Ayer fue el cumpleaños número 58 de mi mamá y vaya que fue interesante.
Como ya dije mi mamá tiene 58 años, mide 1.57, tiene tetas 36C que son lo más apretable del mundo, tiene su pancita y lonjitas de madura (en especial las que se le hacen por el tirante del brasier) pero no es para nada gorda. Tiene culo un poco gordito, pero no es culona, sin duda su mejor atributo son las tetas. Es un poco religiosa, no bebe alcohol, no dice groserías y no viste blusas con escotes ni ropa atrevida en general. Siempre usa alguna blusa y pantalones de mezclilla o pants. He de decir que aunque no use escotes, las tetas le siguen resaltando mucho cuando se pone blusas que le quedan ajustadas por culpa del brasier.
En la mañana acompañé a mi mamá a comprar cosas para su cena de cumpleaños. No sería una fiesta grande, solo una pequeña carne asada en la casa con algunos familiares y amigas de mi mamá.
Compramos verdura, tortillas y por supuesto, la carne.
Llegamos a la carnicería que por suerte estaba vacía.
-Buenos días, Ricardo.
Ricardo es el dueño de la carnicería. Tiene 60 años, con barba canosa de varios días y es más feo que pegarle a tu abuela. Digo, uno no es un súper modelo pero también hay que reconocer cuando uno es más feo que tú. Bueno, me estoy desviando. El caso es que así como es feo y con higiene personal dudosa, también se la pasa tirándole la onda a sus clientas sin importarle si son casadas o no. Las mujeres solo le siguen la corriente para que ya se calle. Obviamente ya ha habido más de un marido que casi le parte la cabeza por sus comentarios pero él seguía lanzado piropos a diestra y siniestra, además las señoras dicen que es inofensivo y dentro de lo que cabe “respetuoso”.
-Buenos días, Delia! Y buenos días, chavo!
-Quiobo, don Ricardo.
-Que van a llevar?
-Me das 6 kilos de bistec para asar y 2 kilos de chorizo, por favor?
-Va que va!
Ricardo comenzó a preparar la carne. Mientras esperamos yo me senté y saqué mi celular.
-Seré curioso, Delia, pero por qué llevas tanta carne ahora?
Ah, también es entrometido.
-Es que hoy cumplo años. Me van a hacer una carne asada en la noche.
-Irala! Felicidades! Y cuantos cumples? 35?
Mi mamá soltó una risita más por compromiso que otra cosa.
-Favor que me haces! No, no. Cumplo 58 años.
-Uy pues te ves mejor que muchas jovencitas, eh! Tienes un cuerpazo…
Yo levante la mirada bien confundió y nomas vi que mi mamá se puso roja y esta vez si soltó una risita en serio.
-Ay! Te pasas, Ricardo!
-A ver si me invitas a la pachanga y nos echamos un baile!
Mi mamá seguía riéndose.
-Claro! Ahí vamos a estar en la casa para que vayas y te eches un taco.
-No pero si ya me estoy echando un taco de ojo…
Yo mejor me concentré en ver tik toks para dejar de escuchar esa plática extraña y funcionó porque ni me di cuenta que ya era hora de pagar.
-Uy…no voy a ajustar. Hijo, ve rápido a la casa y tráete el billete que dejé en la mesa-
-No te apures, Delia, luego me traes lo demás.
-No, como crees! Mejor quítame los dos kilos de chorizo y así ya te lo ajusto.
-Es en serio, Delia. Luego me pagas lo del chorizo. Llévate todo.
Mi mamá le sonrió y agradeció.
Por fin llegó la hora de la fiesta. Estaban mis dos tíos hermanos de mi mamá con sus respectivas esposas y cuatro amigas de mi mi mamá.
Mi papá estaba en el asador mirando el fuego conmigo y mis tíos, soltando la mítica frase “ahí va quedando” y todos respondiendo al unísono la otra mítica frase “ahí va”.
Todo iba bien. Hubo risas y buena comida. Como soy medio inadaptado de vez en cuando me iba al baño por un momento de soledad y luego volvía al patio a convivir.
En mi décima ida al baño escuché que llegó alguien. La música del patio estaba un poco fuerte y no distinguía quien era por la voz, aunque no le di mucha importancia porque supuse que era algún otro tío que llegó a la fiesta, pero cuando iba a salir del baño y me acerqué lo suficiente a la puerta y pude escuchar un poco mejor de quien se trataba…era Ricardo. De verdad pensó que mi mamá lo había invitado en serio? Definitivamente es un sinvergüenza.
Me quedé con la oreja pegada en la puerta escuchando todo.
-Buenas noches, Delia. Vine a felicitarte como dios manda.
-Oh…No tenías que hacerlo, en serio…
Abrí un poquito la puerta. Podía ver todo bien ya que el baño estaba junto a la sala.
Ricardo abrió los brazos y mi mamá le dio un abrazo a regañadientes. Ella estaba usando un vestido floreado con un poquito de escote y la falda más abajo de las rodillas. El abrazo duró más de lo necesario y Ricardo aprovechó para apretarle el culo con las dos manos. Mi mamá de inmediato lo apartó.
-Ricardo!
Ricardo se rio un poco.
-Uy, no te pongas así, Delia! No me pude aguantar jeje.
Mi mamá cruzaba los brazos sobre su pecho visiblemente disgustada.
-Bueno, ya viniste a felicitarme y te lo agradezco…ahora te voy a pedir que te vayas. Esto es una fiesta familiar…
-Está bien, me iré…pero págame lo que me quedaste debiendo en la mañana.
Mi mamá suspiró exasperada.
-Déjame ir por mi monedero-
Ricardo la detuvo del brazo y la acercó.
-Oh, de hecho estaba pensando en cobrarte de otro modo…
Dijo Ricardo dándose apretones en la verga por encima de su pantalón.
