Me había salteado la ida a Mar de las Pampas al final pero me quedaban dos noches más en Gesell. El monoambiente me había salido caro, así que quería aprovechar la estadía al mango. Hasta ahora, había valido la pena: conocí a Laura en la playa, no pasó nada la primera noche pero en la casa al día siguiente terrible cogida, y nos quedamos con ganas de más. No había vuelto el marido a la noche, pero era arriesgado quedarse a dormir aunque quedó la promesa de volvernos a ver en Buenos Aires. Ella era de Vicente López, zona norte del conurbano, y yo estoy en Banfield, del otro lado de CABA en zona sur. Era cuestión de ponernos de acuerdo y concretar pero bueno, anda a saber si se concretaría ese encuentro...
Por lo pronto, me levanté con hambre. Había que recuperar la energía de los dos polvos del día anterior con la casada aburrida. Me fui a un local ahí cerca de la playa, unas burgas de la puta madre se veían. Me clavé una de tres carnes, con lechuga, tomate, cebolla y huevo. Y las papas jaja... tenía más hambre que el Chavo. Me fui para el lado del bosque, quería conocer las playas de esa zona.
Para donde mirara, había algo rico para ver. Tenía un nivel de pajero como hacía rato que no experimentaba, quizá por los dos años y pico de noviazgo con una linda mina, no necesitaba mirar mucho más allá de la trola de Vanina. Pero se había despertado en mi un animal que le quería entrar a todo lo que respire... no me importaba si era rubia, morocha o colorada. Si estaba flaca o gordita, si tenía mas tetas que culo o al revés, miraba a las que estaban con el marido al lado sin carpa, me las quería coger a todas. Incluso a un par de parejas de tortas, que las veía de la mano o besándose, me las imaginaba dándole bomba a las dos en mi cama.
Cayendo la tarde me crucé con un grupo de pibes y pibas que había visto en Mar Azul unos días antes. Parecía que me venían siguiendo, los recordaba porque se notaba que teníamos más o menos la misma edad y había un par de pibas del grupo que estaban terriblemente buenas, pero aparte de eso estaban al lado del grupo de Luchi la primera tarde que nos vimos. Nos cruzamos de frente, yo iba sólo con un bolsito en la mano donde llevaba el mate y un par de cosas, ellos eran tres chicos y cuatro pibas, casualmente.
Uno de los pibes me saluda, se acordaba de mí también. Me dijo "vos estabas con un grupo de pibas el otro día, al lado nuestro". Asentí, nos saludamos como si nos conociéramos de toda la vida. Cosas del verano, supongo... "Mi nombre es Fede", me dijo presentándose a lo que respondí con "Soy Nacho". Me presentó con el resto del grupo, una de las pibas me dijo "Ahhh si, estabas con una morocha el otro día" con gesto de picardía. Le dije que sí, que era una amiga sin darle muchas explicaciones. Saludé uno por uno a los y las integrantes del grupo.
Había una colorada, muy bonita. Petisita, lindas facciones pero lo mas importante: buenas tetas y buen culo. Me saludó medio fría, parecía ortiva la flaca. "Karen..." me dijo cuando me dio el beso en la mejilla, tenía una linda sonrisa pero ninguna fue para mí, sino para las amigas que le estaban contando algo gracioso al parecer.
La que recordó que estaba con Luchi, se llamaba Belén. Era la más piola al parecer del grupo, las otras tres incluída la colorada estaban en la suya. Los tres pibes también, muy buena onda. Belu me dijo que esa noche salían a tomar algo a un pub, tranqui, que porqué no me sumaba si andaba solo. Me gustó la invitación, acepté y Fede me agendó. Me mandó mensaje y lo agendé también. Quedamos de vernos tipo 12, después de cenar, bañarse y todo eso.
Me fui al departamento, me bañé, comí algo y me tomé una cervecita solo. Enganché en la tele un partido de verano entre Boca y Talleres, en Córdoba. Lo miré un rato como para no estar a solas con el silencio y me acordaba del partido de River y el cornudo del marido de Laura... pensaba cuantos gorreados habrá en la tribuna mientras van a ver un partido pedorro.
Me tiré un rato a hacer fiaca, para que pase la hora y salí al pub. Encuentro a los tres pibes solamente, y me dicen "Ahora caen las chicas, estamos parando acá a la vuelta". Fer, otro de los chicos me dice "Viste como son, arrancan con la planchita, despues la pintada de uñas... no terminan más", a lo que todos nos reímos porque lo hemos vivido. Pasan unos minutos, ya habíamos pedido algo para tomar y caen las pibas. No miré a ninguna otra, a Karen me la quería coger. Esa misma noche, de ser posible.
