Cuando llegamos a mí casa estaba mí mamá, no es mucho de salir siempre está en casa, no sé si quería que se vaya porque tenía miedo a no animarme a hacer lo que le había prometido a Lauti, pero por otro lado recordaba lo que había pasado en el salón y tenía unas ganas tremendas de que se vaya. No esperaba que vaya con un compañero a casa, pero no se quejó ni nada, es muy copada, así que nos preparó algo para comer. Charlando nos preguntó si nos juntábamos porque teníamos que hacer algo del colegio, Lauti le respondió “Si, Sofi me tiene que dar algo del colegio y después hacer un trabajo práctico”. Yo entendí el doble sentido pero no mí mamá, estoy segura que no pensaba lo que realmente era. Así que le dije a mí mamá “Mira que es muy difícil, no vas a empezar a joder a cada rato eh”. “Ay hija siempre así vos, es que me dice que siempre jodo Lauti por eso jajaja”, “No pasa nada” respondió Lauti.
Después de comer, sacamos las cosas del colegio en la mesa y nos pusimos uno al lado del otro. Mí mamá se había ido a duchar, tuve un impulso de tocar la pierna de Lauti, obvio que no me dijo nada. Empezó a leer cosas del trabajo que teníamos que hacer, porque realmente había un trabajo, se le complicaba leer mientras yo seguía su lectura en mí libro.
S: Dale boludo lee bien, no se entiende nada así
L: Es que me pones un poco nervioso
S: Saco la mano ?
L: No, pero me haces poner tenso. Vas a tener que ocuparte de relajarme
S: No hay problema, seguí leyendo.
Arrastre la mano hasta su verga, y aunque estaba media dormida, que pedazo de verga, la apretaba y la soltaba, después recorría con la yema de los dedos todo el tronco hasta la cabeza. Puso una mano en mí cabeza y me empezó a acariciar el pelo “Muy bien beba seguí así, eso necesito” me dijo, mientras no apartaba la vista del libro. Porque siento que esas cosas me calientan tanto? Porque me hace sentir de esta manera extraña? Seguía leyendo mí libro yo también, pero enfocada en relajarlo. De pronto entró al comedor mí mamá, nos sobresaltamos y riéndose se disculpó, estaba cambiada y nos dijo que si no necesitábamos nada de ella, que se iba de una amiga, claramente lo que necesitábamos de ella, era que se fuera. Se despidió, la acompañe al patio y la vi irse, entre y cerré la puerta con llave, al darme vuelta Lautaro estaba parado detrás mío, muy cerca, nos quedamos mirando fijamente ninguno hablo, pero el me beso y yo le devolví el beso, me apoyó contra la puerta y sentí su miembro casi en mí bajo abdomen, me agarró de las nalgas y el beso cada vez se volvió más profundo, mientras nuestras respiraciones se agitaban.
Me acerco a la mesa y me dijo “quiero lo que es mío”, reclamaba su tanga era obvio, no conteste, pero él con su fuerza descomunal puso sus manos en mis axilas y me subió a la mesa, casi sin esfuerzo como si hubiera un florero o algo liviano para cualquier persona normal, eso me gustó.
S: Sacamela bebé es tuya.
Me saco el jogging y quedaron mis piernas desnudas, las acarició desde los pies hasta que llegó a la tanga qué quitó con delicadeza, la olió y la dejó a un costado de la mesa, miro mí vagina saboreandose. “¿Querés probar?” Le dije y abrí las piernas, acercó su cara, olió y acarició despacio mí vulva con la punta de su lengua, me encantó. Cada vez me mojaba más y el chupaba más, me mordía el labio inferior mirándolo y tiraba mí cabeza hacia atrás, en un momento no aguante mas y me acosté en la mesa, acariciando mis pechos y pellizcando suave mis pezones, de vez en cuando le acariciaba el pelo, estaba extasiada de placer.
En un momento se detuvo y levanté la vista a verlo, se sacó la remera, su torso era enorme y aunque era gordo, lo veía muy sexy, me di cuenta que me gustaba este tipo de hombres, grandotes, fuertes y si era gordo no me molestaba. Metió su mano en el pantalón y saco su verga dura, era grande y gruesa, estoy en problemas pensé, y le hice un pedido.
