El año pasado recibí una llamada telefónica de mi ex esposo (el papá de mi hija) diciéndome que había fallecido su papá y que de favor fuera a quedarme en su casa por una semana en lo que él estaba fuera para que me hiciera cargo de nuestra hija y de otros pendientes, le respondí que si y una vez que colgué el teléfono hice mi maleta y me fui hasta donde vive actualmente mi ex esposo.
Mi ex vive en un pueblo cerca de la ciudad de Toluca, al llegar a su casa había mucha gente, todos familiares de mi ex esposo. Lo fui a saludar y darle el pésame, también se encontraba su nueva pareja y otras personas que no conocía; dentro de todos ellos había una persona con la que anteriormente había tenido conflictos.
Para evitarnos problemas con los nombres simplemente le diremos el tío (ya que es el tío de mi ex esposo y desde que yo estaba casada siempre me dijo que así le dijera). Desde que recuerdo el tío siempre ha querido conmigo, recibía todo el tiempo insinuaciones por parte de él y aúnque le decía a mí esposo lo que me hacía el nunca hizo nada por defenderme
Mi ex esposo me pidió de favor que me hiciera cargo del negocio en lo que el salía. Es dueño de una tienda aquí en la ciudad de México, donde se venden artículos de temporada, su fuerte es vender sombrillas de todo tipo, además de que es proveedor de diferentes clientes.
También me pidió que me hiciera cargo de la casa donde vive y del pequeño negocio que tiene que es una papelería con un ciber (que cuando estaba cansada con él, ese pequeño negocio era mío).
Que no me preocupara por el traslado diario hasta la ciudad de México, squién me iba a llevar diario era su tío, junto con una sobrina que también trabajaba con él.
Una vez que todos se fueron, me quedé solamente con mi hija. No hicimos gran cosa durante el día, cada quien estaba en su recámara, yo estaba en el celular. Cuando se hizo más tarde decidí abrir un poco el negocio (la papelería y el ciber), mi hija me dijo que iba a salir.
Cómo era de esperarse no había venta, estaba muy tranquilo, recordé que no había nada de comida para que mi hija y yo cenemos; recuerde que cuando vivía aquí en ocasiones pedía pizza así que busque el número en internet para hacer el pedido.
Algo me decía que el tío iba a venir a verme, tenía ese presentimiento y no me equivoqué; cerca de las 7:00 PM entro a verme con el pretexto de ponernos de acuerdo para mañana.
Tío.- hola hola…¿Qué haces?
Yanet.-abrí un poco la pape…pero está tranquila la venta.
Tío.-si pues es domingo…te venía a ver para ponernos de acuerdo para mañana…nos vamos a las 8:00 de la mañana.
Mientras hablaba no paraba de verme los senos, y es que por las prisas de llegar rápido no me cambié desde la mañana. Lo que traía puesto era un vestido con tirantes.
Yo estaba recargada en una vitrina en forma de mesa, con las manos puestas en el vidrio. Seguimos hablando de cosas del trabajo, familia y cosas así.
Tío.-sigues igual de hermosa…con todo respeto pero me gustas un buen…mi sobrino es muy tonto por dejarte ir.
Yo no decía nada, solo le sonreía a lo que me estaba diciendo.
En lo que estábamos hablando había entrado una chica para ocupar una computadora, misma que me había pedido ayuda con un problema que tenía, a lo que me tuve que salir para ir a ayudarla.
Me tuve que agachar un poco para ayudarle cosa que pude sentir como se me quedaba viendo el culote.
Me quedé parada frente a el platicando, para este momento ya solo éramos nosotros dos. Yo ya me sentía incómoda porque no dejaba de verme.
Tío.- No sales con nadie? (Quería decir que si pero de los nervios con la cabeza dije que no).
Se empezó a acercarse más a mí, me empezaba a tocar el hombro mientras se acercaba cada vez más, justamente en ese momento había llegado el repartidor con la pizza; en eso me detuvo el tío para que terminará pagano el las pizzas.
Una vez más estando solos, de nuevo empezó a acercarse a mí queriéndome abrazar.
Tío.-estas muy preciosa…mi sobrino fue muy tonto en dejar ir…si yo hubiera sido el jamás te dejaría.
Mientras me decía esto me tenía ya abrazada completamente, podía ya sentir su erección debajo de su pantalón.
Yanet -no para va a venir mi hija y nos va a ver.
Tío.-ándale solo un poco.
