Parte 8 de esta genial historia
Mi novia y los compañeros de trabajo (8)
-Me ha dicho María que si nos apetecía salir a cenar con ella y su marido- Me dijo Isa en el coche de camino a casa tras el trabajo.
-¿Quién es María?- pregunté
-La jefa de personal-
-No se quién es. Ya sabes que no veo mucho a la gente de oficinas-
-Deberias. Mira que buenas migas he hecho yo con tus compañeros de taller- dijo riendo y haciendo gestos de chuparles las pollas con las manos.
Desde el día que le había hecho la primera mamada a Ernesto, habían pasado dos semanas y las visitas al baño de mi novia con mis compañeros eran diarias. Habían tenido que hacer turnos para no llamar la atención entrando todos al vestuario a la vez. Yo les acompañaba algunos días, otros me quedaba fuera vigilando que nadie sospechase nada.
-Si igual debería hacer con María lo mismo que tú con mis compañeros-
-No tienes ninguna posibilidad con ese mujerón, cuando vea tu pichita saldría corriendo-
-Tu no lo hiciste-
-Me diste pena- Dijo con una sonrisa- Y al final me ha salido muy bien. Tengo todas las pollas que quiero y a mí cornudito en casa para que me cuide y consienta- añadió llevando su mano mi muslo y besando mi mejilla.
-Bueno podría estar bien que una vez fuera al revés-
-Ni lo sueñes cariño. El que disfruta viendo como otros se follan a su novia eres tu no yo. Tú eres el cornudo y yo la zorra que te quede bien claro eso- dijo llevando ahora su mano a mi polla para comprobar que estaba dura
-Esta bien ¿Y cuál es el plan?-
-Pues nos han invitado a cenar en un restaurante en el centro. Todavía no le he dicho que sí, estaba esperando a hablar contigo-
-Esta bien, como tú quieras-
-La verdad es que prefería quedar con César y que me diese una buena follada. Me gusta comerles la polla en el descanso pero no veas lo cachonda que me tienen-
-Lo que tú prefieras me parece bien-
-Supongo que nos viene bien tener alguna amistad aquí. No todo va a ser ponerte los cuernos mi amor-
-Pues dile que sí- Respondí tratando de ocultar mi decepción. Ya que yo también prefería ver cómo César se la follaba a ir de cena con dos desconocidos.
-Tranquilo, cariño. Te prometo que no pasa el fin de semana sin que veas cómo me meten una polla- dijo ella riendo al ver mi reacción
Isa llamó a Maria al llegar a casa y le confirmo que saldríamos a cenar con ellos. Comimos y nos echamos una siesta hasta cerca de las 7 que nos preparamos para ir a la cena.
Yo me puse un pantalón vaquero, camisa blanca y americana. Quería causar buena impresión, al final era una jefa de la empresa
Isa se puso un vestido negro abierto por la espalda hasta casi el culo y no más largo que sus muslos, junto a uno tacones también negros.
-¿No es un poco excesivo para una cena de parejas?- pregunté cuando me besó al salir del baño así vestida
-Puede que la cena acabe pronto y me vaya con mi novio a bailar, tomar unas copas- dijo mientras me besaba con pasión
-Suena bien- dije entre besos
-Y buscar una buena polla para follarme- dijo apartándome de ella con las manos mientras reía
Pedimos un taxi y a las 9 estábamos en el bar donde habíamos quedado para tomar algo antes de ir a la cena.
Apenas habíamos pedido nuestras cervezas cuando Isa se giró al ver a María. La verdad que era una mujer increíble, tendría cuarenta y tantos años, el pelo totalmente negro y largo hasta media espalda, delgada y alta, con un cuerpo claramente trabajado en el gimnasio por lo firme de sus brazos y muslos. Llevaba un vestido negro como el de mi novia, pero bastante más discreto, con un escote que dejaba ver el principio de sus tetas, que debían ser operadas viendo su firmeza ante la ausencia de sujetador, no eran muy grandes pero tenían una redondez casi perfecta.
-Encanta- dijo al darme dos besos
-Igualmente- dije
-Este es Pablo, mi marido- dijo
Pablo dió primero dos besos a Isa y después estrechó mi mano con una mano enorme que envolvió la mía al completo.
Era un hombre alto y fuerte, también rondando los cincuenta como su mujer. Tenia el pelo canoso y corto, algo de barba. Llevaba una camisa blanca similar a la mía cubriendo un torso ancho y grande y un pantalón negro.
