Mí nombre real es David, pero aquí me dicen Pamela.
Me gusta no me quejo, ese nombre lo escogí por qué antes salía con una chica. Antes de que me dedicará a esto.
Terminamos porque toda nuestra relación se la pasó poniéndome el cuerno con cuanto hombre se le insinuara.
Se llamaba Pamela, Pamela era una puta, yo ahora soy puta así que me tenía que poner el nombre de una puta por eso escogí ese.

Crecí con mi madre en la capital, mi padre desde que nací se fue a trabajar a USA para mantenernos y con el tiempo allá se quedó y se hizo otra familia.
No era un chico feo de echo pero era bastante tímido y un poco afeminado, dígamos que me sentía más agusto en compañía de las niñas en el recreo que dándole patadas a un balón llenando mi uniforme de tierra.
Siempre he sido muy femenina, muy sexy me gusta vestirme y verme bien y eso le gusta a muchos hombres.
En la escuela mi primer ligue fue un maestro siempre me trajo ganas hasta que le di entrada, era un pinche viejo no aguanto nada y por poco se me muere jajaja, en esa ocasión no me pagó con dinero, me pasó en su materia.




Después de él, me di cuenta que podía utilizar mi cuerpo para cualquier cosa.
Con el pude sacar provecho de todo y hasta la fecha lo hago.
El dinero y las deudas comenzaban a darle insomnios a mi mamá y yo sentía un impotencia horrible así que decidí actuar en secreto.
Como les comenté yo feo no era, de echo mis amigas me decían que era bastante guapo que me querían de novio y yo les respondía que yo también quería uno jajaj.
El caso es que después de unos tutoriales para aprender a maquillarme, una peluca y ropa sexy me encontraba lista para irme a parar a alguna esquina.

Bajé las escaleras con mucho cuidado y abrí la puerta sin hacer ruido para no despertar a mi mamá y salí a la calle.
Hacía mucho frío a esas horas de la madrugada.
No sabía muy bien como se hacía eso así que caminé unas cuadras hasta llegar a una intercepción discreta y poco iluminada.
Estaba bastante "nerviosa" con a mano dentro de la bolsa y el dedo en el spray de pimienta.
No les miento que a los pocos minutos de estar ahí se detuvo una camioneta elegante y desde adentro un señor bajó la ventanilla de mi lado.
-Sube preciosa-
Me dijo asumiendo que era una de esas.

-Pero no me va a preguntar cuanto cobro?-
-Y si mejor me regreso a mi casa?-
-Mejor le digo desde ahorita que soy hombre-
Todo eso pensaba cuando el tipo volvió a hablar.
-Si vas a subir muñeca? O te confundí-
-No no, ya voy- le dije.
Abro la puerta de su camioneta y subo, veo que tiene una cerveza y me ofrece una a mí.
-No gracias-
Le dije y me dispuse a explicarle que era un femboy, osea trans para que me entendiera.
Me dijo que no había problema que no era el primero ni el último putito que montaba.
No sabía si ofenderme por ese comentario, yo sólo le sonreí nerviosamente.
Pasó lo que se están imaginado, por suerte llevé mucho lubricante.





Cuando terminó me lanzó $200usd se metió a bañar y yo aproveché para tomar el dinero y salir.
Desde esa noche me hice prostituta y comencé a hacer locuras que nunca me había imaginado.
Esa noche fue sólo con ese hombre porque mi culito no estaba acostumbrado a recibir vergas así de gruesas.
A la semana siguiente lo intende nuevo y nuevamente muy rápido alguien más aparecía para levantarme, y luego otro y otro.






A algunos les parecía caro el precio pero no importaba porque a los 5 minutos ya estaba otro carro y alguien con una cartera más gorda diciéndome que suba.
La verdad estoy aquí por dos cosas, me gusta el dinero fácil y me gusta mucho coger.
Fué así que pude pagar mi carrera en psicología, saqué de deudas a mi mamá y por supuesto que no me importó gastar el resto de mis ahorros en operaciones y hormonas para tunearme y ser una barbie sin necesidad de peluca y maquillaje.

Conseguí un departamento, pero mi problema era amueblarlo, así que decidí pedir un préstamo a un cliente que tiene mucho dinero, al que nunca le digo que no porque me deja muy buenas propinas.
Don Celso escuchó mi petición y me interrogó hasta que tuvo todo claro para él, entonces me ofreció amueblármelo él con la condición de que me portara a la altura, es decir, que le diera las nalgas según su lenguaje y me hiciera "su querida".
Generalmente ponía películas pornográficas cuando estábamos juntos y aprendí a cabalgarlo y a besarle el ano para que se le parara, era tan burdo que me ponía a hacer gárgaras con su semen; pero la verdad si cogía rico el desgraciado viejo.
Aunque eso es otra historia que les contaré después. 👋🏻
Me gusta no me quejo, ese nombre lo escogí por qué antes salía con una chica. Antes de que me dedicará a esto.
Terminamos porque toda nuestra relación se la pasó poniéndome el cuerno con cuanto hombre se le insinuara.
Se llamaba Pamela, Pamela era una puta, yo ahora soy puta así que me tenía que poner el nombre de una puta por eso escogí ese.

