You are now viewing Poringa in Spanish.
Switch to English

Giuliana mujer lactante e infiel. Parte 4

Estábamos en la casa de campo con Salvador. Luego de un largo rato de haber cogido y haber echo eso que tanto necesitaba.Lo vi en la cocina hablando con su mamá y creía que era una llamada común, pero al acercarme a él, veo que estaban en videollamada contándole toda la verdad Version para imprimir
Al acercarme más le sonreí y me di cuenta que estaba en videollamada. Menos mal que había entrado en silencio. Cuando Salvador se da vuelta y dice:

Salva:- Ya te conté todo y acá estoy con la razón de mi receso en el campo de tus suegros, ma- yo me ruboricé completamente- vení saluda, que sino no me cree...- me acerque hacia el celular y la vi a Ramona, mamá de Salvador, que estaba con sus anteojos y sonreía a más no poder

Ramona:- Hola nena... Hola ¿cómo estás?

Yo:- Hola Ramona, todo bien ¿y usted??

Ramona:- Todo muy bien, ahora me quedo tranquila de que mi hijo está bien y ahí con vos -yo le sonreí- bueno chicos, me voy a acostar

Salva:- Si mamá, acostate tranquila que nosotros tenemos que comer

Ramona:- Ok, buen provecho y gracias por contarme, hijo

Salva:- Como siempre, mamá. Un beso y saludos a papá- ambos saludabamos con la mano y cortó la llamada

Yo:- Ay que papelón... No sabía que...

Salva:- Shhhh- puso mí dedo en mí boca y se aproximó - tranquila. Es que me llamó ya que la vio a Irene sola y cuando le pregunto por mí le dijo que me había venido para acá, ella creía que nos habíamos peleado y le confesé todo

Yo:- ¿Que sería todo?

Salva:- Todo: que ese bebé que espera no es hijo mío, que nosotros estamos juntos por tu marido, que yo sigo muy enamorado de una sola mujer, también que estaba con vos, como no me creía hasta que apareciste, eso le dio la perfecta pauta que no le mentía. Ella me dijo que algo sospechaba ya que desde antes del cumpleaños de ella a mí me veía raro, no quiso insistir y cuando fue su cumpleaños esa supuesta novia más todo lo que vino después, como que tantas publicaciones que yo subía, ella no entendía porque tenía una mirada distinta, ella no me veía feliz. Pero el día antes de venir pasé por su casa, le pedí la llave a mí papá y hablamos un rato, ya mi mirada y mi felicidad que tenía, ya era completamente el mismo de antes. Ahora sabe la razón

Yo:- Pero era necesario que yo estuviera frente a sus ojos y me expusieras?

Salva:- Te digo que fue lo más importante. Ya que ella tenía miedo, porque en su familia hubo muchos casos de suicidio por amor, bah... Porque los han rechazado por amor. Entonces darle esa tranquilidad a mi mamá, que estoy realmente bien y estoy con vos, es para mí y siempre será muy importante, ¿entendés?

Yo:- Si, si... Te entiendo...

Salvador sirvió la comida y ambos nos sentamos a comer.

Cambiamos de tema y me comentó que toda su relación ficticia con Irene era cada vez más imposible seguir su ritmo por el verdadero papá de su bebé y demás cosas. Yo lo escuchaba y no quería que se pusiera mal, ya que ambas mujeres que estaban o estuvimos con él, elegimos al padre de nuestros hijos, en vez de a él.

Terminamos de comer e intenté levantar la mesa y me frenó

Salva:- No, no... Esto lo hago yo. Vos junto a tu bebé son mis invitados y solo ustedes disfrutarán de todo esto.

Yo:- Bueno, pero por lo menos, déjame agradecerte por la comida y por invitarnos- yo lo abrace por el cuello y él me abrazo por la cintura y le di un beso suave en la boca- muchas gracias por todo

Salva:- Gracias por aceptar. Que estén hoy y me encantaría que fuera para siempre conmigo. Me haces tan feliz!- está vez giró un poco su cabeza y abrió la boca y nos comíamos la boca con un beso de mucha lengua y bien húmedo.

