Pagando favores



Hola a [email protected] otra vez.

Voy a contar la tercera parte de esta "historia" con mi ex vecinito de edificio.
Quizás para entender algunos detalles, tengan que leer las partes anteriores:
http://www.poringa.net/posts/relatos/3119399/Reencuentro-con-mi-ex-vecino.html

Terminaba otro día rutinario de mi vida.
Volvía del gym, como cualquier otro viernes por la tarde.

Era otro día de febrero, de esos de calor record, donde llegando la tarde/noche, no hay ningún síntoma de que refresque ni que disminuya la temperatura.
Esos días donde solo van al gimnasio, las personas fanáticas y casi obsesivas como yo.

Volvía caminando esas seis o siete cuadras, pensando solamente en pegarme una buena ducha, de esas que no querés que terminen nunca. Ni siquiera pensaba en qué iba a cenar después ni nada. Solo quería ducharme. Nada mas.

Al llegar al edificio toda transpirada y con ropa que no era la más fresca que podría tener, me percato de algo muy malo: No había luz. Se había cortado como suele suceder en esta maldita ciudad cuando hace mucho calor.
Al entrar al depto, abro un poco las cortinas como para que entre algo más de luz y voy directo a la heladera a tomar algo fresco, que por suerte todavía lo estaba.
Ya decidida a pegarme la tan deseada ducha y semidesvestida, descubro algo todavía peor: tampoco había agua en el edificio.
Parece que en el edificio nuevo, cuando se corta la luz, no hay presión de agua, o algo parecido, por lo que resultaría imposible ducharse decentemente.

Tengo algunas amigas que viven relativamente cerca, que quizás tuviesen luz y que no tendrían problema en prestarme una ducha fresca, pero la mayoría no viven solas, y no era mi intención incomodarlas sabiendo que tienen maridos/parejas, que a esa hora deberían estar ya en su casa.

Tampoco quería tomarme un taxi hasta la otra punta de la ciudad, para poder ir hasta alguna de esas amigas que sabía que me ayudarían con este percance.

Pensé algunos segundos, y luego hacer un descarte rápido, llegué a una alternativa considerable: mi querido y extrañable ex-vecinito,
Sabía que parecería absurda la excusa, pero realmente era la verdad.

- Tenés luz ?

Por suerte respondió enseguida:

- Si, por? Vos no?

- No me vas a creer. Recien vuelvo del gym y no tengo ni luz ni agua.
Necesitaría pegarme una ducha, puede ser ?


Era inevitable no relacionar lo que sucedía con lo que había pasado antes.
Pero sinceramente no había ninguna intención sexual, por lo que aclaré:

- No pienses cualquier cosa eh! Jaja,

- Qué cagada!
No sé, dejame que lo piense...


Habrán pasado unos veinte segundos, a lo que responde:

- Bueno, está bien, pero no te malacostumbres.

- Jaja, Sos un boludo! En 15 min estoy ahí.

Otra vez con un comentario pavo, me hizo reír.
Me encantara que me sacara una sonrisa con alguna pavada de esas, cosa que no me pasa todo el tiempo.
Puse algo de ropa en la misma mochilita que llevo al gym.
Obviamente no podía llevar la ropa de entrecasa que uso en mi depto, y tenía que ser minimamente elegante.
Y en esa situación, ser elegante significaba ser minimamente provocativa.
Elegí entonces una musculosa de las que sé que me hacen lindo escote, un shortcito de jean cortito (de esos que asoman los bolsillos por el lado de adentro), una bombachita blanca con las que más me gusta mirarme al espejo haciéndome la diosa, y un corpi medio calado también color blanco.

Emprendí mi viaje de unas diez cuadras más, que parecían interminables, todavía con mi ropa de gym y pensando en esa codiciada ducha, pero empezando también a pensar en lo que podría llegar a pasar.

- Hola Nico, me salvaste!
Me estoy muriendo con este calor!


Nos saludamos con un beso en el cachete, como dos ex-vecinos que tienen buena relación.

- No te jodo ni te interrumpo nada, no ? Jaja

- Jaja, Estaba semidormido con el aire, hasta que leí tu mensaje.
No pasa nada.


- Ayy, perdoname! No pensé que estarías durmiendo!

Entramos, y subimos los dos solos en el ascensor hasta llegar al 4ºB.
Yo estaba vestida de gym, y el con un short deportivo y una musculosa de esas que muestran todas las costillas.
Fue raro otra vez, pero nos comportamos como dos señoritos.
Quizás yo por las ganas desesperadas que tenía de ducharme y sacarme toda la transpiración de encima.
Quizás él porque todavía estaba en modo zombie recién levantado.

