvaro.
— Bueno, muy bien, Katherine Riveros me llevará con esos 4 hombres más tarde-
Álvaro, todavía incrédulo por el permiso de su esposa para follar con su hija, tomó de la mano a Katherine Riveros y estaba a punto de salir de la habitación.
"Oye, oye, ¿dónde?" -preguntó Miriam Caballero.
"Bueno, me acabas de dar permiso para montar a mi pequeña niña", dijo Álvaro.
"Hazlo aquí", dijo Miriam Caballero.
"¿Estás seguro?" preguntó Álvaro.
— Tengo curiosidad por saber si mi hija sostiene su pene tan bien como se jactó ante mí hace un tiempo
Álvaro se volvió hacia Katherine Riveros y ella asintió con la cabeza. Luego, Katherine Riveros comenzó a desabrocharse la falda vaquera que llevaba puesta.
"No, no, oye, ¿qué estás haciendo?" -preguntó Miriam Caballero.

— Bueno, voy a desnudar a mamá-
— No, ¿qué te desnuda tu papá-
Entonces Álvaro comenzó a bajarse la falda de su princesa, a dejarla con unas medias de encaje rojo, y luego a quitarse la blusa y otras prendas, dejándola con un sujetador también de encaje rojo.
—Ahora, bésale el cuello —ordenó Miriam Caballero.
Álvaro besó lentamente el cuello de su propia hija
— ¡Ahhhh!- Gemía Katherine Riveros.
"¿Te gusta mi amor?" - le preguntó Miriam Caballero a su hija.
—Mucha mami-
—Ahora Álvaro, baja a sus tetas y muerde sus pezones —ordenó Miriam Caballero.
Álvaro bajó lentamente por el cuello y el pecho de su pequeña, lamiendo todo a su paso, hasta llegar a los pezones de pie de su hija.
— ¡Ahhhhhh!, ¡Mhhhhh!- Gemía Katherine Riveros.
"Disfrútalo mi cielo", le dijo Miriam Caballero a Katherine Riveros.
— Qué deliciosooooooo daddyiii
"¿Te gusta cómo te ama tu papá?" -preguntó Katherine Riveros.
— Sí mami, mucho, me siento bienooooooooo-

"Sube a la cima de tu cielo de papá", ordenó Miriam Caballero a KATHERINE RIVEROS.
Entonces Álvaro se sentó en la cama donde ya descansaba su esposa dando instrucciones, y luego recibió encima de él a su hija, que sólo vestía lencería de encaje.
— Oh papi, siento que estás en mis nalgas-
"No tan rápido mi amor, chúpale a tu padre, quiero ver lo buena que eres", le dijo Miriam Caballero a su hija.
Entonces Katherine Riveros se arrodilló a los pies de su padre, consoló su hermoso cabello y le puso el candado de su padre en la boca.
¡GLUP! ¡GLUP! ¡GLUP! - Katherine Riveros comenzó a comerse la polla de su padre.
"Oh hija, te meteré bien", dijo sorprendida Miriam Caballero.
¡ESTÚPIDO! ¡ESTÚPIDO! ¡ESTÚPIDO! -
"Agarrala por la cara Mi amor, disfruta de tu bebé", le dijo Miriam Caballero a Álvaro.
¡ESTÚPIDO! ¡ESTÚPIDO! ¡ESTÚPIDO!
"¿Cómo está la madre de tu madre?" -preguntó Miriam Caballero.
¡ESTÚPIDO! ¡ESTÚPIDO! ¡ESTÚPIDO! ¡ESTÚPIDO!
"Fantástico mi amor, el perro es muy bueno", dijo Álvaro.
¡GLUP! ARRGH!! ARGH!!!! ARGH!! - Katherine Riveros comenzó a ahogarse.
"¡No la ahogues, Álvaro, pobre niña!" dijo Miriam Caballero.
ARGH!! ¡¡¡ARGH!!! ARGH!! - El líquido preseminal comenzó a drenar de las comisuras de la boca de Katherine Riveros.
"Te gusta cómo se ahoga tu pequeña zorra, ¿no?" Miriam Caballero le preguntó a Álvaro.

¡ay! ¡ay! ARGHHHHH-
"Amo a mi amor, él lo hace tan bien que siento como si me estuviera corriendo"
¡¡ESTÚPIDO!! ¡¡ESTÚPIDO!! ARGHHH!! -
"Estrellala mi amor, disfruta de tu perro", dijo Miriam Caballero.
Entonces Álvaro agarró el cabello de su hija y comenzó a aplastarla contra su polla una y otra vez, provocando que se ahogara aún más.
¡ESTÚPIDO! ¡ESTÚPIDO! ¡ESTÚPIDO!
ARGH!! ARGH!!
¡ESTÚPIDO! ¡ESTÚPIDO!
—Basta, cariño, Katherine Riveros, súbete a papá —ordenó Miriam Caballero.
Entonces Katherine Riveros dejó de chupar pollas, se levantó y se subió encima de su padre para que se pudieran ver los rostros.
—Hazte una pantimedia, mi amor, y deja ir a la putita —dijo Miriam Caballero.
Álvaro movió a un lado las medias de encaje rojo de su princesita y Katherine Riveros se sentó en el enorme candado de su padre.
"¡Ahhhhhhhhhhh!" gritó Katherine Riveros.
"¿Qué pasó mi amor? ¿No puedes soportarlo?" -preguntó Miriam Caballero.

"¡Esta mamá tan gorda!, me abre todo-
— Mejor cielo, ahora salta sobre tu papá-
Katherine Riveros comenzó a hacer movimientos de arriba a abajo, clavándose una y otra vez en la enorme estaca de su padre.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! - Las nalgas de Katherine Riveros comenzaron a sonar contra la riata de Álvaro.
"Agarra a tu hijo por la cintura", ordenó Miriam Caballero.
Álvaro tomó a su hija por la cintura para seguir el ritmo de las sentadas.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! - Katherine Riveros se estrelló contra el tremendo Phallus.
"Quítate las tetas mi amor, deja que tu papá te las chupe mientras te penetra", dijo nuevamente Miriam Caballero.
¡PLAFF! ¡¡PLAFF!! ¡PLAFF! ¡PLAFF! - Los aplausos se escuchaban cada vez más.
Katherine Riveros se quitó el sujetador y sus dos tetas al ritmo de cada salto que daba sobre la berenjena de su padre.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
"Chúpate las tetas de tu princesa mientras te la follas", dijo Miriam Caballero.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
Álvaro se metió los pezones de su hija en la boca, sin dejar de recibir los tremendos golpes que aumentaban en velocidad.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! -
"¿Cómo se siente tu pequeña niña, mi amor?" le preguntó a Miriam Caballero quien se masturbó mirándolos.

¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! - El ruido de los aplausos aumentó.
"Delicioso, mi princesa es deliciosa", dijo Álvaro.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! -
"¡Ahhhhhhhhhhhh!, ¡mhhhhhhhhhhhhhhh!"
¡qué delicioso papá, qué delicioso mi papá!!
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
— ¿Te gusta mi vagina papi?
—¡ahhhhh!
—¡ricooooooooooooooooooo!
¡Qué delicioso me lo pusiste, papi!
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! -
"¡Te amo mi amor!, ¡está súper cerrado!" dijo Álvaro.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFf! ¡PLAFF!
"¿Ya querías a la chica, pervertido?" -preguntó Miriam Caballero.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
— ¡Ahhhhhhhhhhh! ¡Delicioso! ¡Qué polla tan deliciosa folla mi papá!-
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!

— Chica mía, estás muy mojada, ¡me estoy corriendo!-
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! -Katherine Riveros aumentó la velocidad de las abdominales.
"Mami, ¿dónde quieres que se corra mi papá?" Katherine Riveros le dijo a su madre.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! - Álvaro tomó a su princesa por la cintura para ralentizar el ritmo de la sesión, y así evitar eyacular.
— ¡Adentro!, ¡Que arroje su semen dentro!-
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! - Álvaro desaceleraba a Katherine Riveros.
"¿Qué pasa, papi?" -preguntó Katherine Riveros.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
— Amor mío, si sigues así me voy a correr
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
"¡Escuchaste a mi mamá! ¡Corre dentro de tu chica!" gritó Katherine Riveros.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! - Katherine Riveros incrementaba el ritmo.
"¡Me encanta, llena el útero de tu princesa con leche!" dijo Miriam Caballero.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! -
— ¡Papá, qué palo matas!
—¡ricooooooooooooo!-
— ¡Llena mi útero con tu esperma papá!
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡¡PLAFF!! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
El sonido de los aplausos era tan intenso que se podía escuchar a metros de distancia.
"¡Ya voy!" gritó Álvaro.

¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
"¡Deja embarazada a mi hija!" gritó Miriam Caballero.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
— ¡YAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!
Inmediatamente después Álvaro comenzó a eyacular litros y litros de esperma caliente dentro de su princesita, quien no dejó de saltar sobre la polla de su padre recibiendo todos y cada uno de los poderosos chorros de semen.
Katherine Riveros le había prometido a su madre que la llevaría con 4 hombres para follarla al mismo tiempo, a cambio le pidió que la dejara tener relaciones sexuales con su padre; Katherine Riveros lo hizo con él y frente a Miriam Caballero llegó el momento de pagar la promesa.
"Oh Dios mi vida, qué deliciosas nalgas tienes", dijo Álvaro mientras Katherine Riveros todavía estaba sentada sobre su pene.
— ¿Te gustó mi papá sentado? Preguntó Katherine Riveros, sudando y agitada por el esfuerzo.
— uff, mi reina, eres una diosa para sentarse-
"¿La chica está apretando bien mi amor?" le preguntó a la madre de Katherine Riveros.
— ¡Mucho amor!, el conejito está bien cerrado. - Álvaro acarició las caderas de su hija.
"Es mejor para él aprender con su padre que hacerlo con otra persona", dijo Miriam Caballero.
"¿No estás molesto, amor?" - le preguntó Álvaro a su esposa.
"¿Por cenar para la niña? De ningún modo, ella quería hacerlo, y para mí está bien."
—La verdad es que le prometí a mi mamá que si me dejaba sentarme en tu polla, le conseguiría cuatro hombres para ella —interrumpió Katherine Riveros, que no se bajó de su padre.
"Miriam Caballero, entonces, ¿estoy pintada o por qué no me consultas?" -

— Álvaro, te acabo de decir que "dejas embarazada a mi hija" mientras le pones tu polla gorda una y otra vez, ¿de verdad me lo vas a prohibir? -
"¿Me estás diciendo que puedo entrar en la vagina de nuestra hija cuando me apetezca?" -
—¿Ves algo que te impida, viejo pervertido y degenerado? —dijo Miriam Caballero.
"¡Gracias mami!" dijo Katherine Riveros.
— ¡De nada, mi amor!-
—Me voy a bajar de papá, ¿está bien?-
Katherine Riveros luego se desconectó de su padre dejando salir un río de semen de su vagina, que terminó en el suelo y en las piernas de su padre.
— ¡Oh Dios papá!, solo mira cómo me dejaste, es demasiada leche
"Me hiciste muy, princesa", dijo Álvaro.
— ¡Oh Álvaro!, puedes ver que amas un poquito a tu hija y la orinas ahí dentro. - dijo Miriam Caballero.
—No puedo evitarlo, esas nalgas rebotaron muy bien en mi polla. - respondió Álvaro.
"Por cierto Álvaro, cómprale la pastilla a la niña, le echaste mucha leche encima, es muy arriesgado"

Álvaro y Katherine Riveros se giraron para mirarse, porque sabían que él ya había tomado uno, no podía tomar otro, sin embargo, Miriam Caballero pensó que era la primera vez que lo hacían, por lo que decidieron guardar el secreto.
-Éste sí cariño, te lo compro, no te apresures
— Por cierto Katherine Riveros, ¿cuándo podrás llevarme con esos hombres que dices? - preguntó intrigada Miriam Caballero.
— ¡Mañana mami!-
—Miriam Caballero, ¿estás tan buena? —preguntó Álvaro—
— ¿Estás bromeando?, Después de verlos a ustedes dos follando de una manera tan salvaje, no estoy hecho de piedra. - respondió Miriam Caballero.
— ¿Te quedaste al tanto de cómo mi papá me penetró? - preguntó Katherine Riveros.
— ¡Mucha hija!, la verdad es que disfrutaste mucho sentarte en la polla de tu papá, y me imaginé esas 4 pollas entrando en mí, si aceptaba su mierda, merezco mi premio, ¿no crees? -
—Esa es mami, mañana vamos para que te den tu buena porción de polla-
Pasó el día y llegó la mañana del día siguiente, Miriam Caballero, ansiosa por cobrar su recompensa por la complicidad de padre e hija, fue directamente a buscar a Katherine Riveros.
"Hija, ¿qué estás haciendo?" -
— Nada importante mami, ¿por qué? -
"¿Crees que puedes llevarme de inmediato?" -
"Mamá, eres bonita, ¿no?" -
"Oh hija, la verdad es que no pude dormir, llevo muchos años casada con tu padre, anhelo más cosas."
-Sí, te entiendo mami, la verdad es que cuando nos pillan ricos, siempre te dan ganas de hacerlo
"¿Lo dices por tu padre?" -
—Sí, la verdad es que me hice muy rica con su polla, es gorda, sus venas están muy marcadas, me encanta.-
"Mira, me pareciste una chica tan pervertida. ¿Crees que los hombres con los que me vas a llevar tienen lo mismo o algo mejor?"
"Creo que es mejor mami, vas a salir bien de ahí."
"Entonces no perdamos más tiempo mi amor, llévame lejos"
Katherine Riveros y Miriam Caballero salieron rápidamente en el auto, donde Katherine Riveros le estaba dando instrucciones a su madre sobre qué ruta tomar, hasta que finalmente llegaron al estacionamiento del lugar.

—Aquí mi amor, ¿estás segura? —preguntó confundida Miriam Caballero.
— Sí mami, está aquí-
— Pero es un centro comercial, mi amor-
"Así es, mami, está aquí, confía." -
Miriam Caballero, sorprendida de entrar a un centro comercial, confió en su hija subiendo las escaleras mecánicas del establecimiento y siguiendo los pasos de Katherine Riveros, hasta que finalmente llegaron a una tienda de ropa.
—Oye, hija, ¿qué clase de broma es ésta? —preguntó confundida Miriam Caballero.
Ya verás mami, ¿quieres meter tu pene, sí o no? -
— Katherine Riveros, no me hables así-
— Mami, créeme, te lo vas a pasar bien. -
Ambos pasaron por la tienda de ropa hasta llegar a los camerinos.
— Espérame aquí mami-
Katherine Riveros entró al vestuario, mientras Miriam Caballero esperaba afuera nerviosa.
—¡Cristal! —exclamó Katherine Riveros, agarrándola por la cintura desde la espalda de quien había presenciado aquella follada que le dio su padre en uno de los camerinos del lugar.
—¿Katherine Riveros?-se preguntó Cristal mientras se giraba para verla mejor.
—Hola, ¿cómo estás? -preguntó Katherine Riveros.
— Chica, bueno, pero ¿qué haces aquí? ¿Viniste a comprar o volviste con tu padre?
"No, vine a ver si puedes ayudarme", dijo Katherine Riveros.
— Después del espectáculo que me diste con tu propio padre, lo que quieras amor. -
— ¿Entonces te gustó ver? - preguntó Katherine Riveros con una risa traviesa.
“¡Muy hermosa!, la verdad es que me emocioné demasiado y llegué a casa a masturbarme pensando en lo hermosa que te veías encima de tu papá”
—¿Te gustó la polla de mi papá? -preguntó Katherine Riveros.
“Claro que sí, estaba muy gorda, me hacía salivar, sin embargo, me hice más fan tuya para ser honesta” dijo Cristal mientras revisaba las etiquetas.

"¿Qué quieres decir, qué quieres decir?" -
— Eres una joven muy hermosa, tienes una carita que incita al pecado, que provoca a los hombres, incluso a tu propio padre, y ese culo que matas, no lo ves tan a menudo aquí. -
—Crystal, ¿me estás volviendo morbosa? —preguntó Katherine Riveros sorprendida.
—Lo siento, si no te gusta, ya no lo hago-
— ¡Me encanta!, pero no sabía qué............. te gustan las chicas", dijo Katherine Riveros, ayudándola a recoger perchas del suelo.
"Bueno.......... SÍ, un poco, pero también me gustan las pollas gordas, venosas y enormes, como las de tu papá, por cierto deberías traerlo de vuelta, les reservaré un camerino. -
"¿Te gustaría verme sentada otra vez en la polla de mi papá?" -
— ¡Me encantaría!, tu papá estaba disfrutando mucho de su pequeña niña y me excitó
—Bueno, fuiste tú quien me convenció para que lo disfrutara —respondió Katherine Riveros.
"Él es un hombre, y todos los hombres tienen necesidades, que tú como su hija le dejes satisfacer su deseo con tu cuerpo, pensé que era lindo y pervertido. - dijo Cristal.
"Bueno, si te gusta mirar, no creo que puedas negarme lo siguiente" - añadió Katherine Riveros -
"Veamos, dime, ¿qué pasa?" -
— Ese día que estuve aquí con mi papá, pude ver que había hombres de seguridad privada en toda la tienda, eran muy fuertes, altos, musculosos, ¿o vi mal? -
"¡Chica pervertida! ¿Quieres ensartarte en uno de esos bares? ¡No, mi amor, no! respondió Cristal.
—¿Por qué no?-preguntó sorprendida Katherine Riveros.
"No cariño, no podía dejarte, no soportas ni medio palo de esos hombres, me sentiría mal arrojándote al matadero". -
—¿Al matadero? Bueno, sólo quiero un palo, no pelear con ellos —respondió Katherine Riveros.

