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Todo empezó como un juego (21) FINAL

Todo empezó como un juego (21) FINAL

Esa noche la recuerdo con tanta claridad que me asombra hoy en día. Mi hermana le chupó durante mucho tiempo la concha a Sol hasta que esta acabó como una endemoniada.
Se hizo tan tarde que le pregunté a mi hermana si no quería quedarse a dormir. Ella se negó y me dijo que prefería tomarse un remise y que volverse a su casa. Me negué de lleno y le dije que la llevábamos hasta la casa.
Cuando le estaba diciendo eso veo que Sol a mi lado está completamente dormida. La miro a mi hermana y le digo que yo la llevo. Ella se niega, yo insisto y termino convenciéndola.
Ya cambiados y saliendo Sol me dice que la espere que nos acompaña y le digo que se quede que yo la llevo, si total a esta hora voy y vuelvo muy rápido.
-            Ojo lo que hacen ustedes dos en el camino – se ríe Sol
-            Encima tengo mi casa sola – se ríe mi hermana
-            Ah cierto, claro – dice Sol
-            Bueno, si ves que pasa el tiempo y no vuelvo, ya sabés – dije riendo
Agarré las llaves del auto y con Lucía encaramos para su casa.
Al principio, silencio. Esta vez fui yo el que rompió el hielo.
-            Raro, ¿no? Yo llevándote en el auto a tu casa después de lo de recién.
-            Si, jajaja.
-            Un hermano que cuida mucho a su hermana menor
-            Tanto la cuida que la acompaña a la casa porque tiene miedo de que alguien se la coja, jajaja.
-            Tal cual, jajajaja – nos reímos los dos
-            La pasé muy bien – me dice mirándome seria
-            Si me decís que la pasaste mal, no te creería – le dije riendo nuevamente
-            Estuvo genial, cogés muy bien
-            Vos también, Lu – le dije e instintivamente me toqué la verga
-            Todavía nos quedan cosas pendientes – me dijo
-            ¿Seguís caliente?
-            Si – me dijo
Justo estábamos llegando a su casa, de modo que sin dudar estacioné y apagué el motor.
-            ¿Queres que baje? – le pregunté
-            Y bueno, podríamos cumplir la fantasía de coger en mi cama de casada.
-            Ya se me está parando la pija – le dije
-            Lo bueno es que si me ven entrando con mi hermano nadie va a sospechar nada – dice ella
-            Es verdad, buena coartada
La miraba desde atrás mientras abría la puerta de su casa y tenía un culo espectacular. Era una obra de arte. Notaba ciertos nervios en ella.
Para disipar esos nervios, ni bien cerró la puerta del lado de adentro, me le fui encima y comencé a besarla. La escena era digna de dos amantes que vuelven a encontrarse pasados unos años y se dan cuenta que la llama del deseo nunca se apagó, pero con dos diferencias sustanciales: éramos hermanos y habíamos cogido hacía una hora.
Algo había que no podía terminar de comprender, luego con el paso de los minutos me fui dando cuenta: mi hermana y yo teníamos una conexión que iba mas allá del sexo. Era como si cada movimiento que hacía uno era lo que el otro estaba esperando en ese momento. No se si será por tantos años compartidos o si está en los genes, pero lo cierto es que lo que sentíamos era tan único como especial.
Los besos fluían como un mecanismo suizo de sincronización perfecta. Cada movimiento que yo ensayaba, ella lo retribuía y viceversa.
Mi lengua y la suya se movían al mismo ritmo como esas parejas que nacieron para bailar juntas.
A medida que los besos subían la intensidad, nos ayudábamos mutuamente a quitarnos la ropa. Seguíamos contra la puerta de entrada. Solo cuando estuvimos los dos completamente desnudos nos dimos cuenta de que podíamos cambiar de lugar.
-            Vamos a mi cama
-            Vamos
-            Quiero que me cojas en mi cama de casada
MI hermana caminaba delante de mí y no podía dejar de mirar ese culo generoso que se movía delicadamente.
-            Voy a cogerte como nunca te cogieron – le dije
-            Ah ¿sí? – decía ella al llegar a la cama y girarse para besarme
-            Si, quiero hacerte todo
-            ¿Sí? ¿Estas muy caliente con tu hermanita?
-            Muy, Lu. Nunca estuve así, te lo juro.
Las palabras se amontonaban en mi boca. Los nervios daban paso a la lujuria. Mi cuerpo temblaba de excitación. Ella estaba igual. Su rostro rojo, su cara caliente y su mirada que transmitía deseo.
Se colgó de mi cuello y me besó una vez más. Mis manos no dejaban de masajear su culo. Ella y yo gemíamos cada uno en la boca del otro.