-Eres un pelado! Mira que venir a mi propia casa a pedirme eso! Le voy a decir a mi marido y a mis hermanos para que te corran a patadas!
-No es necesario llegar a tanto, Delia. Solo te estoy pidiendo un ratito de tu tiempo…Y si aceptas ya no tendrás que pagar por la carne…
Mi mamá se quedó pensativa un instante. Yo volví a cerrar la puerta del baño y me recargué en ella. En serio mi mamá lo estaba considerando?
Otra vez abrí un poco la puerta.
-De acuerdo…-suspira- Ay, pero mi hijo está en el baño…Y ni de chiste lo vamos a hacer en el piso de arriba.
Ella voltea en dirección al patio y luego mira a Ricardo.
-Hagámoslo aquí, pero rápido. -se sienta en la mesa de centro- Si mientras te la estoy chupando te dan ganas de eyacular, hazlo en mi boca ok? Ni se te ocurra hacerlo en mi cara!
Ricardo la pone de pie.
-Ah, pues si lo vamos a hacer rápido entonces déjame cogerte.
-Ni loca! Y menos sin protección!
Ricardo sacó un paquete de condones.
-Vine preparado…
Mi mi mamá suspiró y se dio la vuelta mirando al cielo como pidiendo perdón por lo que iba a hacer. Ni si quiera se molestó en verle la verga a Ricardo, solo le dió la espalda y se inclinó apoyándose en la mesa de centro.
Ricardo se bajó los pantalones hasta las rodillas y se acarició la verga. Además de peluda la tenía grande y gruesa pero con una cabeza pequeña. Empezó a ponerse el condón.
-Creo…creo que me equivoqué con la talla de los condones…
-No importa! Si vas a hacerlo hazlo ya, Ricardo!
Vi como le subió el vestido a mi mamá exponiendo sus calzones negros de encaje. Se los bajó rápido y pude ver su culo y su coño peludo antes de que Ricardo se la metiera de una. Ella soltó un gemido ahogado seguido de respiraciones agitadas.
-Ay!… Mmmph! Mmmph!
Alguna vez vieron a un señor gordo y peludo cogiendose a sus mamás? Es morboso.
Se la cogia con ganas, bien aferrado a su cadera. Mi mamá gruñía y pujaba. No sé si se aguantaba los gemidos para evitar que alguien la escuchara o para no demostrar que le estaba gustando.
-Ah!-Mmph!-Mmphgh!
Estuvieron así por cinco minutos pero justo cuando me la iba a jalar, una de las amigas de mi mamá entró a la casa y gritó.
-DELIA!! QUE ESTÁS HACIENDO?
De pronto todos los invitados estaban en la sala viendo el espectáculo lascivo que tenían ante ellos. Yo salí del baño haciéndome el sorprendido.
-MAMÁ?!?
Ricardo no dejó de cogersela! Como que le calentaba tener público porque no dejo de embestirla. Incluso metió la mano en el escote para dejar salir una de sus tetas por encima del brasier.
-Que chingados, Delia? Haciendo esto en medio de la sala con tus invitados en la casa? -le reclamó mi papá- Y mírate, toda caliente dejando que este pendejo te coja!
Las amigas de mi mamá rápidamente se fueron seguidas de mis tíos, los cuales tías se los llevaron a jalones y tapándoles los ojos porque no apartaban la mirada de mi mamá en cuatro.
Mi papá estaba bien enojado y Ricardo no paraba de cogerse a mi mamá.
-Y el cabrón ni para de cogerte a estas alturas! No deja de agarrarte la teta!
Mi mamá le respondió entre gemidos.
-Ay!…Ah!…Ay, amor!…perdón…pero…es que…la tiene bien…la tiene bien gruesa…Ay! No pensé que…me fuera a gustar…
-Como dices eso, Delia?!? Por dios…
-En serio…Amor…Ay! ah! Perdón..! Pero se siente bien rico…! No te…enojes…! Ah!…Ay! Solo permite que me siga cogiendo…
Mi papá se fue sin decir nada más azotando la puerta detrás de él y dejándome ahí con ellos.
-Ah!…Ah!…Hijo…Vete con…tu papá…ya casi…terminamos aquí…
-Estamos lejos de terminar, Delia! Ahora que estamos solos te voy a dar la cogida de tu vida!
Ricardo sacó la verga de la vagina húmeda de mi mamá y se bajó completamente los pantalones. Mi mamá se acomodó el vestido y dejó caer por sus piernas sus calzones hasta el suelo. Él la tomó de la mano y la llevó a las escaleras.
-Vamos a tu cuarto, Delia ! Y tú puedes venir, chavo!
Sin pensarlo dos veces subí detrás de ellos hasta el cuarto de mis papás. Al entrar Ricardo se estaba quitando la playera y mi mamá el vestido y el brasier. Yo también empecé a quitarme la ropa. Ella me vio y suspiró resignada.
-Que tal si tu mamá te la chupa mientras yo me sigo cogiendo ésa panocha apretada?
-Nada de eso!
Ella se molestó y puso las manos en la cadera. Sus tetas se mecían y temblaban con sus gritos.
-Puedes mirar y masturbarte, pero no vas a cogerme! Después de todo sigo siendo tu mamá!
-Esta bien, ma’…
Un poco decepcionado me senté en una silla que tiene junto al tocador. Pero hey, al menos me va a dejar ver.
-Ni modo, chavo! Lo intenté. Tu mamá manda.
Ricardo se acercó a mi mamá y empezó a apretarle y chuparle las tetas y ella le empezó a acariciar y jalar la verga.
-Mmmm! Pinches chichotas tienes, Delia…
-Ay…Y yo no pensé que tuvieras una vergota! Por lo general los gordos la tienen pequeña…Y la tuya está bien gorda y gruesa…
-Ahora que ya viste la herramienta que traigo a ver si te animas a coger más seguido
-Ya veremos…Por ahora hay que seguirle.