-Escucha, ¿crees que los empleados de aquí no lo han intentado? Todos nos desgarramos e incluso el médico acabó. -
—¿Y eso? —preguntó Katherine Riveros aún más intrigada.
"Esos tipos son africanos, de Nigeria, no soportas sus cosas, ni tú, ni yo, ni mis compañeros, hicieron sangrar horriblemente a uno de ellos"
—Bueno, pero tampoco te corresponde que te follen por el culo —dijo Katherine Riveros.
— ¡Ese es mi amor!, a través de la vagina es donde los hizo sangrar, ahora imagina a través del culo. -
Hubo un silencio total de unos segundos, y luego Cristal agregó:
— Mira Katherine Riveros, he visto tu cuerpo, tienes un culo muy bueno, pero créeme, no soportas ni medio palo de ellos, están acostumbrados a otro tipo de mujeres, más anchas, más abiertas, por muy buen trasero que tengas, vas a destruir todo lo que hay dentro de ti. -
"Bueno, en realidad los quería para mi mamá", soltó Katherine Riveros.
— ¿Eres mamá?, ¿Estás comprando hombres para tu mamá? -
"Sí, ¿qué pasa?" -
— ¡Nada!, es que me sorprende que vayas a buscar penes, es porque tienen mucha confianza. -
— Cristal!, Mi mamá sabe que le doy mis nalgas a mi papá-
-¿Qué, estás loco? ¿Se lo dijiste?
"Es una larga historia, pero él lo sabe y lo permitió a cambio de que le consiguiera hombres"
— ¿Tu mamá necesita tanto serlo? -preguntó Cristal.
— ¿Me vas a ayudar o no? - dijo Katherine Riveros.
"Oh, mi niña, tan joven y ya involucrada en temas tan pervertidos. ¿Quién es tu madre?" -preguntó Cristal.
"¡Ese de allí!" Katherine Riveros respondió señalando a su madre a lo lejos.
— ¡Uff!, Bueno, tu mami se ve bastante bien, ahora veo de dónde heredaste lo que tienes, dile que venga, quiero observarla mejor. - dijo Cristal.
Entonces Katherine Riveros le hizo una señal a su madre para que se acercara, ella se mostró algo tímida y se dirigió al lugar.

Hola señora, un placer conocerla, mi nombre es Cristal y será un placer poder ayudarla
— Hola, muchas gracias. -
— Mira, no te preocupes, tu hija me ha contado la idea que tienes en mente y te ayudaré en todo lo que pueda, puedes confiar en mí, soy amiga íntima de Katherine Riveros y la voy a proteger en caso de que quiera aguantar. -
— Oh, ¿cómo es eso?, qué pena, disculpe, no era mi intención involucrar a más personas, si lo hubiera sabido, no vine a causar inconvenientes. - Miriam Caballero respondió avergonzada.
"¿No se preocupa, señora?..........-
„Miriam Caballero!" respondió Katherine Riveros.
— No se preocupe señora Miriam Caballero, lo entiendo todo perfectamente, no tiene por qué avergonzarse de nada, vino al lugar correcto, vamos a cuidar de usted en todo momento. -
—Qué hermosa eres, muchas gracias, espero que todo permanezca discreto. - añadió Miriam Caballero.
— ¡Por supuesto que lo es!, Esto es un secreto total, mira, ve al camerino 19, ponte cómodo, todo estará bien. -Dijo Cristal.
Entonces Katherine Riveros y Miriam Caballero se vieron, Katherine Riveros asintió con la cabeza para darle confianza a su madre y caminó hacia el camerino 19.
— Uff Katherine Riveros!, ¡Qué buen culo folla tu mamá, lo heredaste!, heredaste a la dama-
—Sí, ¿crees?, ¿podría sostener el palo de estos chicos? -preguntó Katherine Riveros.
— ¡Oh mi reina!, no lo sé, no lo creo, todos nos hemos ido de aquí sangrando y prácticamente en sillas de ruedas, tuve que ir al ginecólogo porque pasé varios días sangrando por mi cosita.-
"Yo tampoco quisiera que mi mamá lo sufriera, no se trata de eso", dijo Katherine Riveros.
— Bueno, esperemos poder aguantar, mira, con ese culo que tiene tu mamá, hay una oportunidad, y no es que tú no la tengas, o que yo no la tenga, o que los demás no la tengan, es que somos una raza diferente, no estamos hechos para esos tamaños. -
— ¿Son tan grandes? - preguntó Katherine Riveros intrigada.
— ¡Uff mi amor!, qué bonito sujetador-
— ¿Verdad?
Álvaro se tomó unos momentos para comprobarlo con los ojos y soltó:
"Es.......... ¡Es.............!, Miriam Caballero!, ¿Es de la chica?-
"Ajam, ¿te gusta?" dijo Miriam Caballero.
"Es hermoso, pero ¿por qué?"
— Hace un rato en la cocina vi como viste a Katherine Riveros, te la comiste con los ojos-
"Pero....... Pero.....! - Álvaro tartamudeó.
"¡Shhhhh!, no te preocupes papi, no voy a decir nada, creo que es bastante enfermizo que te guste tu hija, pero, al final eres un hombre, tu ADN no distingue parentesco en un cuerpo"

— Miriam Caballero, ¿te sientes bien?, te agradecemos tu comprensión, pero ¿estás segura de lo que estás diciendo?-
"Dime, ¿te calentó verme con su sujetador?" -preguntó Miriam Caballero.
—Mucho, y más porque los tienes más grandes que ella y tus pequeños rebosan —respondió Álvaro.
— Entonces pregunta resuelta pequeño maldito pervertido, ven y folla a tu princesa-
Luego Miriam Caballero se subió a Álvaro y comenzó a hacer movimientos de cadera para frotar su vagina con el miembro de su marido.
"¿Te gusta la forma en que se mueve tu hijo?"
— ¡Mucho mi amor!-
"¿Vas a ir con tu pequeña hija, eh?"
—Sí, voy a mi Chiquita —respondió Álvaro.

"Entonces muéstrale tu polla a tu princesa." -
Miriam Caballero se bajó de su marido, para proceder a quitarse los pantalones y saltar esa puerta como un resorte.
— ¡Dios mío Álvaro!, solo mira cómo te hizo mencionar a Katherine Riveros-
"Me lo pusiste así", respondió Álvaro.
— ¿Yo?, para nada, tu hija te lo puso así, te excita mucho hacer de tu hija tu perra, ¿no?, Paciente Degenerado-
"¿Vas a ser mi pequeña hija?"
—Sí, quiero que me pilles pensando en Katherine Riveros-
"¡Mi amor!" ¿Y de dónde vino ese sabor pervertido?
— Es solo fantasía, nunca le harías algo a Katherine Riveros, eres su papá, más bien, es la fantasía de lo que ella representa, ¿no? -
"¡Sí, sólo eso!" respondió Álvaro.
Luego Miriam Caballero pasó a comerse la polla de su marido.

¡GLUP! ¡GLUP! ¡GLUP! - Comenzó la pantorrilla de Miriam Caballero.
"¡Mi princesa!" qué bien chupas papá-
¡GLUP! ¡GLUP! ¡GLUP! - Miriam Caballero no sabía que estaba compartiendo la baba de su hija en esas mamadas.
—Qué boca más pequeña tiene mi hija —dijo Álvaro mientras tomaba por la cabeza a Miriam Caballero.
— ¡ARGH! ¡ARGH! ¡ARGH!- Miriam Caballero comenzó a atragantarse con el enorme miembro de su marido.
"¿Qué pasó mi reina? ¿La boca de papá es demasiado grande para ti?
— ¡ARGH! ¡ARGH! ¡ARGH! - Miriam Caballero hizo lo mejor que pudo para tragárselo todo.
"¡Katherine Riveros, ponte a cuatro patas!" dijo Álvaro.
En ese momento Miriam Caballero dejó de chupar polla, dejando caer sobre las sábanas tremendos hilos de saliva que colgaban de su boca, y se dispuso a 4 para recibir un pene.
— ¡Uff mi princesa!, qué culo tan grande matas, ¿estas nalgas son de papá?"
"¡Sí! ¡Papá, que se joda tu chica, hazla tu perra! respondió Miriam Caballero.
Entonces Álvaro se paró detrás de ella y comenzó a pasar su jugosa polla por todas las nalgas de su esposa imaginando a su princesita.
— ¡UFFF! Katherine Riveros, qué culo tan grande te follas - dijo Álvaro mientras se pasaba la polla por todas las nalgas mojándolas.
—Eso es lo que más te gusta de Katherine Riveros, ¿no? -preguntó Miriam Caballero, ya todo empinado.

