Comimos, pusimos un poco de música y seguimos tomando algo de alcohol, nos reímos bastante hasta que me levanté y fui a sentarme al sillón. “Bailame un poco puta” sus ojos se encendieron, a unos dos metros de distancia empezó el baile. Sus caderas bamboleaban de un lado al otro, su mano tocaba sus pechos por debajo del top hasta que las liberó para que pueda ver lo duro que se habían puesto sus pezones, se mordía los labios, las miradas, los gestos era una máquina de sensualidad. A todo esto lo remataba cuando se daba vuelta mostrándome la cola, bajando y subiendo un poco el short mientras me miraba por sobre su hombro.
Apoyó sus manos en mis rodillas, pasó la punta de la lengua por mí cuello hasta llegar al oído y hablarme de forma muy provocativa. “Puedo chuparle la pija señor?” “Necesito tomar un poco de leche, ¿puede darme un poco?” “Que ganas de sentir toda la verga dentro mío”. La verga me estaba por reventar en el boxer, suavemente agarre sus pelos y llevando mí mano de forma tranquila hacia abajo le hice entender que quería que se arrodille, yo mismo me encargue de sacar la verga y acercar su boca hacia ella. Al introducirla en su boca le marque un ritmo lento, quería disfrutar cada centímetro en su boca y que ella disfrute, saboreando cada parte de mí miembro. Agarré el celular y le dije.
Yo: Le voy a hacer otro regalito más a mí amigo.
L: Ah si ? ¿Qué le querés mostrar ?
Yo: Como te tengo arrodillada, chupándome la verga
L: Está bien, me gusta que seas bueno con tu amigo. Pero podemos evitar que se vea mí cara ?
Yo: Si obvio, vos metete la verga bien adentro de la boca, que yo saco la foto desde arriba.
L: Querés que me suba bien el short ? Que me quede bien coladito?
Yo: Uff si hacelo, te calienta que te muestre no ? Te gustó mí amigo ?
L: Me calienta mucho, no le preste atención pero se veía lindo. Así colado está bien ?
Yo: Si, perfecto. Vamos a hacer 3 o 4 fotos, cada vez el short más abajo, hasta que te quedes solo en tanga.
La primera con el short bien colado, la segundo ya estaba más abajo y se le veía un poco la tanga, la tercera era casi sin el short y en la cuarta directamente el short en las rodillas, me estire un poco para sacarla desde más cerca de la cola para que salga bien completo el culo, redondo, firme y que pueda verse algo del hilo negro que tenía colado.
Le iba mandando de a una y mí amigo me respondía, le soltaba el pelo para poder contestar, me reía y volvía a agarrar su pelo.
L: Que te dice ? De que te reís ?
Yo: De las cosas que me contesta.
L: Que te dice ? No le gustó ?
Yo: Como no le va a gustar ? Me está diciendo que soy un hijo de puta en mandarle estas fotos. Y que tenía planeado hacerse una paja apenas te vio en el kiosko, y con las fotos que le había mandado antes. Pero que con estas, no tenía dudas que se iba a pajear.
L: ¿Te gusta esto ? Me estás tratando como una puta, era lo que me habías prometido.
Yo: Si, me re calienta y a vos ?
L: Ya estoy caliente desde el mediodía, tengo la concha hecha un asco de todo lo que me moje.
Yo: ¿Te hizo mojar más mí amigo ?
L: La verdad que sí, me siento muy muy puta y me encanta.
Hice que se saque la tanga y que se siente sobre mí, apoyando su espalda con mí pecho quedando recostada sobre mí y con sus piernas bien abiertas una a cada lado de las mías. Toque su concha y realmente estaba muy mojada, acaricié su clítoris y recorría con la otra mano su vagina, la masturbaba cada vez más fuerte, ella no podía hablar solo disfrutaba, su concha necesitaba la atención que le estaba dando. En la posición en la que estábamos mí verga rozaba el interior de sus muslos y su concha de vez en cuando y ahí era cuando podía decir unas pocas palabras “pija” “dame pija” era lo único que esbozaba.
La acosté en el sillón boca arriba y sola abrió ambas piernas, levantándose sus rodillas. Ahora yo era el arrodillado que disfrutaba de su sexo, sus jugos invadían mí boca, mí lengua entraba y continuaba con el clítoris para darle una fuerte chupada después. La cantidad de jugo que salía era increíble, y en la posición que estaba aproveche con mí dedo mayor a jugar un poco con su ano, lentamente. Primero por fuera, luego apenitas, siguió una falange, luego otra y así hasta completar el dedo.
Me pedía pija, pedía que la coja yo también quería hacerlo pero tenía tiempo, quería que sufra un poco más, que este desesperada por mí verga más aún. Y cuando me dijo que estaba por llegar, me frene, le saque el dedo del culo y me aleje. “Hasta acá llegamos”. “No no por favor seguí”. “No, respondí tajante. Sos mí puta y con vos hago lo que yo quiero, no lo olvides”. La vi algo decepcionada, a nadie le gusta estar tan cerca del orgasmo y que no te dejen disfrutarlo, pero ella sabía que no iba a quedar así.