-Encantado- dije al saludarle.
Eran una pareja muy maja. Tomamos un par de cervezas antes de ir a la cena charlando tranquilamente, le explicamos cómo habíamos acabado allí y que no conocíamos a casi nadie en la ciudad.
Después fuimos al restaurante y cenamos tomando un par de botellas de vino. La conversación seguía siendo muy cómoda y entretenida. Podía ver cómo Pablo miraba fijamente a mi novia de vez en cuando, pero era normal debido a lo sexy que iba vestida.
-¿Osa perece tomar una copa antes de ir a casa?- ofrecido María tras la cena.
-Esta bien- respondió Isa tras mirarme y ver cómo asentía
Estába agusto y supongo que estaba bien tener un plan de pareja "normal"
-Genial- dijo María
Nos llevó a un pub con terraza frente a la playa no muy lejos del restaurante donde habíamos cenado. Nos sentamos en una mesa de la terraza y pedimos cuatro copas y seguimos con nuestra charla mientras el alcohol seguía subiendo a todos.
Se hicieron unos segundos de silencio y María me miró con una sonrisa extraña
-Dime Martín ¿Cómo llevas lo de que tú novia se folle a tus compañeros de trabajo?-
-¿Qué?- pregunté sorprendido y mirando a Isa enfadado
-Ella no me ha dicho nada. Pero no hay que ser muy observadora para ver cómo entra todos los días al vestuario acompañada de alguno de tus compañeros o de varios a la vez-
-¿Nos has visto?- Preguntó Isa avergonzada
-Hay cámaras, nena-
Isa me miró avergonzada y asustada por las consecuencias
-Tranquilos, solo yo puedo ver esas cámaras. Soy la única que sabe de vuestros juegos. Bueno yo y todos los que van contigo al baño-
-No cuentes nada, por favor. No lo haremos más - dijo mi novia
-¿Y por qué no ibas a hacerlo? Yo no he dicho en ningún momento que me parezca mal-
Isa y yo nos miramos en silencio, nos dimos la mano bajo la mesa y miramos de nuevo a María.
-Solo he preguntado como lo lleva tu novio ¿Que rollo tenéis? ¿Os van los intercambios de parejas?-
Isa cambio el gesto y se relajó entonces entendido las palabras de María como una oferta.
Yo me entusiasme también por la idea, pero traté de mantener la calma y no reflejar la excitación que me producía la posibilidad de follar con María
-No, no hacemos intercambios. Soy yo la que follo con otros, él solo mira- dijo mi novia borrando esa posibilidad de golpe
-Entiendo- dijo María mirando a su marido con una sonrisa que no supe interpretar-¿Os parece si tomamos la última en nuestra casa? Está aquí cerca
-Esta bien- respondió Isa sin consultarme, pero reflejando que ella también tenía dudas al respecto
Terminamos las copas y salimos del pub. Solo caminamos unas pocas calles antes de llegar a su portal. Subimos en el ascensor en silencio. Yo estaba nervioso y podía sentir como Isa, agarrada de mi mano, compartia ese sentimiento.
-Ya estamos- dijo María cuando Pablo abrió la puerta de casa
Era una buena casa, entramos directos a un salón enorme con tres sofás en forma de U y una televisión enorme. La casa era de dos plantas pero en el salón la altura era doble y se veía una pasarela en la segunda planta con las habitaciones.
-Muy bonita- dijo mi novia.
-Gracias-Respondio María- Pero no hemos venido a enseñaros la casa-
Hizo un gesto a su marido y este se acercó a mi novia llevando la mano a su espalda para acercarla a él y besarla. Pese a la sorpresa del primer instante, Isa le siguió el beso jugando con la lengua de Pablo a mí lado.
-Tu puedes sentarte ahi- me dijo María señalando uno de los sofás
Asentí y me fuy hacia el sofá mientras Isa seguía besándose como Pablo junto a la puerta de entrada. María se quedó junto a ellos y pasó su mano por la espalda de su marido. Este se giró y agarró a su esposa con la otra mano, sin soltar a mi novia, y la besó con las mismas ganas que lo estaba haciendo con Isa.
Isa parecía cortada y superada por la situación pero se dejaba hacer.
Pablo pasaba de una mujer a la otra manteniendo a las dos sujetas con sus brazos.
