Prometí contar las cogidas de mí suegro y mí amiga, en esta ocasión les voy a contar cómo ese viejo vergon le partió el culo a mí amiga.
Eran como las tres de la mañana, y ya habían estado cogiendo como locos, estaban transpirado, agotados, todo olía a sexo, habían acabado ambos muchas veces y yo también, demasiadas, estaba agotada.
De repente veo que sacan el almohadón más grande del sillón del comedor, que es como una colchoneta de una plaza, y la llevan al jardín que tengo el fondo.
Dije, guau!!! Van a coger afuera, a la vista de cualquier vecino y los gritos y gemidos de ambos se van a escuchar por todos lados, que caliente!!!!.
Rápida de reflejo, me fui a la habitación de arriba, donde tengo una vista privilegiada de mí fondo, y tuve suerte, porque justo pusieron la colchoneta en un lugar perfecto para observar.
Me dedique a ver qué pasaba, y con muchas ganas de volver a acabar….
Salieron desnudos al parque y se acostaron en la colchoneta, parecían dos animales en celo, y yo con mí vista privilegiada, vi a mí suegro pasarle esa verga enorme y dura por toda la cara, dándole vergazos y mí amiga, recibiéndolos con enorme placer y desesperada por ponerse semejante poronga nuevamente en la boca.
Al ratito lo logró, y la vi chupar con desesperación, devorando cada centímetro de pija, y ahogándose cuando llena de angurria se la metia toda adentro.
Mí suegro, gozaba la chupada de mí amiga, se escuchaban desde la habitación sus gemidos, y los ruidos que hacía ella cuando chupaba con devoción esa dura barra de carne caliente.
El manejando magistralmente los tiempos, se la saco de la boca, le pegó más vergazos en la cara, ella suplicaba por leche, el se la apoyo sobre el mentón, la movió un par de veces y se corrió, fue mucha leche que cayó sobre la cara de ella, varios chorros, manchando su cara y pelo.
Luego, la beso, apasionadamente, le pasó la lengua por el cuello, la hizo estremecer y le hablo cerca del oído, aunque desde mí ubicación escuche clarito lo que le decía…. Que le dijo?... Morocha… dete voy a partir el culo, no te lo vas a olvidar nunca…
Mí amiga lo miro fijamente, y le contesto…. Ayyy casi nunca entrego mí cola, no está muy abierta, no se si me la voy a aguantar…. No seas bruto…. Mí marido se va a dar cuenta…
Se miraron, él se corrió del lugar donde estaba, la puso en cuatro, y se acomodo atrás de ella.
A esta altura, ya me había hecho una nueva paja y me preparaba para lo mejor.
Vi como mí suegro empezaba a pegarle vergazos a los cachetes del culo de mí amiga, ella lo miraba sonriente y caliente. Luego empezó a darle chirlos en cada cachete, como una forma de domarla y dominarla, se ve que a ella le gustaba, porque movía el culo para sentir la verga dura y buscando más cachetazos que la hacían disfrutar.
Después de unos cuantos chirlos, el abrió uno de los cachetes del orto de ella y con la otra mano agarró esa enorme pija dura y empezó a golpear el agujero del culo, cosa que terminó de desarmar a mí amiga, la que empezaba sin darse cuenta a tocarse la concha con su mano, y pedir que quería sentir la pija en el culo.
Después de unos cuantos vergazos en el agujero del culo, él se agarró la pija, se agachó un poco le escupió el orto y jugó con un dedo, penetrandola suavemente, fue el primer gemido de placer que escuche del hermoso sexo anal que estaba por empezar.
Desde donde estaba podía ver y escuchar todo claro y nítido, y podía pajearme sin molestar, pero mientras todo transcurría, observé un par de vecinos, asomados a sus ventanas observando todo, que se ve que escucharon ruidos que no eran comunes a esa hora de la noche, y se dieron cuenta que estaban a punto de tener una escena porno en vivo y en directo, con lo que todo se convertia en aún más caliente.
