Hoy lo cuento yo, porque Maxi no sabe todo y es largo de contar.
Como ya sabrán, mi hermoso marido me llevó a la casa de mi hermoso pendejo,para salir a Pinamar por el finde largo y por San Valentín (¿) Jajajaja.
Llegamos todo bien, se saludaron como siempre, algún comentario fuera delugar del pendejo, no podía faltar. “la depilaste bien?” le mandó, Maxivioleta. No mucho más, nos subimos a la camioneta, pasamos a buscar a Marcos(el de la obsesión, jajajaj).
Se sentaron adelante, yo atrás. Todo normal, todo tranquilo. Me diceMarcos, “mirá que llegamos y a la pileta”. “Si” respondí. “Me cambio y vamos”,grave error. Me mira y me dice “no tenes la malla puesta?”. “No queremos perdertiempo, cambiate acá, nadie te va a mirar”, había caído como una quinceañera.
Y bueno, que van a ver que no hayan visto, pensé. Saqué la bikini de lamochila y empecé a cambiarme. Me termino de sacar todo ante la atenta mirada deMarcos, y el pendejo de la nada clava los frenos, pensé que chocábamos. Frenó yse bajó de la camioneta, sabía a donde iba. Abre la puerta trasera y se sentó ami lado. Marcos empezó a manejar. “Y ahora?” me dice.
Yo ya tenía mi mano en mi concha y empecé a tocarme, besos, el me ayudó.Tomó distancia y me sacó algunas fotos. “Para el cornudo, así sabe que estasbien”. Mientras le mandaba las fotos a Maxi, empecé a chupársela, ya estaba alpalo el guacho. No duró mucho, apretó mi cabeza en su entrepierna y me dijo“trágate todo, que la camioneta esta limpia, se te cae una gota y la lavásentera”. Dicho y hecho me descargó toda la leche en la garganta y nada sederramó. El forro de Marcos empezó a aplaudir, “muy bien putita, mirá comotraga”.
Ahí se pasó adelante y siguieron charlando. Yo en bolas y con la leche enla boca, si me ve Maxi, acaba sin tocarse, es lo único que pensé. Lo amo tanto.
Llegamos, ya estaban algunos amigos en la casa, fui a la habitaciónprincipal, dejé mis cosas.
Obvio pileta, jajaja, ya estaba lista. Esta vez pude estar con la parte dearriba de la bikini, parece ser que se armó quilombo con las otras minas laotra vez. Putería de pendejas, jajaja.
Cena, asado. A dormir. Pensé que el pendejo me iba a sacar la calentura quemanejaba, pero no, se quedó dormido al toque. El fernet lo destroza. El sábadonos levantamos tarde, algo de playa y no mucho más. A la tarde nos volvimos dela playa solos, sus amigos se quedaron en la playa. Mi calentura volaba, soloquería que me cogiera. Lo había mirado todo el día con su hermoso bulto.Llegamos a la habitación y empezamos a besarnos, me saca la poca ropa que teníapuesta y me hace cerrar los ojos. No lo podía creer, me había preparado algoespecial para esa noche, UN AMOOOOR. Saca de su valija un vestido, era al tactocomo una red. “Hoy vas a usar esto” me dice. Abro los ojos y lo miro. Era elvestido preferido de Maxi. Me lo había regalado para un aniversario hace años.Estaba impecable, se nota que lo guarda y lo aprecia.
“Siiiii” le dije, “el te lo dío?”

“Exacto, me lo trajo a casa ayer” un amor ese cornudo. “Jajajaja” rió sinparar.
Me lo puse y su pija no aguanto, se le notaba el bulto. “Parece que tegusta” le dije. “que pedazo de puta pareces con eso” me respondió. Me miró dearriba abajo. Es totalmente en red, como verán las fotos. Empecé a besarlo, elal palo y yo empezando a mojarme toda, solo pensaba en sentarme en su pija. Mebajé un hombro, me siguió sacando fotos “para el cuerno, se las prometí” medijo.

