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Todo empezó como un juego (14)

El ambiente al llegar a la habitación era tan tenso que casi no se podía respirar. Fue Sol la que rompió el hielo, cuando le dijo a su padre:
-            Vas al baño, pá? Dale, así después voy yo.
-            Si, ya voy
-            Cerrá bien la puerta, no sea cosa de que te va desnudo, jajaja – se rio ella
-            jajajaja – Horacio soltó una carcajada de alivio
Horacio estaba feliz por lo que estaba sucediendo. Su hija no tomaba como un drama lo que habían hecho. Ya está, ya había pasado. Se había sentido feliz y ahora lo era, sabía que tenía una hija que daba todo por él. Hasta eso.
Sol se metió en la cama y su padre hizo lo mismo, no hablaron del tema y se durmieron hasta el otro día.
Al despertarse, Sol se da cuenta que ambos están totalmente destapados. Se gira para mirar a su padre que duerme como un niño. No puede creer lo relajado que se lo ve. Después de los meses que tuvo que pasar, se merecía la paja que su hija le había hecho.
Increíblemente Sol empieza a calentarse recordando la pija de su padre en su mano y mete inconscientemente su mano dentro de su bombacha. No la sorprende encontrar su concha muy mojada. Ahora recuerda que soñó con Gustavo, el compañero de su marido. Que se encontraba sola con él y se la cogía de una manera deliciosa.
Empieza a frotarse la concha mientras mira a su padre dormido a su lado. Sabe que es muy peligroso, pero desea hacerlo. Sigue. Sigue. De pronto, se encuentra a sí misma sumergida en una ola de deseo que no puede ni quiere controlar. Se sigue tocando y ya no le importa que su padre esté a su lado.
Se mete una la otra de sus manos dentro de la remera y apresa su duro y rosado pezón y suelta un gemido. Su padre podría escucharlo, pero no le importa. ¿Qué más da? Se dice a sí misma.
Cierra los ojos y se deja llevar por un orgasmo que la transporta al cielo. La mezcla de imágenes en su cabeza va desde su marido observándola, su primo cogiéndola, la pija de su padre y Gustavo besándola.
Aghhhh Aghhhhhh – acaba Sol y no puede tomar dimensión del volumen de su orgasmo
Abre los ojos y se sorprende.
Ahí está su padre mirándola y con la pija afuera de su bóxer, totalmente dura y pajeándose mientras la observa.
Ella baja la vista, luego de mirarlo a los ojos y se detiene en su pija.
-            Perdón – le dice él
-            Seguí – le ordena ella
Sol se saca la remera rápidamente quedándose solo en una diminuta bombacha negra transparente. Sus rojos vellos púbicos se le traslucen. Eso le fascina a Horacio, aunque no dice nada.
-            ¿Sol, que haces? – le pregunta él confundido
-            Seguí tocándote y mírame
Ahora Sol actúa como poseída, y realmente lo está, por el deseo.
-            Seguí – le ordena ella
-            Es que…me cuesta – dice él
-            Estoy muy caliente, pá – le dice ella
-            Yo también – reconoce él
-            Necesitaba tocarme y no me aguanté – ahora Sol se muerde el labio de una manera totalmente provocadora
-            Está bien, yo ahora estoy muy caliente – le dice su padre
-            Dejame que te ayude de nuevo – dice ella
-            ¿Otra vez? ¿Sí? – horacio no puede creerlo
-            Sacate el calzoncillo – le ordena ella
-            Sí – él obedece como un niñito a su propia hija
-            Ponete cómodo y déjame a mí
Horacio se incorpora un poco en la cama y sol se pone entre sus piernas. Le agarra la pija y lo mira a los ojos. Ella se pone debajo y él puede ver su pija siendo pajeada por ella y detrás sus ojos verdes, su cabello rojo y su sonrisa que lo mira y lo anima a que se deje llevar.
-            ¿Te gusta, pá?
-            Mucho, mi amor
La paja de Sol es lenta y ahora pasa una pierna encima de la pierna de su padre y deja caer su peso sobre la tibia de él haciendo contacto su concha con la piel desnuda de su padre. Sol corre la bombacha para un costado y la húmeda concha se frota ahora con el hueso de su padre. Baja un poco y su concha ahora está en el empeine de él. Horacio lo nota y mueve su pie ayudando a que el contacto sea más profundo.
-            Siento tu pie – le dice ella
-            ¿Te gusta?
-            Mucho – dice Sol que ahora le mira la pija con deseo
Se muerde el labio y mira la pija y a su padre a los ojos. Horacio no sabe de donde saca coraje y le dice
-            ¿Te gusta mi pija?
-            Mucho, pá
-            ¿Mucho?
Sol no duda. Abre la boca y comienza a meterse la pija de su padre en la boca. Horacio no puede creerlo. Su hija le está chupando la pija y lo bien que lo hace.
-            Aghhhh – suelta él
