Esa mañana la muy putona estaba preparando el café desnuda en la cocina, me le acerqué por atrás y la abracé totalmente empalmado y en pelotas como de costumbre, le apreté fuerte las tetas y besandole el cuello apoyé mi pija en su cola redonda y morena.

Moviendo el orto lentamente masajeandome la punta de la chota me confesó que nunca había estado con una mujer y que le apetecía tener algo con alguna yegua.

Hace unos días que estoy saliendo con @kitita04 , una putita bien calentona que le encanta la pija y pensé que con ella podría cumplir la fantasía de mi Tía, además Kitita hace tiempo que quiere una experiencia similar pero su novio anterior no se lo permitía.

La invité a pasar unos días en la casa de verano de la puta de mi Tía, aceptó de mil amores.

Cuando se conocieron se sacaron chispas, un poco por celos y otro porque imaginaban mis intenciones, se miraron de arriba a abajo como gatas en celo, entramos a la casa y fumamos en la cocina. Mi Tía llevaba un vestidito corto que dejaba ver sus piernas bronceadas y sus tetas gordas y duras. Mi novia, un short que exaltaba el hermoso culo que la naturaleza le había dado y que ella había ido esculpiendo a base de pijas. Era una gran cojedora, y tenía un cuerpo nacido para garchar, tetas grandes y una boca de petera insaciable.

Nos fuimos a descansar a la habitación que Tía había dispuesto para nosotros, la muy yegua nos había puesto en camas separadas...

Por supuesto nos acostamos en mi cama, desnuditos. Toda la siesta estuvimos chupándonos desaforadamente, cubriendonos de baba enteritos, en silencio, desbocados. Me encantaba chuparle el culo a esa hija de puta mientras me mamaba la pija, era una petera increíble y se notaba que por esas boca habían transitado infinidad de pijas.

Ninguno de los dos acabó, nos gustaba calentarnos al punto de acabar pero sin hacerlo, dilatando ese momento esperado, así podíamos estar todo el día, calentándonos hasta llegar a enloquecer y sin acabar hasta que cuando se producía era increíble. Una vez estuvimos todo un fin de semana cogiendo de esa forma, hasta que el domingo en pleno 69, acabamos de una manera bestial, ella inundó mi boca con sus fluidos de hembra joven y puta, y yo llené su boca de leche espesa y tibia, casi al punto de asfixiarla, a lo que respondió hundiéndose la pija hasta la tráquea, y bebiéndose todo mi semen acumulado de 3 días.


Cuando bajamos, Tía nos esperaba en topless en la pile, fumando. Yo bajé desnudo como siempre y no pude disimular mi erección de semejante siesta, cosa que mi Tía detectó al instante, por otro lado Kiti tenía la carita colorada de la calentura y aún le quedaban restos de baba seca en su carita. Llevaba un tanguita diminuto de hilo dental e iba en tetas también.

Estuvimos tomando sol, fumando y bebiendo limonada fresca. Las dos putas charlaban como si nada, mientras detrás de sus anteojos de sol se relojeaban las tetas y el lomo en general, las putitas se estaban midiendo.

Disimuladamente, dije que tenía que hacer unas llamadas de trabajo y así las dejé solas...

Desde la ventana de la cocina me dispuse a observar...


(Continuará...)