Mi mamá se acostó boca arriba en la cama y abrió las piernas. Pude ver su vagina peluda y bien mojada. Ricardo se acomodó en la orilla de la cama para empezar a cogersela.
-Súbete a la cama para que veas mejor como me la cojo, chavo.
Le hice caso y me senté en la orilla junto a ellos. El le agarró la cadera y comenzó a cogersela rápidamente.
-Mmmm!…Ay!…Ay! Ah! ….Ah!
Vi como esa vergota entraba y salía de la vagina de mi mamá sin ninguna dificultad. Sus tetas rebotaban con cada embestida.
-Mira nada más como le rebotan a tu mamá sus chichotas! A poco no quieres agarrarlas?
No dije nada y miré a mi mamá que aún entre gemidos y pujidos me seguía lanzando miradas de advertencia.
-Deja que te las toque, Delia…Ándale…
Ricardo insistió y mi mamá aceptó a regañadientes.
-Está…bien…puedes…tocarme los pechos…hijo…agradece que…este señor me esté…cogiendo tan rico…porque si no…
Puse mi mano izquierda en su teta derecha mientras que con la otra mano me la jalaba.
-Uy! Así me gusta! Qué tal se le sienten las tetas a tu mamá?
-Las tiene bien suaves, Don Ricardo!
-Ah!…Ah!…Hijo!…Ay!
Ni cogiendo dejaba de reprenderme…
Ricardo aceleró las embestidas y el colchón crujía fuerte debajo de ellos. Mi mamá tenía las piernas abiertas al máximo y su vagina se abría cada vez que Ricardo se la metía hasta el fondo y el sonido húmedo llenaba el cuarto.
—Ay… Ricardo… sí… así… más duro… mmmph!
Sus tetas rebotaban como locas, las lonjitas de la cintura temblando con cada golpe. Mi mano izquierda seguía en su teta derecha: suave, pesada, el pezón duro rozándome la palma. Ella me miró un segundo entre gemidos, como si quisiera regañarme de nuevo pero el placer no la dejara.
—Hijo… no… no aprietes tanto… ay… Ricardo… más profundo…
De pronto Ricardo se detuvo y sacó la verga del coño caliente de mi mamá. Le palpitaba bastante.
-Uh…se rompió el condón, Delia…
Mi mamá levantó la cabeza y vio la mitad del condón roto bien ajustada en la verga de Ricardo.
-Ya da igual! Sígueme cogiendo que ya casi me vengo…! Sin condón podré sentir mejor tu vergota…
Ella volvió a acostarse boca arriba y abriendo las piernas aún más invitando a Ricardo a volverle a meter la verga. Él tomó los restos del condón y lo jalo hasta que salió y lo arrojo al piso.
-Uf! Ya puedo respirar. Te dije que me quedaba chico!
Reanudó sus embestidas con fuerza para intentar llevarla al orgasmo. Ella por su parte empezó a masturbarse.
-Mmmph…No te detengas por nada esta vez….AY…! Ya casi! Ya casi!
Sin dejar de embestir mi mamá, él me miró.
-Quieres ver como se corre tu mamá?
Sin parar de metérsela y antes de que pudiera responder, la puso de lado y le levantó la pierna. Una de sus tetas, la que no quedó aplastada por su cuerpo, rebotaba y se movía en círculos por tremenda cogida.
-Ay! Justo así….! Más rápido!…Rápido, Ricardo…Mmmm!
Ricardo se aferró a la pierna y le dio con mucho esfuerzo hasta que mi mamá se vino a chorros.
-AAAH!! MMMPH! QUE RICO!…AY!
El sacó la verga y le dio golpecitos con ella a los labios vaginales de mi mamá mientras se seguía corriendo. Lleno el suelo y rápidamente una gran mancha húmeda se formó en la sabana. Ella se acariciaba lentamente su coño hasta que los chorros se detuvieron.
Ricardo se puso en cuclillas un momento frente a ella y le dio unas lamidas seguido de literalmente succionarle el resto de fluidos antes de ponerse de pie.
-Tu pucha sabe rica, Delia! Eres una madurita riquísima. Ahora ponte en cuatro…Quiero cogerte por el culito.
Mi mamá soltó una ronca y cansada risita.
-No te voy a dejar…Ni a mi esposo lo dejo que me coja por ahí…
Aunque dijo que no, se dio la vuelta y se puso en cuatro.
-Ah, pero yo no soy tu esposo, chichona…
Ricardo se puso detrás de ella y le abrió las nalgas con ambas manos. El ano de mi mamá estaba fruncido y se contraía un poco.
-Uf…Se ve que está bien apretadito. Habrá que aflojarlo
Ricardo metió la cara en el culo de mi mamá y empezó a meterle la lengua en el ano.
-Mmmm! Ricardo…! Ay! Uh…! Nunca me habían chupado ahí! Ay!
Mi mamá se reía y se retorcía estando en cuatro. Sus tetas colgaban y se balanceaban, como para empezar a ordeñarlas.
Ricardo finalmente despegó la cara del culo de mi mamá.
-Ven a ver cómo le brilla el culo a tu mamá! Ya está bien mojado para meterle la verga.
Ricardo le mantuvo las nalgas abiertas y el la saliva le escurría por el culo hasta su coño.
-Agarra aire, Delia…porque ahí te voy.
Sin soltarle las nalgas empezó a empujar, pero solo le entró la cabeza.
-Ow! Ow!…Ay! Duele!
Ricardo gruñía y seguía empujando.
-Lo tienes…bien…apretado.
Como yo quería ver cómo le entraba la verga decidí mantener las nalgas de mi mamá abiertas para que él pudiera agarrarse la verga y metérsela por completo.
