Sexo con mi Vocal
Esta es una historia que puede parecer poco erótica o sexual, sin embargo tiene su dosis de sexo, peligro yaudacia y espero que sea de su agrado, además de que con pequeñas variantes si sucedió.
Yo llegué a la escuela cuando tenía 24 años, joven y soltero, soy delgado, mido 1.75 metros y practico deportes, así que, aunque no soy musculoso si soy atlético.
Me asignaron un grupo de 3° grado, mismo que ya estaba formado cuando llegué. En el grupo fungía como Vocal o representante de los padres Juana, una señora como de 26 años, pequeña, menuda, de alrededor de1.52 metros de estatura, poco tamaño pero que volumen. Delgada, cara hermosa,senos medianos, cintura pequeña, cadera chica pero con una nalgas apretaditas y duras, bien paradas y listas para todo, sus piernas aunque cortas muy bien torneadas. Juana cumplía su papel con eficiencia y seriedad, cobraba cuotas,repartía meriendas, cobraba y todo en calma, nos veíamos diario, tenía una hija en el grupo y nos tratábamos con cortesía, pero ella siempre seria.
No niego que me fije en ella, pero he aprendido a cuidar las formas en el trabajo, sin embargo, el destino nos llevó a otra cosa.
En la escuela cada grupo lleva lo que se llama Cooperativa o venta de productos para que los estudiantes consuman en sus recesos o recreos, alimentos, líquidos y botanas, cada grupo se organiza con sus padres y realiza la venta. En mi caso eso no cambió. Organice a los padres y cuando nos tocó vender, Juana se ofreció a organizar y ayudarme.
Nos pusimos de acuerdo y ella llegaba unos 15 minutos antes de la hora de recreo e íbamos al local de la cooperativa a organizar, se vendían los productos y después, al terminar se guardaba los sobrantes no perecederos en una pequeña bodega en el mismo local, hay que mencionar que dicho local está en la parte de atrás y es angosto con una barra de cemento de media altura, un refrigerador y varios estantes. El primer día terminamos y fuimos Juana y yo a guardar, yo entré a la bodega y ella me pasaba las cosas para guardarlas, en una de esas veces, me pasó una caja de dulces y sin voltear la tomé, agarrando también su mano, solo al sentir me di cuenta, sin embargo se la apreté levemente y la acaricié, nos volteamos, ella enrojeció y yo me disculpé diciendo que no había visto, pensé que se molestaría pero no pasó nada más.
Al siguiente día ella me pasaba de nuevo las cosas y entonces me percaté que ella era la que también rozaba mi mano, yo empecé a imaginar cosas, la volteaba a ver y me sonrió levemente.
Al tercer día me dijo que acabaríamos más rápido si entrábamos los dos, llevando cada uno mercancías, textualmente me dijo
-no crees que acabaríamos más rápido si pasamos los dos a guardar.
Así, hablándome de tú, yo tomé la oportunidad y le dije,
-claro, pasas primero o pasó yo.
Eella dijo paso primero, así empezamos a entrar y salir guardando y en efecto acabamos más rápido, yo pensé que ya no quería que nos tocáramos y no insistí más.
Al día siguiente comentó que hiciéramos igual, pero en una de sus entradas, al parecer se le cayó una caja con dulces y se regaron, yo no lo noté hasta que entré y casi choque con ella cuando se levantaba de recoger, dándome la espalda, entré cargando con la vista semi bloqueada y nos empalmamos, ella agachada y yo pegándole por atrás de modo que me pegué con sus nalgas, solté lo que traía y la tomé de la cintura,deteniéndola para que no cayera, pero apretándola contra mí, ella se levantó, volteó y me miró diciendo, gracias que bien que me detuviste, yo le dije, al contrario, fue un placer, ella me dijo, en serio?, a lo que contesté, era un sueño, sonrió y dijo, bueno, mañana acabamos, no fue claro si se refería a la venta o a otra cosa. Yo me fui.
El viernes yo llegué con la ilusión de verla y por lo menos tocarla, sin embargo de inicio llegó con una falda algo corta y suelta, con vuelo, una blusa y unas sandalias que hacían lucir sus pequeños píes, los que por cierto cuidaba mucho y estaban riquísimos(Me encantan los pies lindos).