La mini negra le marcaba un terrible orto. El top dejaba ver la cantidad justa de piel, y la boca pintada de rojo intenso, un rojo que quería me quede marcado en los labios, y en la verga... no les voy a mentir a esta altura. Estaba más relajada, ya me saludó de una manera más amigable con la manito en el hombro y todo. Charlaba más conmigo, las otras dos pibas mantenían la misma actitud de la tarde. Belu igual de piola que en la playa, pero se notaba que pasaba algo con Fer. Había una química, una tensión sexual ahí entre ellos. Fede y el otro pibe hablaban con las otras dos pibas pero no mucho más, no había parejas más allá de lo que observé entre Fer y Belén. Karen me dio charla, me hizo sentir un poco más parte del grupo. Aproveché y le dije "Estabas de mal humor a la tarde, ¿no?". Se sonrió y me dijo "No... era otra cosa", con cierto misterio. Me contó que en realidad, ella me había visto con Luchi en Mar Azul, tanto esa tarde en la playa como al día siguiente que no paramos en el mismo lugar. Y pensó que era mi novia, y que la estaba cagando. Le conté de mi situación con Vanina, y le dije que Luchi era una amiga que había conocido ahí pero que fue una onda de ese día.
K: "¿O sea que tu intención es cogerte a toda minita que se te cruce?", preguntó con cierta maldad.
Y: "No, no..." - respondí mintiendo descaradamente. "Mi intención es pasar las vacaciones nomás, se dio que la conocí y ya está...", tratando de poner una excusa de lo menos creíble.
K: "Tranquilo... yo estoy en la misma igual eh", me dijo mientras le entraba a un sorbo del daikiri que había pedido para arrancar la noche.
Y: "¿Cómo en la misma?", pregunté con cierta ingenuidad.
K: "Si... yo también vine de vacaciones recién separada, hace un mes me pelee con el hijo de puta ese"
Si hasta ese momento no creía en Dios, en las señales del universo o en el destino, en ese momento empecé a creer en todo junto. ¿Qué chances había de cruzarme con un grupo de pibes en Mar Azul y no darnos bola, para luego cruzarnos en otro lugar diferente, y una chica que estaba en el mismo plan que yo?
Hablamos y chapamos toda la noche, tragos iban y venían... ¿Hace falta que les cuente que pasó después?
Por lo pronto, me levanté con hambre. Había que recuperar la energía de los dos polvos del día anterior con la casada aburrida. Me fui a un local ahí cerca de la playa, unas burgas de la puta madre se veían. Me clavé una de tres carnes, con lechuga, tomate, cebolla y huevo. Y las papas jaja... tenía más hambre que el Chavo. Me fui para el lado del bosque, quería conocer las playas de esa zona.
Para donde mirara, había algo rico para ver. Tenía un nivel de pajero como hacía rato que no experimentaba, quizá por los dos años y pico de noviazgo con una linda mina, no necesitaba mirar mucho más allá de la trola de Vanina. Pero se había despertado en mi un animal que le quería entrar a todo lo que respire... no me importaba si era rubia, morocha o colorada. Si estaba flaca o gordita, si tenía mas tetas que culo o al revés, miraba a las que estaban con el marido al lado sin carpa, me las quería coger a todas. Incluso a un par de parejas de tortas, que las veía de la mano o besándose, me las imaginaba dándole bomba a las dos en mi cama.
Cayendo la tarde me crucé con un grupo de pibes y pibas que había visto en Mar Azul unos días antes. Parecía que me venían siguiendo, los recordaba porque se notaba que teníamos más o menos la misma edad y había un par de pibas del grupo que estaban terriblemente buenas, pero aparte de eso estaban al lado del grupo de Luchi la primera tarde que nos vimos. Nos cruzamos de frente, yo iba sólo con un bolsito en la mano donde llevaba el mate y un par de cosas, ellos eran tres chicos y cuatro pibas, casualmente.