No aguantaba más y seguí sacándome el vestido, pero me paró “que haces?”me dice “ya llegan los chicos y vamos a cenar al parador”. No lo podía creer,me estaba haciendo desear como nunca. “OK” le respondí, “me cambio y voy”, sonóla bocina de un auto afuera. “No no” me dice “vos vas así, tranqui las chicasno van, somos solo Marcos y yo”.
“Sos un zarpado” le dije “estoy en bolas”.
“Que? No te animás putita? Ponete una tanga cola les, tacos, arréglate elpelo y te espero abajo en 5, que tengo hambre, se que sos una puta y te gustamostrarte” Y se fue.
Me sentí una diosa y una puta a la vez. Obvio le hice caso y fuimos. Bajéla escalera salí por la puerta, hasta llegar a la camioneta Marcos me miró comonunca, se bajó a abrirme la puerta y al darme un beso de saludo me dice “cuandome deje solo con vos, te voy a romper el culo, sabelo”
Subí atrás y creo haber manchado el asiento, estaba que explotaba.
Al llegar como siempre, todos me miraban caminar casi en bolas con dospendejos, las luces bajas ayudaron un poco a no ser tan llamativa.
El mozo, nunca se acordó el pedido, trajo cualquier cosa, y que queres sisolo me miraba las tetas. Lo mejor cuando fui al baño, detrás de mí entró unaseñora de 50 y pico, toda fifi y me dice “pareces una puta” a lo cual sutilmenterespondí “a tu marido le gusta”. Creo que esa noche no terminó bien paraalgunos, jajajaja.
No quiero alargarme mucho, pero cenamos, fuimos al mar, hubo besos con elpendejo, Marcos se fue a seguirla a un boliche y con el pendejo regresamos a sucasa. El viaje se hizo largo, saliendo me senté arriba de su pija, el iba redespacio y creo que pegó mil vueltas. Jajajajaja.
Llegamos y nunca nos despegamos, me cogió en la puerta, en la escalera, enla cama. Me hizo acabar no se cuantas veces. Después me paró y me llevó alvestidor. “ponete esto, para taparte la cara, le prometí a forro de Maxi” medice, me tapo los ojos, me la hizo chupar y sabía que sacaba fotos, como mecalentó eso.


De repente sentí dos lechazos en la cara que se cayeron en elvestido tambien. Inolvidable. Se fue a dormir, me bañé y lo acompañé en lacama. A la mañana siguiente, se fue temprano, me fui a la pileta, estaba sola,muy tranquila. Al mediodía se levantó Marcos, ahí empezó otra historia.
Como ya sabrán, mi hermoso marido me llevó a la casa de mi hermoso pendejo,para salir a Pinamar por el finde largo y por San Valentín (¿) Jajajaja.
Llegamos todo bien, se saludaron como siempre, algún comentario fuera delugar del pendejo, no podía faltar. “la depilaste bien?” le mandó, Maxivioleta. No mucho más, nos subimos a la camioneta, pasamos a buscar a Marcos(el de la obsesión, jajajaj).
Se sentaron adelante, yo atrás. Todo normal, todo tranquilo. Me diceMarcos, “mirá que llegamos y a la pileta”. “Si” respondí. “Me cambio y vamos”,grave error. Me mira y me dice “no tenes la malla puesta?”. “No queremos perdertiempo, cambiate acá, nadie te va a mirar”, había caído como una quinceañera.
Y bueno, que van a ver que no hayan visto, pensé. Saqué la bikini de lamochila y empecé a cambiarme. Me termino de sacar todo ante la atenta mirada deMarcos, y el pendejo de la nada clava los frenos, pensé que chocábamos. Frenó yse bajó de la camioneta, sabía a donde iba. Abre la puerta trasera y se sentó ami lado. Marcos empezó a manejar. “Y ahora?” me dice.
Yo ya tenía mi mano en mi concha y empecé a tocarme, besos, el me ayudó.Tomó distancia y me sacó algunas fotos. “Para el cornudo, así sabe que estasbien”. Mientras le mandaba las fotos a Maxi, empecé a chupársela, ya estaba alpalo el guacho. No duró mucho, apretó mi cabeza en su entrepierna y me dijo“trágate todo, que la camioneta esta limpia, se te cae una gota y la lavásentera”. Dicho y hecho me descargó toda la leche en la garganta y nada sederramó. El forro de Marcos empezó a aplaudir, “muy bien putita, mirá comotraga”.
Ahí se pasó adelante y siguieron charlando. Yo en bolas y con la leche enla boca, si me ve Maxi, acaba sin tocarse, es lo único que pensé. Lo amo tanto.
Llegamos, ya estaban algunos amigos en la casa, fui a la habitaciónprincipal, dejé mis cosas.
Obvio pileta, jajaja, ya estaba lista. Esta vez pude estar con la parte dearriba de la bikini, parece ser que se armó quilombo con las otras minas laotra vez. Putería de pendejas, jajaja.
Cena, asado. A dormir. Pensé que el pendejo me iba a sacar la calentura quemanejaba, pero no, se quedó dormido al toque. El fernet lo destroza. El sábadonos levantamos tarde, algo de playa y no mucho más. A la tarde nos volvimos dela playa solos, sus amigos se quedaron en la playa. Mi calentura volaba, soloquería que me cogiera. Lo había mirado todo el día con su hermoso bulto.Llegamos a la habitación y empezamos a besarnos, me saca la poca ropa que teníapuesta y me hace cerrar los ojos. No lo podía creer, me había preparado algoespecial para esa noche, UN AMOOOOR. Saca de su valija un vestido, era al tactocomo una red. “Hoy vas a usar esto” me dice. Abro los ojos y lo miro. Era elvestido preferido de Maxi. Me lo había regalado para un aniversario hace años.Estaba impecable, se nota que lo guarda y lo aprecia.
“Siiiii” le dije, “el te lo dío?”