Ya me tenía arrinconada, me empezó a querer besar el cuello, mientras que con sus manos me tomaba de la cadera
Tío.-ándale solo un ratito…nadie se va a enterar…no te hagas la difícil.
Todo esto me lo decía mientras sus manos levantaban mi vestido hasta levantarlo a las nalgas.
Tío.- ándale se ve que quieres…mucho tiempo sin un hombre.
Yanet.-no…nos van a ver…
Tío.-nadie nos va a ver. (Me empezo a manosear las nalgas) Por favor Yanet solo está vez.
De un solo movimiento me volteo y me levanto el vestido;
Tío.-el trasero de mis sueños…este es el trasero con el que sueño, pienso en el cada vez que me masturbo.
Tio.-tu trasero es magnífico como siempre Yanet…desde que vivías aquí no paraba de mirartelo.
Me empezó a manosear
Tío.-es tan suave
Yanet.-no espera…nos van a ver detente. (Mi mente decía que no, pero mi cuerpo poco a poco empezaba a ceder.)
Yanet.- no suelta…no...ahhh!!
Tío.-páralas…deja verlas
Yanet.-esta bien pero hazlo rápido.
Recargue mis manos sobre la vitrina, junte mis piernas y levanté mi trasero; el tío comenzó a bajarse hasta que su cara estaba en medio de mis nalgas.
Tío.-hueles muy rico Yanet. (Podía sentir como respiraba fuerte en medio de mis nalgas)…Por fin te tengo.
Sentía como abría mis nalgas para olerme mi ano; poco a poco empezaba a lamerme, hizo a un lado mi cachetero que siempre se me hace tanga.
Tío.-Yanet…ya estás húmeda
Empezó a hacerme sexo oral, lo hacía muy rico, yo creo que el mejor que me habían dado, su lengua se movía de una manera rápida sabiendo perfectamente donde estimularme. Luego luego empecé a sentir mucho placer, que de una manera instinta levantaba más mi cola y menearla, para que metiera de una manera más profunda su lengua.
Tío.-vente Yanet.
Estuve a punto de tener un orgasmo, pero recupere la cordura.
Yanet.-no espera ya es suficiente (me destaparte y me subí el vestido.
Entre habladas (que la verdad no me acuerdo que estábamos diciendo) entró mi hija.
Hija.-ya llegué mamá
Yanet.-que bueno Fer. (Así se llama mi hija Fernanda Monserrat)...ya aquí está la pizza para cenar…estaba platicando con tú tío de como va a estar el día de mañana.
Fer -invita a mí tío a cenar. (Yo por dentro y con la mirada decía que no) Pero el tío me gano la palabra.
Tío.-me parece perfecto, como ustedes invitan la pizza yo pongo los refrescos…dejen voy por ellos en lo que cierran las veo en la casa.
Y así fue entre Fer y yo cerramos la persiana de la papelería y nos metimos a la casa. Pusimos las pizzas en la mesa, yo me fui a la cocina tratando de no pensar en mi que había hecho; en eso sonó el timbre de la casa.
Yanet.-hija ve a abrirle a tú tío.
Los tres nos sentamos en la sala a comer las pizzas, estuvimos platicando, afortunadamente el tío no hizo ningún gesto o seña de lo que había pasado; inclusive cuando se despidió fue de una manera muy educada.
Una vez que nos quedamos solas en la casa, me quedé a recoger la mesa para tener todo ordenado, intentaba no pensar en lo que había pasado hace solo algunas horas.
Cuando estaba por terminar de recoger, mi hija fue a verme.
Fer.-mamá…dónde te vas a quedar a dormir?.
Yanet.-no se hija…yo creo en la sala, tú papá tiene sigas que se hacen cama.
Fer.-porque no te quedas conmigo.
Al escuchar eso me dio mucha ternura, porque tenía años que no nos dormíamos juntas. Abrí mi maleta para sacar una pijama, como todo fue muy rápido no me dio tiempo de escoger mi ropa, solo agarre todo lo que había en un montón de mi casa así que no me di cuenta que metí.
Pude ver qué no traía nada de ropa “normal” para trabajar, tampoco había puse pijama.
Yanet.-hija…préstame una pijama que se me olvidó poner en la maleta.
Fer.-no tengo limpias mamá…solo la que me voy a poner.
Yanet.-busca una en tú clóset amor…aunque sea una viejita.