"Sí mi amor, si te fijas en lo grande que es, ¿verdad?" dijo Álvaro.
"Claro que lo noto, hace tiempo que no dejas de comerlo, maldito enfermo"
—Siempre quise tenerte así, mijita, en 4 piernas-
—Álvaro, ¿alguna vez te has masturbado pensando en Katherine Riveros? -preguntó Miriam Caballero.
— No sólo eso, en una ocasión robé una braga para masturbarme-
"¿Qué, hablas en serio?"
"No cariño, estamos en fantasía, ¿no?"
— Está bien, entonces no esperes más papá, dale una paliza a tu bebé
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! - Álvaro comenzó a embestir a Miriam Caballero.
— ¡OH PAPÁ!, qué grande lo tienes, eres tu pequeña niña-
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! - El rebote de las nalgas de Miriam Caballero fue espectacular.
"¿Te gustan las nalgas de tu princesa?"
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! - El sonido de los aplausos comenzó a aumentar.
— ¡Estás bien, hija grande!-
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¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!- Las nalgas de Miriam Caballero parecían gelatina.
"¡Disfruta del culo de tu pequeña niña, es tuyo papá, rómpeme las nalgas!"
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
— Hija, matas al mejor culo que he visto jamás-
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!- Las nalgas de Miriam Caballero comenzaron a enrojecerse.
— ¡Ahhhhhhhhh! ¡Papá! Qué pena
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
— Daddoooooooo!, que deliciosa eres tu hija!!!!!!!, ya necesitaba polla
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
—Qué gordo estás, rompe el culo de tu hija, llámame daddyaaa
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
¡Te voy a dejar embarazada como a la perra que eres hija!
¡plaff! ¡plaff! ¡plaff! ¡plaff! ¡plaff!
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"¡¡¡No papá, no me dejes embarazada!!!, estoy ovulando"
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
"Entonces déjame metérmelo por el culo"
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! -
— ¡Sí, dale una paliza a tu hija como la puta que es!
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
Entonces Álvaro salió de la vagina de Miriam Caballero, para cambiar agujeros, puso su glande a la entrada del ano y la dejó ir furiosamente.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
— ¡AYYYYYYYYY NOOOOOOOO SACALAAAAAAAAAAA- Grito Miriam Caballero.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
"¿No querías la polla de papá en tu ano?" -
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
— Me duele Álvaro sácalo, ¡lo tienes enorme!-
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
—¡ahhhh! DUELO CONMIGO

¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
— ¡Duelo meeeeeee, cállate!
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
— ¡Trágate mi maldita polla, perra, es lo que necesitabas, la polla de tu padre en el culo!
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PALFF! - Álvaro aceleró el ritmo de sus ataques.
Miriam Caballero ya no reaccionó, sintió tanto dolor que terminó semidesmayándose, incapaz de hablar, solo podía oír, pero ya no podía controlar ni siquiera su propia salivación.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! - Los regates de Álvaro en Verga se volvieron cada vez más agresivos.
— ¡Me voy a correr en el ano de mi hija!-

Entonces Álvaro tomó las manos de su esposa, que yacía semiinconsciente en la cama, salivando excesivamente, y las tiró hacia atrás, de tal manera que le dio aún más fuerza en las embestidas.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! - La polla de Álvaro entraba y salía ese año con demasiada fuerza.
"Toma, puta, esto es lo que obtienes por desobedecer a tu Padre"
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
La reacción de Miriam Caballero fue nula, había perdido el conocimiento por el fuerte dolor que sentía en el ano.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! - La polla de Álvaro abrió un agujero en el culo de Miriam Caballero.
"¡Ya voy perra, voy a venir mi princesa!"
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
—Dime algo, Miriam, Caballero, ¡quiero que veáis cómo me corro dentro del ano de vuestra hija!

¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
¡Toma perraaaaaaaaaaaa!
Álvaro comenzó a eyacular lo que quedaba de su esperma dentro del recto de Miriam Caballero. Cuando le quitó su enorme miembro, pudo ver los estragos que había causado en la cola de su pequeña esposa, deseando poder hacerle lo mismo a su princesita algún día.
Después de que Álvaro tuvo intimidad con su esposa Miriam Caballero, donde su propia esposa cooperó para que su esposo fantaseara con su hija Katherine Riveros, Álvaro aprovechó el regalo de su esposa para follarla de una manera anal salvaje y brutal, imaginando que estaba dividiendo a su hija, Miriam Caballero, en dos, no podía soportar tremendos empujones por detrás.
"Uff mi amor, qué deliciosas nalgas tienes", le dijo Álvaro a Miriam Caballero todavía con su miembro dentro de su esposa.
Miriam Caballero estaba semidesmayada por el fuerte dolor que sentía en cada ataque.
"Mi amor, gracias por permitirme usar a nuestra chica para fantasear" Álvaro añadió, todavía con la polla incrustada dentro de su inmóvil esposa.
"Mi reina, qué apretado está tu culo, me encantó, ¿crees que Katherine Riveros lo tiene así?" dijo Álvaro.
"¿Te molestaría si la próxima vez me dejaras fantasear con nuestra hija?" Álvaro continuó hablando.
Miriam Caballero quería hablar, pero le resultó muy difícil, el dolor de las embestidas anales la dejó semi-noqueada.

"Cariño, creo que tengo mucha leche, te la voy a sacar, espero que no salga", dijo Álvaro mientras sacaba su cosa del ano de su esposa.
Álvaro se iba retirando poco a poco, incluso con su polla venenosa, gorda y erecta, sin embargo, cuando se retiró por completo, comenzó a derramar esperma del ano de Miriam Caballero.
"Amor mío, te lo dije, las sábanas se van a manchar", le dijo Álvaro a su esposa, todavía inconsciente.
"¿Cielo?" -preguntó Álvaro mientras se acercaba al rostro de su esposa.
Miriam Caballero Solo hizo una mueca de dolor, recuperando un poco el aliento, pero sin poder moverse todavía.
— ¿Qué tienes amor?, ¿Te dolió mucho la explosión del culo que te di?-
Miriam Caballero: Recuperando el conocimiento, poco a poco sólo asintió con la cabeza, todavía haciendo muecas de dolor.
— Perdóname cariño, estuviste increíble, tus nalgas rebotaron tan bien que desearía haberlo grabado para verlo juntos más tarde. -
"Yo, yo.................. Duele", tartamudeó Miriam Caballero.
—Lo mejor será que no te muevas, voy a buscar unos analgésicos en la Farmacia, ahora vuelvo. -
Álvaro se cambió y se preparó para salir rápidamente hacia la farmacia más cercana. Mientras tanto, después de 5 minutos de haber salido por esa puerta:
"¡Toc!" ¡Toc! Llamaron a la puerta de la habitación.
"¡No, no!" Miriam Caballero intentó gritar, pero era imposible, esos empujones de Verga por parte de su marido la habían dejado muy mal.
"Mami, ¿puedo entrar?" Se escuchó a Katherine Riveros decir al otro lado de la puerta.
"No hola............ ¡ja!" Miriam Caballero tartamudeaba sin fuerza en su voz, cada vez que intentaba aumentar el tono de su voz, le dolía el cuerpo.
"Mami, voy a entrar, ¿de acuerdo?"
— ¡NO!- En un intento desesperado de Miriam Caballero por evitarlo, pero resultó imposible.
Poco a poco se abrió la puerta de la habitación.
"Mami, ¿me dejarás ir con.............?" - Katherine Riveros no terminó la frase.

