Encuentro en el deportivo.
Flora es una muchacha como de 22años que llegó a la escuela con un grupo de trabajo para organizar unaBiblioteca escolar para la comunidad, era muy delgada y alta, yo creo que másde 1.75 metros, incluso se veía más alta que yo, era blanca de rasgos finos,nariz aguileña y una belleza especial, su voz era suave, casi no hablábamosporque yo no era responsable de su trabajo.
Unas dos semanas después de quellegaron, pasaron a los grupos a pedir a los estudiantes donaciones de libros parala biblioteca, yo le pregunté cosas sobre el proyecto y comenzamos a platicarsobre lectura, autores, trabajo comunitario y más, así seguimos posteriormente,sobre todo en los recreos en el patio de la escuela.
Pocas semanas después ya éramosmás cercanos y ella empezó a contarme cosas sobre sí, que se sentía poco cómodacon su cuerpo por su delgadez y altura, que le era difícil entablar relaciones,entre otras cosas, yo le decía que no se preocupara, que era linda y que tardeo temprano encontraría alguien para ella.
En una de esas charlas me dijo,
-me gusta hablar contigo,podríamos platicar algún día fuera de la escuela.
Yo estaba soltero, pero no queríacomprometerme más de lo necesario, le dije que sí, qué en dónde le parecería adecuado, me dijo, hayun deportivo llamado “El Zarco” , lo conoces, asentí y quedamos de vernos unjueves por la tarde. Llegó el día y yo accedí al deportivo, un centro bastantegrande con canchas de Beisbol, Basquet, y un estadio de Futbol con gradas,detrás de las cuales hay un espacio con mesas y asientos de cemento
Nos encontramos en la entrada yempezamos a platicar de cosas vanales, ella me dijo que tenía un poco de sed y me ofrecí a ir por algo de beber a unatienda cercana, ella me dijo que me esperaba en las mesitas, fui por unos jugospara cada uno y la encontré en las mesas, sentada no en los asientos sino enuna mesa, (a la reunión Flora asistió con un vestido hasta los tobillos, muyamplio que no dejaban adivinar nada de su cuerpo dada su delgadez)
Platicamos y ella se puso triste,diciendo que le costaba mucho trabajo entablar relaciones con hombres, que sesentía mal por su físico, yo le dije que era muy linda a lo que me contestó quesi así lo creía y que si pensaba que ella le gustaría a alguien como yo, ledije que por supuesto, entonces sonrió por primera vez, alargó su mano paratomar el jugo que le traje y se lo llevó con todo y mi mano.
Yo sentí un escalofrío, desorpresa pero también de gusto, no me solté de su mano, llevé el jugo hacia miboca, le dí un trago sin pasarlo, luego acerqué mi boca a la suya y la besé pasándoleel jugo, ella reaccionó mordiendo mi labio con fuerza, incluso sentí dolor,bajo mi mano a su cuello y me soltó, entonces empecé a acariciar su cuello, sucara, toqué sus hombros y empecé a bajar por sus brazos desviándome hacia sussenos, reaccionó cubriéndose como con pena pero retiré su brazo y comencé aacariciarle sobando suavemente primero, luego con mis dedos apreté sus pezonesque poco a poco saltaron hacia mis dedos y acople mis manos a sus senos.
Ella se encontraba casi en laorilla de la mesa, con sus piernas colgando, entonces se empezó a hacer haciaadelante, quedando a la altura de miverga, poco a poco se fue pegando, frotándose contra mí, yo estaba en la luna,pero aún así le pregunté si estaba bien, ella me lanzó una sonrisa y dijo,-mejor que nunca- y siguió frotándose conmigo, ante ello la abracé y empecé a besarlaya no con ternura sino con pasión y deseo, me abrazó con una fuerza que no seadivinaba en ella y se me pegó aun más, yo sin dudarlo tomé su vestido y poco apoco lo fui subiendo, hasta descubrir su vientre, me di cuenta al llegar a sucintura que traía puesto una tanguita de encaje pero muy delgada, pasé misdedos sobre ella y su espalda reaccionó haciendo que se doblara hacia atrás,entonces subió sus piernas y abrazó con ellas mi cintura, yo abrí mi pantalónsin dejar de besarla, saqué mi verga, separé el hilo de su tanga y enfilé haciasu ya mojada vagina, sus labios me recibieron húmedos, sedosos, hambrientos deser llenados, poco a poco se la fui metiendo, mientras ella suspiraba y emitíaquejidos y pequeños grititos, pidiendo que la llenara.
