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Compañeros juguetón (relato gay) primera parte

Con Rodrigo trabajamos en un gran depósito desde hace varios años, nos tenemos mucha confianza al punto que nos insultamos y jugamos de mano. En ocasiones siempre está el tocar el culo o los huevos solo para joder al otro cuando lleva algo pesado o por qué se dió la situación.
Todos los lunes había una reunión donde nos hablaban de los objetivos y de las normas, una charla de 10 o 15 minutos que nadie quiere escuchar. Por qué nos apelotonaban a todos en una cuarto que apenas entrabamos los 25 o 30 empleados parados.
Al fondo siempre estaba yo con Rodrigo, y mientras el supervisor hablaba siempre nos jodiamos o golpeabamos y nadie podía decir nada para no llamar la atención.
Rodrigo es un tipo corpulento, bien robusto, apenas más alto que yo. Es algo peludo. Todo le dicen el oso. Un tipo muy jodon, que se prende en todas. Yo soy bastante más menudito así que siempre salgo perdiendo
Ese lunes se puso un poco más intenso. Casi ni bien empieza a hablar el supervisor en la sala de reunión. Yo estaba a la izquierda de Rodrigo, Me agarra la mano derecha y se la pone directo sobre su bulto y con su mano derecha se manosea la verga usando mi mano como guante prácticamente a pesar de esatra sobre el pantalón. Yo no podía hacer mucho espamento, por qué todos se iban a dar vuelta.
Pensé que me iba a soltar pero seguía y seguía, y claramente la verga se le estaba parando. Yo intento hacer unos tironcitos para safarme pero más fuerte me agarraba la mano, con la izquierda me abraza la cintura disimuladamente para que no me aleje. Y siguió así un par de minutos, la verga a esta altura la tenía durísima. Y yo sentía una mezcla de nervios, asco, exitacion y bronca.
Al ratito me suelta la cintura y se lleva la mano a la boca y veo de reojo que se chupa los dedos unos segundos y baja la mano por mi espalda, bajando el pantalón de la parte de atrás aprovechando que el pantalón del trabajo es elastizado y me busca el ano de una y empieza a juguetear con el dedo.
Yo estaba que volaba de los nervios, si cualquiera se daba vuelta iba quedar como el más trolo de la empresa. Así que ni ruido podía hacer mientras uno de sus dedos enormes de su mano grande empezaba a entrar y salir pero lo hacía con tal brusquedad que no había pasado un minuto que el dedo lo tenía hasta el fondo mientras lo subía y bajaba. Entre la saliva y mi transpiración el dedo entraba y salía como si nada, así que sumo el segundo. Y al cabo de unos segundos me tenía transpirado la gota gorda, mientras sentía los dos dedos entrando hasta donde llegaban a fondo.
En un momento no aguanté mas y levanté la mano, no sabía ni que estaban diciendo. Al toque Rodrigo me soltó la mano de su verga y me saco la mano de culo. Mientras yo improvisada una pregunta
Yo:- eh... Perdón... Puedo ir al... Baño... Con tono agitado y qcelerado
Supervisor:- es urgente?. Pregunto con intriga
Yo:- ehh... Si algo. Contesto con celeridad
Supervisor:- si se le ve la cara se siente bien?, valla y usted acompañe lo que no quiero un desmayo
Mientras señalaba a Rodrigo justamente quien asintió sin problemas.
Salimos de la habitación y en vez de ir para los baños normales me llevo casi a las rastra para el baño de los vestuarios. Fuimos en silencio. Yo no quería decir nada hasta llegar.
Cuando entramos, el fue a su locker de una y saco algo mientras yo me quejaba y le decía
Yo:- te fuiste al carajo loco, eso ya pasó la joda. Aunque por dentro no me había disgustado del todo.
El haciendo caso omiso simplemente me dijo casi obligando me
Rodrigo:-veni sentate, mientras señalaba el bando donde uno se cambia en el vestuario.
Así como me senté, me pelo la verga dura y parada en la cara, una verga no tan grande, pero si peluda y venosa mientras ordenaba
Rodrigo:-abri la boca y empeza a chuparla. Mientras me agarraba de la nuca y me acercaba más.
Casi sin poder responder, empecé a chupársela toscamente ya que nuca lo había echo, pero algo en la situación me encantaba pero no pensaba mostrárselo.
Le importo un carajo que se la raspe con los dientes, pero no daba ni tiempo a acostumbrarme, simplemente repetía, "usa los labios, no la muerdas" mientras me la metía y la sacaba bombeando hasta darme arcadas. Yo quería para un poco la intensidad pero me agarró las dos manos en mi nuca con una sola de sus manos, mientras prácticamente me cojia la boca.
Con la mano libre tenía el forro que saco del casillero, lo abrió con la boca y como si fuera de toda la vida, me saco la verga de la boca y se lo coloco con una rapidez que demostraba con una costumbre total. Antes que me queje siquiera. Me dió vuelta y me dijo
Rodrigo:- apoya las manos en el banco. Y mientras me para y me da vuelta ya me estaba baja el los pantalones y el boxer y ahí hasta no noto que yo tenía la verga durísima.
Rodrigo:-uff te morias de ganas.... te voy a romper todo el orto contesta con un tono exitado
Le hago caso y antes que reacciones siento la gota de saliva que deja caer en el culo mientras me abría las nalgas, ubico el ano con el dedo y casi al momento arrimo la verga y comenzó a puertiar.
Antes que me niegues siquiera, después de varios intentos, la verga empezó a entrar hasta que la metió del todo y empezó a bombear de a poco, cuando sintió que más o menos iba bien, empezó a bombear con fuerza y velocidad mientras repetía "shhhhh cállate que te van a escuchar" en respuesta a mis quejidos y gritos ahogados
Después de unos minutos, el culo me aguantaba las embestidas, aunque el dolor no disminuía. Pero me agarraba de la cintura y cada tantas embestidas mandaba una con gran fuerza y profundidad que me hacia ver más estrellas del dolor.
A los cinco o seis minutos agarrándome con fuerza siento como la verga se pone aun más dura y entiendo que acabo.
Me la saco del culo y me siento en el bando, por qué las piernas me temblaban y el culo me latia. Pero no había terminado.
Se saca el forro y lo escurre arriba de la verga y me dice
Rodrigo:- vení que vas a probar la lechita de papi.
Y me metió la verga en la boca empapada en su propia leche y bombeo despacito entre mis arcadas y escupidas. Y continúa diciendo
Rodrigo:- déjala limpia, que no quiero estar pegoteado todo el día
Aunque me la sacaba de la boca y me la resfregaba por toda la cara. Y me la volvía a meter en la boca
Cuando quedó conforme me dijo
Rodrigo:- bueno párate y vamos que van a decir que tardamos mucho.
Mientras me levantaba el pantalón y el boxer y yo con la verga parada. y me llevaba casia rastras para nuestro lugar de laburo con mi cara todavía toda pegoteada de su leche. El culo no dejaba de latirme, y las piernas se me aflojaron todo el día. El gusto a leche de la boca no me lo pude sacar en todo el día.
A Rodrigo lo evite todo el día. Pero salíamos a la misma hora y entrabamos a la misma hora. Así que lo vería todos los días.
Me preguntó si se volvería a repetir, la mezcla de nervios, bronca y exitacion hacia que se me pare de nuevo

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