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Encuentro

ENCUENTRO
El Viaje
Cada vez que se subía al metrobúsla necesidad era la misma, buscaba sentarse en la orilla que da al pasillo,acomodar y abrazar la mochila con la mano derecha hacia el mismo, cerrar losojos fingiendo dormir y rogar que alguien se acercara, acomodándose junto a él,esperando que se colocara a su lado, con su su cuerpo, en especial su vientrejunto a su mano y se repegara a ella, para que poco a poco pudieran tocarsemano y vientre y que tal vez, solo tal vez, él se quedara pegado a su mano paraque con ella acariciara ese preciado trozo de carne que tanto ansiaba sentir nosolo en sus dedos.
La Presencia
Él sube varias estaciones adelante,el Metrobús ya va bastante lleno dada la hora, por supuesto que no hay asientosvacíos y por ello se queda de pie en el pasillo, justo a su lado. La sensaciónde cercanía le llega e imperceptiblemente baja la cabeza y abre levemente losojos para revisar si en verdad está junto a él, así es, un hombre con unamochila colgada al frente y una chamarra larga, abierta que le llega a laaltura de su muslo,  al corroborarlo seacomoda y finge que duerme, ladeando la cabeza cada vez que el vehículo frena,acelera o arranca. Entonces poco a poco siente como aquel cuerpo se empieza apegar a su mano, acomodando la chamarra a los lados para que no se note, con uncontacto mínimo pero significativo, algo parecido a la esperanza se instala ensu cuerpo.
Se queda quieto, solo su manopercibe y entonces siente como con cada movimiento del Metrobús el roce serepite lento, suave pero inequívoco.
La Sospecha.
Siente el contacto, ahora cálidoy vivo, claro que algo se mueve en su mano, entonces empieza a seguir el compásdel movimiento del vehículo y del otro cuerpo, rozando ahora con un poco más depresión, con mayor intención, poco a poco va abriendo  los dedos de su mano para poder abarcar esoque ahora siente que crece, hasta piensa que se está humedeciendo. El corazónlate más aprisa, las ganas se apropian de su cuerpo y su mente y empieza aplantearse opciones para algo más.
Un Silencio Compartido.
El cuerpo a su lado ahora ya nodisimula, hace como que la gente lo empujara y frota con mayor fuerza en sumano, ya no es casualidad, ahora es intencional y sobre todo muy agradable,ambos, mano y vientre se unen y tocan, el abre y cierra levemente los dedospara abarcar la mayor superficie posible. Entonces el extraño en un momento quepareciera casual haciendo como que se acomodara la chamarra, baja su mano yaunque el no lo ve, abre el cierre de su pantalón, que por cierto es algoamplio y separa los dos extremos de la bragueta y en algo que le parece unmilagro se va acomodando poco a poco para que su mano quede exactamente en laentrada, cubriendo además con la chamarra la mano y parte de la mochila.
No puede creerlo pero no quiereevitarlo y en un momento en que el vehículo arranca acomoda su mano e insertapoco a poco los dedos, frotando y buscando palpar aquel anhelado miembro, parasu fortuna de inmediato siente el vello y al moverse la carne palpitante,quisiera meter su mano, tomarlo, sobarlo, jalarlo, pero solo puede con susdedos apretar suavemente aquello que ahora sin duda crece.
La Decisión.
Ya no hay duda, esto puede ser laposibilidad de cumplir sus sueño, abre levemente los ojos al escuchar que eltransporte va a llegar a la Terminal de autobuses y entonces decide que es horade tomar una decisión, que puede echarle a perder todo o darle aquello que tanto desea. Da un apretón un poco másfuerte con sus dedos para que él reaccione y le dice, aquí está la terminal decamiones verdad. Se levanta poco a poco, acomodando la mochila y bajando lamano izquierda para aparentemente sin querer rozar y apretar aquel cuerpo.
Como por casualidad lo empuja conalgo que es más que necesidad de espacio una invitación y para su sorpresa ysatisfacción el otro baja su mano, toca la suya apretándola contra suentrepierna, lo deja pasar primero y como no queriendo se le repega por atrás,haciendo que sienta aquel trozo de carne entre sus nalgas, la sensación es tanagradable que casi se queda ahí gozándolo, pero apura el paso y baja con todoslos demás y él atrás de sí.
Haciéndolo real.
Salen de la estación y le diceque en la terminal hay sanitarios que podrían permitirles hacer algo más, elotro lo mira con deseo y le hace la seña de que vayan.
Entran a la terminal de autobusesy el los guía hacia un área en la que sabe hay un sanitario de paga que en esemomento se ve solo, antes de llegar empieza a cojear arrastrando una piernacomo si tuviera algún problema motriz. Suben la escalera que da al baño, sacamonedas, le da una a su compañero y ambos entran casi con prisa, como si lanecesidad los hiciera correr, adentro revisa y casi con placer observa que hayun sanitario especial para minusválidos, el cual es más amplio que los demás,casi grita de placer.
Mira hacia los demás sanitariosque se encuentran vacíos y lo empuja hacia adentro.