Yo no me hice del rogar, se lametí hasta el fondo, me detuve para que se acoplara y empecé un mete y sacalento, acompasado, ella se desesperaba y me jalaba con sus piernas, por lo queya no me contuve y se la di con fuerza y mayor velocidad, ya no nos importabasi nos estaban viendo o pasaba la gente, aunque su vestido cubría un poco, eraevidente lo que hacíamos.
Estuve bastante tiempo dentro deella mientras besaba su cuello, mordisqueaba sus orejas y sobaba sus senos,ella me acariciaba y rasguñaba mi espalda, poco a poco aumentamos nuestro ritmohasta que sentí que me apretaba todavía más y su vagina prácticamente ahorcabami verga, misma que no aguantó más y dejó salir dentro de ella todo el semenacumulado.
Fue glorioso, al terminar ella sefue deslizando por la mesa hasta quedar parada frente a mi, me besó, acariciomi espalda y bajó sus manos para tomar mi verga y mis huevos, apretándolos ycolocándolos en mi pantalón.
Así estuvimos todavía un ratomás, ella al final me dijo -gracias, necesitaba saber que si le gusto aalguien- yo le sonreí y le dije, -pues ya lo probaste con creces.
Salimos abrazados del deportivo,bajo la mirada de algunos trabajadores del mismo que de seguro se dieron cuentade todo, nos veían y sonreían con cierta complicidad, uno hasta me mostró eldedo pulgar levantado.
Flora y yo seguimos siendo amigosy ocasionalmente nos encontramos para seguir comprobando que si es atractiva,por lo menos para mi.
Flora es una muchacha como de 22años que llegó a la escuela con un grupo de trabajo para organizar unaBiblioteca escolar para la comunidad, era muy delgada y alta, yo creo que másde 1.75 metros, incluso se veía más alta que yo, era blanca de rasgos finos,nariz aguileña y una belleza especial, su voz era suave, casi no hablábamosporque yo no era responsable de su trabajo.
Unas dos semanas después de quellegaron, pasaron a los grupos a pedir a los estudiantes donaciones de libros parala biblioteca, yo le pregunté cosas sobre el proyecto y comenzamos a platicarsobre lectura, autores, trabajo comunitario y más, así seguimos posteriormente,sobre todo en los recreos en el patio de la escuela.
Pocas semanas después ya éramosmás cercanos y ella empezó a contarme cosas sobre sí, que se sentía poco cómodacon su cuerpo por su delgadez y altura, que le era difícil entablar relaciones,entre otras cosas, yo le decía que no se preocupara, que era linda y que tardeo temprano encontraría alguien para ella.
En una de esas charlas me dijo,
-me gusta hablar contigo,podríamos platicar algún día fuera de la escuela.
Yo estaba soltero, pero no queríacomprometerme más de lo necesario, le dije que sí, qué en dónde le parecería adecuado, me dijo, hayun deportivo llamado “El Zarco” , lo conoces, asentí y quedamos de vernos unjueves por la tarde. Llegó el día y yo accedí al deportivo, un centro bastantegrande con canchas de Beisbol, Basquet, y un estadio de Futbol con gradas,detrás de las cuales hay un espacio con mesas y asientos de cemento
Nos encontramos en la entrada yempezamos a platicar de cosas vanales, ella me dijo que tenía un poco de sed y me ofrecí a ir por algo de beber a unatienda cercana, ella me dijo que me esperaba en las mesitas, fui por unos jugospara cada uno y la encontré en las mesas, sentada no en los asientos sino enuna mesa, (a la reunión Flora asistió con un vestido hasta los tobillos, muyamplio que no dejaban adivinar nada de su cuerpo dada su delgadez)
Platicamos y ella se puso triste,diciendo que le costaba mucho trabajo entablar relaciones con hombres, que sesentía mal por su físico, yo le dije que era muy linda a lo que me contestó quesi así lo creía y que si pensaba que ella le gustaría a alguien como yo, ledije que por supuesto, entonces sonrió por primera vez, alargó su mano paratomar el jugo que le traje y se lo llevó con todo y mi mano.