María alargó su mano hacia el brazo de mi novia y empezó a acariciarla mientras está se besaba con Pablo. Rodeó entonces a Isa y se puso a su espalda, cogió los tirantes de su vestido y los saco por sus brazos haciendo que el vestido cayese a su cadera.
Pablo e Isa seguían besandose, mientras María estaba en la espalda de mi novia agarrando ahora sus tetas sobre el sujetador.
-Mmm- Gimió mi novia ante el contacto de María
Nuestra jefa, soltó el sujetador de mi novia dejando sus tetas libres para que su marido se las llevase a la boca haciendo gemir aún más a mí novia. Después tiró del vestido de Isa, que seguia en su cadera, para llevarlo hasta el suelo y mostrar que mi novia no llevaba bragas.
-Ya venias preparada, guarra- le dijo María bajando la mano a su coño desde la espalda.
Isa solo pudo responder gimiendo ante la mano de María en su coño y Pablo pasando su boca de una teta a la otra.
Yo miraba desde el sofá, a unos cinco metros de distancia, con mi polla durisima aún bajo el pantalón.
Pablo tiró de la mano de mi novia hasta llevarla al sofá que quedaba justo enfrente de donde yo estaba sentado. La ropa de Isa quedó abandonada en la entrada y ya solo quedaban sus tacones. Nuestros anfitriones, con toda su ropa puesta, se sentaron uno a casa lado de mi novia y siguieron con sus caricias a su cuerpo.
-Oh joder- Gemia Isa
Pablo la besaba y María acariciaba su cuerpo. Entonces él bajo la boca a las tetas de mi novia y María giró la cara de esta para meter su lengua en su boca. Si Isa tuvo alguna duda por besarse con otra mujer, desde luego no la mostró. Aceptó el beso de nuestra jefa con pasión y se unió al juego de lenguas.
Siguieron con besos y caricias. Ahora se besaban entre todos, Pablo con su esposa y mi novia y ambas mujeres entre ellas. Pero la única que seguía desnuda y recibiendo la atención de las manos era Isa que se dejaba hacer.
Pablo fue el siguiente en empezar a quitarse ropa. Primero la camisa dejando a la vista su fuerte torso con bastante bello y después el pantalón marcando un enorme bulto, que mi novia no tardó en llevarse a la mano.
-¿Te gusta la polla de mi marido?- preguntó María
-Mmm sí. Parece grande-
-Adelante guarra, chupala- dijo María empujando con suavidad a mi novia hacía el suelo.
Isa se puso de rodillas entre las piernas de Pablo y empezó a lamer su bulto sobre el boxer.
María se acercó más a su marido y se besaron mientras Isa lamía el bulto se este.
-Deja de lamer y ponte a chupar- dijo Pablo
Isa asintió y tiró del boxer hacia el suelo dejando al aire una polla grande y gruesa, aunque algo menos que la de César, y ya totalmente dura.
Sin hacerse de rogar se la metió en la boca ante la atenta mirada de la pareja que seguían besándose.
-Traga más- dijo María agarrando la cabeza de mi novia y empujándola contra la polla de su marido y empezando a marcarle el ritmo.
-Chupa zorra. Demuestra la experiencia que tienes comiendo pollas todos los días en el trabajo-
-Entera. Quiero ver desaparecer la polla de mi marido en tu boca-
Cada vez empujaba con más fuerza y hacia aguantar más tiempo la cabeza de Isa cuando llegaba al fondo.
María se bajó al suelo junto a Isa para poder controlar mejor la mamada agarrando con las dos manos el pelo de mi novia para moverla a su antojo.
-¿Te gusta así zorra?-dijo tirando del pelo de mi novia para ponerla cara a cara con ella
-Sí, me encanta- dijo mi novia
-Abre la boca-
Isa hizo lo que le mandó y María le escupió dentro de la boca antes de empujarla de nuevo contra la polla de su marido.
-Puedes quitarte la ropa si quieres- dijo María mirándome sin dejar de empujar la cabeza de mi novia.
-Esta bien - dije sin moverme.
-Hazlo, ya- me dijo con un tono mucho más duro
Asentí y obedecí al momento quedando totalmente desnudo y de pie sin dejar de mirar hacia ellos. Esperando que María me dijese cómo participar
-Ridicula, como esperaba. Ya puedes sentarte- dijo y se giró dejando de prestarme atención y dejándome hundido
Me dedique entonces tan solo a mirar cómo seguía marcando el ritmo de la mamada de mi novia a su marido y empezando a tocarme suavemente, pues sabía que estaba apunto de correrme.
