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La hija de alguien - 1

Estaba solo, en la playa. Nadando. Salí, fui hacia mi sombrilla y busqué un pucho. Estaba fumando cuando un tipo de unos cuarenta años aproximadamente se me acerca. 

-Hola, soy Marcelo. Disculpá que te joda. Estoy con mi hija y nos olvidamos el protector solar. A mí no me importa, pero ella no quiere salir de la sombrilla porque se cuida mucho la piel. Justo estaba yendo al agua, ¿podrías prestarle un poco de protector?. Además te pregunto porque tiene tu edad más o menos. Veinte. Y Me sirve que conozca gente de su edad. Es ella de allá, la de bikini derecho.- Dijo esto último señalando con el dedo.

Busqué y la ví. Tremenda. Una morocha de lentes, boca abajo, cola increible.



La hija de alguien - 1


-Bueno. -Le digo disimulando la excitación. -Termino el pucho y voy. 

-No hay problema, ella fuma.- Dijo el viejo mientras se iba al agua.

Me levanté, agarré el atado, el protector solar y fui para donde estaba la pendeja. Me miró llegar.

-Hola, ¿Vale? soy Nico. Tu viejo me dijo que necesitás protector. ¿Querés?.

Ella dió una sonrisa y me dijo: -Ay, que lindo. ¡Gracias!.

-Y te traje un pucho también, me dijo que fumás. 

-Ay, que divino. Me caíste del cielo. 



playa



Le di el pucho y el encendedor. Se lo puso en la boca y lo encendió. Después me dijo: -Gracias.- E hizo algo que me infartó. Movió la cola entangada por ese bikini y me dijo: -¿Me ponés?

Sin decir nada me puse atrás de ella, poniendo mis piernas a los costados de la suya. Miré al agua a ver si estaba el padre pero no lo ví. Le puse protector en la espalda y fui bajando. Después bajé a las piernas y le pasé por las piernas. Subiendo. Cuando terminé ella seguía fumando. Me miró y me dijo: 

-Ahí también.

Se me paró la pija al instante cuando dijo eso y le empecé a poner protector en la cola. La masajeé bien y le pasé las manos por debajo de la tanga, acariciándole el culo y los labios de la concha. Ella fumaba. Tenía la verga que me explotaba. 

-Creo que sabés agradecer los favores.- Le dije.

Se rió y respondió: -Eso es por el protector. Te tengo que agradecer el pucho.- Se levantó, me agarró de la mano y me llevó. 

Ella me llevó por el agua unos varios metros hacia el este. Cuando pasamos unas rocas me hizo volver a subir a la arena. Se arrodilló y me miró sonriendo todavía con los lentes de sol puestos. Dijo:-¿Te cuento un secretito? No es mi papá, es mi novio, pero le gusta imaginar que soy su hija.



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Post para la novia de @Valentina201300


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