S: Despacio, por favor despacio. Mojala bien.
L: Quédate tranquila, que te voy a hacer el amor para que no te olvides más de mí.
Escupió dos o tres veces su mano, dejando saliva en su verga, yo hice lo mismo con mí vagina un poco asustada, pero quería probarlo. Apoyo la cabeza y empujó despacio, se notaba que mí vagina era pequeña para su miembro, logro que entre y se quedó quieto esperando a que me relaje, la saco de nuevo volvió a mojarla y la introdujo de nuevo, está vez empezó a empujar un poquito más para que entre el tronco, yo me quejaba, se detuvo y cruzamos miradas estaba esperando mi aprobación, y con cara de dolor, mordiéndome los labios para no gritar, lo mire a los ojos y asentí con la cabeza, indicando que estaba lista. No fue bruto, fue constante hasta que entró más de la mitad y empezó a meter y sacar solo esa parte, después de un ratito, mí lubricación ayudó y estaba lista, ahora solo tocaba disfrutar.
Los movimientos eran continuos y constantes, pero delicados, con amor, puso mis pies sobre sus hombros y los besaba. Me incorpore para acercarme a él y me puse más al borde de la mesa, lo besaba apasionadamente mientras cogía.
S: Haceme acabar Lauti estoy cerca mí amor dale
L: Si beba, te voy a hacer acabar.
S: Dale mí amor, seguí así no pares.
L: No me digas mí amor, porque después no me vas a dar ni bola
S: Si que te voy a dar bola, vas a ser mí amor, vas a ver.
Me levanto de las nalgas dejándome en el aire pero aún clavada en su miembro, me aferre a su cuello y movía la cadera, el solo me sostenía con ambas manos, un poco del culo y otro poco de las piernas. Lo bese con mucha lengua, moviéndome despacio hasta acostumbrarme con semejante verga iba a ser difícil que lo logré, pero la forma en que me sostenía casi sin esfuerzo me calentaba más aún, y aunque empecé a sufrir un poco acelere, y después un poco más, me quejaba y aunque hacía fuerza afirmando me en el, ni se mosqueaba. Estaba por llegar al orgasmo de una manera increíble, sentía muchas ganas de hacer pis era raro pero me daba más placer, escondí mí cara en su pecho y segundos antes de terminar, se lo mordi, no fue a propósito pero fue lo que me salió en el momento, hasta que llegó el momento del orgasmo y no fue normal, acabe mucho y salieron algunos chorros con fuerza, estaba teniendo mí primer squirt, lo moje desde la pelvis y bajaba por sus piernas.
Quería quedarme parada pero no aguantaba, las piernas eran como dos gelatinas, me arrodille y le pedí que por favor me de la leche, donde el quiera.
“Abrí la boca” escuché, asique lo hice y saque la lengua, el se pajeaba delante de mí cara, yo no tenía fuerza para hacer eso, asi que solo puse mí mano y me deje llevar junto a la de el. Puso una mano en mí frente como acomodando mí cara para recibir la tan ansiada leche, hasta que dejó de pajearse, y 1 o 2 segundos después sentí sus chorros, fuertes y viscosos que iban directo al fondo de mí garganta, otros a mí lengua y algún revoltoso caía en mí cara. Obviamente que trague todo, y lo que quedó en mí cara también, me ayudó a levantarme, y me senté sobre él mientras me abrazaba, después de un rato quise irme a duchar. El me acompaño y se ducho conmigo, sus manos me enjabonan el cuerpo, me apoye en el de espaldas sintiendo su fornido cuerpo, su panza y su verga rozaba mí cola. Bajo el agua caliente acariciaba mis tetas y mí abdomen a lo que respondí girando mí cabeza para besarlo.
Al terminar se iba a su casa mientras yo me acostaría, estaba destruida y se me cerraban los ojos, necesitaba descansar. Lo acompañe hasta la puerta, me beso y antes de que se vaya le pregunté “¿Querés ser mí novio?”, sonrió y me beso, ambos estábamos felices, “obvio que quiero”.