Era increíble ver cómo mí amiga estaba totalmente entregada al placer al ser penetrada por los dedos de él. Empezó a relajarse, apoyó su cabeza en la colchoneta, seguía con su cola parada, y acompañaba los movimientos de los dedos con su cuerpo, donde se destacaba el ir y venir de las tetas, por ahora de forma suave.
De repente el dejo de jugar con sus dedos, lo sacó de su cola, y se agarró la verga, apoyó su cabeza en el agujero del culo y mí amiga al sentirla, se dio vuelta, con cara de calentura y preocupación le dijo… despacio por favor! No me lastimes…
A lo que mí suegro le contestó, despacito porque ? Tenés miedo a que te desgarre el culo?. Siiiii fue la respuesta de ella.
Vi al pijudo más caliente, lo noté, lo conozco. Sin mediar más palabras metió la cabeza de su verga extremadamente dura, en el culo de ella, haciéndole arquear el cuerpo, la escuché gemir fuerte, un gemido de placer que salía desde lo profundo, la escuché decir ayyyyyyy, la vi apretar las manos bien fuerte en la colchoneta, y volvió a hablar, con vos entrecortada, diciendo “noooo, sacala, me duele”.
Ya entro la cabeza, relájate, disfruta, ya se va el dolor, le dijo él, manejando completamente la situación. Al ratito ella empezó a gozar, había desaparecido el dolor, sus manos se habían relajado y se la escuchaba gemir y se la veía moverse muy despacito.
Arriba,ven las ventanas, los dos que miraban, se estaban pajeando.
Luego de un ratito penetrandola solo con la cabeza, el la agarró de la cintura, listo para penetrarla toda, lo hizo muy suavemente, metiendo cada centímetro de su pija, arrancándole un gemido interminable a ella, que la derrumbó por completo. También parece que le dolió, porque grito y suplico que la saque, que no la aguantaba, que le dolía.
Era una guerra sexual peleándose por el trofeo de coger ese culo, era tremendo, caliente, pasional.
Una vez que el la penetró toda, se quedó bien profundo unos segundos, para que ella se acostumbrara a la barra de carne que la estaba cogiendo. Cuando ella dejó de gritar y quejarse el empezó a sacar de a centímetros la pija del culo, para volver a penetrarla suavemente otra vez, así estuvieron un buen rato.
Ella gemía cada vez más fuerte, cada vez con más placer, se ve que su cuerpo ya se había adaptado a semejante verga. Ahora también la veía moverse, se la notaba caliente y gozosa, cómo que quería disfrutar de lo que estaba pasando.
El empezó a aumentar el ritmo del entrar y salir, y hacia que el cuerpo de ella se moviera más fuertes, las tetas rebotaban de acá para allá, al ritmo de la cogida, también se escuchaban los golpes de ambos cuerpos y los gemidos de ambos.
En un momento, ella le dijo, “me estás rompiendo el culo”!!!! Me encanta, daleeee, dale más fuerte, romperlo todo, es todo tuyo, me estás volviendo loca…
Todo eso que decís venía acompañado de gemidos y voz entrecortada, mientras se tocaba la concha. Volvió a gritarle, mirándolo, romperme bien el ortooooo, y con la o repetida, acabó, tremendo orgasmo que le retorció el cuerpo y yo que estaba pajeando me, también explote, muy fuerte.
Ante tal situación,el la agarró bien fuerte de la cintura, y abandonando por completo la suavidad de sus movimientos la empezó a penetrar cada vez más fuerte, y más fuerte.
El genia, ella gritaba, los vecinos acababan y así estuvieron un rato, hasta que el le dijo… creo que te rompí bien el culo, ahora te lo voy a llenar de leche!!!!
Guau dije yo, y me prepare para la última paja.
Siiii dijo ella, me lo rompiste todo, me está ardiendo y no siento las piernas, siiii ahora llenarlo de leche!!!
Al rato el acabo, llenándole el culo de leche, ella acabo de nuevo de tanto placer recibido y yo explote como nunca antes….
En otra historia les cuento lo que siguió y lo que me dijo mí amiga y mí suegro, cada uno por separado.