Uno de los pibes me saluda, se acordaba de mí también. Me dijo "vos estabas con un grupo de pibas el otro día, al lado nuestro". Asentí, nos saludamos como si nos conociéramos de toda la vida. Cosas del verano, supongo... "Mi nombre es Fede", me dijo presentándose a lo que respondí con "Soy Nacho". Me presentó con el resto del grupo, una de las pibas me dijo "Ahhh si, estabas con una morocha el otro día" con gesto de picardía. Le dije que sí, que era una amiga sin darle muchas explicaciones. Saludé uno por uno a los y las integrantes del grupo.
Había una colorada, muy bonita. Petisita, lindas facciones pero lo mas importante: buenas tetas y buen culo. Me saludó medio fría, parecía ortiva la flaca. "Karen..." me dijo cuando me dio el beso en la mejilla, tenía una linda sonrisa pero ninguna fue para mí, sino para las amigas que le estaban contando algo gracioso al parecer.
La que recordó que estaba con Luchi, se llamaba Belén. Era la más piola al parecer del grupo, las otras tres incluída la colorada estaban en la suya. Los tres pibes también, muy buena onda. Belu me dijo que esa noche salían a tomar algo a un pub, tranqui, que porqué no me sumaba si andaba solo. Me gustó la invitación, acepté y Fede me agendó. Me mandó mensaje y lo agendé también. Quedamos de vernos tipo 12, después de cenar, bañarse y todo eso.
Me fui al departamento, me bañé, comí algo y me tomé una cervecita solo. Enganché en la tele un partido de verano entre Boca y Talleres, en Córdoba. Lo miré un rato como para no estar a solas con el silencio y me acordaba del partido de River y el cornudo del marido de Laura... pensaba cuantos gorreados habrá en la tribuna mientras van a ver un partido pedorro.
Me tiré un rato a hacer fiaca, para que pase la hora y salí al pub. Encuentro a los tres pibes solamente, y me dicen "Ahora caen las chicas, estamos parando acá a la vuelta". Fer, otro de los chicos me dice "Viste como son, arrancan con la planchita, despues la pintada de uñas... no terminan más", a lo que todos nos reímos porque lo hemos vivido. Pasan unos minutos, ya habíamos pedido algo para tomar y caen las pibas. No miré a ninguna otra, a Karen me la quería coger. Esa misma noche, de ser posible.
La mini negra le marcaba un terrible orto. El top dejaba ver la cantidad justa de piel, y la boca pintada de rojo intenso, un rojo que quería me quede marcado en los labios, y en la verga... no les voy a mentir a esta altura. Estaba más relajada, ya me saludó de una manera más amigable con la manito en el hombro y todo. Charlaba más conmigo, las otras dos pibas mantenían la misma actitud de la tarde. Belu igual de piola que en la playa, pero se notaba que pasaba algo con Fer. Había una química, una tensión sexual ahí entre ellos. Fede y el otro pibe hablaban con las otras dos pibas pero no mucho más, no había parejas más allá de lo que observé entre Fer y Belén. Karen me dio charla, me hizo sentir un poco más parte del grupo. Aproveché y le dije "Estabas de mal humor a la tarde, ¿no?". Se sonrió y me dijo "No... era otra cosa", con cierto misterio. Me contó que en realidad, ella me había visto con Luchi en Mar Azul, tanto esa tarde en la playa como al día siguiente que no paramos en el mismo lugar. Y pensó que era mi novia, y que la estaba cagando. Le conté de mi situación con Vanina, y le dije que Luchi era una amiga que había conocido ahí pero que fue una onda de ese día.
K: "¿O sea que tu intención es cogerte a toda minita que se te cruce?", preguntó con cierta maldad.
Y: "No, no..." - respondí mintiendo descaradamente. "Mi intención es pasar las vacaciones nomás, se dio que la conocí y ya está...", tratando de poner una excusa de lo menos creíble.
K: "Tranquilo... yo estoy en la misma igual eh", me dijo mientras le entraba a un sorbo del daikiri que había pedido para arrancar la noche.
Y: "¿Cómo en la misma?", pregunté con cierta ingenuidad.
K: "Si... yo también vine de vacaciones recién separada, hace un mes me pelee con el hijo de puta ese"
Si hasta ese momento no creía en Dios, en las señales del universo o en el destino, en ese momento empecé a creer en todo junto. ¿Qué chances había de cruzarme con un grupo de pibes en Mar Azul y no darnos bola, para luego cruzarnos en otro lugar diferente, y una chica que estaba en el mismo plan que yo?
Hablamos y chapamos toda la noche, tragos iban y venían... ¿Hace falta que les cuente que pasó después?
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