Ahora me asegure, que ese hombre tan tierno y gentil pero con tremendo vergon, sería todo mío y ya no se escaparía tan fácilmente, ahora es mío y yo soy toda suya, antes de acostarme pensé “¿Mí cola, lo soportará ?” Tal vez, habría que probar.
ESPERO SUS COMENTARIOS.
Después de comer, sacamos las cosas del colegio en la mesa y nos pusimos uno al lado del otro. Mí mamá se había ido a duchar, tuve un impulso de tocar la pierna de Lauti, obvio que no me dijo nada. Empezó a leer cosas del trabajo que teníamos que hacer, porque realmente había un trabajo, se le complicaba leer mientras yo seguía su lectura en mí libro.
S: Dale boludo lee bien, no se entiende nada así
L: Es que me pones un poco nervioso
S: Saco la mano ?
L: No, pero me haces poner tenso. Vas a tener que ocuparte de relajarme
S: No hay problema, seguí leyendo.
Arrastre la mano hasta su verga, y aunque estaba media dormida, que pedazo de verga, la apretaba y la soltaba, después recorría con la yema de los dedos todo el tronco hasta la cabeza. Puso una mano en mí cabeza y me empezó a acariciar el pelo “Muy bien beba seguí así, eso necesito” me dijo, mientras no apartaba la vista del libro. Porque siento que esas cosas me calientan tanto? Porque me hace sentir de esta manera extraña? Seguía leyendo mí libro yo también, pero enfocada en relajarlo. De pronto entró al comedor mí mamá, nos sobresaltamos y riéndose se disculpó, estaba cambiada y nos dijo que si no necesitábamos nada de ella, que se iba de una amiga, claramente lo que necesitábamos de ella, era que se fuera. Se despidió, la acompañe al patio y la vi irse, entre y cerré la puerta con llave, al darme vuelta Lautaro estaba parado detrás mío, muy cerca, nos quedamos mirando fijamente ninguno hablo, pero el me beso y yo le devolví el beso, me apoyó contra la puerta y sentí su miembro casi en mí bajo abdomen, me agarró de las nalgas y el beso cada vez se volvió más profundo, mientras nuestras respiraciones se agitaban.
Me acerco a la mesa y me dijo “quiero lo que es mío”, reclamaba su tanga era obvio, no conteste, pero él con su fuerza descomunal puso sus manos en mis axilas y me subió a la mesa, casi sin esfuerzo como si hubiera un florero o algo liviano para cualquier persona normal, eso me gustó.
S: Sacamela bebé es tuya.
Me saco el jogging y quedaron mis piernas desnudas, las acarició desde los pies hasta que llegó a la tanga qué quitó con delicadeza, la olió y la dejó a un costado de la mesa, miro mí vagina saboreandose. “¿Querés probar?” Le dije y abrí las piernas, acercó su cara, olió y acarició despacio mí vulva con la punta de su lengua, me encantó. Cada vez me mojaba más y el chupaba más, me mordía el labio inferior mirándolo y tiraba mí cabeza hacia atrás, en un momento no aguante mas y me acosté en la mesa, acariciando mis pechos y pellizcando suave mis pezones, de vez en cuando le acariciaba el pelo, estaba extasiada de placer.
En un momento se detuvo y levanté la vista a verlo, se sacó la remera, su torso era enorme y aunque era gordo, lo veía muy sexy, me di cuenta que me gustaba este tipo de hombres, grandotes, fuertes y si era gordo no me molestaba. Metió su mano en el pantalón y saco su verga dura, era grande y gruesa, estoy en problemas pensé, y le hice un pedido.
S: Despacio, por favor despacio. Mojala bien.
L: Quédate tranquila, que te voy a hacer el amor para que no te olvides más de mí.