Crecí con mi madre en la capital, mi padre desde que nací se fue a trabajar a USA para mantenernos y con el tiempo allá se quedó y se hizo otra familia.
No era un chico feo de echo pero era bastante tímido y un poco afeminado, dígamos que me sentía más agusto en compañía de las niñas en el recreo que dándole patadas a un balón llenando mi uniforme de tierra.
Siempre he sido muy femenina, muy sexy me gusta vestirme y verme bien y eso le gusta a muchos hombres.
En la escuela mi primer ligue fue un maestro siempre me trajo ganas hasta que le di entrada, era un pinche viejo no aguanto nada y por poco se me muere jajaja, en esa ocasión no me pagó con dinero, me pasó en su materia.




Después de él, me di cuenta que podía utilizar mi cuerpo para cualquier cosa.
Con el pude sacar provecho de todo y hasta la fecha lo hago.
El dinero y las deudas comenzaban a darle insomnios a mi mamá y yo sentía un impotencia horrible así que decidí actuar en secreto.
Como les comenté yo feo no era, de echo mis amigas me decían que era bastante guapo que me querían de novio y yo les respondía que yo también quería uno jajaj.
El caso es que después de unos tutoriales para aprender a maquillarme, una peluca y ropa sexy me encontraba lista para irme a parar a alguna esquina.

Bajé las escaleras con mucho cuidado y abrí la puerta sin hacer ruido para no despertar a mi mamá y salí a la calle.
Hacía mucho frío a esas horas de la madrugada.
No sabía muy bien como se hacía eso así que caminé unas cuadras hasta llegar a una intercepción discreta y poco iluminada.
Estaba bastante "nerviosa" con a mano dentro de la bolsa y el dedo en el spray de pimienta.
No les miento que a los pocos minutos de estar ahí se detuvo una camioneta elegante y desde adentro un señor bajó la ventanilla de mi lado.
-Sube preciosa-
Me dijo asumiendo que era una de esas.

-Pero no me va a preguntar cuanto cobro?-
-Y si mejor me regreso a mi casa?-
-Mejor le digo desde ahorita que soy hombre-
Todo eso pensaba cuando el tipo volvió a hablar.
-Si vas a subir muñeca? O te confundí-
-No no, ya voy- le dije.
Abro la puerta de su camioneta y subo, veo que tiene una cerveza y me ofrece una a mí.
-No gracias-
Le dije y me dispuse a explicarle que era un femboy, osea trans para que me entendiera.
Me dijo que no había problema que no era el primero ni el último putito que montaba.
No sabía si ofenderme por ese comentario, yo sólo le sonreí nerviosamente.
Pasó lo que se están imaginado, por suerte llevé mucho lubricante.





Cuando terminó me lanzó $200usd se metió a bañar y yo aproveché para tomar el dinero y salir.
Desde esa noche me hice prostituta y comencé a hacer locuras que nunca me había imaginado.
Esa noche fue sólo con ese hombre porque mi culito no estaba acostumbrado a recibir vergas así de gruesas.
A la semana siguiente lo intende nuevo y nuevamente muy rápido alguien más aparecía para levantarme, y luego otro y otro.






A algunos les parecía caro el precio pero no importaba porque a los 5 minutos ya estaba otro carro y alguien con una cartera más gorda diciéndome que suba.
La verdad estoy aquí por dos cosas, me gusta el dinero fácil y me gusta mucho coger.
Fué así que pude pagar mi carrera en psicología, saqué de deudas a mi mamá y por supuesto que no me importó gastar el resto de mis ahorros en operaciones y hormonas para tunearme y ser una barbie sin necesidad de peluca y maquillaje.

Conseguí un departamento, pero mi problema era amueblarlo, así que decidí pedir un préstamo a un cliente que tiene mucho dinero, al que nunca le digo que no porque me deja muy buenas propinas.
Don Celso escuchó mi petición y me interrogó hasta que tuvo todo claro para él, entonces me ofreció amueblármelo él con la condición de que me portara a la altura, es decir, que le diera las nalgas según su lenguaje y me hiciera "su querida".
Generalmente ponía películas pornográficas cuando estábamos juntos y aprendí a cabalgarlo y a besarle el ano para que se le parara, era tan burdo que me ponía a hacer gárgaras con su semen; pero la verdad si cogía rico el desgraciado viejo.
Aunque eso es otra historia que les contaré después. 👋🏻
1 comentarios - Como me hice prosti trans