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El secuestro

Éramos dos jóvenes de apenas 20 y 21 años, mi mejor amigo y yo estábamos viviendo la vida loca, era todo joda, habíamos dejado la facultad y nos fuimos a vivir solos, aunque ninguno trabajaba y nos la pasábamos de joda total, cerrabamos cada boliche y vivíamos la mala vida, ninguno trabajaba, subsistiamos a base de robarle plata a unos narcos, revendiamos droga que nos daban para ganar plata, hicimos muchos destrozos para vivir, sin tomar conciencia de lo que estábamos haciendo, estábamos en la plena juventud, creyéndonos los más pijudos mientras hacíamos todas las cosas mal, pero bueno estábamos en la cima del mundo, comprando mesas vip, pagandonos combos vips, gatos, marihuana y mucho mucho alcohol, mientras bueno la casa era un desastre y vivíamos a copida pedida, porque ninguno sabía cocinar, le pagabamos al casero para que nos lave la ropa en las lavadoras del halls y la casa era un desastre, de vez en cuando le pagabamos a alguien para que la limpié, porque sino vivíamos en la mugre.
   Un día nos creímos más que el mismísimo narco de la ciudad, como nunca le habíamos visto la cara tratamos de estafarlo, un cargamento entero lo vendimos y nos quedamos toda la plata, juntamos unos mangos más y nos decidimos ir de la ciudad, habíamos juntado casi 500mil dólares, era suficiente como para vivir unos 20 años y después ver, nos mandamos a mudar, nos tomamos un colectivo y al otro día estábamos en la zona más recóndita de San Luis, nos salimos con la nuestra pensamos, a seguir viviendo la mala vida, joda, casinos, marihuana, alcohol, gatos, sin tocar una pala hasta quien sabe cuánto, estábamos en la nuestra, viva la pepa.
   En el boliche, después de tragos, fumarnos un re caño, pagar un gato para cada uno y terminamos en una habitación privada, entre medio de los tragos no nos dimos cuenta, pero esos gatos no empeparon, no sé que nos pusieron en las bebidas, poco a poco empezamos a dormirmos, medio sedados, mientras nos empezábamos a marear y escuchábamos todo distorsionado, poco a poco caímos dormidos en ese momento empezó el verdadero infierno.
El secuestro
   Nos despertamos y estábamos amarrados en una silla, mientras un tipo nos miraba, vestido de negro, sumamente corpulento, con lentes, muy serio, caminaba al lado nuestro, mientras nos miraba de arriba abajo.
Tipo misterioso: Aspiraron más alto de lo que podían, su vida de lujo se termina acá y ahora. Jugaron con fuego y terminaron quemándose.
   Nos tapó los ojos y nos subió al auto, ¿Nuestro destino? No lo sabíamos, pero nos hicimos una idea, el narco nos había encontrado. Cagamos a la persona equivocada.
   Cuando nos volvieron a sacar las vendas de los ojos estábamos en la guarida del narco, escuchamos pasos, nos habían trasladado a una sala como de hospital, lentamente se abre la puerta, entra una especie de médico.
Médico: Bien estos son los jóvenes rateros, jajajajaja, ¿Saben lo que les pasó a los rateros?
Nosostros:...
Médico: Bueno normalmente les sacamos los órganos y los vendemos en partes, pero el gran señor quiere probar otra cosa, esto va a ser muy divertido, al menos para mí.
   El muy desgraciado nos sedó y nos empezó a operar, resulta que él era un médico excelente con capacidades exageradamente buenas con el bisturí y mucho financiero del narco, con la medicina más moderna que puedas imaginar nos convirtió en mujeres. Aunque claro nosostros no nos dimos cuenta de lo que estaba pasando, pues estábamos sedados, el problema fue cuando nos despertamos y nos encontramos con lo que iba a ser de nosotros.
gender x
   Cuando despertamos estábamos tirados en el piso desnudos, culo para arriba y convertidos en mujeres, fue lo más humillante de nuestra vida, piso absoluto, era nuestro final, ¿Quien sabe lo que nos esperaba después de esto? No había vuelta atrás.
genderbender