Terminamos la venta y me propuso que guardáramos los sobrantes los dos, yo no objeté e iniciamos, al principio parecía que todo iba normal, hasta que a la par empezamos a apurarnos a entrar ambos al mismo o tiempo, nos hacíamos de lado y pedíamos permiso, pero poco a poco nos empezamos a repegar, yo la rozaba y decía perdón y ella igual,primero de espaldas y luego frente a frente, poco a poco lo hicimos más evidente, tardábamos más en pasar, juntando nuestros cuerpos, yo me restregaba en sus nalgas y después de frente ella se me pegaba, ya en el colmo de las ganas, en una de esas veces me quedé detrás de ella, pasé mis brazos por su pecho, acaricié suavemente sus hombros, bajé a sus senos, oprimí sus pezones,los cuales se empezaron a erectar, era delicioso, yo sabía que no había vuelta atrás, ahora o nunca.
Bajé mis manos a su cintura, empecé a subir su falda y acariciar sus piernas primero, pasé a sus nalgas, que en verdad estaban firmes y tersas, regresé al frente y acaricié su pubis, retiré la pequeña tanga que llevaba y empecé a meter mis dedos entre sus labios vaginales, ella jadeaba,cerrando los ojos, diciéndome, ya, hazme tuya. Yo no esperé más, le dí la vuelta, la subí en la barra, la recosté en ella con sus piernas colgando, metí mi cabeza entre sus piernas y empecé a comerme su vagina ya húmeda, ella saltó cuando metí mi lengua entre sus labios y mordí sus botoncito, abrió las piernas pidiendo más, me la comí hasta que no pudo más y se tensó, apretando mi cabeza con sus piernas,arqueando su espalda y mojándome la cara con sus jugos. Yo la jalé hacia la orilla de la barra, abrí mi pantalón, saque mi verga ya a punto de reventar y despacio me acomodé entre sus labios, los abrí con suavidad, enfilé mi verga y poco a poco se la fui metiendo.
Ella cerraba los ojos y me pedía que no la hiciera esperar, que ya se la metiera toda, pero yo lo hice poco a poco,entraba y se la volvía a sacar, despacio pero con fuerza, mis 19 centímetros entraban y salían poco a poco, haciendo que ella casi gritara que ya la quería toda dentro, yo con clama aproveché, tomé sus piernas, las subí en mis hombros y saboreé sus hermosos pies, botando sus sandalias y besando y mordiendo sus dedos, al mismo tiempo empecé a entrar y salir con fuerza, con prisa, casi con fiereza, ella se movía y se acompasaba a mi ritmo, se incorporó, se tomó de m icuello y prácticamente se me colgó, yo la detuve por sus nalgas y se la seguí metiendo, al mismo tiempo que mis dedos hurgaban su culito, abriéndolo poco apoco, ella se revolvía y me apretaba, diciendo, ya dámela por favor, entonces así mojada como estaba, le saqué la verga de su vagina, la acomodé y se le dejé ir en ese culo sedoso que tiene, ella primero se sobresaltó porque pareció dolerle pero luego se acompasó, me dijo, me estás estrenando, échame por favo rtu leche, parecía otra mujer, se movía con una energía increíble, como si se estuviera columpiando de mi cuello con mi verga dentro, ya en nuestro punto máximo me dijo, dame tu lechita en mi coñito por favor, sin pensarlo salí de su culo y entré en su vagina, me moví como poseido hasta que no pude más y le vacié mi semen, chorro tras chorro, ella me rasguñaba y hasta sentí un mordisco en mi hombro, pero eso era poco pago por poder cogerme esa mujer tan rica.
Terminamos casi al mismo tiempo,ella acomodó su tanga, apretó sus piernas y me dijo, te quiero ahí dentro, no dejaré salir tu leche, debemos ver como repetir esto. Yo la besé como si quisiera comérmela entera y le dije, eso no será problema. Todavía al salir se apretó contra mí, pasando su mano por mi verga y apretándola en señal de futuro.
Juana y yo seguimos viéndonos y gozándonos fuera de la escuela hasta que a mí me cambiaron a otro plantel.
Espero que la experiencia les haya gustado.