Un sueño
Adentro del baño, lo abraza pordetrás, acaricia primero su pecho y va bajando hacia su vientre, hasta tocar sumiembro, el cual de nuevo empieza a crecer de manera que le parece enorme yduro, casi suspira, se lo saca y lo empieza a manipular, suave pero firmemente,sin lastimarlo pero sin dejar de moverlo para que siga creciendo. Él suspira yle dice que siga, cuando siente que el tamaño y la firmeza están en su máximo,desabrocha el pantalón y poco a poco lo baja junto a sus calzoncillos, entoncesda la vuelta y se coloca de frente a el, baja la tapa de la taza, se sienta enella y empieza a besar ese preciado trozo de carne que hora late en su boca, lobesa, lo lame, lo chupa y la mueve para que entre y salga de su boca sinlastimarse, cuidando que sus dientes no lo toquen. Entonces pasa sus manos poratrás de sus nalgas y lo empieza a empujar hacia adelante y hacia atrás,llevándole a que ahora el tome su boca con esa deliciosa verga, incluso abreligeramente sus nalgas y soba con sus dedos aquel ano, lo que hace que suhombre primero salte pero poco a poco acepte el toque. A estas alturas su bocase llena de carne que crece, se moja, entra y sale a gran velocidad, el le diceque es delicioso que le encanta como se la está chupando y de pronto empieza ajadear diciéndole que lo va a llenar con su leche, que está a punto de venirse,que le va a llenar, en ese momento siente como verga y cuerpo se tensan, elmovimiento de mete y saca se acelera y de pronto su boca se empieza a llenar deesa preciada leche que va saboreando y tragando, primero con dificultad peroluego con enorme gozo.
Después de un momento, elmovimiento se calma, el suavemente toma aquella macana y la lame, limpiandocada posible gota de leche que le quedara, sube su cara y le pregunta si estábien, el le dice, quiero metértela por tu culo, quiero rompértelo, el lo miracon una sonrisa, toma su mochila y de la bolsa saca un tubo de crema, loaprieta y sale un poco y mientras con su boca aprieta la verga, con sus dedosse unta la crema en su culito para ayudar a una mejor entrada.
La segunda.
Cuando la verga ha repuesto sutamaño gracias a sus labios y lengua, le pone un poco de crema también, selevanta, baja su pantalón y volteándose le muestra ese culito que tanto desea ser estrenado por algo vivo.
El otro sin recato le da variasnalgadas, que enrojecen la piel pero también lo enardecen, le pide que siga yque se lo coja por favor, entonces siente algo indescriptible, la boca se posaen sus nalgas, los dientes le muerden con prisa, con ansias y la lengua vaentrando en su rajita,  mojándola con lasaliva, hurgando en su interior, casi grita, le pide que por favor siga que nolo deje así, el le complace por un buen rato hasta que se hace casi un charcoen su culo y entonces se levanta, toma su instrumento, ya duro y grueso y se locoloca entre las nalgas, abriendolas con las manos y a la vez empujando suavepero firmemente,  está responde ante algotan deseado que casi ni dolor siente cuando al fín aquella verga se abre paso yentra en su culo, se abre camino y va sintiendo aquella carne gruesa y largaque le destroza y llena, ahora solo falta que se mueva y lo haga gozar, lo cualsucede, el se mueve primero despacio pero luego con prisa, con necesidad casicon furia, siente como le llena cada centímetro por dentro, casi siente lasvenas y pliegues de aquella deliciosa verga, le ruega que no pare que lo lleneque lo riegue con su leche, que ese culo es suyo y eso excita a su macho, queante aquellas palabras le dice que es su puta que ese culo es suyo y solo para él,que lo llenará de leche y con ello de nuevo se tensa, aumenta la velocidad, leda fuertes nalgadas y entonces su propio miembro cobra vida y se levanta y alsentir aquella caliente lechada en su interior siente el orgasmo más grande desu vida, se mueve hacia atrás para recibir toda la leche  porque no quiere que esto se acabe nunca peropoco a poco la erección baja y la verga abandona su culito dejándole con undelicioso dolor y una humedad que no quiere dejar de sentir, quiere manteneraquella leche dentro para siempre.
Entonces sucede algo increíble,aquel macho lo voltea con suavidad, toma su erecto miembro, lo soba, lo mima,baja y se lo mete en la boca, mamándolo casi con veneración, el no puede más,se tensa y luego de varias chupadas, toma su cabeza y descarga su leche enaquella boca.
Qué pasará después.
Lo levanta, se miran directamentepor primera vez y como si fuera algo de siempre se besan, la boca de ambos estáimpregnada de la leche del otro, éstas se mezclan en las bocas que se chupancon desesperación y deseo, quedando ambas limpias.
El otro sale primero y despuésél,  ya afuera nota que lo estáesperando, se reúnen y el le pregunta que si le gustó y que si tiene mayorexperiencia,  a lo que le responde que leencantó y que es su primera vez, entonces le pregunta el hombre que si seviste, el responde que minímamente y solo de vez en cuando en su casa cuandoestá solo y a su vez pregunta y tú. El otro le indica que tiene algunas prendasque gusta ponerse también cuando está solo y agrega que le gustaría mostrarle yhasta compartir aquellas prendas alguna vez para poder repetir y que tal vezpudieran intercambiar roles para que el pudiera sentir también su culo lleno deleche como el sintió.
Intercambian teléfonos y muchasprecauciones para poder comunicarse, se dan también correos para ver que máspueden compartir y sin mediar palabra se dan un gran beso y cada uno toma supropio camino, el que ahora solo será un espacio para poder no soñar sinoplanear aquello que tanto ha deseado por lo menos el.

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