   El gran señor como lo llamaban nos ato y nos puso un vibrador en lo que eran nuestras vaginas, mientras él nos miraba atentamente como empezábamos a gemir, encima eran unos ruidos raros los que hacíamos porque teníamos la boca tapada, entonces tratamos de gemir pero no podíamos mientras nos vibraba la concha y nos chorreabamos de baba, tratando cerrar las piernas, pero era imposible, era realmente sorprendente la sensaciones de placer que teníamos, la estimulación hacia nuestras nuevas vaginas eran sorprendentes. Nos subió el calor en el cuerpo, sentíamos como se nos empezaba a mojar la entrepierna, también sentimos como se nos prendía fuego ahí abajo, la concha la tenía caliente, mientras nos vibraba y lo único que podíamos hacer era gemir, ya llegamos un punto en el sur nos rendimos, nuestro cuerpo nos decíamos que disfrutemos aunque nuestra mente nos mantenía en alerta, pero la misma se terminaría rindiendo. Sentimos un escalofrío en todo el cuerpo, los pezones duros y la concha palpitando hasta que los dos ahora como mujeres nos vinimos, largamos un chorro de agua está vez, ya no había leche, solo squirt. Mientras terminamos jadeando, pero aún así ni eso bastó para que nos lo sacarán, seguimos con el vibrador metido en la cajeta, mientras el gran señor nos miraba espectantes, hasta que le pedimos que pare.
   Después de eso nos saco el bozal y nos apagó el vibrador para tener la primera conversación cara a cara.
Gran señor: Bueno bueno bueno, parece que mis jóvenes entusiastas ya no tienen tanta energía, los noto medio cansado, díganme ¿Quieren seguir?
Yo: ¿Que nos vas hacer?
Gran señor: Bueno queríamos probar la cirugía que había desarrollado el médico, parece que los resultados son muy satisfactorios, pero ahora ¿Que se supone que deba hacer con ustedes dos?¿Venderlos? ¿Hacerlos prostitutas y ganar plata?
Nosotros:...
Gran señor: ¿O debería quedarmelas? Parece que le salió muy bien la operación (mientras nos tocaba a las dos las conchas), me preguntó si ustedes se van a portar bien.
   Cómo ninguno de los dos se atrevió a responderle, nos separó, nos llevó a un cuarto a cada uno y nos trató en privado.
gender bender
   A mí que yo era el segundo, pues no había hecho contactos con él, la droga la consiguió mi amigo y el que había hecho la relación con sus subordinados era él, me trató un poco mejor, me volvió atar, poner el vibrador y dejarme ahí, gimiendo con el bozal, mientras me pegaba con un palo en los muslos, aunque no me pegaba fuerte, pero tampoco despacio, me dolía apenas pero me estimulaba mucho la zona, mi concha estaba media sensible, se había corrido, había liberado mucho libido, y me volví a correr, como él seguía, yo ya empecé a pedirle clemencia.
Yo: Porfavor basta, voy hacer lo que quieras, pero porfa basta, no me hagas nada malo (mientras lloriqueaba)
   No sabía bien como reaccionar, era una mezcla de miedo, pánico y placer, estaba secuestrada, me amenazó con venderme y me hizo venir dos veces mi nuevo cuerpo femenino.
Gran señor: Bueno parece que cediste rápido, bueno niña a partir de ahora vas a ser mi puta personal.
   Después de eso se levantó y se fue atender a mi amigo, a mi vinieron unos hombres y me liberaron, me llevaron a una habitación y me dejaron ahí, a partir de ahora iba a vivir ahí.
cambio de cuerpo
   Mi amigo no corrió con la misma suerte que yo, a él si se la tenía junada, lo puso encontrá de un banquito y lo empezó a nalguear, mientras le tiraba el pelo y le avisaba que hoy iba a pagar las consecuencias.
   Si culo fue el que sufrió, a mano limpia el gran señor se la desquitó una por una, mientras resonaba cada nalgada que le daba, el culo rojo y picando se lo dejó, hasta que se puso más colorado que bri marco, pero aún así el siguió, fácil estuvo una hora dandole nalgadas mientras mi amigo se quejaba del dolor, ahh, auh, mmm, se le escapaba, el gran señor le pegaba más fuerte después mientras le decía que guarde no grite o se iba a poner peor. Así que se la tuvo que aguantar como campeón, hasta que el gran señor estuvo satisfecho de castigarle el culo. Mi amigo ya se había sometido a él hace mucho, pero bueno el gran señor se tenía que sacar el enojo. A partir de ahí nos íbamos a volver sus putas.
de hombre a mujer