Esta es una historia que puede parecer poco erótica o sexual, sin embargo tiene su dosis de sexo, peligro yaudacia y espero que sea de su agrado, además de que con pequeñas variantes si sucedió.
Yo llegué a la escuela cuando tenía 24 años, joven y soltero, soy delgado, mido 1.75 metros y practico deportes, así que, aunque no soy musculoso si soy atlético.
Me asignaron un grupo de 3° grado, mismo que ya estaba formado cuando llegué. En el grupo fungía como Vocal o representante de los padres Juana, una señora como de 26 años, pequeña, menuda, de alrededor de1.52 metros de estatura, poco tamaño pero que volumen. Delgada, cara hermosa,senos medianos, cintura pequeña, cadera chica pero con una nalgas apretaditas y duras, bien paradas y listas para todo, sus piernas aunque cortas muy bien torneadas. Juana cumplía su papel con eficiencia y seriedad, cobraba cuotas,repartía meriendas, cobraba y todo en calma, nos veíamos diario, tenía una hija en el grupo y nos tratábamos con cortesía, pero ella siempre seria.
No niego que me fije en ella, pero he aprendido a cuidar las formas en el trabajo, sin embargo, el destino nos llevó a otra cosa.
En la escuela cada grupo lleva lo que se llama Cooperativa o venta de productos para que los estudiantes consuman en sus recesos o recreos, alimentos, líquidos y botanas, cada grupo se organiza con sus padres y realiza la venta. En mi caso eso no cambió. Organice a los padres y cuando nos tocó vender, Juana se ofreció a organizar y ayudarme.
Nos pusimos de acuerdo y ella llegaba unos 15 minutos antes de la hora de recreo e íbamos al local de la cooperativa a organizar, se vendían los productos y después, al terminar se guardaba los sobrantes no perecederos en una pequeña bodega en el mismo local, hay que mencionar que dicho local está en la parte de atrás y es angosto con una barra de cemento de media altura, un refrigerador y varios estantes. El primer día terminamos y fuimos Juana y yo a guardar, yo entré a la bodega y ella me pasaba las cosas para guardarlas, en una de esas veces, me pasó una caja de dulces y sin voltear la tomé, agarrando también su mano, solo al sentir me di cuenta, sin embargo se la apreté levemente y la acaricié, nos volteamos, ella enrojeció y yo me disculpé diciendo que no había visto, pensé que se molestaría pero no pasó nada más.
Al siguiente día ella me pasaba de nuevo las cosas y entonces me percaté que ella era la que también rozaba mi mano, yo empecé a imaginar cosas, la volteaba a ver y me sonrió levemente.
Al tercer día me dijo que acabaríamos más rápido si entrábamos los dos, llevando cada uno mercancías, textualmente me dijo
-no crees que acabaríamos más rápido si pasamos los dos a guardar.
Así, hablándome de tú, yo tomé la oportunidad y le dije,
-claro, pasas primero o pasó yo.
Eella dijo paso primero, así empezamos a entrar y salir guardando y en efecto acabamos más rápido, yo pensé que ya no quería que nos tocáramos y no insistí más.
Al día siguiente comentó que hiciéramos igual, pero en una de sus entradas, al parecer se le cayó una caja con dulces y se regaron, yo no lo noté hasta que entré y casi choque con ella cuando se levantaba de recoger, dándome la espalda, entré cargando con la vista semi bloqueada y nos empalmamos, ella agachada y yo pegándole por atrás de modo que me pegué con sus nalgas, solté lo que traía y la tomé de la cintura,deteniéndola para que no cayera, pero apretándola contra mí, ella se levantó, volteó y me miró diciendo, gracias que bien que me detuviste, yo le dije, al contrario, fue un placer, ella me dijo, en serio?, a lo que contesté, era un sueño, sonrió y dijo, bueno, mañana acabamos, no fue claro si se refería a la venta o a otra cosa. Yo me fui.
El viernes yo llegué con la ilusión de verla y por lo menos tocarla, sin embargo de inicio llegó con una falda algo corta y suelta, con vuelo, una blusa y unas sandalias que hacían lucir sus pequeños píes, los que por cierto cuidaba mucho y estaban riquísimos(Me encantan los pies lindos).