Yo sentí un escalofrío, desorpresa pero también de gusto, no me solté de su mano, llevé el jugo hacia miboca, le dí un trago sin pasarlo, luego acerqué mi boca a la suya y la besé pasándoleel jugo, ella reaccionó mordiendo mi labio con fuerza, incluso sentí dolor,bajo mi mano a su cuello y me soltó, entonces empecé a acariciar su cuello, sucara, toqué sus hombros y empecé a bajar por sus brazos desviándome hacia sussenos, reaccionó cubriéndose como con pena pero retiré su brazo y comencé aacariciarle sobando suavemente primero, luego con mis dedos apreté sus pezonesque poco a poco saltaron hacia mis dedos y acople mis manos a sus senos.
Ella se encontraba casi en laorilla de la mesa, con sus piernas colgando, entonces se empezó a hacer haciaadelante, quedando a la altura de miverga, poco a poco se fue pegando, frotándose contra mí, yo estaba en la luna,pero aún así le pregunté si estaba bien, ella me lanzó una sonrisa y dijo,-mejor que nunca- y siguió frotándose conmigo, ante ello la abracé y empecé a besarlaya no con ternura sino con pasión y deseo, me abrazó con una fuerza que no seadivinaba en ella y se me pegó aun más, yo sin dudarlo tomé su vestido y poco apoco lo fui subiendo, hasta descubrir su vientre, me di cuenta al llegar a sucintura que traía puesto una tanguita de encaje pero muy delgada, pasé misdedos sobre ella y su espalda reaccionó haciendo que se doblara hacia atrás,entonces subió sus piernas y abrazó con ellas mi cintura, yo abrí mi pantalónsin dejar de besarla, saqué mi verga, separé el hilo de su tanga y enfilé haciasu ya mojada vagina, sus labios me recibieron húmedos, sedosos, hambrientos deser llenados, poco a poco se la fui metiendo, mientras ella suspiraba y emitíaquejidos y pequeños grititos, pidiendo que la llenara.
Yo no me hice del rogar, se lametí hasta el fondo, me detuve para que se acoplara y empecé un mete y sacalento, acompasado, ella se desesperaba y me jalaba con sus piernas, por lo queya no me contuve y se la di con fuerza y mayor velocidad, ya no nos importabasi nos estaban viendo o pasaba la gente, aunque su vestido cubría un poco, eraevidente lo que hacíamos.
Estuve bastante tiempo dentro deella mientras besaba su cuello, mordisqueaba sus orejas y sobaba sus senos,ella me acariciaba y rasguñaba mi espalda, poco a poco aumentamos nuestro ritmohasta que sentí que me apretaba todavía más y su vagina prácticamente ahorcabami verga, misma que no aguantó más y dejó salir dentro de ella todo el semenacumulado.
Fue glorioso, al terminar ella sefue deslizando por la mesa hasta quedar parada frente a mi, me besó, acariciomi espalda y bajó sus manos para tomar mi verga y mis huevos, apretándolos ycolocándolos en mi pantalón.
Así estuvimos todavía un ratomás, ella al final me dijo -gracias, necesitaba saber que si le gusto aalguien- yo le sonreí y le dije, -pues ya lo probaste con creces.
Salimos abrazados del deportivo,bajo la mirada de algunos trabajadores del mismo que de seguro se dieron cuentade todo, nos veían y sonreían con cierta complicidad, uno hasta me mostró eldedo pulgar levantado.
Flora y yo seguimos siendo amigosy ocasionalmente nos encontramos para seguir comprobando que si es atractiva,por lo menos para mi.
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