De mi clienta mamona a mi puta

Después de muchísimo sin escribir al fin regreso, pero vamos a lo que les importa, la historia.



Hasta hace bastante poco, medio año, yo trabajaba en un Oxxo, en este estuve cerca de un año, año en el que tuve más de una buena aventura, y esta es una de ellas.
Entre todos los clientes y clientas que me tocaba atender a diario había una que me llamaba la atención, no porque estuviera buena, que lo estaba, morenilla, con algo  de carne en los huesos pero sin dejar de ser delgada, un culo y unas tetas muy bien equilibrados y dotados, y una cara de puta que no podía ocultar, aún así lo que más me llamaba la atención era su actitud, prepotente, mandona y obstinada,cosa relativamente común de ver, pero que no podía ser bien correspondida por parte de mis compañeros debido a que ella siempre tenía compañía, un hombre alto y muy fornido, con cara de malandro, cosa que solía callar a todo aquel que quisiera contestarle. Yo había tenido hasta entonces la suerte de nunca atenderla, suerte más que nada por mi mala costumbre de hablar sin pensar, no es que sea valiente, solo que soy idiota, pero mi suerte se acabaría.
Un día en el que me tocó estar solo en la tienda, la chica entró con su acostumbrado acompañante, después de tomar sus productos y ponerlos en mimostrador de manera brusca, yo prosedi a pasar todo por el escáner, una vez tuvimos la cantidad la chica se puso loca por una promoción que según ella debía respetarle, promoción que había terminado hacia poco, total que la tenía a ella mal encarada frente a mi, y sobre todo a su compañero, acostumbrado ya a los reclamos trate de calmarla, cosa que de nada sirvió, y antes de darme cuenta me sacó de mis casillas y dije lo que pensaba "al fin y al cabo si no le gusta puede ir y probar en otra tienda, o es muy huevona para caminar?" , no tarde en darme cuenta de mis palabras pero antes de poder disculparme la chica se puso roja y trataba de decir algo que no alcanzaba a salir de sus labios, acto seguido se fue de la tienda sin llevarse nada, obviamente. Yo esperaba mi reporte y regañó respectivos, los cuales nunca llegaron.
Pasaron los días y, está vez atendiendo junto con un compañero, volvió a aparecer la chica, pero esta vez sin su gorila con ella, tomó un par de cosas básicas y se formó en mi caja, a pesar de que la de mi compañero estaba vacía, total que finalmente llegó conmigo y pase su mercancía, y para mí sorpresa ella comenzó a hacerme plática, cosas vanales pero amables, está accion se repitió varias veces, por lo que al pasar los días fui conociendola más y más, sabiendo su nombre "Veronica" , entre otras cosas de interés, hasta que finalmente llegó el día, o más bien la noche, en la que las pláticas se volvieron en confesiones, resultando en que nuestra querida Vero era un tanto masoquista, y qué al parecer mi simple acción de mandarla a la chingada, había despertado algo en ella, y así entre pregunta medio incómoda y pregunta medio erótica, la convencí de acompañarme a la bodega de la tienda, dejando a mi compañero atender solo, siendo el turno de la noche no habría mucho que hacer y además este compañero me debía algunos favores que quizá cuente después, finalmente y después de mucho tiempo de pláticas vanales, pude tocar el cuerpo que tenía aquella puta mandona que ahora se había convertido en una puta obediente, ni bien entramos a la bodega, ella por delante, le di una nalgadas que resonó en el pequeño espacio, junto con el pequeño grito que ella pego, la voltee y le di un beso profundo y duradero mientras con mis manos le agarraba el culo que tanto veía, que aunque no deseaba con locura, el solo hecho de pensar en una niña mimada siendo maltratada me exitaba, terminado el beso no tuve que decir nada para que ella misma bajará y comenzará a desabrochar mi pantalón, mientras me veia a los ojos con una cara de deseo y sumisión, apenas llegó a mi verga se la metió en la boca y me dió una mamada que pocas veces he vuelto a sentir, masajeando mis huevos mientras lamía al rededor de mi glande, entre otras cosas, pero no me deje llevar del todo por su habilidad, teniendo al fin a una zorrita que le gustaba ser maltratada y siendo yo tan sádico, la agarré de la cabeza y comencé a coger su boca sin piedad, viendo como su cara enrojecía y ella sufría , actos seguido finalmente le quite la blusa que traía, y sin siquiera pensarlo le rompi el brasier, al fin esas tetas redondas y bien formadas estaban ante mi, con los pezones oscuros y pequeños, no dude en morderse los a lo que ella solo gemía en una mezcla de placer y dolor, mientras tanto con mis manos comencé a bajar hasta llegar a su puchita, limpia de cualquier cabello, y bastante apretada para mí sorpresa, sin dudarlo bajé y una vez quite el pantalosy y la tanga que se interponian, me dediqué a probado esos jugos que escurrían de entre sus labios y mientras con un dedo jugaba con su ano que estaba a la vista, ella solo podía gemir y pedir que ya no la molestará más, que fuera al grano a lo que yo me puse en mi papel de sádico
-quieres verga putita?!
-si, por favor, dame verga, ya no aguanto
-ponte como la perra que eres y pídela
---, por favor dame la- decía Vero mientras se ponía en cuatro y movía su culo rogando que la apuñalara de una vez
En ese momento mi memente no dudó y actúe rápido, sin previo aviso apunté en la entrada de su culo y se la deje ir de una, Vero gritó como loca y se retorció, y yo sin compasión le daba por su apretado ano, cosa que dejó de sufrir y comenzó a disfrutar hasta el punto en que ella sola movía las caderas mientras yo descansaba. Cuando estuve al fin a punto de terminar, se la saqué del culo y la voltee, jalandola del pelo le hice abrir la boca y se la meti hasta el fondo, llenando de leche su garganta provocando que se ahogara y tosiera un buen rato.

Una vez terminado todo y vestidos de nuevo, salimos de la bodega y se despidió de mí y de mi compañero, dándonos a ambos un masaje en el paquete mientras nos decía adiós, cosa que yo le había dicho que hiciera, una vez solos mi compañero me dijo que había pasado hora y media desde que habíamos entrado, a lo que yo le contesté que no se quejara, que luego el también se la cojeria, cosa que cumplí, pero eso lo contaré despues.

1 comentario - De mi clienta mamona a mi puta

Jack55477
Excelente relato amigo y no te has cojido a mas como ella