-            No sé qué me pasa, nunca me sentí así – me confesé repitiéndome.
-            Yo tampoco, quiero hacer todo con vos, quiero ser tuya totalmente
-            Siento que no quiero dejar de besarte nunca
-            Besame todo lo que quieras, soy tuya, todo mi cuerpo es tuyo, te pertenece
-            Quiero besarte cada parte de tu cuerpo – le dije
-            Y yo a vos, vení
Mi hermana me tiró en la cama y se quedó unos segundos mirándome y observando detalladamente el resto de su propio cuarto. Se detuvo unos segundos en el portarretrato en donde estaba ella con su esposo. Temblé al pensar que ella podría arrepentirse al ver la foto de mi cuñado, pero no fue así.
-            ¿Sabes una cosa? – me dijo de repente
-            ¿Que?
-            De repente me siento muy perra, me dieron muchas ganas de coger con vos acá, en mi cuarto, y ver la foto de mi novio no me frena, al contrario, me da más morbo.
-            Ughhhh vení, cogeme entonces – le dije
-            ¿Soy muy puta? – me preguntó mi hermana con una sonrisa
-            Sos la puta más hermosa del mundo
-            Y degenerada, porque coge con su hermano
-            Que también es muy degenerado porque está muy caliente con su hermana.
En ese momento me agarré la pija y empecé a blandirla como si se tratara de una faca. Ella me la miró y me soltó
-            Me encanta tu pija, hermano degenerado
-            Y a mi tu cuerpo, hermana putita…
-            Sabes que te voy a coger, ¿no? – me dijo ella
-            Estoy esperando…
Mi hermana se acomodó encima de mí y fue bajando para meterse toda mi pija en su concha. La sensación era muy placentera.
De repente, miró el portarretrato nuevamente y me dijo:
-            Mirá a mi novio que contento que está en la foto, como si supiera que su mujer está cogiendo en su cama.
-            Mmmmm, que morbosa que sos, me encanta
La agarré de las nalgas para acompañar su ritmo y me levanté a chuparle los oscuros pezones. Ella gemía fuerte, evidentemente la calentaba mucho coger en su cuarto.
Con mis dedos fui acercándome a su orificio anal. Ella no decía nada y no bajaba el ritmo de su cabalgata. Ahora mi dedo mayor estaba en la puerta de entrada de su culo haciendo una suave presión.
-            Mmmmm, me gusta mucho
Presioné un poco mas y ella gimió besándome muy profundo. Entendí que la cosa iba por ahí y le metí una falange en el mismo momento que hundía mi lengua en su boca.
-            Mmmmm me encanta…
-            Siempre soñé con este culo – le dije a mi hermana al oído luego de besarla
-            Quiero que seas vos quien me lo haga por primera vez
Si no acabé en ese instante fue porque ya lo había hecho en dos oportunidades en las últimas horas. Increíblemente me sentía totalmente listo para lo que mi hermana me decía. Como si hubiese adivinado mi intención, me dijo:
-            Pero primero quiero acabar así, esperá que casi estoy…
-            Siiii, vas a acabar cogiéndome
-            Aghhh me encanta cogerte en mi cama, donde cojo con él – dijo mirando nuevamente la foto de su novio
-            ¿Te calienta ser infiel?
-            Mucho, mucho, aghhhhh
-            ¿Te gusta ser así de puta? – quería hacer acabar a mi hermana
-            Siiii soy muy… aghhh soy… aghhh muy putaa…
-            Y vas a acabar con mi pija adentro mientras tu novio te mira
-            Aghhhh aghhh siiiii aghhhh estoy acab… aghhhhh
Mi hermana acababa y se calentaba más y más. Mi dedo mayor ahora la penetraba bien profundo…
-            Me encanta cogerte y que seas así de puta – le solté
-            Y ahora quiero que me cojas por el culo – me soltó
-            Siii, es lo que más quiero – le dije
Mi hermana se levantó y se fue a su baño, escuché que se abría una salida de agua que adiviné como el bidet, luego se cerró, se escuchó un cajón que se abría y se cerraba. Luego, ella volvió con un frasquito de vaselina y me dijo:
-            ¿Te acordás cuando Marcos (su novio) se quemó con el caño de la moto? Bueno, de algo sirvió, quedó vaselina
-            No me acordaba, pero bueno
-            ¿Servirá? – preguntó ella
-            No sé, pero lo que sí sé, es que es muy importante una lubricación
-            ¿Como queres que me ponga?
-            Acostate boca abajo
Mi hermana se acostó boca abajo y empezó a levantar la cola y a abrir las piernas. La detuve.