-Bien pensado, chavo! Ahora si ya estoy entrando…
-Ay!…chamaco mano larga…! Ah! Despacito, Ricardo!
Era como ver un tren gordo y venudo tratando de entrar por un estrecho túnel…aunque básicamente eso era lo que estaba pasando.
Finalmente le metió toda la verga hasta la base. Se vio como si el ano la hubiera absorbido.
Mi mamá soltó un gruñido en cuanto la sintió toda adentro.
-MMMGGH!!….UF!…Ay Dios….
Ricardo empezó a embestirla rápido.
-AAAH! AAAAY! TE DIJE….QUE DESPACIO…! AYYY!
Ricardo le dio unas nalgadas.
-Quéjate lo que quieras, tetona, pero bien que te gusta…!
Me senté frente a ella. Me la jalé viendo como se le movían las tetas y la cara de placer que ponía. Estaba roja y sudada y gruñía y gemía.
-MMMGH! QUE RICO DUELE!….COGEME MÁS DURO, RICARDO…! AAAAAY! SIIIII!
Ella arqueaba la espalda y se movía para coincidir con las embestidas de Ricardo. Tenía las nalgas rojas de tanta nalgada y pellizco de Ricardo.
-AY…! Dios! Si!…-decia entre gemidos y gruñidos- AH! AH…! AAY! NO PARES!!
Me asomé por debajo de ella y pude ver como su coño goteaba y salpicaba sus fluidos por la sabana.
-Te vuelves una gritona cuando te cogen por el culo eh…
Volví a sentarme frente a ella pero más cerca para poder agarrarle las tetas. Entonces ella me mira jadeando.
-AY…HIJO…!….QUE PENA QUE….ME VEAS ASÍ…MMMPH! AAAH!…PERO….QUE RICA COGIDA ME ESTÁ DANDO…! AAAAH!….QUE RICO ES ESTO…! AAAAY!
No aguante y me puse de rodillas y acerqué mi verga a su boca a ver si había suerte y me la chupaba…
-Dale una mamada a tu hijo, no seas mala, Delia…
-Mmmgh….! Podré estar…muy excitada…-Respondió mi mamá entre abriendo la boca para no dejar entrar mi verga- Pero no estoy….loca…!
Aún así, yo estaba tan caliente que el rose con los labios y cara de mi mamá me hizo acabar sobre ella. Ella cerró los ojos y la boca sintiendo como mi semen caliente le caía en la cara y se deslizaba hasta formar hilos gruesos que colgaban de su barbilla.
Ricardo soltó una risa ronca
-UY! El chamaco es lechero! A qué sabe la leche de tu hijo?
-MMMMPH!!!
Mi mamá solo gruñó negándose a contestar la pregunta, pero Ricardo le dio una nalgada.
-No me digas que no te gustó…
Ella se relamió los labios
-MMMPGH…! Si…Si me gustó…
-Que te costaba admitirlo, chichona?
Ricardo se subió a la cama y se inclinó apoyándose sobre la espalda de mi mamá mientras se la seguía metiendo por el culo.
-Que rico es cogerte por el culo, Delia…-dijo jadeando y gruñendo- Yo también ya te voy a aventar mis mecos.
Así encima de ella empezó a embestir de forma pausada pero brutal, después rápido y otra vez bajaba la velocidad. Mi mamá y no estaba en cuatro, solo tenía el culo levantado y la cara apoyada contra el colchón con los brazos extendidos
-AAAH!….ASI! DAME DURO…! AAAY! AAY!
Me bajé de la cama y me paré detrás de ellos. Las bolas peludas de Ricardo chocaban con el coño de mi mamá que se abría y se cerraba por las embestidas.
-Mmph…Ya voy a acabar, Delia…Aprieta más el culo…
Ricardo se la metía más duro y más rápido. La cabecera chocaba contra la pared y la base de la cama rechinaba.
-AH!…AH! ASÍ! ASÍ! ASÍ!…MMMPH!
De pronto la velocidad de las embestidas disminuyó. Eran empujones pausados acompañados de gruñidos y luego se quedó quieto y respirando pesado con su verga adentro del culo.
-Listo…me dejaste seco…
Le saco la verga despacio. Le seguía palpitando incluso teniéndola ya un poco flácida y un hilo de semen conectaba el ano de mi mamá con la punta de su verga.
Como dije antes mi mamá no es culona, entonces ya se imaginarán el agujero dilatado que se le veía. Hasta vi el semen estancado ahí en el fondo de su recto.
Ella se dejó caer exhausta y se dio la vuelta. Limpiaba los retos de mi semen de su cara con su mano.
-Te pasaste de confianzudo eyaculando en mi cara, hijo…pero te la perdono por esta vez…
Intenté acariciarle una teta pero ya no me dejó y me dio un manotazo. Ricardo si se las acaricio al igual que el coño. Mi mamá soltaba gemidos leves.
-No había cogido así en meses! Estás hecha una fiera, Delia.
-Ja, ja, ja. Se notó que me tenías muchas ganas Ricardo…Me encantó sentir tu verga abriéndome toda…
-Cuando gustes vas a la carnicería y cogemos detrás del refrigerador. O me hablas y yo vengo para acá.
-Tal vez si te tome la palabra…
Mi mamá le acarició la verga un rato y él le metió los dedos hasta que llegó su hora de irse.
Mi mamá y yo nos quedamos desnudos en su cuarto.
-Se que no tengo que decírtelo pero no le digas a nadie. Ya veré yo cómo me arreglo con tu papá y tus tíos, pero no les digas que te deje mirar.
Recuerdan que mi papá se había ido? Pues volvió dos horas después y le dio un cogidon a mi mamá. Ella lo disfrutó mucho.
Fin.