¿Tomamos algo más ? Pregunto. Si obvio, seguimos, la noche recién empieza. Mientras tanto en mí mente seguían dando vueltas mil ideas más para hacer, y creo que encontré la idea perfecta para la ocasión.
Apoyó sus manos en mis rodillas, pasó la punta de la lengua por mí cuello hasta llegar al oído y hablarme de forma muy provocativa. “Puedo chuparle la pija señor?” “Necesito tomar un poco de leche, ¿puede darme un poco?” “Que ganas de sentir toda la verga dentro mío”. La verga me estaba por reventar en el boxer, suavemente agarre sus pelos y llevando mí mano de forma tranquila hacia abajo le hice entender que quería que se arrodille, yo mismo me encargue de sacar la verga y acercar su boca hacia ella. Al introducirla en su boca le marque un ritmo lento, quería disfrutar cada centímetro en su boca y que ella disfrute, saboreando cada parte de mí miembro. Agarré el celular y le dije.
Yo: Le voy a hacer otro regalito más a mí amigo.
L: Ah si ? ¿Qué le querés mostrar ?
Yo: Como te tengo arrodillada, chupándome la verga
L: Está bien, me gusta que seas bueno con tu amigo. Pero podemos evitar que se vea mí cara ?
Yo: Si obvio, vos metete la verga bien adentro de la boca, que yo saco la foto desde arriba.
L: Querés que me suba bien el short ? Que me quede bien coladito?
Yo: Uff si hacelo, te calienta que te muestre no ? Te gustó mí amigo ?
L: Me calienta mucho, no le preste atención pero se veía lindo. Así colado está bien ?
Yo: Si, perfecto. Vamos a hacer 3 o 4 fotos, cada vez el short más abajo, hasta que te quedes solo en tanga.
La primera con el short bien colado, la segundo ya estaba más abajo y se le veía un poco la tanga, la tercera era casi sin el short y en la cuarta directamente el short en las rodillas, me estire un poco para sacarla desde más cerca de la cola para que salga bien completo el culo, redondo, firme y que pueda verse algo del hilo negro que tenía colado.
Le iba mandando de a una y mí amigo me respondía, le soltaba el pelo para poder contestar, me reía y volvía a agarrar su pelo.
L: Que te dice ? De que te reís ?
Yo: De las cosas que me contesta.
L: Que te dice ? No le gustó ?
Yo: Como no le va a gustar ? Me está diciendo que soy un hijo de puta en mandarle estas fotos. Y que tenía planeado hacerse una paja apenas te vio en el kiosko, y con las fotos que le había mandado antes. Pero que con estas, no tenía dudas que se iba a pajear.
L: ¿Te gusta esto ? Me estás tratando como una puta, era lo que me habías prometido.
Yo: Si, me re calienta y a vos ?
L: Ya estoy caliente desde el mediodía, tengo la concha hecha un asco de todo lo que me moje.
Yo: ¿Te hizo mojar más mí amigo ?
L: La verdad que sí, me siento muy muy puta y me encanta.
Hice que se saque la tanga y que se siente sobre mí, apoyando su espalda con mí pecho quedando recostada sobre mí y con sus piernas bien abiertas una a cada lado de las mías. Toque su concha y realmente estaba muy mojada, acaricié su clítoris y recorría con la otra mano su vagina, la masturbaba cada vez más fuerte, ella no podía hablar solo disfrutaba, su concha necesitaba la atención que le estaba dando. En la posición en la que estábamos mí verga rozaba el interior de sus muslos y su concha de vez en cuando y ahí era cuando podía decir unas pocas palabras “pija” “dame pija” era lo único que esbozaba.
La acosté en el sillón boca arriba y sola abrió ambas piernas, levantándose sus rodillas. Ahora yo era el arrodillado que disfrutaba de su sexo, sus jugos invadían mí boca, mí lengua entraba y continuaba con el clítoris para darle una fuerte chupada después. La cantidad de jugo que salía era increíble, y en la posición que estaba aproveche con mí dedo mayor a jugar un poco con su ano, lentamente. Primero por fuera, luego apenitas, siguió una falange, luego otra y así hasta completar el dedo.
Me pedía pija, pedía que la coja yo también quería hacerlo pero tenía tiempo, quería que sufra un poco más, que este desesperada por mí verga más aún. Y cuando me dijo que estaba por llegar, me frene, le saque el dedo del culo y me aleje. “Hasta acá llegamos”. “No no por favor seguí”. “No, respondí tajante. Sos mí puta y con vos hago lo que yo quiero, no lo olvides”. La vi algo decepcionada, a nadie le gusta estar tan cerca del orgasmo y que no te dejen disfrutarlo, pero ella sabía que no iba a quedar así.
¿Tomamos algo más ? Pregunto. Si obvio, seguimos, la noche recién empieza. Mientras tanto en mí mente seguían dando vueltas mil ideas más para hacer, y creo que encontré la idea perfecta para la ocasión.
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