María tiró del pelo de Isa hasta ponerla sobre el sofá a cuatro patas. Pablo se puso detrás de ella y puso su polla en la entrada del coño de mi novia.
-¿Preparada zorra?- dijo el
-Sí, follame por favor-
Antes de que la polla de Pablo entrase entera en el coño de mi novia, me corrí inevitable pese a mi intento de bajar el ritmo de mi paja.
"Mierda" pensé tratando de no hacer ruido y que no se diesen cuenta.
-Normal que se busque a otros que le den polla si te corres así de fácil, cornudo- dijo Pablo mientras le ensartaba la polla a mi novia.
-Uff sí, por eso necesito que me follen otros- dijo mi novia
-No le eches la culpa al poca polla de tu novia de que seas una guarra, zorra- dijo María abofeteando la cara de Isa
Por un momento pensé que a Isa no le iba a gustar ese golpe pero rápidamente se me quitó la duda.
-Tienes razón. No tiene culpa de que sea una zorra- gimió Isa
Pablo se follaba a mi novia cada vez más fuerte. María estaba sentada junto a la cabeza de Isa, que seguía a cuatro patas, y la besaba, tocaba y, también, abofeteaba o escupía de vez en cuando. Se tocaba bajo el vestido y poco a poco se fue deshaciendo de este hasta quedar desnuda mostrando la firmeza de sus tetas y un coño totalmente depilado.
María se giró y se quedó abierta de piernas contra la cara de Isa.
-¿Sabes lo que vas a hacer ahora verdad?-
-Nunca lo he hecho- dijo Isa
-Tranquila zorra, yo te guío-
Agarrando del pelo a isa y la llevó a su coño.
-Asi muy bien zorra-
-Usa la lengua-
-Mmm sí justo ahí -
-No lo haces mal para ser tu primera vez, guarra-
Decía María sin soltar el pelo de mi novia y apretándola fuerte contra su coño.
-Gracias- respondió Isa con su cara hundída en el coño de nuestra jefa.
-Menos hablar y más lamer, zorra-
Dios mío, estaba viendo a mi novia comerse un coño mientras era follada con dureza. Era demasiado. Me corrí por segunda vez. Está vez tan solo recibi sus miradas y unas pequeñas risas.
-Joder yo también me corro - Aviso Isa sin separarse del coño de su jefa.
-Correte zorra, pero ni se te ocurra dejar de comerme el coño-
-Mmmmm- gimió Isa ahogada en el coño de María
Pablo redujo el ritmo pero siguió follandose a mi novia pese a su orgasmo.
-Sigue comiendo, zorra- le dijo María abofeteando de nuevo a mí novia
-Sí, lo siento- dijo Isa cayendo de nuevo en su coño
Pablo se salió del coño de mi novia, la giró con brusquedad colocando su cuerpo boca arriba y sus piernas abiertas hacia fuera del sofá. Se puso de pie y se la metió de nuevo.
María se levantó y puso las piernas abiertas a los lados de mi novia y se sentó en su cara.
-Asi mejor- dijo María al tiempo que se besaba con su marido sin que este dejase de follarse a mi novia.
Pese a no poder escuchar a Isa por estar bajo el coño de María, noté sin duda como se corría por segunda vez mientras él matrimonia seguía usándola para su placer
-Te dije que era una buena zorra- dijo María
-Nunca te equivocas con estas niñatas guarras- dijo Pablo besando a su marido.
-Se les ve de lejos-
María se movía frenética sobre la boca de Isa y se besaba y acariciaba con Pablo, que seguía sin correrse después de ¿Cuanto? ¿Casi una hora?
Aun nos corrimos por tercera vez Isa y yo antes de que María explotase en la boca de mi novia.
-Joder zorra. Me corro. No pares- gimió agarrando de los hombros de Pablo
-Que bueno joder- dijo quitándose de encima de mi novia
-Gracias- respondió mi novia
-De nada zorra. No ha estado mal para ti primera vez-
-Lo haré mejor aún la proxima- dijo
-Ahora veamos como tragas leche, zorra- dijo Pablo tirando de Isa para ponerla de rodillas.
-Sí, dame tu leche por favor-
-Ya sale, puta- dijo Pablo masturbándose frente a la cara de Isa que tenía la boca abierta y la le gua fuera.