Aquí les dejo otro relato basado en mis fantasías. Comenten si quieren más relatos y también pueden darme ideas si quieren 🙂 igual pueden mandarme mensaje para charlar. Gracias por leer
Como ya dije mi mamá tiene 58 años, mide 1.57, tiene tetas 36C que son lo más apretable del mundo, tiene su pancita y lonjitas de madura (en especial las que se le hacen por el tirante del brasier) pero no es para nada gorda. Tiene culo un poco gordito, pero no es culona, sin duda su mejor atributo son las tetas. Es un poco religiosa, no bebe alcohol, no dice groserías y no viste blusas con escotes ni ropa atrevida en general. Siempre usa alguna blusa y pantalones de mezclilla o pants. He de decir que aunque no use escotes, las tetas le siguen resaltando mucho cuando se pone blusas que le quedan ajustadas por culpa del brasier.
En la mañana acompañé a mi mamá a comprar cosas para su cena de cumpleaños. No sería una fiesta grande, solo una pequeña carne asada en la casa con algunos familiares y amigas de mi mamá.
Compramos verdura, tortillas y por supuesto, la carne.
Llegamos a la carnicería que por suerte estaba vacía.
-Buenos días, Ricardo.
Ricardo es el dueño de la carnicería. Tiene 60 años, con barba canosa de varios días y es más feo que pegarle a tu abuela. Digo, uno no es un súper modelo pero también hay que reconocer cuando uno es más feo que tú. Bueno, me estoy desviando. El caso es que así como es feo y con higiene personal dudosa, también se la pasa tirándole la onda a sus clientas sin importarle si son casadas o no. Las mujeres solo le siguen la corriente para que ya se calle. Obviamente ya ha habido más de un marido que casi le parte la cabeza por sus comentarios pero él seguía lanzado piropos a diestra y siniestra, además las señoras dicen que es inofensivo y dentro de lo que cabe “respetuoso”.
-Buenos días, Delia! Y buenos días, chavo!
-Quiobo, don Ricardo.
-Que van a llevar?
-Me das 6 kilos de bistec para asar y 2 kilos de chorizo, por favor?
-Va que va!
Ricardo comenzó a preparar la carne. Mientras esperamos yo me senté y saqué mi celular.
-Seré curioso, Delia, pero por qué llevas tanta carne ahora?
Ah, también es entrometido.
-Es que hoy cumplo años. Me van a hacer una carne asada en la noche.
-Irala! Felicidades! Y cuantos cumples? 35?
Mi mamá soltó una risita más por compromiso que otra cosa.
-Favor que me haces! No, no. Cumplo 58 años.
-Uy pues te ves mejor que muchas jovencitas, eh! Tienes un cuerpazo…
Yo levante la mirada bien confundió y nomas vi que mi mamá se puso roja y esta vez si soltó una risita en serio.
-Ay! Te pasas, Ricardo!
-A ver si me invitas a la pachanga y nos echamos un baile!
Mi mamá seguía riéndose.
-Claro! Ahí vamos a estar en la casa para que vayas y te eches un taco.
-No pero si ya me estoy echando un taco de ojo…
Yo mejor me concentré en ver tik toks para dejar de escuchar esa plática extraña y funcionó porque ni me di cuenta que ya era hora de pagar.
-Uy…no voy a ajustar. Hijo, ve rápido a la casa y tráete el billete que dejé en la mesa-
-No te apures, Delia, luego me traes lo demás.
-No, como crees! Mejor quítame los dos kilos de chorizo y así ya te lo ajusto.
-Es en serio, Delia. Luego me pagas lo del chorizo. Llévate todo.
Mi mamá le sonrió y agradeció.
Por fin llegó la hora de la fiesta. Estaban mis dos tíos hermanos de mi mamá con sus respectivas esposas y cuatro amigas de mi mi mamá.
Mi papá estaba en el asador mirando el fuego conmigo y mis tíos, soltando la mítica frase “ahí va quedando” y todos respondiendo al unísono la otra mítica frase “ahí va”.
Todo iba bien. Hubo risas y buena comida. Como soy medio inadaptado de vez en cuando me iba al baño por un momento de soledad y luego volvía al patio a convivir.
En mi décima ida al baño escuché que llegó alguien. La música del patio estaba un poco fuerte y no distinguía quien era por la voz, aunque no le di mucha importancia porque supuse que era algún otro tío que llegó a la fiesta, pero cuando iba a salir del baño y me acerqué lo suficiente a la puerta y pude escuchar un poco mejor de quien se trataba…era Ricardo. De verdad pensó que mi mamá lo había invitado en serio? Definitivamente es un sinvergüenza.
Me quedé con la oreja pegada en la puerta escuchando todo.
-Buenas noches, Delia. Vine a felicitarte como dios manda.
-Oh…No tenías que hacerlo, en serio…
Abrí un poquito la puerta. Podía ver todo bien ya que el baño estaba junto a la sala.
Ricardo abrió los brazos y mi mamá le dio un abrazo a regañadientes. Ella estaba usando un vestido floreado con un poquito de escote y la falda más abajo de las rodillas. El abrazo duró más de lo necesario y Ricardo aprovechó para apretarle el culo con las dos manos. Mi mamá de inmediato lo apartó.
-Ricardo!
Ricardo se rio un poco.
-Uy, no te pongas así, Delia! No me pude aguantar jeje.
Mi mamá cruzaba los brazos sobre su pecho visiblemente disgustada.
-Bueno, ya viniste a felicitarme y te lo agradezco…ahora te voy a pedir que te vayas. Esto es una fiesta familiar…
-Está bien, me iré…pero págame lo que me quedaste debiendo en la mañana.
Mi mamá suspiró exasperada.
-Déjame ir por mi monedero-
Ricardo la detuvo del brazo y la acercó.
-Oh, de hecho estaba pensando en cobrarte de otro modo…
Dijo Ricardo dándose apretones en la verga por encima de su pantalón.
-Eres un pelado! Mira que venir a mi propia casa a pedirme eso! Le voy a decir a mi marido y a mis hermanos para que te corran a patadas!