Ahora Sol parece dejar la vida en esa chupada de pija. Sube y baja con su boca. Lo mira a los ojos. Deja de frotarse la concha con su padre porque necesita que toda su concentración esté puesta al servicio de esa mamada, que debe ser perfecta porque él se merece lo mejor de ella.
Se la saca de la boca. Lo mira. Le da un beso cortito a la cabeza y separa la boca dejando un hilo de líquido preseminal mezclado con su saliva.
Esa imagen a Horacio se le antoja de lo mas erótico que vio en su vida y queda al borde del orgasmo. Se lo hace saber a su hija.
-            Sol, mi amor, voy a acabar
-            Mmmmm
Entonces Sol comienza a chuparle la pija con devoción. Sube y baja
-            Sol, Sol – parece querer detenerla él
-            Mmmmm – sigue chupando ella
-            Voy a a…. – el orgasmo ya está acá
Varios chorros empiezan a brotar de su pija que late en espasmos de placer total. Sol chupa y chupa, sube y baja, traga y traga.
Cuando ya no sale nada, se saca la pija de la boca y le da una última lamida mientras lo mira a él, que la mira totalmente incrédulo.
-            ¿Te gustó?
-            Claro – le dice él
-            Si me decías que no, no te creía – se ríe ella divertida
-            Sos un Sol – le dice con una sonrisa
-            Estaba muy caliente – parece excusarse ella
-            Yo también – dice él
Ahora Sol sube y se abraza a su padre. Tiene la tentación de besarlo en la boca, pero increíblemente le parece algo muy íntimo. Raro.
Se pone de costado y le acaricia el pecho. Juega con los pelos del tórax de su padre sin decir nada. Ambos están completamente relajados.
El sol entra por la ventana e ilumina por completo el cuarto. Sol mira la pija de su padre que descansa sobre un costado. Le da un beso en una de las tetillas y le pasa la lengua divertida.
¿Hasta donde vamos a llegar? Piensa él, pero no se anima a decir nada.
A Sol se le ocurre una idea perversa, sigue caliente.
Le besa el hombro a su padre, baja y le besa el bíceps que está muy formado para su edad, sigue bajando y le besa el pliegue interno del codo y baja por el antebrazo besando y lamiendo. Él se deja hacer y su mano descansa ahora boca arriba. Ella le pasa la lengua y con sus blancas manos toma la mano de su padre. Lo mira a los ojos. Él le devuelve la mirada. Está nervioso, serio.
Sol empieza a chuparle uno a uno sus dedos sin dejar de mirarlo. Lo hace como hace un instante lo hacía con su pija. Ella lo mira y le suelta:
-            Quiero que me toques. Quiero que me hagas acabar…
Horacio la miró y asintió con la cabeza. Sol se quitó la bombacha y abrió las piernas llevando la mano de su padre hacia su concha. Se sorprendió cuando él decidió tomar un poco el control.
-            No, vení, ponete así
Horacio colocó a su hija como estaba él antes y se metió debajo de su concha. Le metió primero un dedo, luego dos. Sol cerraba los ojos y cuando los abría tenía los de su padre clavados en los suyos.
-            Gracias por dejarme que yo te de placer a vos – le dijo él
-            Me estas dando mucho placer, sabelo – le dijo ella
Ahora Horacio le metía los dedos índice y mayor de la mano derecha y con el pulgar de la mano izquierda le frotaba el clítoris.
Sol estaba siendo llevada al orgasmo de la mano de su padre. Era increíble. El morbo del incesto se apoderaba de ella y gozaba más. Cuando creía que mas no podría gozar, siente que el dedo pulgar se retira de su clítoris y abre los ojos.
Su padre estaba acercando la boca a su concha. Cuando sintió el contacto de la lengua de Horacio sobre su clítoris estalló en un orgasmo sin precedentes.
-            Aghhhhhh Aghhhhhhhhh Aghhhhhhhh – gritó con todas sus fuerzas
-            Mmmmm – Horacio chupaba ahora con desesperación
Él se sentía en deuda con ella y supo que la mejor manera de pagarle era esa. Ella por su parte, parecía que no podía parar de acabar. Fue un orgasmo por demás largo e intenso.
Tardó en recomponerse y luego lo obligó a él a subir y abrazarse a ella. Siguieron abrazados un rato mas hasta que el hambre pudo mas y se cambiaron de ropa para desayunar.
Ese día abandonarían el hotel y regresarían a su ciudad. Durante el resto de la jornada hablaron de todo un poco como si nada extraño hubiese sucedido entre ellos.
 
Continuará…
Pueden dejarme sus comentarios reybaco2005@gmail.com
O en telegram @reybaco2005

6 comentarios - Todo empezó como un juego (14)

nn1612
Genial,.como siempre
soretin3
Gracias nn
Seximarc69
Lejos el mejor como siempre.
soretin3
Gracias Seximarc
lmasse74
Espectacular!!!!!!
soretin3 +1
Gracias Imasse
BrianMills
Todo comenzó, como un meme...
soretin3
Gracias loco