Nuestras manos estaban inquietas, una de mis manos se aferró a su cuello y la otra iba bajando por su espalda. Mientras que sus manos se fueron ambas hacia mi culo que empezó a apretar más y más fuerte contra su cuerpo. Por instinto, abrí más las piernas, él me elevó a su cuerpo y masajeaba su enorme pija contra los labios de mí concha

El agua de la canilla corría fuerte y chocaba contra los platos y los cubiertos que estaban en la Bacha de la mesada. Salvador abrió un poco los ojos, miro de costado, solo atinó a bajar la presión del agua y fue saliendo solo un hilo de agua mientras continuábamos besándonos. Nuevamente ambos estábamos deseosos de volver a coger. Todo mi cuerpo respondía al suyo erizándose mí piel, poniéndose mis tetas muy duras, humedeciéndose mi concha y mi boca buscando la suya

Los besos eran más húmedos y en un momento se detuvo de golpe y ambos abrimos los ojos, nos miramos, esa mirada que tiene Salvador, es muy penetrante, muy profunda. En esos ojos marrones me perdía, ambos nos mirábamos y pestaneabamos de forma pausada y tranquila. Su nariz choco con la mía y nos pusimos a jugar con ella

Salva:- Sos hermosa

Yo:- Vos también lo sos- nos dimos un beso corto

Salva:- Me gustan tus besos, tu mirada y vos

Yo:- He comenzado a quererte de una manera diferente ya no como antes

Salva:- ¿Mucho más que lo que me querías antes?

Yo:- Siiii, mucho más que antes. Ya no como un amigo que me ayudó y estuvo cuando estaba embarazada y ahora. Porque me has demostrado tu amor sincero siempre y has estado para mi y mi hijo. Es muy gratificante que vos estés

Salva:- Hice todo eso, porque te amo mi amor. Siempre te amé y ahora estando juntos te amo más. Cómo te dije quisiera que todo esto sea así toda la vida, sea así por siempre. Porque sos la única mujer que necesito en mi vida y para siempre...

Nos besamos un largo rato más, nos acariciabamos más fuerte, sintiendonos muy próximos y su enorme pija chocaba en la entrada de mis labios. Me aferré a sus hombros y sentía como poco a poco entraba la punta a mi húmeda cavidad haciéndose paso por cada movimiento que él realizaba

Me besaba lento y mordía mí labio superior, lo estiraba y besaba. Luego hacia lo mismo con el otro. Yo apretaba sus cabellos entre mis dedos, intentando jalarlo más contra mi boca, para que no se separe de mi.

La salida de mi orgasmo era inminente, pero intenté aguantar más para poder explotar junto a él.

Seguíamos moviéndonos lentamente para aguantar más. Cuando me suelta la boca para detenerse y mirarme nuevamente. Vio mí vestido que tenía puesto apenas lo levantó, yo seguí sus instrucciones y me lo saqué por encima de mí cabeza y lo deje caer al piso.

Su mirada fue directamente a mis enormes y durisimas tetas que parecían mirarlo fijamente a él. Agachó un poco su cabeza mientras besaba despacio por entre medio de ellas. Yo jadeaba sin parar, estaba por explotar pero seguía intentando aguantar un poco más. Él con una sola mano sujetó mi culo y la otra fue subiendo por mi espalda hasta mis hombros, fue hacia delante y lo estiraba delicadamente a mi pezón izquierdo, lo apretaba, lo amasaba y sentía su textura suave pero muy dura por nuevamente tenerlo cargado de ese preciado líquido blanco que tanta debilidad provocaba en verlo salir como en degustarlo y sentirlo en su boca. Comenzaron a salir gotas de leche y no dudo y se prendió con su boca bien abierta, sintiendo su lengua que jugaba con mi aureola y eso me hizo estallar. Lo cabalgaba más fuerte y más rápido. Le anuncie

Yo:- Aaaaagggghhhhhhh... Voy a acabar...