-No es necesario llegar a tanto, Delia. Solo te estoy pidiendo un ratito de tu tiempo…Y si aceptas ya no tendrás que pagar por la carne…
Mi mamá se quedó pensativa un instante. Yo volví a cerrar la puerta del baño y me recargué en ella. En serio mi mamá lo estaba considerando?
Otra vez abrí un poco la puerta.
-De acuerdo…-suspira- Ay, pero mi hijo está en el baño…Y ni de chiste lo vamos a hacer en el piso de arriba.
Ella voltea en dirección al patio y luego mira a Ricardo.
-Hagámoslo aquí, pero rápido. -se sienta en la mesa de centro- Si mientras te la estoy chupando te dan ganas de eyacular, hazlo en mi boca ok? Ni se te ocurra hacerlo en mi cara!
Ricardo la pone de pie.
-Ah, pues si lo vamos a hacer rápido entonces déjame cogerte.
-Ni loca! Y menos sin protección!
Ricardo sacó un paquete de condones.
-Vine preparado…
Mi mi mamá suspiró y se dio la vuelta mirando al cielo como pidiendo perdón por lo que iba a hacer. Ni si quiera se molestó en verle la verga a Ricardo, solo le dió la espalda y se inclinó apoyándose en la mesa de centro.
Ricardo se bajó los pantalones hasta las rodillas y se acarició la verga. Además de peluda la tenía grande y gruesa pero con una cabeza pequeña. Empezó a ponerse el condón.
-Creo…creo que me equivoqué con la talla de los condones…
-No importa! Si vas a hacerlo hazlo ya, Ricardo!
Vi como le subió el vestido a mi mamá exponiendo sus calzones negros de encaje. Se los bajó rápido y pude ver su culo y su coño peludo antes de que Ricardo se la metiera de una. Ella soltó un gemido ahogado seguido de respiraciones agitadas.
-Ay!… Mmmph! Mmmph!
Alguna vez vieron a un señor gordo y peludo cogiendose a sus mamás? Es morboso.
Se la cogia con ganas, bien aferrado a su cadera. Mi mamá gruñía y pujaba. No sé si se aguantaba los gemidos para evitar que alguien la escuchara o para no demostrar que le estaba gustando.
-Ah!-Mmph!-Mmphgh!
Estuvieron así por cinco minutos pero justo cuando me la iba a jalar, una de las amigas de mi mamá entró a la casa y gritó.
-DELIA!! QUE ESTÁS HACIENDO?
De pronto todos los invitados estaban en la sala viendo el espectáculo lascivo que tenían ante ellos. Yo salí del baño haciéndome el sorprendido.
-MAMÁ?!?
Ricardo no dejó de cogersela! Como que le calentaba tener público porque no dejo de embestirla. Incluso metió la mano en el escote para dejar salir una de sus tetas por encima del brasier.
-Que chingados, Delia? Haciendo esto en medio de la sala con tus invitados en la casa? -le reclamó mi papá- Y mírate, toda caliente dejando que este pendejo te coja!
Las amigas de mi mamá rápidamente se fueron seguidas de mis tíos, los cuales tías se los llevaron a jalones y tapándoles los ojos porque no apartaban la mirada de mi mamá en cuatro.
Mi papá estaba bien enojado y Ricardo no paraba de cogerse a mi mamá.
-Y el cabrón ni para de cogerte a estas alturas! No deja de agarrarte la teta!
Mi mamá le respondió entre gemidos.
-Ay!…Ah!…Ay, amor!…perdón…pero…es que…la tiene bien…la tiene bien gruesa…Ay! No pensé que…me fuera a gustar…
-Como dices eso, Delia?!? Por dios…
-En serio…Amor…Ay! ah! Perdón..! Pero se siente bien rico…! No te…enojes…! Ah!…Ay! Solo permite que me siga cogiendo…
Mi papá se fue sin decir nada más azotando la puerta detrás de él y dejándome ahí con ellos.
-Ah!…Ah!…Hijo…Vete con…tu papá…ya casi…terminamos aquí…
-Estamos lejos de terminar, Delia! Ahora que estamos solos te voy a dar la cogida de tu vida!
Ricardo sacó la verga de la vagina húmeda de mi mamá y se bajó completamente los pantalones. Mi mamá se acomodó el vestido y dejó caer por sus piernas sus calzones hasta el suelo. Él la tomó de la mano y la llevó a las escaleras.
-Vamos a tu cuarto, Delia ! Y tú puedes venir, chavo!
Sin pensarlo dos veces subí detrás de ellos hasta el cuarto de mis papás. Al entrar Ricardo se estaba quitando la playera y mi mamá el vestido y el brasier. Yo también empecé a quitarme la ropa. Ella me vio y suspiró resignada.
-Que tal si tu mamá te la chupa mientras yo me sigo cogiendo ésa panocha apretada?
-Nada de eso!
Ella se molestó y puso las manos en la cadera. Sus tetas se mecían y temblaban con sus gritos.
-Puedes mirar y masturbarte, pero no vas a cogerme! Después de todo sigo siendo tu mamá!
-Esta bien, ma’…
Un poco decepcionado me senté en una silla que tiene junto al tocador. Pero hey, al menos me va a dejar ver.
-Ni modo, chavo! Lo intenté. Tu mamá manda.
Ricardo se acercó a mi mamá y empezó a apretarle y chuparle las tetas y ella le empezó a acariciar y jalar la verga.
-Mmmm! Pinches chichotas tienes, Delia…
-Ay…Y yo no pensé que tuvieras una vergota! Por lo general los gordos la tienen pequeña…Y la tuya está bien gorda y gruesa…
-Ahora que ya viste la herramienta que traigo a ver si te animas a coger más seguido
-Ya veremos…Por ahora hay que seguirle.