Al entrar al depto, parecía otro mundo: el aire acondicionado marcaba claramente la diferencia con la calle, donde debería haber unos treintaypico grados todavía.

- Querés tomar algo fresco ?

- Dale, te pido un poco de agua fría nomás.

- Bañate tranqui que yo me quedo acostado un rato más.

Me dió ternura por saber que lo había despertado, y por otro lado me ratoneaba saber lo que podía pasar, teniendo los antecedentes que teníamos.
Si no pasaba nada, no pasaba nada.
Y si pasaba algo, no me iba a enojar para nada...

Entré al baño y arrimé la puerta.
Saqué la ropa que había traído, y la dejé lista como para cambiarme después
Me saqué la ropa y la guardé en la mochila.

Empecé a bañarme, disfrutando como pocas veces antes lo había hecho.
Una vez ya reincorporada mi alma a mi cuerpo gracias a esa revitalizadora ducha, empecé a mirar de reojo la puerta a la espera de cualquier invasor.
Creo que en el fondo quería eso, pero esta vez no ocurrió.

Esos primeros ratones, hicieron que después de casi diez minutos, me decida a empezar a secarme y vestirme, eligiendo no ponerme el corpiño,
Ya me sentía una persona completamente nueva (y limpia).
Definitivamente necesitaba esa ducha post-gym.

Al salir del baño y escuchar solo el televisor prendido de la pieza, me dirijo hacia ahí.
Así fue cuando veo una imágen que hasta hoy me cuesta olvidar:
Mi vecinito en short y "en cuero" mirando tele, acostado boca arriba, con un brazo detrás de su cabeza.

Claramente esa imágen, me activó otra vez los ratones que sólo este pendex hermoso sabía despertarme.

- Soy una persona nueva.
No sabés la falta que me hacía darme ésta ducha.


Creo que de confianzuda nomas, me senté en la cama.
O quería irme o quería algo.

La tentación de ver esos abdominales perfectamente marcados, hizo que no pueda evitar poner mi mano sobre su panza, deslizando una leve caricia, para sentir esas montañitas en el tacto de mis dedos.
Nos miramos a los ojos sabiendo que algo más iba a pasar en ese momento.
Yo sonreí pícaramente, dando lugar a mis ganas evidentes.
Él también sonrió, al mismo tiempo que agarró mi mano con la suya, afirmándo mis caricias sobre esa panza perfectamente chata y marcada.

Esa mirada continuó unos segundos más, mientras pensaba por dónde empezar:
Claramente su panza trabajada me resulta una debilidad, por lo que casi sin cortar la mirada ni las caricias, di un primer beso casi en su ombligo.

Pude ver que disfrutó ese beso, por lo que entendí que no sería el único beso ni la única caricia.
No sé si estaba dispuesta ni decidida a coger, pero quería devolverle el favor que me había hecho, con una buena demostración de sexo oral:

Seguí besando delicadamente ese cuerpo hermoso, a la vez que una de mis manos no dejaba de acariciar su panza, y mi otra mano empezaba a acariciar su pierna por debajo del short.
Descubrí debajo un boxer bastante ajustado, que con el correr de las caricias, estaba cada vez más ajustado.

Con mi mejor voz de putona, pregunté:

- Te gusta ?

Ya podía empezar a ver su cara de exitación, la que empezaba a calentarme cada vez mnás a mí también.

- Me encanta...

Fué entonces cuando mi mano más mimosa, subió unos centímetros más, hasta acariciar una indisimulable pija ya dura.
Podía notar con mi mano, cómo esa verga hermosa estaba completamente dura, con la cabeza de su pija apoyada sobre su pierna, contenida en el boxer, e hinchándose cada vez más con cada caricia.
Envolví con la palma de mi mano, ese glande cada vez mas hinchado, mientras lo acariciaba de forma circular.
Retiré sensualmente el short dejando ver un pintado boxer de algodón color gris.

Su pija ya había manchado desde el lado interior la tela del boxer, confirmando lo que también sentía en la palma de mi mano.
El morbo de la situación, hizo que comenzara a jugar a comerme esa pija hermosa, por encima de su ropa, lo cual me calienta tremendamente.
Estaba arrodillada en la cama, besando y mordiendo suavemente el tronco de una pija que era imposible de esconder, a la vez que mi mirada se clavaba en sus ojos, y una de sus manos tomaba uno de mis pechos.