Nos fuimos a dormir, pero en la noche me acordé de lo que había pasado, ya estaba húmeda, pero no me podía masturbar porque estaba mi hija a mi lado; simplemente trate de relajarme y volverme a dormir.
Mi ex vive en un pueblo cerca de la ciudad de Toluca, al llegar a su casa había mucha gente, todos familiares de mi ex esposo. Lo fui a saludar y darle el pésame, también se encontraba su nueva pareja y otras personas que no conocía; dentro de todos ellos había una persona con la que anteriormente había tenido conflictos.
Para evitarnos problemas con los nombres simplemente le diremos el tío (ya que es el tío de mi ex esposo y desde que yo estaba casada siempre me dijo que así le dijera). Desde que recuerdo el tío siempre ha querido conmigo, recibía todo el tiempo insinuaciones por parte de él y aúnque le decía a mí esposo lo que me hacía el nunca hizo nada por defenderme
Mi ex esposo me pidió de favor que me hiciera cargo del negocio en lo que el salía. Es dueño de una tienda aquí en la ciudad de México, donde se venden artículos de temporada, su fuerte es vender sombrillas de todo tipo, además de que es proveedor de diferentes clientes.
También me pidió que me hiciera cargo de la casa donde vive y del pequeño negocio que tiene que es una papelería con un ciber (que cuando estaba cansada con él, ese pequeño negocio era mío).
Que no me preocupara por el traslado diario hasta la ciudad de México, squién me iba a llevar diario era su tío, junto con una sobrina que también trabajaba con él.
Una vez que todos se fueron, me quedé solamente con mi hija. No hicimos gran cosa durante el día, cada quien estaba en su recámara, yo estaba en el celular. Cuando se hizo más tarde decidí abrir un poco el negocio (la papelería y el ciber), mi hija me dijo que iba a salir.
Cómo era de esperarse no había venta, estaba muy tranquilo, recordé que no había nada de comida para que mi hija y yo cenemos; recuerde que cuando vivía aquí en ocasiones pedía pizza así que busque el número en internet para hacer el pedido.
Algo me decía que el tío iba a venir a verme, tenía ese presentimiento y no me equivoqué; cerca de las 7:00 PM entro a verme con el pretexto de ponernos de acuerdo para mañana.
Tío.- hola hola…¿Qué haces?
Yanet.-abrí un poco la pape…pero está tranquila la venta.
Tío.-si pues es domingo…te venía a ver para ponernos de acuerdo para mañana…nos vamos a las 8:00 de la mañana.
Mientras hablaba no paraba de verme los senos, y es que por las prisas de llegar rápido no me cambié desde la mañana. Lo que traía puesto era un vestido con tirantes.
Yo estaba recargada en una vitrina en forma de mesa, con las manos puestas en el vidrio. Seguimos hablando de cosas del trabajo, familia y cosas así.
Tío.-sigues igual de hermosa…con todo respeto pero me gustas un buen…mi sobrino es muy tonto por dejarte ir.
Yo no decía nada, solo le sonreía a lo que me estaba diciendo.
En lo que estábamos hablando había entrado una chica para ocupar una computadora, misma que me había pedido ayuda con un problema que tenía, a lo que me tuve que salir para ir a ayudarla.
Me tuve que agachar un poco para ayudarle cosa que pude sentir como se me quedaba viendo el culote.
Me quedé parada frente a el platicando, para este momento ya solo éramos nosotros dos. Yo ya me sentía incómoda porque no dejaba de verme.
Tío.- No sales con nadie? (Quería decir que si pero de los nervios con la cabeza dije que no).
Se empezó a acercarse más a mí, me empezaba a tocar el hombro mientras se acercaba cada vez más, justamente en ese momento había llegado el repartidor con la pizza; en eso me detuvo el tío para que terminará pagano el las pizzas.
Una vez más estando solos, de nuevo empezó a acercarse a mí queriéndome abrazar.
Tío.-estas muy preciosa…mi sobrino fue muy tonto en dejar ir…si yo hubiera sido el jamás te dejaría.
Mientras me decía esto me tenía ya abrazada completamente, podía ya sentir su erección debajo de su pantalón.
Yanet -no para va a venir mi hija y nos va a ver.
Tío.-ándale solo un poco.
Ya me tenía arrinconada, me empezó a querer besar el cuello, mientras que con sus manos me tomaba de la cadera
Tío.-ándale solo un ratito…nadie se va a enterar…no te hagas la difícil.