Mi mamá se acostó boca arriba en la cama y abrió las piernas. Pude ver su vagina peluda y bien mojada. Ricardo se acomodó en la orilla de la cama para empezar a cogersela.
-Súbete a la cama para que veas mejor como me la cojo, chavo.
Le hice caso y me senté en la orilla junto a ellos. El le agarró la cadera y comenzó a cogersela rápidamente.
-Mmmm!…Ay!…Ay! Ah! ….Ah!
Vi como esa vergota entraba y salía de la vagina de mi mamá sin ninguna dificultad. Sus tetas rebotaban con cada embestida.
-Mira nada más como le rebotan a tu mamá sus chichotas! A poco no quieres agarrarlas?
No dije nada y miré a mi mamá que aún entre gemidos y pujidos me seguía lanzando miradas de advertencia.
-Deja que te las toque, Delia…Ándale…
Ricardo insistió y mi mamá aceptó a regañadientes.
-Está…bien…puedes…tocarme los pechos…hijo…agradece que…este señor me esté…cogiendo tan rico…porque si no…
Puse mi mano izquierda en su teta derecha mientras que con la otra mano me la jalaba.
-Uy! Así me gusta! Qué tal se le sienten las tetas a tu mamá?
-Las tiene bien suaves, Don Ricardo!
-Ah!…Ah!…Hijo!…Ay!
Ni cogiendo dejaba de reprenderme…
Ricardo aceleró las embestidas y el colchón crujía fuerte debajo de ellos. Mi mamá tenía las piernas abiertas al máximo y su vagina se abría cada vez que Ricardo se la metía hasta el fondo y el sonido húmedo llenaba el cuarto.
—Ay… Ricardo… sí… así… más duro… mmmph!
Sus tetas rebotaban como locas, las lonjitas de la cintura temblando con cada golpe. Mi mano izquierda seguía en su teta derecha: suave, pesada, el pezón duro rozándome la palma. Ella me miró un segundo entre gemidos, como si quisiera regañarme de nuevo pero el placer no la dejara.
—Hijo… no… no aprietes tanto… ay… Ricardo… más profundo…
De pronto Ricardo se detuvo y sacó la verga del coño caliente de mi mamá. Le palpitaba bastante.
-Uh…se rompió el condón, Delia…
Mi mamá levantó la cabeza y vio la mitad del condón roto bien ajustada en la verga de Ricardo.
-Ya da igual! Sígueme cogiendo que ya casi me vengo…! Sin condón podré sentir mejor tu vergota…
Ella volvió a acostarse boca arriba y abriendo las piernas aún más invitando a Ricardo a volverle a meter la verga. Él tomó los restos del condón y lo jalo hasta que salió y lo arrojo al piso.
-Uf! Ya puedo respirar. Te dije que me quedaba chico!
Reanudó sus embestidas con fuerza para intentar llevarla al orgasmo. Ella por su parte empezó a masturbarse.
-Mmmph…No te detengas por nada esta vez….AY…! Ya casi! Ya casi!
Sin dejar de embestir mi mamá, él me miró.
-Quieres ver como se corre tu mamá?
Sin parar de metérsela y antes de que pudiera responder, la puso de lado y le levantó la pierna. Una de sus tetas, la que no quedó aplastada por su cuerpo, rebotaba y se movía en círculos por tremenda cogida.
-Ay! Justo así….! Más rápido!…Rápido, Ricardo…Mmmm!
Ricardo se aferró a la pierna y le dio con mucho esfuerzo hasta que mi mamá se vino a chorros.
-AAAH!! MMMPH! QUE RICO!…AY!
El sacó la verga y le dio golpecitos con ella a los labios vaginales de mi mamá mientras se seguía corriendo. Lleno el suelo y rápidamente una gran mancha húmeda se formó en la sabana. Ella se acariciaba lentamente su coño hasta que los chorros se detuvieron.
Ricardo se puso en cuclillas un momento frente a ella y le dio unas lamidas seguido de literalmente succionarle el resto de fluidos antes de ponerse de pie.
-Tu pucha sabe rica, Delia! Eres una madurita riquísima. Ahora ponte en cuatro…Quiero cogerte por el culito.
Mi mamá soltó una ronca y cansada risita.
-No te voy a dejar…Ni a mi esposo lo dejo que me coja por ahí…
Aunque dijo que no, se dio la vuelta y se puso en cuatro.
-Ah, pero yo no soy tu esposo, chichona…
Ricardo se puso detrás de ella y le abrió las nalgas con ambas manos. El ano de mi mamá estaba fruncido y se contraía un poco.
-Uf…Se ve que está bien apretadito. Habrá que aflojarlo
Ricardo metió la cara en el culo de mi mamá y empezó a meterle la lengua en el ano.
-Mmmm! Ricardo…! Ay! Uh…! Nunca me habían chupado ahí! Ay!
Mi mamá se reía y se retorcía estando en cuatro. Sus tetas colgaban y se balanceaban, como para empezar a ordeñarlas.
Ricardo finalmente despegó la cara del culo de mi mamá.
-Ven a ver cómo le brilla el culo a tu mamá! Ya está bien mojado para meterle la verga.
Ricardo le mantuvo las nalgas abiertas y el la saliva le escurría por el culo hasta su coño.
-Agarra aire, Delia…porque ahí te voy.
Sin soltarle las nalgas empezó a empujar, pero solo le entró la cabeza.
-Ow! Ow!…Ay! Duele!
Ricardo gruñía y seguía empujando.
-Lo tienes…bien…apretado.
Como yo quería ver cómo le entraba la verga decidí mantener las nalgas de mi mamá abiertas para que él pudiera agarrarse la verga y metérsela por completo.
-Bien pensado, chavo! Ahora si ya estoy entrando…
-Ay!…chamaco mano larga…! Ah! Despacito, Ricardo!