- Ay, qué puta que sos!

- Te gusta que sea así tan puta ?

- Si, me encanta que seas así de puta!

Mientras, su pija ya empezaba a asomar por encima del boxer, lo que hizo deshacernos rápidamente de toda su ropa, mientras comenzaba a acariciarme la cola por dentro de mi short.
Seguimos así, yo arrodillada en la cama agarrando firmemente de la base del tronco de su pija, mientras saboreaba su verga ya bien dura entrando y saliendo de mi boca, mientras él continuaba acariciándome con el short ya desabrochado, y mi bombachita blanca ya bastante húmeda.
Podía notar cómo su pija se hinchaba cuando la acariciaba con mi lengua, dentro de mi boca.

Mi calentura hizo que mi intención de sexo oral, se convierta en ganas de sexo completo:
Quería coger otra vez con mi ex-vecinito.
Casi en el mismo movimiento en que me sacaba el short y mi ropa interior ya mojada, me acomodé para hacer una de las cosas que mas me gustan: cabalgar.

Nada más podía pedir: habitación con aire acondicionado un día de calor, cama dos plazas, sabanas blancas, un pendejo con un cuerpo tallado acostado totalmente desnudo y erecto mirando hacia arriba, y yo sentada en su cadera, con una rodilla de cada lado, solamente con una musculosa.

Podía sentir cómo su pija dura, rozaba el tatuaje que tengo arriba de la cola.
Sus manos me tomaban de la cintura, mientras se desplazaban por debajo de mi remera hasta agarrar y apretar mis dos pechos, uno con cada mano.
Jugamos así unos instantes con movimientos pélvicos.

- Dejame ver esas tetas hermosas que tenés!

Mientras nos acomodábamos para estar uno dentro del otro, me saco la musculosa de una forma poco elegante, quedando del revés tirada en algún rincón.

Ya podía sentir cómo cada centímetro de su pija bien dura, comenzaban a deslizarse dentro mío.
Los dos estábamos muy lubricados, por lo que la sensación era perfecta.
El ritmo empezó a aumentar lentamente, mientras yo tomaba mi pelo con las dos manos y él sujetaba mis dos pechos con sus dos manos.

- Mmm! Mmm! MMM!

Suavemente me balanceaba hacia adelante y hacia atrás, para poder disfrutar de su pija adentro mío.
Sus manos seguian agarrando mis pechos, apretándolos no tan despacio y sin dejar de mirar.
Como sabía lo que quería, en ese vaivén encima suyo, me inclinó hacia adelante, apoyándole literalmente mis tetas en su cara.

Su cuello se esforzaba en mantener levantada su cabeza.
Sus labios se acomodaron en mi pecho izquierdo, haciendo una especie de sopapa en la aureola de mi pezón, mientras me lamía dentro de su boca.
Pasó a jugar luego con mi pecho derecho, haciendo lo mismo, para seguir lamiendo mi esternón, alternando besos y lamidas.

Yo disfrutaba la temperatura de su lengua en mis pechos y costillas, y su pija dentro mío, con sus manos ahora sobre mi espalda.
La postura limitaba la fuerza de sus embestidas, y quería que me coja fuerte, como sabía que me podía coger.

Decidí dar por terminada la sesión de chupada de tetas, para empezar a cabalgarlo un poco mas fuertemente.
Recostó su cabeza, mientras sus manos volvieron a mi cintura y luego a mis pechos otra vez, ya por entonces bien baboseados.
Mi cuerpo de a poco comenzaba a despegarse de su cadera, para dejarme caer violenta y repetidamente.

El respaldo comenzaba otra vez a golpear la pared, generando el típico ruido a sexo de departamento, mientras las maderas de la cama parecían a punto de quebrarse.

- Ahh! Ahh! Ahh!

- Así me estas cobrando el favor ?
Este es el precio de poder bañarme acá ?


- Te voy a bañar, pero en leche, puta!
Ponete en cuatro!


Me sentía una prostituta pagando con sexo, un favor que me habían hecho.
Pero no me molestaba, para nada.
Al contrario, me calentaba, y mucho.

Como buena gauchita y obediente que soy, hice caso a su pedido y me puse en cuatro arriba de la cama.
Él se incorporó detrás mío, y casi sin soltar mi cintura, volvió a enterrar su pija totalmente dura en mí.
Su pija generaba otro tipo de sensaciones, igual o más fuerte que al estando antes arriba suyo.
Por más que intentara contenerlos, mis gemidos y jadeos de placer eran imposibles de aguantar.