Todo esto me lo decía mientras sus manos levantaban mi vestido hasta levantarlo a las nalgas.
Tío.- ándale se ve que quieres…mucho tiempo sin un hombre.
Yanet.-no…nos van a ver…
Tío.-nadie nos va a ver. (Me empezo a manosear las nalgas) Por favor Yanet solo está vez.
De un solo movimiento me volteo y me levanto el vestido;
Tío.-el trasero de mis sueños…este es el trasero con el que sueño, pienso en el cada vez que me masturbo.
Tio.-tu trasero es magnífico como siempre Yanet…desde que vivías aquí no paraba de mirartelo.
Me empezó a manosear
Tío.-es tan suave
Yanet.-no espera…nos van a ver detente. (Mi mente decía que no, pero mi cuerpo poco a poco empezaba a ceder.)
Yanet.- no suelta…no...ahhh!!
Tío.-páralas…deja verlas
Yanet.-esta bien pero hazlo rápido.
Recargue mis manos sobre la vitrina, junte mis piernas y levanté mi trasero; el tío comenzó a bajarse hasta que su cara estaba en medio de mis nalgas.
Tío.-hueles muy rico Yanet. (Podía sentir como respiraba fuerte en medio de mis nalgas)…Por fin te tengo.
Sentía como abría mis nalgas para olerme mi ano; poco a poco empezaba a lamerme, hizo a un lado mi cachetero que siempre se me hace tanga.
Tío.-Yanet…ya estás húmeda
Empezó a hacerme sexo oral, lo hacía muy rico, yo creo que el mejor que me habían dado, su lengua se movía de una manera rápida sabiendo perfectamente donde estimularme. Luego luego empecé a sentir mucho placer, que de una manera instinta levantaba más mi cola y menearla, para que metiera de una manera más profunda su lengua.
Tío.-vente Yanet.
Estuve a punto de tener un orgasmo, pero recupere la cordura.
Yanet.-no espera ya es suficiente (me destaparte y me subí el vestido.
Entre habladas (que la verdad no me acuerdo que estábamos diciendo) entró mi hija.
Hija.-ya llegué mamá
Yanet.-que bueno Fer. (Así se llama mi hija Fernanda Monserrat)...ya aquí está la pizza para cenar…estaba platicando con tú tío de como va a estar el día de mañana.
Fer -invita a mí tío a cenar. (Yo por dentro y con la mirada decía que no) Pero el tío me gano la palabra.
Tío.-me parece perfecto, como ustedes invitan la pizza yo pongo los refrescos…dejen voy por ellos en lo que cierran las veo en la casa.
Y así fue entre Fer y yo cerramos la persiana de la papelería y nos metimos a la casa. Pusimos las pizzas en la mesa, yo me fui a la cocina tratando de no pensar en mi que había hecho; en eso sonó el timbre de la casa.
Yanet.-hija ve a abrirle a tú tío.
Los tres nos sentamos en la sala a comer las pizzas, estuvimos platicando, afortunadamente el tío no hizo ningún gesto o seña de lo que había pasado; inclusive cuando se despidió fue de una manera muy educada.
Una vez que nos quedamos solas en la casa, me quedé a recoger la mesa para tener todo ordenado, intentaba no pensar en lo que había pasado hace solo algunas horas.
Cuando estaba por terminar de recoger, mi hija fue a verme.
Fer.-mamá…dónde te vas a quedar a dormir?.
Yanet.-no se hija…yo creo en la sala, tú papá tiene sigas que se hacen cama.
Fer.-porque no te quedas conmigo.
Al escuchar eso me dio mucha ternura, porque tenía años que no nos dormíamos juntas. Abrí mi maleta para sacar una pijama, como todo fue muy rápido no me dio tiempo de escoger mi ropa, solo agarre todo lo que había en un montón de mi casa así que no me di cuenta que metí.
Pude ver qué no traía nada de ropa “normal” para trabajar, tampoco había puse pijama.
Yanet.-hija…préstame una pijama que se me olvidó poner en la maleta.
Fer.-no tengo limpias mamá…solo la que me voy a poner.
Yanet.-busca una en tú clóset amor…aunque sea una viejita.
Nos fuimos a dormir, pero en la noche me acordé de lo que había pasado, ya estaba húmeda, pero no me podía masturbar porque estaba mi hija a mi lado; simplemente trate de relajarme y volverme a dormir.
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