Era como ver un tren gordo y venudo tratando de entrar por un estrecho túnel…aunque básicamente eso era lo que estaba pasando.
Finalmente le metió toda la verga hasta la base. Se vio como si el ano la hubiera absorbido.
Mi mamá soltó un gruñido en cuanto la sintió toda adentro.
-MMMGGH!!….UF!…Ay Dios….
Ricardo empezó a embestirla rápido.
-AAAH! AAAAY! TE DIJE….QUE DESPACIO…! AYYY!
Ricardo le dio unas nalgadas.
-Quéjate lo que quieras, tetona, pero bien que te gusta…!
Me senté frente a ella. Me la jalé viendo como se le movían las tetas y la cara de placer que ponía. Estaba roja y sudada y gruñía y gemía.
-MMMGH! QUE RICO DUELE!….COGEME MÁS DURO, RICARDO…! AAAAAY! SIIIII!
Ella arqueaba la espalda y se movía para coincidir con las embestidas de Ricardo. Tenía las nalgas rojas de tanta nalgada y pellizco de Ricardo.
-AY…! Dios! Si!…-decia entre gemidos y gruñidos- AH! AH…! AAY! NO PARES!!
Me asomé por debajo de ella y pude ver como su coño goteaba y salpicaba sus fluidos por la sabana.
-Te vuelves una gritona cuando te cogen por el culo eh…
Volví a sentarme frente a ella pero más cerca para poder agarrarle las tetas. Entonces ella me mira jadeando.
-AY…HIJO…!….QUE PENA QUE….ME VEAS ASÍ…MMMPH! AAAH!…PERO….QUE RICA COGIDA ME ESTÁ DANDO…! AAAAH!….QUE RICO ES ESTO…! AAAAY!
No aguante y me puse de rodillas y acerqué mi verga a su boca a ver si había suerte y me la chupaba…
-Dale una mamada a tu hijo, no seas mala, Delia…
-Mmmgh….! Podré estar…muy excitada…-Respondió mi mamá entre abriendo la boca para no dejar entrar mi verga- Pero no estoy….loca…!
Aún así, yo estaba tan caliente que el rose con los labios y cara de mi mamá me hizo acabar sobre ella. Ella cerró los ojos y la boca sintiendo como mi semen caliente le caía en la cara y se deslizaba hasta formar hilos gruesos que colgaban de su barbilla.
Ricardo soltó una risa ronca
-UY! El chamaco es lechero! A qué sabe la leche de tu hijo?
-MMMMPH!!!
Mi mamá solo gruñó negándose a contestar la pregunta, pero Ricardo le dio una nalgada.
-No me digas que no te gustó…
Ella se relamió los labios
-MMMPGH…! Si…Si me gustó…
-Que te costaba admitirlo, chichona?
Ricardo se subió a la cama y se inclinó apoyándose sobre la espalda de mi mamá mientras se la seguía metiendo por el culo.
-Que rico es cogerte por el culo, Delia…-dijo jadeando y gruñendo- Yo también ya te voy a aventar mis mecos.
Así encima de ella empezó a embestir de forma pausada pero brutal, después rápido y otra vez bajaba la velocidad. Mi mamá y no estaba en cuatro, solo tenía el culo levantado y la cara apoyada contra el colchón con los brazos extendidos
-AAAH!….ASI! DAME DURO…! AAAY! AAY!
Me bajé de la cama y me paré detrás de ellos. Las bolas peludas de Ricardo chocaban con el coño de mi mamá que se abría y se cerraba por las embestidas.
-Mmph…Ya voy a acabar, Delia…Aprieta más el culo…
Ricardo se la metía más duro y más rápido. La cabecera chocaba contra la pared y la base de la cama rechinaba.
-AH!…AH! ASÍ! ASÍ! ASÍ!…MMMPH!
De pronto la velocidad de las embestidas disminuyó. Eran empujones pausados acompañados de gruñidos y luego se quedó quieto y respirando pesado con su verga adentro del culo.
-Listo…me dejaste seco…
Le saco la verga despacio. Le seguía palpitando incluso teniéndola ya un poco flácida y un hilo de semen conectaba el ano de mi mamá con la punta de su verga.
Como dije antes mi mamá no es culona, entonces ya se imaginarán el agujero dilatado que se le veía. Hasta vi el semen estancado ahí en el fondo de su recto.
Ella se dejó caer exhausta y se dio la vuelta. Limpiaba los retos de mi semen de su cara con su mano.
-Te pasaste de confianzudo eyaculando en mi cara, hijo…pero te la perdono por esta vez…
Intenté acariciarle una teta pero ya no me dejó y me dio un manotazo. Ricardo si se las acaricio al igual que el coño. Mi mamá soltaba gemidos leves.
-No había cogido así en meses! Estás hecha una fiera, Delia.
-Ja, ja, ja. Se notó que me tenías muchas ganas Ricardo…Me encantó sentir tu verga abriéndome toda…
-Cuando gustes vas a la carnicería y cogemos detrás del refrigerador. O me hablas y yo vengo para acá.
-Tal vez si te tome la palabra…
Mi mamá le acarició la verga un rato y él le metió los dedos hasta que llegó su hora de irse.
Mi mamá y yo nos quedamos desnudos en su cuarto.
-Se que no tengo que decírtelo pero no le digas a nadie. Ya veré yo cómo me arreglo con tu papá y tus tíos, pero no les digas que te deje mirar.
Recuerdan que mi papá se había ido? Pues volvió dos horas después y le dio un cogidon a mi mamá. Ella lo disfrutó mucho.
Fin.
Aquí les dejo otro relato basado en mis fantasías. Comenten si quieren más relatos y también pueden darme ideas si quieren 🙂 igual pueden mandarme mensaje para charlar. Gracias por leer
6 comentarios - El carnicero se coge a mi mamá en su cumpleaños