Terminamos la venta y me propuso que guardáramos los sobrantes los dos, yo no objeté e iniciamos, al principio parecía que todo iba normal, hasta que a la par empezamos a apurarnos a entrar ambos al mismo o tiempo, nos hacíamos de lado y pedíamos permiso, pero poco a poco nos empezamos a repegar, yo la rozaba y decía perdón y ella igual,primero de espaldas y luego frente a frente, poco a poco lo hicimos más evidente, tardábamos más en pasar, juntando nuestros cuerpos, yo me restregaba en sus nalgas y después de frente ella se me pegaba, ya en el colmo de las ganas, en una de esas veces me quedé detrás de ella, pasé mis brazos por su pecho, acaricié suavemente sus hombros, bajé a sus senos, oprimí sus pezones,los cuales se empezaron a erectar, era delicioso, yo sabía que no había vuelta atrás, ahora o nunca.
Bajé mis manos a su cintura, empecé a subir su falda y acariciar sus piernas primero, pasé a sus nalgas, que en verdad estaban firmes y tersas, regresé al frente y acaricié su pubis, retiré la pequeña tanga que llevaba y empecé a meter mis dedos entre sus labios vaginales, ella jadeaba,cerrando los ojos, diciéndome, ya, hazme tuya. Yo no esperé más, le dí la vuelta, la subí en la barra, la recosté en ella con sus piernas colgando, metí mi cabeza entre sus piernas y empecé a comerme su vagina ya húmeda, ella saltó cuando metí mi lengua entre sus labios y mordí sus botoncito, abrió las piernas pidiendo más, me la comí hasta que no pudo más y se tensó, apretando mi cabeza con sus piernas,arqueando su espalda y mojándome la cara con sus jugos. Yo la jalé hacia la orilla de la barra, abrí mi pantalón, saque mi verga ya a punto de reventar y despacio me acomodé entre sus labios, los abrí con suavidad, enfilé mi verga y poco a poco se la fui metiendo.
Ella cerraba los ojos y me pedía que no la hiciera esperar, que ya se la metiera toda, pero yo lo hice poco a poco,entraba y se la volvía a sacar, despacio pero con fuerza, mis 19 centímetros entraban y salían poco a poco, haciendo que ella casi gritara que ya la quería toda dentro, yo con clama aproveché, tomé sus piernas, las subí en mis hombros y saboreé sus hermosos pies, botando sus sandalias y besando y mordiendo sus dedos, al mismo tiempo empecé a entrar y salir con fuerza, con prisa, casi con fiereza, ella se movía y se acompasaba a mi ritmo, se incorporó, se tomó de m icuello y prácticamente se me colgó, yo la detuve por sus nalgas y se la seguí metiendo, al mismo tiempo que mis dedos hurgaban su culito, abriéndolo poco apoco, ella se revolvía y me apretaba, diciendo, ya dámela por favor, entonces así mojada como estaba, le saqué la verga de su vagina, la acomodé y se le dejé ir en ese culo sedoso que tiene, ella primero se sobresaltó porque pareció dolerle pero luego se acompasó, me dijo, me estás estrenando, échame por favo rtu leche, parecía otra mujer, se movía con una energía increíble, como si se estuviera columpiando de mi cuello con mi verga dentro, ya en nuestro punto máximo me dijo, dame tu lechita en mi coñito por favor, sin pensarlo salí de su culo y entré en su vagina, me moví como poseido hasta que no pude más y le vacié mi semen, chorro tras chorro, ella me rasguñaba y hasta sentí un mordisco en mi hombro, pero eso era poco pago por poder cogerme esa mujer tan rica.
Terminamos casi al mismo tiempo,ella acomodó su tanga, apretó sus piernas y me dijo, te quiero ahí dentro, no dejaré salir tu leche, debemos ver como repetir esto. Yo la besé como si quisiera comérmela entera y le dije, eso no será problema. Todavía al salir se apretó contra mí, pasando su mano por mi verga y apretándola en señal de futuro.
Juana y yo seguimos viéndonos y gozándonos fuera de la escuela hasta que a mí me cambiaron a otro plantel.
Espero que la experiencia les haya gustado.
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