-            No, quedate así. Con las piernas cerradas. Vos dejame a mí.
Dejé el frasquito en la mesita de luz y me acosté encima de ella con mi pija dura entre sus nalgas. Le besé el cuello desde atrás.
-            Quiero hacerlo despacio – le dije al oído
-            Mmmmm – se relajaba ella y apoyaba su cabeza de costado en el colchón.
Le besé la mejilla, luego le corrí el cabello y le besé la espalda. El beso se convirtió en un chuponazo y luego una recorrida con la lengua. Bajé así por su espalda. Al llegar a la espalda baja ya los besos eran lametones totales.
Luego pasé a su cola y la besé y chupé por todos lados. Me quedé contemplando ese culo hermoso. Le abrí las nalgas y pude ver ese fruncido agujero totalmente depilado. Dejé caer un chorro grueso de saliva y le pasé la lengua.
-            Mmmmm
Me dediqué por varios minutos a chuparle el culo con desesperación y amor al mismo tiempo. Le abría la cola con ambas manos y le pasaba la lengua, luego le volvía a dejar saliva y volvía a chuparlo. Le metía un dedo, lo sacaba. Intentaba con un segundo dedo y notaba como su culo cedía. Volvía a chuparla con frenesí. Ella vibraba de placer.
-            Nunca me habían chupado el culo – me confesó
-            Yo te lo chuparía toda la noche
-            Me encanta como lo haces – me dijo
Dejé caer un grueso chorro de saliva y me acosté nuevamente encima de ella con mi dura pija entre sus nalgas. Comencé a moverme adelante y atrás. La saliva ayudaba en el movimiento. La cabeza de mi pija en un momento se trabó en su culo abierto y me quedé así un instante.
Fue ella la que hizo el movimiento hacia atrás para que entre un poco mi glande. Y vaya si lo logró porque instantáneamente desapareció la cabeza de mi pija en su culo.
-            Aghhhhmmmmm – dijo ella
-            ¿Te duele?
-            Un poco, pero no la saques
-            Bueno
-            Quedate quieto así, dejame acostumbrarme un poquito – me dijo
Mi pija latió de placer
-            Aghhhhh
-            Perdón, fue sin querer – le dije
-            Mmmmm, me gusta igual
Entonces acomodé mis manos al costado de su cuerpo para mantenerme quieto. Ella seguía con sus piernas cerradas y su cola apenas levantada con mi pija apenas dentro de su culo.
Mi hermana levantó un poquito la cola buscando que mi pija entre unos milímetros y así lo hizo.
-            Dejame a mí – me dijo
-            Si si
Bajó unos centímetros y mi pija cedió un poco sin salirse totalmente. Luego subió y ahora mi verga entró un poco más, casi hasta la mitad.
Ella no decía nada, solo empezó a moverse lentamente y cada vez la penetración se hacía un poco mas profunda. La vaselina descansaba en la mesa de luz.
-            Aghhhh me encanta – dije yo mirando hacia abajo como su ano se comía toda mi verga lentamente.
-            ¡Me estas cogiendo la cola! – decía ella entre gemidos
-            Siiiii
Ahora el ritmo de mi hermana aumentaba y mi pija entraba casi toda. Mis piernas estaban al costado de las suyas y mis brazos apenas flexionados ahora me ayudaban a acercarme a su oído.
-            Te estoy haciendo el culo, hermanita
Parece ser que ese comentario fue el detonante porque empezó a moverse con mas ímpetu logrando que toda mi pija entrara en su culo.
-            Siii? ¿Me estas cogiendo la cola? ¿Te gusta?
-            Es lo que más me gusta en el mundo
-            Te gusta romperle el culo a tu hermanita
-            Ayyy Lu, me vas a hacer acabar, pará
-            ¿Sí? ¿Tanto te calienta hacerle la cola a tu hermana en su cama matrimonial?
-            Lu, pará en serio que no doy mas
-            ¿Me vas a llenar la cola de leche? – lo hacía a propósito
Ahora una mano de ella se metió por delante y comenzó a acariciarse con vehemencia el clítoris mientras levantaba su cola buscando que la penetración fuera total
-            Aghhhh siii voy a acabarte en el culo
-            Acabemos juntos, cogeme el culo, hacele la cola a tu hermanita y llenásela de leche – decía Lu en tercera persona
No hay palabras para explicar la manera en que acabamos los dos. Gritos, alaridos y las palabras mas fuertes que puedan imaginarse sonaron en ese cuarto.
Cuando me desplomé sobre ella, le dije que me disculpara y me pidió que me quedara así, que le gustaba sentir el peso de mi cuerpo sobre ella.
Mi pija de desinfló dentro de su culo y saliendo lentamente de su interior me bajé de su cuerpo y me puse de costado. Nos quedamos mirándonos con amor. Amor de hermanos.
 