Katherine Riveros miró hacia la cama de sus padres, donde Miriam Caballero posó desnuda, boca abajo, revelando sus espectaculares nalgas desnudas. Totalmente sorprendida, cerró la puerta detrás de ella, permaneciendo inmóvil viendo a su madre quejarse.
"¿Mamá?" le preguntó Katherine Riveros después de unos segundos de gemir de su madre.
"¡Hija, no......!" - Miriam Caballero tartamudeó intentando moverse
Katherine Riveros escuchó el balbuceo de su madre, por lo que se acercó lentamente y pudo ver el esperma cayendo del culo de su madre a las sábanas blancas de la cama.
"Mamá, lo siento, no era mi intención, pensé que estabas enferma, no sabía..."
Miriam Caballero sintió mucho dolor en el recto, por lo que permaneciendo boca abajo, tomó la mano de su hija y la apretó con fuerza.
"Lo siento mamá, las cosas que haces con papá son sus cosas, no debería....."
— Éste.......... bueno- Miriam Caballero soltó con esfuerzo
"Me voy mami, solo quería pedirte permiso para salir", dijo Katherine Riveros.
"No, tú.................. ¡vete!" dijo Miriam Caballero con muecas de dolor.
Katherine Riveros no sabía reaccionar, hace unas horas había tenido relaciones con su propio padre y ahora su madre estaba postrada en cama e inválida, tras haber pasado por el mismo hombre.
"Mami, ¿te duele?" le preguntó intrigada Katherine Riveros.
"¡Mucho, hija, mucho!" respondió Miriam Caballero, recuperando la voz.
"Uff, mami, ¿cuánta leche haces?, parece un río", añadió Katherine Riveros.
"No conozco mi amor, no lo sé, sólo ayúdame a darme la vuelta, ¿sí?"
Entonces Katherine Riveros empujó desde el lado de su madre para darle la vuelta en la cama.

— ¡Ayyyyyyy Dios! - Gritó Miriam Caballero con gestos de dolor.
Ahora Miriam Caballero estaba boca arriba en su cama, apoyada contra su cabeza, resoplando por el dolor que aún sentía en su trasero.
—Mami, si te duele tanto ¿por qué te dejaste?-
"Oh hija, qué pena que me veas así, no quería, el dolor me está matando"
—No te preocupes mami, es normal, todo el mundo lo hace —respondió Katherine Riveros mientras tomaba la mano de su madre para generar más confianza.
"¿Lo haces tú también, chica sexy?" Miriam Caballero le preguntó a su hija.
— Bueno, en el culo no me han golpeado-
"Hija, por el amor de Dios, qué lenguaje es ese, respétame."
— Oh mami, estamos en confianza, ¿al menos te gusto?-
"Hija, por favor, ¿cuáles son esas preguntas?"
-Bueno...... son preguntas de madre e hija, ¿te gusto?
"Oh Katherine Riveros, estás muy loca. -
— ¿No confías en tu propia hija mamá?-
—Pero mira las cosas que preguntas, hija-
—¿Te gustó que lo pusieran ahí?-
"¡Hija, por favor, compórtate! -
"¿No se supone que la mejor amiga de una chica es su madre?"
Miriam Caballero guardó silencio unos segundos y luego respondió:
"Sí, me gustó" Inmediatamente después Miriam Caballero se cubrió la cara con las manos.
"¿A pesar del dolor?" - preguntó Katherine Riveros intrigada.
"Oh hija, dolió mucho, pero fue un dolor que disfrutas, ya sabes, arde, duele, lo odias, pero no quieres que se detenga, ¿sabes?"
— Sí mami, sentí lo mismo la primera vez que lo hice vaginalmente-
"Hija, ¿ya?"
— Sí mami, y a mí también me dolió, pero disfruté ese dolor. -

"Oh hija, espero que te hayas cuidado, porque con lo joven que eres, quedar embarazada es muy fácil"
"Y con la cantidad que gana papá, mucho más fácil", dijo Katherine Riveros pensando en la eyaculación que le dio su padre hace horas.
"¿Qué?" le preguntó incrédula a Miriam Caballero.
"Nada, mami, papá te dejó todo lleno de su............ leche-
— ¡Oh Katherine Riveros!, no me acostumbro a esta confianza -
"¿Puedes sentirlo?" -preguntó Katherine Riveros.
"¿Qué?" respondió la madre
— El semen en el culo, ¿se siente cuando entra?-
— ¡Oh Katherine Riveros! Por el amor de Dios, ¿cuáles son esas preguntas, hija
"Si no me enseñas, ¿entonces a quién?" respondió Katherine Riveros.
— Bueno, sí, hace calor cuando entra, sientes mucho calor en la cola-
"Entonces te gusto ¿no?" le preguntó nuevamente a Katherine Riveros.
—Ya te dije que sí hija-
—¿Qué prefieres, que se corran en el culo o en la vagina?-
"¡Oh Dios mío, mi amor!" Miriam Caballero volvió a cubrirse la cara.
—Solo tienes que elegir una mami-
Tras un breve silencio de Miriam Caballero donde se cubrió el rostro con las manos, mientras sacudía la cabeza mil veces, respondió:
"¡En la cara!, me gusta más que me los tiren en la cara."
— ¡MAMÁ!, ¡Uff!, ves lo agradable que es tener esta confianza en nosotros-
"No puedo creer que te esté contando estas cosas", dijo Miriam Caballero.
"¿Te gusta tragar tu leche?" le preguntó intrigada Katherine Riveros.

—Sí, me fascina la verdad-
"¡De verdad, a mí también me gusta!" respondió Katherine Riveros.
—Oh, hija, muy bien, es rico, ¿no?
— Bueno, la verdad es que sólo los he tragado una vez, y la verdad es que me encantó, la leche caliente deslizándose por mi garganta, los gemidos míos........................ de mí............. amigo-
— Bueno, solo he comido los de tu papá y la verdad es que a mí también me gustaron-
Ambos se giraron para mirarse al mismo tiempo, intercambiando miradas, sin saber interpretar sus palabras porque habían sonado como si estuvieran hablando de la misma leche.
—Bueno, mamá, y a todo esto, ¿por qué llevas un sujetador mío?
"Oh, no pude..................... encontrar el mío............. y este estaba en el cesto de la ropa sucia............... Lo siento.-
— No, no mires, creo que te ves mejor que yo, resalta demasiado tus tetas-
"¿Crees que eres una hija?" - Miriam Caballero preguntó al mismo tiempo que se miraba y se frotaba las tetas.
— Sí, mi papá seguramente estaba muy feliz de verte con ese sujetador mío, ¿verdad?-
— Bueno, sí, la verdad es que lo motivo-
"Y no será eso.............¿Estaban en algún fetiche extraño que yo tenía que ver?
Miriam Caballero tragó fuerte sin saber exactamente qué responder, ya que no sabía que su esposo y su hija ya habían copulado, trató de mantener la cordura en todo momento.
-Hija, ¿cómo crees eso, soy tu papá, soy yo!

"Porque no me importaría la verdad", respondió Katherine Riveros, restándole importancia.
—En serio, hija, ¿por qué no te molestaría?
"Porque si puedo ayudar a reavivar la pasión entre ustedes, entonces úsenme, quiero decir, soy más joven y papá todavía es un hombrecito, no es tan malo que quiera un cuerpo más joven, ¿verdad?"
"Qué hija, me sorprende tu madurez, pero sería algo enfermizo y aberrante, ¿no crees?"
— Depende, ¿me usaron o no?-
Miriam Caballero dudó por un momento en su confesión a su hija en un momento tan íntimo.
— Sí, te usamos-
"¿Puedo saber cómo?"
—Bueno, me puse un sujetador tuyo y le dije que te imaginara
"Mamá, ¿estás loca, hablas en serio?"
"Tienes razón hija, fue una estupidez y pensaste lo peor de tu madre"
"No es eso, me sorprende que tú, la señora conservadora y tradicionalista, estés tan abierta a las fantasías de papá"
"Bueno hija, ya tengo mi edad, entiendo las necesidades de los hombres y tampoco quiero reprimir más las mías"
"¿Y cuáles son los tuyos, mamá?"
— Bueno, me gusta la hija del pene, me encanta, y más ahora, siento mucho deseo de ser penetrada, y no solo por tu padre, me dan ganas de hacerlo con muchos hombres al mismo tiempo.-
-Mamá, bueno, bueno, muchas gracias por la confianza, ¿de cuántos hombres estamos hablando?
— Bueno, me gustaría unos 4 a la vez-
"¿Y qué te gustaría exactamente que te hicieran?"
— Bueno, me gustaría uno en la boca, otro en el culo, otro en la vagina y otro que se me corra en la cara
"Mamá, quien te vea, ¿qué pasa si puedes soportarlo?"
"Claro hija, me verás vieja, pero aguantaré un palo por las cuatro a la vez."