- Ahh! Ahh! Ahh!
AHH! AHH! AHH!
AHHHH! AHHHH! AHHH!


Podía escuchar también sus jadeos y su respiración agitada, casi sincronizados con el choque de su cadera contra mi cola.

- Cómo me calientan los tatuajes que tenés!
Me calentás más que una pendeja de veinte!


En ese momento no podía responder.
Me estaban reventando la cola y no podía hacer otra cosa que seguir soltando gemidos de placer que parecían salir solos.
Era casi una violación.
Pero una violación consentida.

- Te gusta que te coja así bien fuerte ?

- Ay! Sí, me encanta que me cojas así! Seguí! No pares!

La situación y esos diálogos guarros y baratos, hicieron que yo explotara en un orgasmo que pareció eterno.

- AHH! AHH! AHHHH!

Quedé con mi cuerpo tendido en la cama, casi rendida por el tremendo sexo que acababa de tener, pero todavía arrodillada con la cola parada.
Sus dos manos todavía seguían en mi cadera, dando las ultimas embestidas violentas que parecían nunca acabar.
Sabía que mi deuda todavía no estaba del todo saldada:

- Quiero acabarte! No aguanto más!

Años atrás era una persona que no me gustaba que me acabaran afuera.
Pero con el transcurrir de los años, fui cambiando de opinión, y ahora es una de las cosas que más me gustan (y que casi no puedo evitar):

- Tenés mucha lechita ? Acabame afuera!

- Date vuelta que te acabo toda! No aguanto más!

Faltaban solamente instantes para pagar mi deuda.
Él estaba parado haciendose una buena paja.. Su pija estaba a punto caramelo, para lo que sea.
Me arrodillo en el piso, degustando esa imágen de un cuerpo todo trabajado, brilloso por el sudor que ya tenía encima, y con una pija hermosa a punto de explotar.

Arrodillada a sus pies, lo miré a los ojos, mientras abría mi boca dando a entender que quería recibir toda su leche caliente en mi boca.
No paraba de masturbarse, moviendo su mano cada vez a mayor velocidad.
Solo se oía su respiración cada vez más agitada:

- Voy a acabar! Te quiero acabar en las tetas!

Ya a ese nivel de sumisión, aprieto entonces mis tetas dispuesta a conceder su pedido, sin cerrar mi boca.
Quería su leche, toda. En donde sea, pero la quería toda encima mío.

- AHHHHH! AHHHHH! AHHHHH! AHHHH!

Fue prácticamente un gemido por cada chorro de leche caliente que salió de su pija:
El mayor chorro de leche cayó sobre mis labios y mi pera.
Los dos o tres lechazos siguientes cayeron sobre mis pechos, uniéndose con la leche que ya chorreaba de mi pera.
No pude resistirme a agarrar su pija y llevármela a la boca para limpiar los restos de leche que habían quedado.

Definitivamente me sentía una prostituta, bañada en leche de mi cliente favorito.
Sentí que había pagado ahora sí el favor que debía.
Pensé que había terminado todo ahí, cuando de repente me toma del cuello, y literalmente me come la boca de un beso con mucha lengua, bien de amante, saboreando también su leche que había en mis labios.

- Me encantás! No me voy a cansar nunca de cogerte!

Los dos estabamos jadeando despúes de otro tremendo polvo inolvidable.
Quedamos rendidos y acostados en la cama mirando el techo durante unos segundos.

Nos pegamos luego una nueva ducha rápida para limpiar nuestros restos de sexo de nuestros cuerpos, dando ahora sí por terminada mi visita a mi ex-edificio, y lista para volver a mi nuevo depto, anhelando y suponiendo que ya tendría luz otra vez...

11 comentarios - Pagando favores

riky_gun +1
que bien me caería una vecina así de trola

muy caliente tu relato como siempre ❤
Ricardohot43 +1
Qué hermosa putita me calentaste. Van mis 10 bb

Pagando favores
siempremassexo
Debería darte ( por el culo ) 30 puntos, pero te doy 9/10 porque no hay foto tuya. Si me la mandas por privado estaría bárbaro. Te hago un cumtribute si querés
elplatense22
Buen relato pero faltan fotos tuyas!!
horrotika
hermoso relato, muy caliente!! felicitaciones, van puntos, y te invitamos a pasar por nuestros post, besos!!
OwlNite
Que lindo tener una vecina (o ex vecina) así..
Muy caliente relato!