Epílogo: empezó como un juego y terminó así
Estábamos con mi hermana en su cama. Mirándonos y sonriendo de lo bien que la habíamos pasado. No se en qué momento apareció mi cuñado (el novio de mi hermana) en la puerta del dormitorio y nos vio a ambos desnudos.
Se quedó un rato en la puerta mirándonos a los dos. Ninguno de los tres decía nada. Fue Lucía la que atinó a poner una excusa que resultó totalmente vana.
Mi cuñado (ahora ex) se fue a los gritos de “son unos enfermos, son hermanos”
Mi hermana, desnuda como estaba y llorando, me abrazó.
-            Tranquila – le dije – todo va a estar bien
-            ¿Vos decís? No creo
-            Siempre me vas a tener a mi
Sol nos esperaba en casa. Volvimos juntos y le explicamos todo.
Desde el primer momento supimos que todo era riesgoso.
Por suerte para todos, mi cuñado se terminó radicando en Brasil. Mi hermana se mostró tan apenada que decidimos que se viniera a vivir con nosotros dos. Nuestros padres lo vieron con buenos ojos. Los únicos a los que les pareció un poco rara la situación fueron mi suegro y el primo de Sol.


                           F I N


Nota del autor
Quiero cerrar acá esta historia para no caer en repeticiones. Agradezco a todos el cariño que me brindaron a lo largo de toda esta serie.
Espero volver pronto con otra historia y que les guste tanto como esta




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2 comentarios - Todo empezó como un juego (21) FINAL

Rochu1983
Impresionante Rey!!! Aplausos y mas aplausos!!! Relatazo excelente al detalle. Muchas gracias por tanto!!!
nn1612
Genial, como siempre. Ya estoy esperando la proxima !!