-Bueno, quiero ver si es verdad, sé el lugar perfecto al que te voy a llevar
"Hija, tú, no como crees, estás loca, ¿cómo voy a dejar que mi hija me lleve con hombres a follarme?"
-Mami, créeme, ahora somos más que amigos, somos confidentes
— ¿De verdad puedes llevarme con 4 hombres al mismo tiempo?-
"¿Quieres?" -preguntó Katherine Riveros.
-Sí, hija, lo hago, pero ¿qué pasa con tu papá?
"¿Te importaría que lo pasara mal con otra mujer?"
— Bueno, si va a ser de mutuo acuerdo, no tuve problemas, creo que ambos necesitamos experimentar. -
"Entonces no habrá problemas con él"
"¡Clic, clic!" La puerta gritó.
La puerta de la habitación se abrió y entró Álvaro.
"Hija, ¿qué haces aquí?"
— Vine a ayudar a mi mamá, ella ni siquiera podía moverse del Rollo que le diste-
"¡Hija!" dijo Álvaro sorprendido.
— La dejaste toda abierta y llena de leche, sé que mi mami tiene buen trasero, pero no tuviste piedad de su culo. -
"¡Hija!" Ambos padres gritaron al mismo tiempo.

"No te preocupes, tenemos confianza, ¿no?"
Tanto Álvaro como Miriam Caballero se giraron para mirar con incredulidad las palabras de su propia hija.
"Por cierto, papi, la próxima vez que quieras fantasear conmigo, ponle también una braguita mía"
Álvaro se tragó con fuerza a su esposa a los ojos, pero ella inmediatamente lo tranquilizó.
"No te preocupes, la chica ya sabe que me hice pasar por ella mientras follábamos"
-Mami, si te dijera que ya lo hice con mi papá ¿qué me dirías? Dijo Katherine Riveros desafiante.
—Escúchame, no, estás loca, una cosa es fantasía y otra es realidad, eso sería muy enfermizo —respondió Miriam Caballero.
"Bueno, que tu mamá se haga pasar por ti en el acto íntimo con tu papá no es muy sensato"
El silencio se apoderó de la sala por un momento.
"¿Ya lo hiciste con tu papá?" le preguntó temerosamente a Miriam Caballero.

"No, pero puedo decirte cuánto te gustan mis nalgas"
Álvaro ya no sabía dónde poner la cabeza.
-Sí Álvaro, ¿te gustan tanto las nalgas de tu hija? -preguntó Miriam Caballero.
"Bueno..........." Álvaro dudó cuando quiso responder.
— Dile a su papá cuánto sueñas que tu chica te dará unas sentadas de ensueño-
-¿Es cierto Álvaro? ¿Quieres que la chica te siente con ese culo que lleva? -preguntó Miriam Caballero.
— Yo...... No sé..........- tartamudeó Álvaro.
"¿O prefieres tenerme como papá cachorro?, ¿No quieres dejarme el culo como mamá?"
"Última oportunidad Álvaro, ¿quieres follar con la chica o no?" -preguntó Miriam Caballero.
"Soy solo yo.......... No sé qué quieren ambos, ¿por qué esa actitud hacia mí Miriam Caballero?"
"Te diré la verdad, te amo, pero llevamos casados tanto tiempo, eres la única persona con la que he tenido sexo, quiero más, necesito probar más penes, necesito que alguien más me folle, ¿no te ofende, verdad?"

Supongo que tienes razón, el deseo si no lo consigues es horrible, pero... ¿qué quieres a cambio? preguntó Álvaro.
"Dilo Katherine Riveros", ordenó Miriam Caballero.
—Lo que mi mamá quiere pedirte es que la dejes tener sexo con 4 hombres al mismo tiempo-
"¡Por el amor de Dios! Miriam Caballero, tengo una puta así en mi casa, ¿es verdad?
"¿Quieres montar a Katherine Riveros, sí o no?" -preguntó Katherine Riveros, ya molesta.
"¡Sí, si quiero!" respondió Álvaro.
— Bueno, muy bien, Katherine Riveros me llevará con esos 4 hombres más tarde-
Álvaro, todavía incrédulo por el permiso de su esposa para follar con su hija, tomó de la mano a Katherine Riveros y estaba a punto de salir de la habitación.
"Oye, oye, ¿dónde?" -preguntó Miriam Caballero.
"Bueno, me acabas de dar permiso para montar a mi pequeña niña", dijo Álvaro.
"Hazlo aquí", dijo Miriam Caballero.
"¿Estás seguro?" preguntó Álvaro.
— Tengo curiosidad por saber si mi hija sostiene su pene tan bien como se jactó ante mí hace un tiempo
Álvaro se volvió hacia Katherine Riveros y ella asintió con la cabeza. Luego, Katherine Riveros comenzó a desabrocharse la falda vaquera que llevaba puesta.
"No, no, oye, ¿qué estás haciendo?" -preguntó Miriam Caballero.

— Bueno, voy a desnudar a mamá-
— No, ¿qué te desnuda tu papá-
Entonces Álvaro comenzó a bajarse la falda de su princesa, a dejarla con unas medias de encaje rojo, y luego a quitarse la blusa y otras prendas, dejándola con un sujetador también de encaje rojo.
—Ahora, bésale el cuello —ordenó Miriam Caballero.
Álvaro besó lentamente el cuello de su propia hija
— ¡Ahhhh!- Gemía Katherine Riveros.
"¿Te gusta mi amor?" - le preguntó Miriam Caballero a su hija.
—Mucha mami-
—Ahora Álvaro, baja a sus tetas y muerde sus pezones —ordenó Miriam Caballero.
Álvaro bajó lentamente por el cuello y el pecho de su pequeña, lamiendo todo a su paso, hasta llegar a los pezones de pie de su hija.
— ¡Ahhhhhh!, ¡Mhhhhh!- Gemía Katherine Riveros.
"Disfrútalo mi cielo", le dijo Miriam Caballero a Katherine Riveros.
— Qué deliciosooooooo daddyiii
"¿Te gusta cómo te ama tu papá?" -preguntó Katherine Riveros.
— Sí mami, mucho, me siento bienooooooooo-

"Sube a la cima de tu cielo de papá", ordenó Miriam Caballero a KATHERINE RIVEROS.
Entonces Álvaro se sentó en la cama donde ya descansaba su esposa dando instrucciones, y luego recibió encima de él a su hija, que sólo vestía lencería de encaje.
— Oh papi, siento que estás en mis nalgas-
"No tan rápido mi amor, chúpale a tu padre, quiero ver lo buena que eres", le dijo Miriam Caballero a su hija.
Entonces Katherine Riveros se arrodilló a los pies de su padre, consoló su hermoso cabello y le puso el candado de su padre en la boca.
¡GLUP! ¡GLUP! ¡GLUP! - Katherine Riveros comenzó a comerse la polla de su padre.
"Oh hija, te meteré bien", dijo sorprendida Miriam Caballero.
¡ESTÚPIDO! ¡ESTÚPIDO! ¡ESTÚPIDO! -
"Agarrala por la cara Mi amor, disfruta de tu bebé", le dijo Miriam Caballero a Álvaro.
¡ESTÚPIDO! ¡ESTÚPIDO! ¡ESTÚPIDO!
"¿Cómo está la madre de tu madre?" -preguntó Miriam Caballero.
¡ESTÚPIDO! ¡ESTÚPIDO! ¡ESTÚPIDO! ¡ESTÚPIDO!
"Fantástico mi amor, el perro es muy bueno", dijo Álvaro.
¡GLUP! ARRGH!! ARGH!!!! ARGH!! - Katherine Riveros comenzó a ahogarse.
"¡No la ahogues, Álvaro, pobre niña!" dijo Miriam Caballero.
ARGH!! ¡¡¡ARGH!!! ARGH!! - El líquido preseminal comenzó a drenar de las comisuras de la boca de Katherine Riveros.
"Te gusta cómo se ahoga tu pequeña zorra, ¿no?" Miriam Caballero le preguntó a Álvaro.

¡ay! ¡ay! ARGHHHHH-
"Amo a mi amor, él lo hace tan bien que siento como si me estuviera corriendo"
¡¡ESTÚPIDO!! ¡¡ESTÚPIDO!! ARGHHH!! -
"Estrellala mi amor, disfruta de tu perro", dijo Miriam Caballero.
Entonces Álvaro agarró el cabello de su hija y comenzó a aplastarla contra su polla una y otra vez, provocando que se ahogara aún más.
¡ESTÚPIDO! ¡ESTÚPIDO! ¡ESTÚPIDO!
ARGH!! ARGH!!
¡ESTÚPIDO! ¡ESTÚPIDO!
—Basta, cariño, Katherine Riveros, súbete a papá —ordenó Miriam Caballero.
Entonces Katherine Riveros dejó de chupar pollas, se levantó y se subió encima de su padre para que se pudieran ver los rostros.
—Hazte una pantimedia, mi amor, y deja ir a la putita —dijo Miriam Caballero.
Álvaro movió a un lado las medias de encaje rojo de su princesita y Katherine Riveros se sentó en el enorme candado de su padre.
"¡Ahhhhhhhhhhh!" gritó Katherine Riveros.
"¿Qué pasó mi amor? ¿No puedes soportarlo?" -preguntó Miriam Caballero.