   A mí me tomó enseguida, al otro día, en mi habitación vino directo con la pija dura, me puso en 4 y me empezó a coger, no hizo falta ni que se la chupe, era un sádico, vivía con la pija dura y con ganas de coger, se ve que el trabajo de narco lo afectaba, aunque yo no era su esposa, novia o amante, era su puta y me lo dejó claro, cogiendome con bronca, bien fuerte, me clavaba mientras me daba nalgadas y yo simplemente gemía, está iba a ser mi nueva vida, siendo la puta del gran señor, su depósito de semen personal, su concha portátil para recibir verga y atenderles las necesidades 24/7.

sumision
   Aunque a mí amigo le fue peor, no solo se desquitó dándome nalgadas hasta dejarlo más rojo que independiente, sino que después en el sillón, lo cogió de misionero, mirándolo a los ojos mientras le reventaba el culo, se había obsesionado con su culo. Y se lo hizo saber, reventándose lo mIentras el se quejaba del dolor, ya que le estaban partiendo el culo a la mitad literalmente, con 0 suavidad mostrándole que no era más que eso, un culito andante dispuesto a satisfacerlo.
sumisas
   Esto éramos las dos, sus putas personales, dispuestas a servirle, un día de descanso manda a una a traerle un trago, mientras la otra se pone atenderle la pija, está vez pidió una mamada mientras se relajaba en la sala y ahí estaba yo chupándosela a nuestro gran señor, mientras mi amiga fue a buscarle el vaso de whisky y venía a sumarse.
trio
   Una vez que vino nos puso a mamarsela a las dos, juntas nos tragamos entera si pija, nos la dividimos, una fue por el tronco y otra fue más abajo, haciendo un gran trabajo oral, mientras él se deleitaba con la habilidad que habían adquirido nuestras lenguas, mientras tomaba un whisky y mandaba unos mensajes que se ve que eran importantes, después de un rato de extravagantes movimiento orales, llegó al punto caramelo, lo sentimos porque nos empezó a palpitar su polla en la boca.
dominacion

   Nos apartó a las dos y se vino en nuestras tetas, mientras descargaba toda la leche que podía bañándonos en semen sobre nuestro pecho, nosotras nos quedamos quieras recibiendo la carga, ya que cuando nos corrimos se enoja a mucho, así que teniamos que obedecer dónde él la quería soltar, en eso se la jugaba e innovaba siempre, no la solía tirar dos veces en el mismo lugar.
putas
   Después de darle una buena chupada doble, nos tocó atenderlo de nuevo, era en promedio dos veces al día, más a la tardecita vino la segunda, está vez fue directo a su lugar favorito, el culo de mi amiga, mientras ella estaba en 4 recibiendo pija, yo estaba al lado arrodillada, esperando mi turno, ya que se la sacaba del culo y me la metía a mi en la boca para cogerme un rato la garganta y volver al ano de mi amiga con la pija bien lubricada que se clavaba hasta el fondo de sus intestinos dándole con fuerza para volver a repetir, así hasta que llegó a su límite y la afortunada no fui yo, fue el culo de mi amiga, que debe ser por escándalo el lugar en el que más se vino, realmente tenía una obsesión con llenarle el culo de leche a su puta más desobediente.
El secuestro
   Aunque para nosotras no todo era tan malo, ya que teníamos una vida de lujo, no teníamos que hacer quehaceres del hogar, nos atendían bien, teníamos mucamas, sirvientas y chóferes, lo único que si teníamos que hacer era atender todas las necesidades sexuales del gran señor, osea éramos sus putas de primer nivel, pero nos mantenía y teníamos mucha joyería, autos de lujo, las mejores marcas de vestimenta y salíamos a los lugares más costosos a disfrutar como si fuéramos maridos, era realmente una vida extravagantes en la que nosotros eramos las putas más caras, no estaba tan mal lo que iba a ser nuestra nueva vida después de todo. Fin.

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