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Milf kiosquera 20

AMIGOS REALMENTE INTENTO PONER LAS FOTOS EN LOS COMENTARIOS COMO SIEMPRE, PERO NO ME ESTA DEJANDO. TAMPOCO PUEDO LEERLOS A USTEDES, SI ALGUIEN QUIERE DECIRME ALGO POR EL CHAT, BIENVENIDO SEA.
ADEMAS, PROMETO SUBIR LAS FOTOS CUANDO LA PAGINA ME DEJE! GRACIAS POR LEER Y PERDON !

Al entrar a la habitación ella me esperaba tal cual se lo pedí, en tanga y en 4 con el culo apuntando hacia la puerta, como para que no pierda tiempo en cogerla por ser tremenda puta. Me agache y le chupe el orto un rato, no para que no le duela al meterle la verga sino porque tiene un ano riquísimo, sentir su olor y sabor era afrodisíaco para mí.

Corrí la tanga, apoyé la cabeza en la entrada y sin más, completamente adentro. Agarré sus pelos y con una mano la nalgueaba, ella gemía y gritaba pero no movía su cuerpo, por el contrario empinaba mas el culo, sabiendo que tenía que soportar mis embestidas, después de un largo rato me canse y era el momento de ella. Me acosté abriendo las piernas, ella paso sus piernas por debajo de las mías dándome la espalda, agarro mí miembro y se lo coloco de nuevo en la cola. Que linda puta, se sentó un poco y volvió a sacarla, se había secado, escupió su mano y la paso por mí verga como pajeandome.

De a poco volvió a entrar, desde abajo bien clavada se movía hasta arriba sacando el tronco por completo y solo dejando la cabeza en su orto. Empezó a dar saltos, sus nalgas rebotaban contra mi y ella con ambas manos recogía su pelo como para que pueda verle lo sexy que se le veía la espalda, miraba por sobre su hombro sonriendome y haciendo muecas, como morderse el labio, tirarme besos, abrir la boca y sacar la lengua. Daba gemidos sin quitar de vista mis ojos, yo solo pensaba en no acabar. Después de un rato, empezó a tocarse el clítoris con una mano y con la otra se aferraba a una de mis rodillas, mí verga estaba al fondo de su culo y solo se movía en círculos o para adelante y atrás, se quedó bien clavada, quería acabar.

Yo: No aguanto más, voy a acabar.
L: No, no por favor, todavía no acabe estoy cerca.
Yo: No puedo no doy más.
L: No seas hijo de puta, un poquito más.

Mis piernas se pusieron rígidas y su orto recibía en lo profundo de sus entrañas los chorros de leche. Me habló con dificultad, se le entrecortaba la voz.

L: Acabaste hijo de puta, te pedí que no lo hagas.
Yo: Dale puta seguí, que tengo la verga re dura todavía. Y le di una nalgada.
L: Ay si nene, me tenés bien clavada.
Yo: Sentís mí leche en tu orto?
L: Ay si mí amor, me llenaste el orto de leche, está bien caliente como me gusta.

Se tocaba bastante fuerte y rápido, se tocaba las tetas con la otra mano.

Yo: Mira que puta que sos que vas a acabar con mí verga en el orto.
L: Re puta, soy tu puta nene.
Yo: Mira el nene como te lleno el culo de leche.
L: Ay si me quema tu leche, me quema el orto tu lec…

Tembló un poco, cerro sus piernas y agachó su cabeza mientras conseguía llegar al orgasmo, segundos después levanto su cadera sosteniendo mí verga para sacársela del culo goteando y solo se dejó caer hacia adelante. Terminamos fusilados, más de lo que pensábamos y nos entre dormimos así, más tarde la desperté y medio que arrastrándola la acomode al lado mío poniendo su cabeza en mí pecho.