Eran como las tres de la mañana, y ya habían estado cogiendo como locos, estaban transpirado, agotados, todo olía a sexo, habían acabado ambos muchas veces y yo también, demasiadas, estaba agotada.
De repente veo que sacan el almohadón más grande del sillón del comedor, que es como una colchoneta de una plaza, y la llevan al jardín que tengo el fondo.
Dije, guau!!! Van a coger afuera, a la vista de cualquier vecino y los gritos y gemidos de ambos se van a escuchar por todos lados, que caliente!!!!.
Rápida de reflejo, me fui a la habitación de arriba, donde tengo una vista privilegiada de mí fondo, y tuve suerte, porque justo pusieron la colchoneta en un lugar perfecto para observar.
Me dedique a ver qué pasaba, y con muchas ganas de volver a acabar….
Salieron desnudos al parque y se acostaron en la colchoneta, parecían dos animales en celo, y yo con mí vista privilegiada, vi a mí suegro pasarle esa verga enorme y dura por toda la cara, dándole vergazos y mí amiga, recibiéndolos con enorme placer y desesperada por ponerse semejante poronga nuevamente en la boca.
Al ratito lo logró, y la vi chupar con desesperación, devorando cada centímetro de pija, y ahogándose cuando llena de angurria se la metia toda adentro.
Mí suegro, gozaba la chupada de mí amiga, se escuchaban desde la habitación sus gemidos, y los ruidos que hacía ella cuando chupaba con devoción esa dura barra de carne caliente.
El manejando magistralmente los tiempos, se la saco de la boca, le pegó más vergazos en la cara, ella suplicaba por leche, el se la apoyo sobre el mentón, la movió un par de veces y se corrió, fue mucha leche que cayó sobre la cara de ella, varios chorros, manchando su cara y pelo.
Luego, la beso, apasionadamente, le pasó la lengua por el cuello, la hizo estremecer y le hablo cerca del oído, aunque desde mí ubicación escuche clarito lo que le decía…. Que le dijo?... Morocha… dete voy a partir el culo, no te lo vas a olvidar nunca…
Mí amiga lo miro fijamente, y le contesto…. Ayyy casi nunca entrego mí cola, no está muy abierta, no se si me la voy a aguantar…. No seas bruto…. Mí marido se va a dar cuenta…
Se miraron, él se corrió del lugar donde estaba, la puso en cuatro, y se acomodo atrás de ella.
A esta altura, ya me había hecho una nueva paja y me preparaba para lo mejor.
Vi como mí suegro empezaba a pegarle vergazos a los cachetes del culo de mí amiga, ella lo miraba sonriente y caliente. Luego empezó a darle chirlos en cada cachete, como una forma de domarla y dominarla, se ve que a ella le gustaba, porque movía el culo para sentir la verga dura y buscando más cachetazos que la hacían disfrutar.
Después de unos cuantos chirlos, el abrió uno de los cachetes del orto de ella y con la otra mano agarró esa enorme pija dura y empezó a golpear el agujero del culo, cosa que terminó de desarmar a mí amiga, la que empezaba sin darse cuenta a tocarse la concha con su mano, y pedir que quería sentir la pija en el culo.
Después de unos cuantos vergazos en el agujero del culo, él se agarró la pija, se agachó un poco le escupió el orto y jugó con un dedo, penetrandola suavemente, fue el primer gemido de placer que escuche del hermoso sexo anal que estaba por empezar.
Desde donde estaba podía ver y escuchar todo claro y nítido, y podía pajearme sin molestar, pero mientras todo transcurría, observé un par de vecinos, asomados a sus ventanas observando todo, que se ve que escucharon ruidos que no eran comunes a esa hora de la noche, y se dieron cuenta que estaban a punto de tener una escena porno en vivo y en directo, con lo que todo se convertia en aún más caliente.
