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La novia del dealer - 2

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La novia del dealer - 2




Juli tenía puesta una remera mía y abajo nada. Se le marcaban un poco los pezones. Íbamos para el primer reparto cuando me dijo:

-¿Cómo te llamás? No sé tu nombre.

-Soy León. -Le dije riendo. 

En quince minutos llegamos. 

-Es acá. El interno 4. -Le dije. 

Llovía a cántaros todavía, parecía que iba a ser así toda la noche. Pero los clientes querían su diversión y parecía que Juli iba a cumplir su laburo.

-Acompáñame, León. Se me habían ido los nervios pero ahora volvieron. Vos fuiste piola conmigo, pero no se si acá va a ser igual. 

-Eso es porque se te fue el efecto de la merca. ¿Querés más?

-Si. -Dijo, haciendo puchero. 

Con mi llave saqué un puntín de mi bolsita y se lo acerqué a la nariz. Ella aspiró. Después tomé yo y antes que se baje le dije:

-¿Qué se dice?

-¡Gracias, Lei!

Le avisamos al cliente y nos abrió la puerta de enfrente por el eléctrico. Entramos corriendo hasta el reparo del interno 4. Golpeamos. Abrió un gordo en cuero y short, tatuado, barbudo, de cuarenta y pico de años. 

-¿Vos sos la novia?- Preguntó.

La relojeó de arriba a abajo con una lascivia increible.

-Si. -Respondió ella sonriendo. -Y él es mi amigo.- Agregó. -Me está ayudando.

El tipo me miró con indiferencia y se metió para adentro, dejando la puerta abierta. Le hice un gesto a Juli para que entremos. 

Le dio tres gramos al loco:

-¿Es buena? -Preguntó el flaco.

-Si, le dijo ella.

Tiró tres líneas sobre un plato y nos ofreció. 

Los tres tomamos

-¿Cuánto les debo?

-Cuarenta

-¿Cuarenta? Tampoco es tan buena. Háganme precio.

-No puedo, gordi. Le tengo que llevar toda la guita a mi novio.

-Dale, háganme precio, si hasta les compartí.

-Negociemos otra cosa.- Tiré yo. -Tiene razón, Juli. Es re buena onda y nos compartió.

-Pero no te puedo dar más nada si no te lo cobro. 

-Hagamos una cosa.- Dijo el flaco. -Dejame tomar una línea de tus tetas. Es más. Dejá que tu amigo y yo tomemos una línea de tus tetas. Así ves que soy piola. 

Ella me miró con cara de intriga. Yo le asentí, tratando de mostrarle confianza y, como venía pasando, me hizo caso. 

La escena era la siguiente: Juli tirada en un sillón de tres cuerpos sin su remera. Cada uno de nosotros a sus lados. El gordo le tiró dos líneas. Una en cada teta y aspiramos casi al mismo tiempo. Creo que fue tal la sincronización que ninguno de los dos se levantó, sino que seguimos chupándole las tetas. Y ella, tal como esperaba, se dejó. 


inocente


Fue un buen rato hasta que él dijo: 

-¿Vos también querés, nena? Te doy diez más si tomás de nuestras vergas. 

Antes que ella respondiera él ya se había bajado los pantalones y la estaba picando. 

Cuando tiró la línea y le alcanzó el canuto a Juli, ella aspiró. 

-Acordate Juli que hay que limpiar.- Le dije con malicia, le debía un favor al gordo. 

Ella me miró con la verga del gordo en la mano y asintió mirándome, con una sonrisa muy infantil. Acto seguido le pasó la lengua por toda la parte superior de la verga. 


cheta


Después yo saqué la verga y me tiré una línea. Ella aspiró y sin que le diga nada se quedó chupando a lenguetazos. El gordo dijo: 

-¿Por qué no se la chupás a tu amigo y te doy otra propina? ¿Diez más?

Juli ni lo miró y me la empezó a chupar. El gordo se sentó en el sillón y se empezó a pajear. 

-Juli, bajate el short así nuestro cliente tiene una buena vista. 

Juli se bajó el short, mostrándole el culo y la concha, porque no llevaba tanga. El gordo se empezó a pajear con más fuerza. Juli me la chupaba mirándome a los ojos. 

-Gordo, diez luquitas más y te dejo elegir dónde le acabo. 

-En la cola.- Dijo el gordo gimiendo.

Ella se puso en cuatro, obedeciendo y yo no hice más que empezar a acabarle en las nalgas. Ella, después me contó, lo miró al gordo a los ojos mientras yo le acababa. El gordo empezó a gemir y se acabó encima.

Ya sin aire, extasiado, el gordo dijo: 

-Cuarenta más si me limpia. 

Ella giró su cabecita y se puso el dedo índice entre los dientes, mordiéndolo suavemente: 

-¿Me dejás, Lei?


rubia


Si les gustó el relato, agradecería que me escriban por MD. Pueden decirme como les gustaría que siga, darme ideas para otros o simplemente morbosear un rato.

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