Al otro día, ya no nos quedaban muchas horas puesto que después del mediodía la vendría a buscar “C” su marido. Escuché la ducha en lo profundo de mí sueño estire un brazo sin abrir los ojos, ella no estaba en la cama pero continúe durmiendo. Sentí pasos sobre el colchón y luego cerca de mí cara, una mano de apoyo en mí frente al mismo tiempo que escuché un “Buenos días bebé, hora del desayuno” abrí un poco los ojos y ella tenía a centímetros de mí boca su vagina, con la tanga corrida. No me dio tiempo a contestarle, que apoyó sus labios contra los míos. Pase la lengua una vez y como por arte de magia su flor se abrió, su néctar inundó mí boca, chupe un rato y veía bien de cerca como su clítoris asomaba poniéndose cada vez más duro, lo acaricie un poco.

Con una mano de apoyo en mí pecho y con la otra sostuvo bruscamente mis pelos. “Abrí la boca y sacar la lengua” ordenó. Y empezó a moverse adelante y atrás, pasando desde su clítoris hasta su ano en cada movimiento, los sabores de mezclaban en mí boca. Se dio vuelta y miro mí verga durísima, lista para lo que necesite. Se arrodilló delante de ella y comenzó a chuparla, más bien como preparándola para sentarse antes que para darme placer, agarre su tanga y se la estire, colándose en el fondo de su culo, saque una foto y ella sonrió. Cuando la vio lista y completamente ensalivada se subió, cabalgando suave pero haciendo movimientos para que mí verga toque todas las paredes de su interior.

Gemía y mordía un poco mí pecho, respiraba entrecortado sus labios y lengua también paseaban por mí pecho y de vez en cuando apoyaba su frente a la mía, nos hablábamos, cosas sucias pero con cierto cariño.

Yo: Vas a extrañar está verga cuando te vayas no ?
L: Mucho, pero a vos también nene.
Yo: Dale cógeme y no pares, que rica estás.
L: Te gustó la foto que me sacaste ? Para que la querés?
Yo: Para pajearme, hasta que pueda tenerte.
L: Te voy a extrañar, si querés nos podemos mandar algunas fotos cuando me vaya, para extrañarnos menos.
Yo: Me encantaría, vas a ser mí puta a larga distancia?
L: Yo siempre voy a ser tu puta, no importa dónde esté.
Yo: Quiero que me acabes toda la verga, dale.

Se movió cada vez más fuerte, pero la velocidad no aumentó, mis manos en sus nalgas hacían querer que le toque el orto, en un momento uno de mis dedos lo acaricio, mientras me besaba.

L: Si hacelo, dale yo también quiero.

Acerque un dedo a su boca y para cuando lo saco estaba completamente mojado, se detuvo un segundo y mí dedo entro en su orto.

L: Mmm ahora sí, que rrrricoo.

La cama rechinaba mientras ella me garchaba apretando los dientes, apoyando una mano en mí cara sin tener el más mínimo cuidado. El dedo en el orto despertó a la bestia, pero poco duro porque un minuto después empezó a acabar, yo no lo había logrado y ella había quedado súper sensible para seguir de la misma forma, así que uso su boca, para limpiar sus jugos, darme placer y ofrecer un lugar para depositar mí leche, que no tardo en llegar. La paso de lado a lado, la saboreo como si fuera la última vez y la trago por completo, sin dejar rastro.

Desayunamos, almorzamos y llego el mensaje que ninguno de los dos quería que llegue, el del marido que en un rato vendría a buscarla, ninguno hablaba mientras ella guardaba sus cosas y me ayudaba a ordenar un poco la casa, minutos más tarde se escuchó la bocina, ambos la conocíamos, no hizo falta hablar nuestras miradas lo decían todo. Nos besamos, no lo dijimos pero sabíamos que nos extrañaríamos los dos nos entendíamos, saludé con desgano al marido levantando apenas la palma de la mano. La vi subirse al auto en marcha, y me gire para abrir la puerta, pero escuché un “Espera”...

0 comentarios - Milf kiosquera 20

facuss911
noooooooooooooooo. me quedo la leche en la puta de la pija con ese "espera"
facuss911
noooooooooooooooo. me quedo la leche en la puta de la pija con ese "espera"