-Joder sí- se corrió inundando tanto la boca como la cara de Isa de corrida.
-Muchas gracias- respondió mi novia tragando la corrida de su boca
Se giró hacia mi y con un dedo me indicó que me acercase. Obedecí y me arrodillé junto a ella, con el matrimonio de pie a nuestro lado.
Nos besamos compartiendo la corrida de Pablo y lami los restos de su cara hasta dejar a mi novia limpia.
-Muchas gra
cias- repitió Isa mirando a ambos.
-De nada zorra. Ha sido divertido-
Poco después, tras tomar aliento, nos vestimos y salimos de su casa. Pablo habia pedido un taxi que ya nos esperaba en la puerta.
-Ha sido increíble- dijo Isa besándome antes de subirse al taxi
-Sí, lo ha sido- respondo
Mi novia y los compañeros de trabajo (8)
-Me ha dicho María que si nos apetecía salir a cenar con ella y su marido- Me dijo Isa en el coche de camino a casa tras el trabajo.
-¿Quién es María?- pregunté
-La jefa de personal-
-No se quién es. Ya sabes que no veo mucho a la gente de oficinas-
-Deberias. Mira que buenas migas he hecho yo con tus compañeros de taller- dijo riendo y haciendo gestos de chuparles las pollas con las manos.
Desde el día que le había hecho la primera mamada a Ernesto, habían pasado dos semanas y las visitas al baño de mi novia con mis compañeros eran diarias. Habían tenido que hacer turnos para no llamar la atención entrando todos al vestuario a la vez. Yo les acompañaba algunos días, otros me quedaba fuera vigilando que nadie sospechase nada.
-Si igual debería hacer con María lo mismo que tú con mis compañeros-
-No tienes ninguna posibilidad con ese mujerón, cuando vea tu pichita saldría corriendo-
-Tu no lo hiciste-
-Me diste pena- Dijo con una sonrisa- Y al final me ha salido muy bien. Tengo todas las pollas que quiero y a mí cornudito en casa para que me cuide y consienta- añadió llevando su mano mi muslo y besando mi mejilla.
-Bueno podría estar bien que una vez fuera al revés-
-Ni lo sueñes cariño. El que disfruta viendo como otros se follan a su novia eres tu no yo. Tú eres el cornudo y yo la zorra que te quede bien claro eso- dijo llevando ahora su mano a mi polla para comprobar que estaba dura
-Esta bien ¿Y cuál es el plan?-
-Pues nos han invitado a cenar en un restaurante en el centro. Todavía no le he dicho que sí, estaba esperando a hablar contigo-
-Esta bien, como tú quieras-
-La verdad es que prefería quedar con César y que me diese una buena follada. Me gusta comerles la polla en el descanso pero no veas lo cachonda que me tienen-
-Lo que tú prefieras me parece bien-
-Supongo que nos viene bien tener alguna amistad aquí. No todo va a ser ponerte los cuernos mi amor-
-Pues dile que sí- Respondí tratando de ocultar mi decepción. Ya que yo también prefería ver cómo César se la follaba a ir de cena con dos desconocidos.
-Tranquilo, cariño. Te prometo que no pasa el fin de semana sin que veas cómo me meten una polla- dijo ella riendo al ver mi reacción
Isa llamó a Maria al llegar a casa y le confirmo que saldríamos a cenar con ellos. Comimos y nos echamos una siesta hasta cerca de las 7 que nos preparamos para ir a la cena.
Yo me puse un pantalón vaquero, camisa blanca y americana. Quería causar buena impresión, al final era una jefa de la empresa
Isa se puso un vestido negro abierto por la espalda hasta casi el culo y no más largo que sus muslos, junto a uno tacones también negros.
-¿No es un poco excesivo para una cena de parejas?- pregunté cuando me besó al salir del baño así vestida
-Puede que la cena acabe pronto y me vaya con mi novio a bailar, tomar unas copas- dijo mientras me besaba con pasión
-Suena bien- dije entre besos
-Y buscar una buena polla para follarme- dijo apartándome de ella con las manos mientras reía
Pedimos un taxi y a las 9 estábamos en el bar donde habíamos quedado para tomar algo antes de ir a la cena.