"¡Esta mamá tan gorda!, me abre todo-
— Mejor cielo, ahora salta sobre tu papá-
Katherine Riveros comenzó a hacer movimientos de arriba a abajo, clavándose una y otra vez en la enorme estaca de su padre.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! - Las nalgas de Katherine Riveros comenzaron a sonar contra la riata de Álvaro.
"Agarra a tu hijo por la cintura", ordenó Miriam Caballero.
Álvaro tomó a su hija por la cintura para seguir el ritmo de las sentadas.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! - Katherine Riveros se estrelló contra el tremendo Phallus.
"Quítate las tetas mi amor, deja que tu papá te las chupe mientras te penetra", dijo nuevamente Miriam Caballero.
¡PLAFF! ¡¡PLAFF!! ¡PLAFF! ¡PLAFF! - Los aplausos se escuchaban cada vez más.
Katherine Riveros se quitó el sujetador y sus dos tetas al ritmo de cada salto que daba sobre la berenjena de su padre.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
"Chúpate las tetas de tu princesa mientras te la follas", dijo Miriam Caballero.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
Álvaro se metió los pezones de su hija en la boca, sin dejar de recibir los tremendos golpes que aumentaban en velocidad.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! -
"¿Cómo se siente tu pequeña niña, mi amor?" le preguntó a Miriam Caballero quien se masturbó mirándolos.

¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! - El ruido de los aplausos aumentó.
"Delicioso, mi princesa es deliciosa", dijo Álvaro.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! -
"¡Ahhhhhhhhhhhh!, ¡mhhhhhhhhhhhhhhh!"
¡qué delicioso papá, qué delicioso mi papá!!
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
— ¿Te gusta mi vagina papi?
—¡ahhhhh!
—¡ricooooooooooooooooooo!
¡Qué delicioso me lo pusiste, papi!
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! -
"¡Te amo mi amor!, ¡está súper cerrado!" dijo Álvaro.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFf! ¡PLAFF!
"¿Ya querías a la chica, pervertido?" -preguntó Miriam Caballero.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
— ¡Ahhhhhhhhhhh! ¡Delicioso! ¡Qué polla tan deliciosa folla mi papá!-
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!

— Chica mía, estás muy mojada, ¡me estoy corriendo!-
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! -Katherine Riveros aumentó la velocidad de las abdominales.
"Mami, ¿dónde quieres que se corra mi papá?" Katherine Riveros le dijo a su madre.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! - Álvaro tomó a su princesa por la cintura para ralentizar el ritmo de la sesión, y así evitar eyacular.
— ¡Adentro!, ¡Que arroje su semen dentro!-
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! - Álvaro desaceleraba a Katherine Riveros.
"¿Qué pasa, papi?" -preguntó Katherine Riveros.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
— Amor mío, si sigues así me voy a correr
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
"¡Escuchaste a mi mamá! ¡Corre dentro de tu chica!" gritó Katherine Riveros.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! - Katherine Riveros incrementaba el ritmo.
"¡Me encanta, llena el útero de tu princesa con leche!" dijo Miriam Caballero.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! -
— ¡Papá, qué palo matas!
—¡ricooooooooooooo!-
— ¡Llena mi útero con tu esperma papá!
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡¡PLAFF!! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
El sonido de los aplausos era tan intenso que se podía escuchar a metros de distancia.
"¡Ya voy!" gritó Álvaro.

¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
"¡Deja embarazada a mi hija!" gritó Miriam Caballero.
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF! ¡PLAFF!
— ¡YAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!
Inmediatamente después Álvaro comenzó a eyacular litros y litros de esperma caliente dentro de su princesita, quien no dejó de saltar sobre la polla de su padre recibiendo todos y cada uno de los poderosos chorros de semen.
Katherine Riveros le había prometido a su madre que la llevaría con 4 hombres para follarla al mismo tiempo, a cambio le pidió que la dejara tener relaciones sexuales con su padre; Katherine Riveros lo hizo con él y frente a Miriam Caballero llegó el momento de pagar la promesa.
"Oh Dios mi vida, qué deliciosas nalgas tienes", dijo Álvaro mientras Katherine Riveros todavía estaba sentada sobre su pene.
— ¿Te gustó mi papá sentado? Preguntó Katherine Riveros, sudando y agitada por el esfuerzo.
— uff, mi reina, eres una diosa para sentarse-
"¿La chica está apretando bien mi amor?" le preguntó a la madre de Katherine Riveros.
— ¡Mucho amor!, el conejito está bien cerrado. - Álvaro acarició las caderas de su hija.
"Es mejor para él aprender con su padre que hacerlo con otra persona", dijo Miriam Caballero.
"¿No estás molesto, amor?" - le preguntó Álvaro a su esposa.
"¿Por cenar para la niña? De ningún modo, ella quería hacerlo, y para mí está bien."
—La verdad es que le prometí a mi mamá que si me dejaba sentarme en tu polla, le conseguiría cuatro hombres para ella —interrumpió Katherine Riveros, que no se bajó de su padre.
"Miriam Caballero, entonces, ¿estoy pintada o por qué no me consultas?" -

— Álvaro, te acabo de decir que "dejas embarazada a mi hija" mientras le pones tu polla gorda una y otra vez, ¿de verdad me lo vas a prohibir? -
"¿Me estás diciendo que puedo entrar en la vagina de nuestra hija cuando me apetezca?" -
—¿Ves algo que te impida, viejo pervertido y degenerado? —dijo Miriam Caballero.
"¡Gracias mami!" dijo Katherine Riveros.
— ¡De nada, mi amor!-
—Me voy a bajar de papá, ¿está bien?-
Katherine Riveros luego se desconectó de su padre dejando salir un río de semen de su vagina, que terminó en el suelo y en las piernas de su padre.
— ¡Oh Dios papá!, solo mira cómo me dejaste, es demasiada leche
"Me hiciste muy, princesa", dijo Álvaro.
— ¡Oh Álvaro!, puedes ver que amas un poquito a tu hija y la orinas ahí dentro. - dijo Miriam Caballero.
—No puedo evitarlo, esas nalgas rebotaron muy bien en mi polla. - respondió Álvaro.
"Por cierto Álvaro, cómprale la pastilla a la niña, le echaste mucha leche encima, es muy arriesgado"

Álvaro y Katherine Riveros se giraron para mirarse, porque sabían que él ya había tomado uno, no podía tomar otro, sin embargo, Miriam Caballero pensó que era la primera vez que lo hacían, por lo que decidieron guardar el secreto.
-Éste sí cariño, te lo compro, no te apresures
— Por cierto Katherine Riveros, ¿cuándo podrás llevarme con esos hombres que dices? - preguntó intrigada Miriam Caballero.
— ¡Mañana mami!-
—Miriam Caballero, ¿estás tan buena? —preguntó Álvaro—
— ¿Estás bromeando?, Después de verlos a ustedes dos follando de una manera tan salvaje, no estoy hecho de piedra. - respondió Miriam Caballero.
— ¿Te quedaste al tanto de cómo mi papá me penetró? - preguntó Katherine Riveros.
— ¡Mucha hija!, la verdad es que disfrutaste mucho sentarte en la polla de tu papá, y me imaginé esas 4 pollas entrando en mí, si aceptaba su mierda, merezco mi premio, ¿no crees? -
—Esa es mami, mañana vamos para que te den tu buena porción de polla-
Pasó el día y llegó la mañana del día siguiente, Miriam Caballero, ansiosa por cobrar su recompensa por la complicidad de padre e hija, fue directamente a buscar a Katherine Riveros.
"Hija, ¿qué estás haciendo?" -
— Nada importante mami, ¿por qué? -
"¿Crees que puedes llevarme de inmediato?" -
"Mamá, eres bonita, ¿no?" -
"Oh hija, la verdad es que no pude dormir, llevo muchos años casada con tu padre, anhelo más cosas."
-Sí, te entiendo mami, la verdad es que cuando nos pillan ricos, siempre te dan ganas de hacerlo
"¿Lo dices por tu padre?" -
—Sí, la verdad es que me hice muy rica con su polla, es gorda, sus venas están muy marcadas, me encanta.-
"Mira, me pareciste una chica tan pervertida. ¿Crees que los hombres con los que me vas a llevar tienen lo mismo o algo mejor?"
"Creo que es mejor mami, vas a salir bien de ahí."
"Entonces no perdamos más tiempo mi amor, llévame lejos"
Katherine Riveros y Miriam Caballero salieron rápidamente en el auto, donde Katherine Riveros le estaba dando instrucciones a su madre sobre qué ruta tomar, hasta que finalmente llegaron al estacionamiento del lugar.