Escupió dos o tres veces su mano, dejando saliva en su verga, yo hice lo mismo con mí vagina un poco asustada, pero quería probarlo. Apoyo la cabeza y empujó despacio, se notaba que mí vagina era pequeña para su miembro, logro que entre y se quedó quieto esperando a que me relaje, la saco de nuevo volvió a mojarla y la introdujo de nuevo, está vez empezó a empujar un poquito más para que entre el tronco, yo me quejaba, se detuvo y cruzamos miradas estaba esperando mi aprobación, y con cara de dolor, mordiéndome los labios para no gritar, lo mire a los ojos y asentí con la cabeza, indicando que estaba lista. No fue bruto, fue constante hasta que entró más de la mitad y empezó a meter y sacar solo esa parte, después de un ratito, mí lubricación ayudó y estaba lista, ahora solo tocaba disfrutar.
Los movimientos eran continuos y constantes, pero delicados, con amor, puso mis pies sobre sus hombros y los besaba. Me incorpore para acercarme a él y me puse más al borde de la mesa, lo besaba apasionadamente mientras cogía.
S: Haceme acabar Lauti estoy cerca mí amor dale
L: Si beba, te voy a hacer acabar.
S: Dale mí amor, seguí así no pares.
L: No me digas mí amor, porque después no me vas a dar ni bola
S: Si que te voy a dar bola, vas a ser mí amor, vas a ver.
Me levanto de las nalgas dejándome en el aire pero aún clavada en su miembro, me aferre a su cuello y movía la cadera, el solo me sostenía con ambas manos, un poco del culo y otro poco de las piernas. Lo bese con mucha lengua, moviéndome despacio hasta acostumbrarme con semejante verga iba a ser difícil que lo logré, pero la forma en que me sostenía casi sin esfuerzo me calentaba más aún, y aunque empecé a sufrir un poco acelere, y después un poco más, me quejaba y aunque hacía fuerza afirmando me en el, ni se mosqueaba. Estaba por llegar al orgasmo de una manera increíble, sentía muchas ganas de hacer pis era raro pero me daba más placer, escondí mí cara en su pecho y segundos antes de terminar, se lo mordi, no fue a propósito pero fue lo que me salió en el momento, hasta que llegó el momento del orgasmo y no fue normal, acabe mucho y salieron algunos chorros con fuerza, estaba teniendo mí primer squirt, lo moje desde la pelvis y bajaba por sus piernas.
Quería quedarme parada pero no aguantaba, las piernas eran como dos gelatinas, me arrodille y le pedí que por favor me de la leche, donde el quiera.
“Abrí la boca” escuché, asique lo hice y saque la lengua, el se pajeaba delante de mí cara, yo no tenía fuerza para hacer eso, asi que solo puse mí mano y me deje llevar junto a la de el. Puso una mano en mí frente como acomodando mí cara para recibir la tan ansiada leche, hasta que dejó de pajearse, y 1 o 2 segundos después sentí sus chorros, fuertes y viscosos que iban directo al fondo de mí garganta, otros a mí lengua y algún revoltoso caía en mí cara. Obviamente que trague todo, y lo que quedó en mí cara también, me ayudó a levantarme, y me senté sobre él mientras me abrazaba, después de un rato quise irme a duchar. El me acompaño y se ducho conmigo, sus manos me enjabonan el cuerpo, me apoye en el de espaldas sintiendo su fornido cuerpo, su panza y su verga rozaba mí cola. Bajo el agua caliente acariciaba mis tetas y mí abdomen a lo que respondí girando mí cabeza para besarlo.
Al terminar se iba a su casa mientras yo me acostaría, estaba destruida y se me cerraban los ojos, necesitaba descansar. Lo acompañe hasta la puerta, me beso y antes de que se vaya le pregunté “¿Querés ser mí novio?”, sonrió y me beso, ambos estábamos felices, “obvio que quiero”.
Ahora me asegure, que ese hombre tan tierno y gentil pero con tremendo vergon, sería todo mío y ya no se escaparía tan fácilmente, ahora es mío y yo soy toda suya, antes de acostarme pensé “¿Mí cola, lo soportará ?” Tal vez, habría que probar.
ESPERO SUS COMENTARIOS.
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