Una adolescente descubre la felicidad de ser amada

Iba nuestra protagonista —la dulce Belén— con ojos llorosos y una profunda pena en el alma, propia de esos corazones adolescentes y sin rumbo, lastimados y rotos, iba también, con unas tetazas de ensueño y una colita virginal y una conchita casi que también; iba la jovencita a ver a su psicóloga, a llorar como estúpida y contarle de sus pavadas de pendeja.

Tocó el timbre, dijo “hola, soy Belu…” por el comunicador, nadie respondió, pero la señal de que la puerta estaba abierta, sonó insistente.

Llegó al octavo, caminó por el pasillo y notó a un gentil hombre parado contra la pared, lo saludó con una sonrisita y tuvo de respuesta un firme “¿vos sos Belu”?.

“Sí”, respondió la pendeja, confundida, pero aún con una sonrisa.

— Pasá — indicó el señor, al tiempo que abría la puerta una habitación donde 4 tipos desnudos se pajeaban sus enormes vergas.

— Eh, pero yo, venía a terapia… — dijo Belu, que caminaba, sin embargo lenta pero decididamente hacia esas pijas, quizás llevada instinstivamente por el olor a pija y deseo, que tanto necesitaba, en esa habitación.

— Jajaja, terapia de verga tendrás, estúpida, arrodillate y no te hagas la confundida.

Belu, algo consternada pero hipnotizada por esos trozos de carne, se arrodilló, sin dudarlo ni resistirse, con el corazón saliéndosele del pecho (“esto es el amor” se preguntaba la tonta pendeja, en su pequeña mente soñadora) y así es como cuatro vergas le cubrieron y acariciaron la carita, y Belu necesitó acariciarlas y engullirlas todas: era su deber y deseo la que la guiaba. Su deber de puta y dulce tragaverga.

Una adolescente descubre la felicidad de ser amada


Belu mamó como estúpida, luego fue correctamente culeada por vez primera, cogida por vergas de hombres reales (y no la de sus noviecitos tontos), duleada y cogida por varios señores al mismo tiempo.

puta


La hicieron mierda, la llenaron de semen y pero también de alegría y amor. Además le pagaron 2000$, que en realidad eran para la puta que llegó tarde y jamás subió al departamento.

Belén tuvo una dulce terapia de vergas y no necesitó tener que ir más a la psicóloga, pues había perdido sus miedos, y ahora sabía que era lo que tenía que hacer en la vida: recibir pija por sus agujeritos.

También tuvo que ir al médico porque quedó un poquito lastimadita de tanta vergota, pero esa es otra historia.

Belu es feliz hoy y desde ese día, con 18 añitos recién cumplidos y luego de que 325 pijas la hayan recorrido, y quiere más ♥.

6 comentarios - Una adolescente descubre la felicidad de ser amada

Pablotepija15cm
Cuantas mujeres hay como Belu, que necesitan esa terapia y porque vivimos en una sociedad de mierda no se la damos porque dicen que esta mal.
NACHYTUSS
termino siendo puta y creyendo que eso era amor.. pobre belu, bastante idiota la mina.. muy buena historia
horrotika
Terapia de verga!!! jajaja, buenisimo. Muy bueno, saludos
elpaj10 +1
excelente!!. Me puso la verga bien dura la pendeja.
La podes mandar para el depto asi la analizamos de nuevo?
elpaj10
Todas las mamis deberian mandar a sus hijas tontitas al divan:
anal