Era increíble ver cómo mí amiga estaba totalmente entregada al placer al ser penetrada por los dedos de él. Empezó a relajarse, apoyó su cabeza en la colchoneta, seguía con su cola parada, y acompañaba los movimientos de los dedos con su cuerpo, donde se destacaba el ir y venir de las tetas, por ahora de forma suave.
De repente el dejo de jugar con sus dedos, lo sacó de su cola, y se agarró la verga, apoyó su cabeza en el agujero del culo y mí amiga al sentirla, se dio vuelta, con cara de calentura y preocupación le dijo… despacio por favor! No me lastimes…
A lo que mí suegro le contestó, despacito porque ? Tenés miedo a que te desgarre el culo?. Siiiii fue la respuesta de ella.
Vi al pijudo más caliente, lo noté, lo conozco. Sin mediar más palabras metió la cabeza de su verga extremadamente dura, en el culo de ella, haciéndole arquear el cuerpo, la escuché gemir fuerte, un gemido de placer que salía desde lo profundo, la escuché decir ayyyyyyy, la vi apretar las manos bien fuerte en la colchoneta, y volvió a hablar, con vos entrecortada, diciendo “noooo, sacala, me duele”.
Ya entro la cabeza, relájate, disfruta, ya se va el dolor, le dijo él, manejando completamente la situación. Al ratito ella empezó a gozar, había desaparecido el dolor, sus manos se habían relajado y se la escuchaba gemir y se la veía moverse muy despacito.
Arriba,ven las ventanas, los dos que miraban, se estaban pajeando.
Luego de un ratito penetrandola solo con la cabeza, el la agarró de la cintura, listo para penetrarla toda, lo hizo muy suavemente, metiendo cada centímetro de su pija, arrancándole un gemido interminable a ella, que la derrumbó por completo. También parece que le dolió, porque grito y suplico que la saque, que no la aguantaba, que le dolía.
Era una guerra sexual peleándose por el trofeo de coger ese culo, era tremendo, caliente, pasional.
Una vez que el la penetró toda, se quedó bien profundo unos segundos, para que ella se acostumbrara a la barra de carne que la estaba cogiendo. Cuando ella dejó de gritar y quejarse el empezó a sacar de a centímetros la pija del culo, para volver a penetrarla suavemente otra vez, así estuvieron un buen rato.
Ella gemía cada vez más fuerte, cada vez con más placer, se ve que su cuerpo ya se había adaptado a semejante verga. Ahora también la veía moverse, se la notaba caliente y gozosa, cómo que quería disfrutar de lo que estaba pasando.
El empezó a aumentar el ritmo del entrar y salir, y hacia que el cuerpo de ella se moviera más fuertes, las tetas rebotaban de acá para allá, al ritmo de la cogida, también se escuchaban los golpes de ambos cuerpos y los gemidos de ambos.
En un momento, ella le dijo, “me estás rompiendo el culo”!!!! Me encanta, daleeee, dale más fuerte, romperlo todo, es todo tuyo, me estás volviendo loca…
Todo eso que decís venía acompañado de gemidos y voz entrecortada, mientras se tocaba la concha. Volvió a gritarle, mirándolo, romperme bien el ortooooo, y con la o repetida, acabó, tremendo orgasmo que le retorció el cuerpo y yo que estaba pajeando me, también explote, muy fuerte.
Ante tal situación,el la agarró bien fuerte de la cintura, y abandonando por completo la suavidad de sus movimientos la empezó a penetrar cada vez más fuerte, y más fuerte.
El genia, ella gritaba, los vecinos acababan y así estuvieron un rato, hasta que el le dijo… creo que te rompí bien el culo, ahora te lo voy a llenar de leche!!!!
Guau dije yo, y me prepare para la última paja.
Siiii dijo ella, me lo rompiste todo, me está ardiendo y no siento las piernas, siiii ahora llenarlo de leche!!!
Al rato el acabo, llenándole el culo de leche, ella acabo de nuevo de tanto placer recibido y yo explote como nunca antes….
En otra historia les cuento lo que siguió y lo que me dijo mí amiga y mí suegro, cada uno por separado.
1 comentarios - Mí suegro coje el culo de mí amiga