—Aquí mi amor, ¿estás segura? —preguntó confundida Miriam Caballero.
— Sí mami, está aquí-
— Pero es un centro comercial, mi amor-
"Así es, mami, está aquí, confía." -
Miriam Caballero, sorprendida de entrar a un centro comercial, confió en su hija subiendo las escaleras mecánicas del establecimiento y siguiendo los pasos de Katherine Riveros, hasta que finalmente llegaron a una tienda de ropa.
—Oye, hija, ¿qué clase de broma es ésta? —preguntó confundida Miriam Caballero.
Ya verás mami, ¿quieres meter tu pene, sí o no? -
— Katherine Riveros, no me hables así-
— Mami, créeme, te lo vas a pasar bien. -
Ambos pasaron por la tienda de ropa hasta llegar a los camerinos.
— Espérame aquí mami-
Katherine Riveros entró al vestuario, mientras Miriam Caballero esperaba afuera nerviosa.
—¡Cristal! —exclamó Katherine Riveros, agarrándola por la cintura desde la espalda de quien había presenciado aquella follada que le dio su padre en uno de los camerinos del lugar.
—¿Katherine Riveros?-se preguntó Cristal mientras se giraba para verla mejor.
—Hola, ¿cómo estás? -preguntó Katherine Riveros.
— Chica, bueno, pero ¿qué haces aquí? ¿Viniste a comprar o volviste con tu padre?
"No, vine a ver si puedes ayudarme", dijo Katherine Riveros.
— Después del espectáculo que me diste con tu propio padre, lo que quieras amor. -
— ¿Entonces te gustó ver? - preguntó Katherine Riveros con una risa traviesa.
“¡Muy hermosa!, la verdad es que me emocioné demasiado y llegué a casa a masturbarme pensando en lo hermosa que te veías encima de tu papá”
—¿Te gustó la polla de mi papá? -preguntó Katherine Riveros.
“Claro que sí, estaba muy gorda, me hacía salivar, sin embargo, me hice más fan tuya para ser honesta” dijo Cristal mientras revisaba las etiquetas.

"¿Qué quieres decir, qué quieres decir?" -
— Eres una joven muy hermosa, tienes una carita que incita al pecado, que provoca a los hombres, incluso a tu propio padre, y ese culo que matas, no lo ves tan a menudo aquí. -
—Crystal, ¿me estás volviendo morbosa? —preguntó Katherine Riveros sorprendida.
—Lo siento, si no te gusta, ya no lo hago-
— ¡Me encanta!, pero no sabía qué............. te gustan las chicas", dijo Katherine Riveros, ayudándola a recoger perchas del suelo.
"Bueno.......... SÍ, un poco, pero también me gustan las pollas gordas, venosas y enormes, como las de tu papá, por cierto deberías traerlo de vuelta, les reservaré un camerino. -
"¿Te gustaría verme sentada otra vez en la polla de mi papá?" -
— ¡Me encantaría!, tu papá estaba disfrutando mucho de su pequeña niña y me excitó
—Bueno, fuiste tú quien me convenció para que lo disfrutara —respondió Katherine Riveros.
"Él es un hombre, y todos los hombres tienen necesidades, que tú como su hija le dejes satisfacer su deseo con tu cuerpo, pensé que era lindo y pervertido. - dijo Cristal.
"Bueno, si te gusta mirar, no creo que puedas negarme lo siguiente" - añadió Katherine Riveros -
"Veamos, dime, ¿qué pasa?" -
— Ese día que estuve aquí con mi papá, pude ver que había hombres de seguridad privada en toda la tienda, eran muy fuertes, altos, musculosos, ¿o vi mal? -
"¡Chica pervertida! ¿Quieres ensartarte en uno de esos bares? ¡No, mi amor, no! respondió Cristal.
—¿Por qué no?-preguntó sorprendida Katherine Riveros.
"No cariño, no podía dejarte, no soportas ni medio palo de esos hombres, me sentiría mal arrojándote al matadero". -
—¿Al matadero? Bueno, sólo quiero un palo, no pelear con ellos —respondió Katherine Riveros.

-Escucha, ¿crees que los empleados de aquí no lo han intentado? Todos nos desgarramos e incluso el médico acabó. -
—¿Y eso? —preguntó Katherine Riveros aún más intrigada.
"Esos tipos son africanos, de Nigeria, no soportas sus cosas, ni tú, ni yo, ni mis compañeros, hicieron sangrar horriblemente a uno de ellos"
—Bueno, pero tampoco te corresponde que te follen por el culo —dijo Katherine Riveros.
— ¡Ese es mi amor!, a través de la vagina es donde los hizo sangrar, ahora imagina a través del culo. -
Hubo un silencio total de unos segundos, y luego Cristal agregó:
— Mira Katherine Riveros, he visto tu cuerpo, tienes un culo muy bueno, pero créeme, no soportas ni medio palo de ellos, están acostumbrados a otro tipo de mujeres, más anchas, más abiertas, por muy buen trasero que tengas, vas a destruir todo lo que hay dentro de ti. -
"Bueno, en realidad los quería para mi mamá", soltó Katherine Riveros.
— ¿Eres mamá?, ¿Estás comprando hombres para tu mamá? -
"Sí, ¿qué pasa?" -
— ¡Nada!, es que me sorprende que vayas a buscar penes, es porque tienen mucha confianza. -
— Cristal!, Mi mamá sabe que le doy mis nalgas a mi papá-
-¿Qué, estás loco? ¿Se lo dijiste?
"Es una larga historia, pero él lo sabe y lo permitió a cambio de que le consiguiera hombres"
— ¿Tu mamá necesita tanto serlo? -preguntó Cristal.
— ¿Me vas a ayudar o no? - dijo Katherine Riveros.
"Oh, mi niña, tan joven y ya involucrada en temas tan pervertidos. ¿Quién es tu madre?" -preguntó Cristal.
"¡Ese de allí!" Katherine Riveros respondió señalando a su madre a lo lejos.
— ¡Uff!, Bueno, tu mami se ve bastante bien, ahora veo de dónde heredaste lo que tienes, dile que venga, quiero observarla mejor. - dijo Cristal.
Entonces Katherine Riveros le hizo una señal a su madre para que se acercara, ella se mostró algo tímida y se dirigió al lugar.

Hola señora, un placer conocerla, mi nombre es Cristal y será un placer poder ayudarla
— Hola, muchas gracias. -
— Mira, no te preocupes, tu hija me ha contado la idea que tienes en mente y te ayudaré en todo lo que pueda, puedes confiar en mí, soy amiga íntima de Katherine Riveros y la voy a proteger en caso de que quiera aguantar. -
— Oh, ¿cómo es eso?, qué pena, disculpe, no era mi intención involucrar a más personas, si lo hubiera sabido, no vine a causar inconvenientes. - Miriam Caballero respondió avergonzada.
"¿No se preocupa, señora?..........-
„Miriam Caballero!" respondió Katherine Riveros.
— No se preocupe señora Miriam Caballero, lo entiendo todo perfectamente, no tiene por qué avergonzarse de nada, vino al lugar correcto, vamos a cuidar de usted en todo momento. -
—Qué hermosa eres, muchas gracias, espero que todo permanezca discreto. - añadió Miriam Caballero.
— ¡Por supuesto que lo es!, Esto es un secreto total, mira, ve al camerino 19, ponte cómodo, todo estará bien. -Dijo Cristal.
Entonces Katherine Riveros y Miriam Caballero se vieron, Katherine Riveros asintió con la cabeza para darle confianza a su madre y caminó hacia el camerino 19.
— Uff Katherine Riveros!, ¡Qué buen culo folla tu mamá, lo heredaste!, heredaste a la dama-
—Sí, ¿crees?, ¿podría sostener el palo de estos chicos? -preguntó Katherine Riveros.
— ¡Oh mi reina!, no lo sé, no lo creo, todos nos hemos ido de aquí sangrando y prácticamente en sillas de ruedas, tuve que ir al ginecólogo porque pasé varios días sangrando por mi cosita.-
"Yo tampoco quisiera que mi mamá lo sufriera, no se trata de eso", dijo Katherine Riveros.
— Bueno, esperemos poder aguantar, mira, con ese culo que tiene tu mamá, hay una oportunidad, y no es que tú no la tengas, o que yo no la tenga, o que los demás no la tengan, es que somos una raza diferente, no estamos hechos para esos tamaños. -
— ¿Son tan grandes? - preguntó Katherine Riveros intrigada.
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