“Exacto, me lo trajo a casa ayer” un amor ese cornudo. “Jajajaja” rió sinparar.
Me lo puse y su pija no aguanto, se le notaba el bulto. “Parece que tegusta” le dije. “que pedazo de puta pareces con eso” me respondió. Me miró dearriba abajo. Es totalmente en red, como verán las fotos. Empecé a besarlo, elal palo y yo empezando a mojarme toda, solo pensaba en sentarme en su pija. Mebajé un hombro, me siguió sacando fotos “para el cuerno, se las prometí” medijo.

No aguantaba más y seguí sacándome el vestido, pero me paró “que haces?”me dice “ya llegan los chicos y vamos a cenar al parador”. No lo podía creer,me estaba haciendo desear como nunca. “OK” le respondí, “me cambio y voy”, sonóla bocina de un auto afuera. “No no” me dice “vos vas así, tranqui las chicasno van, somos solo Marcos y yo”.
“Sos un zarpado” le dije “estoy en bolas”.
“Que? No te animás putita? Ponete una tanga cola les, tacos, arréglate elpelo y te espero abajo en 5, que tengo hambre, se que sos una puta y te gustamostrarte” Y se fue.
Me sentí una diosa y una puta a la vez. Obvio le hice caso y fuimos. Bajéla escalera salí por la puerta, hasta llegar a la camioneta Marcos me miró comonunca, se bajó a abrirme la puerta y al darme un beso de saludo me dice “cuandome deje solo con vos, te voy a romper el culo, sabelo”
Subí atrás y creo haber manchado el asiento, estaba que explotaba.
Al llegar como siempre, todos me miraban caminar casi en bolas con dospendejos, las luces bajas ayudaron un poco a no ser tan llamativa.
El mozo, nunca se acordó el pedido, trajo cualquier cosa, y que queres sisolo me miraba las tetas. Lo mejor cuando fui al baño, detrás de mí entró unaseñora de 50 y pico, toda fifi y me dice “pareces una puta” a lo cual sutilmenterespondí “a tu marido le gusta”. Creo que esa noche no terminó bien paraalgunos, jajajaja.
No quiero alargarme mucho, pero cenamos, fuimos al mar, hubo besos con elpendejo, Marcos se fue a seguirla a un boliche y con el pendejo regresamos a sucasa. El viaje se hizo largo, saliendo me senté arriba de su pija, el iba redespacio y creo que pegó mil vueltas. Jajajajaja.
Llegamos y nunca nos despegamos, me cogió en la puerta, en la escalera, enla cama. Me hizo acabar no se cuantas veces. Después me paró y me llevó alvestidor. “ponete esto, para taparte la cara, le prometí a forro de Maxi” medice, me tapo los ojos, me la hizo chupar y sabía que sacaba fotos, como mecalentó eso.


De repente sentí dos lechazos en la cara que se cayeron en elvestido tambien. Inolvidable. Se fue a dormir, me bañé y lo acompañé en lacama. A la mañana siguiente, se fue temprano, me fui a la pileta, estaba sola,muy tranquila. Al mediodía se levantó Marcos, ahí empezó otra historia.
8 comentarios - Otra vez Pinamar con el pendejo. Feliz San Valentin.
Van mis 10!
asumo que marcos te rompio el orto y es otro relato con fotos..