Apenas habíamos pedido nuestras cervezas cuando Isa se giró al ver a María. La verdad que era una mujer increíble, tendría cuarenta y tantos años, el pelo totalmente negro y largo hasta media espalda, delgada y alta, con un cuerpo claramente trabajado en el gimnasio por lo firme de sus brazos y muslos. Llevaba un vestido negro como el de mi novia, pero bastante más discreto, con un escote que dejaba ver el principio de sus tetas, que debían ser operadas viendo su firmeza ante la ausencia de sujetador, no eran muy grandes pero tenían una redondez casi perfecta.
-Encanta- dijo al darme dos besos
-Igualmente- dije
-Este es Pablo, mi marido- dijo
Pablo dió primero dos besos a Isa y después estrechó mi mano con una mano enorme que envolvió la mía al completo.
Era un hombre alto y fuerte, también rondando los cincuenta como su mujer. Tenia el pelo canoso y corto, algo de barba. Llevaba una camisa blanca similar a la mía cubriendo un torso ancho y grande y un pantalón negro.
-Encantado- dije al saludarle.
Eran una pareja muy maja. Tomamos un par de cervezas antes de ir a la cena charlando tranquilamente, le explicamos cómo habíamos acabado allí y que no conocíamos a casi nadie en la ciudad.
Después fuimos al restaurante y cenamos tomando un par de botellas de vino. La conversación seguía siendo muy cómoda y entretenida. Podía ver cómo Pablo miraba fijamente a mi novia de vez en cuando, pero era normal debido a lo sexy que iba vestida.
-¿Osa perece tomar una copa antes de ir a casa?- ofrecido María tras la cena.
-Esta bien- respondió Isa tras mirarme y ver cómo asentía
Estába agusto y supongo que estaba bien tener un plan de pareja "normal"
-Genial- dijo María
Nos llevó a un pub con terraza frente a la playa no muy lejos del restaurante donde habíamos cenado. Nos sentamos en una mesa de la terraza y pedimos cuatro copas y seguimos con nuestra charla mientras el alcohol seguía subiendo a todos.
Se hicieron unos segundos de silencio y María me miró con una sonrisa extraña
-Dime Martín ¿Cómo llevas lo de que tú novia se folle a tus compañeros de trabajo?-
-¿Qué?- pregunté sorprendido y mirando a Isa enfadado
-Ella no me ha dicho nada. Pero no hay que ser muy observadora para ver cómo entra todos los días al vestuario acompañada de alguno de tus compañeros o de varios a la vez-
-¿Nos has visto?- Preguntó Isa avergonzada
-Hay cámaras, nena-
Isa me miró avergonzada y asustada por las consecuencias
-Tranquilos, solo yo puedo ver esas cámaras. Soy la única que sabe de vuestros juegos. Bueno yo y todos los que van contigo al baño-
-No cuentes nada, por favor. No lo haremos más - dijo mi novia
-¿Y por qué no ibas a hacerlo? Yo no he dicho en ningún momento que me parezca mal-
Isa y yo nos miramos en silencio, nos dimos la mano bajo la mesa y miramos de nuevo a María.
-Solo he preguntado como lo lleva tu novio ¿Que rollo tenéis? ¿Os van los intercambios de parejas?-
Isa cambio el gesto y se relajó entonces entendido las palabras de María como una oferta.
Yo me entusiasme también por la idea, pero traté de mantener la calma y no reflejar la excitación que me producía la posibilidad de follar con María
-No, no hacemos intercambios. Soy yo la que follo con otros, él solo mira- dijo mi novia borrando esa posibilidad de golpe
-Entiendo- dijo María mirando a su marido con una sonrisa que no supe interpretar-¿Os parece si tomamos la última en nuestra casa? Está aquí cerca
-Esta bien- respondió Isa sin consultarme, pero reflejando que ella también tenía dudas al respecto
Terminamos las copas y salimos del pub. Solo caminamos unas pocas calles antes de llegar a su portal. Subimos en el ascensor en silencio. Yo estaba nervioso y podía sentir como Isa, agarrada de mi mano, compartia ese sentimiento.
-Ya estamos- dijo María cuando Pablo abrió la puerta de casa
Era una buena casa, entramos directos a un salón enorme con tres sofás en forma de U y una televisión enorme. La casa era de dos plantas pero en el salón la altura era doble y se veía una pasarela en la segunda planta con las habitaciones.
-Muy bonita- dijo mi novia.
-Gracias-Respondio María- Pero no hemos venido a enseñaros la casa-
Hizo un gesto a su marido y este se acercó a mi novia llevando la mano a su espalda para acercarla a él y besarla. Pese a la sorpresa del primer instante, Isa le siguió el beso jugando con la lengua de Pablo a mí lado.