Salva:- Mmmmmmm si siiii... Yo también... Voy a....- ambos gritamos como desesperados- Aaaaaggghhh Yulitaaaa... Mi amor...

Yo:- Agggggghhh, Salvi... Agggggghhh...

De esa enorme explosión dentro de mi concha por tanta cantidad fue descendiendo hacia mis nalgas y mis piernas, también mojando su ingle y sus piernas. Me baje despacio. Nos dimos un beso, levanté mi vestido y el se puso a lavar. Fui hacia donde estaba Jeremías y estaba molesto y chupándose el puño. Lo levanté, lo acurruque contra mi pecho y fui con él hacia la habitación. Para poder sentarme más cómoda y cambiarle el pañal, si fuera necesario.

Me senté en la cama y parecía que gruñía desesperado por prenderse a mi pecho, lo acomodé y se prendió. Una de sus manos abrazaba a mí enorme teta y yo me sonreí al verlo.

Salvador volvió de la cocina y al ver esa imagen le provocó ternura y satisfacción ya que le gustaba verme como amamantaba a mi bebé. Al verlo parado, le sonrió y le dije:

Yo:- Ahora el rey, reclama lo que le pertenece

Salva:- Que aprenda a compartir, ahí ese territorio hay dos enormes pedazos de tierras que es más que excesivo para uno solo...- parece que ese comentario lo hubiese entendido Jeremías, que estiró su mano hacia el otro pecho, intentando demostrar que ambos eran suyos. Ambos nos reimos- noooo... Jere déjame un poquito aunque sea...

Yo:- Me parece que no le gusta compartir su comida- sonreí

Salva:- Me conformo con que se quede lleno y después haré que tengas más leche pero para mí

Lo miré sorprendida por su sonrisa enigmática sin entender a qué se refería

Jeremías fue mamando y soltando su mano de mi otro pecho, se estaba quedando dormido. Con mis dos dedos solté mi teta de su boca, lo apoyé entre medio de ambas y comencé a hacerle el provechito y eructo. Me levanté, lo puse en el huevito. Mientras lo acariciaba. Se acercó Salvador y me abrazó por detrás

Salva:- Me gusta mucho verte lo amorosa y dulce que sos como mamá con tu bebé.

Yo:- Bueno, gracias. ¿Cómo es eso que dijiste que harás que tenga más leche pero para vos?- me di vuelta quedando nuestros cuerpos bien próximos

Salva:- Ahhhh eso... Nosé si será verdad pero en un blog que leí hace mucho tiempo de un relato de lactofilia que un hombre decía que al lamer el sexo de una mujer lactante, podía provocar el aumento de producción de leche. Nosotros como hemos tenido muy buen sexo y siempre tienes leche en tus tetas, puede que no sea necesario, pero si te vaciara- sonrió- podríamos probar

Yo:- Ahhh... No no sabía aunque es tanta la calentura que me provocas que no es necesario eso, porque mira- le mostré mí otro pecho que no había tomado Jeremías que parecía explotar de la cantidad de leche

Salva:- Uuuuuffff...

Me llevo hacia la cama y me hizo sentarme, él arrodillado comenzó a tocar con ambas manos esa teta que le había ofrecido. Acercó su boca, sentí su aliento, eso me hizo estremecer y comenzar a gemir. Sentí su lengua que subía y bajaba por mi enorme pecho, se endureció y comenzó a salir gotas de leche. Él hacia una leve presión con sus labios para mamar y así salía más leche. Yo sonreía mientras lo miraba, trate de enderezar mi cuello. Él se detiene, suelta mi teta, se levantó, me hace acostarme de costado. Acomodé unas almohadas para mi cuello y él se acerca a mi teta que antes mamaba pero estando más abajo. Yo le ofrecí mí brazo, él aceptó y teniéndolo así me generó mucho más morbo que antes pude tener. Teniendo entre mis brazos a ese hombre que tanto le enloquecian mis tetas

CONTINUARÁ (Falta poco para el final)

1 comentarios - Giuliana mujer lactante e infiel. Parte 4