-Tu puedes sentarte ahi- me dijo María señalando uno de los sofás
Asentí y me fuy hacia el sofá mientras Isa seguía besándose como Pablo junto a la puerta de entrada. María se quedó junto a ellos y pasó su mano por la espalda de su marido. Este se giró y agarró a su esposa con la otra mano, sin soltar a mi novia, y la besó con las mismas ganas que lo estaba haciendo con Isa.
Isa parecía cortada y superada por la situación pero se dejaba hacer.
Pablo pasaba de una mujer a la otra manteniendo a las dos sujetas con sus brazos.
María alargó su mano hacia el brazo de mi novia y empezó a acariciarla mientras está se besaba con Pablo. Rodeó entonces a Isa y se puso a su espalda, cogió los tirantes de su vestido y los saco por sus brazos haciendo que el vestido cayese a su cadera.
Pablo e Isa seguían besandose, mientras María estaba en la espalda de mi novia agarrando ahora sus tetas sobre el sujetador.
-Mmm- Gimió mi novia ante el contacto de María
Nuestra jefa, soltó el sujetador de mi novia dejando sus tetas libres para que su marido se las llevase a la boca haciendo gemir aún más a mí novia. Después tiró del vestido de Isa, que seguia en su cadera, para llevarlo hasta el suelo y mostrar que mi novia no llevaba bragas.
-Ya venias preparada, guarra- le dijo María bajando la mano a su coño desde la espalda.
Isa solo pudo responder gimiendo ante la mano de María en su coño y Pablo pasando su boca de una teta a la otra.
Yo miraba desde el sofá, a unos cinco metros de distancia, con mi polla durisima aún bajo el pantalón.
Pablo tiró de la mano de mi novia hasta llevarla al sofá que quedaba justo enfrente de donde yo estaba sentado. La ropa de Isa quedó abandonada en la entrada y ya solo quedaban sus tacones. Nuestros anfitriones, con toda su ropa puesta, se sentaron uno a casa lado de mi novia y siguieron con sus caricias a su cuerpo.
-Oh joder- Gemia Isa
Pablo la besaba y María acariciaba su cuerpo. Entonces él bajo la boca a las tetas de mi novia y María giró la cara de esta para meter su lengua en su boca. Si Isa tuvo alguna duda por besarse con otra mujer, desde luego no la mostró. Aceptó el beso de nuestra jefa con pasión y se unió al juego de lenguas.
Siguieron con besos y caricias. Ahora se besaban entre todos, Pablo con su esposa y mi novia y ambas mujeres entre ellas. Pero la única que seguía desnuda y recibiendo la atención de las manos era Isa que se dejaba hacer.
Pablo fue el siguiente en empezar a quitarse ropa. Primero la camisa dejando a la vista su fuerte torso con bastante bello y después el pantalón marcando un enorme bulto, que mi novia no tardó en llevarse a la mano.
-¿Te gusta la polla de mi marido?- preguntó María
-Mmm sí. Parece grande-
-Adelante guarra, chupala- dijo María empujando con suavidad a mi novia hacía el suelo.
Isa se puso de rodillas entre las piernas de Pablo y empezó a lamer su bulto sobre el boxer.
María se acercó más a su marido y se besaron mientras Isa lamía el bulto se este.
-Deja de lamer y ponte a chupar- dijo Pablo
Isa asintió y tiró del boxer hacia el suelo dejando al aire una polla grande y gruesa, aunque algo menos que la de César, y ya totalmente dura.
Sin hacerse de rogar se la metió en la boca ante la atenta mirada de la pareja que seguían besándose.
-Traga más- dijo María agarrando la cabeza de mi novia y empujándola contra la polla de su marido y empezando a marcarle el ritmo.
-Chupa zorra. Demuestra la experiencia que tienes comiendo pollas todos los días en el trabajo-
-Entera. Quiero ver desaparecer la polla de mi marido en tu boca-
Cada vez empujaba con más fuerza y hacia aguantar más tiempo la cabeza de Isa cuando llegaba al fondo.
María se bajó al suelo junto a Isa para poder controlar mejor la mamada agarrando con las dos manos el pelo de mi novia para moverla a su antojo.
-¿Te gusta así zorra?-dijo tirando del pelo de mi novia para ponerla cara a cara con ella
-Sí, me encanta- dijo mi novia
-Abre la boca-
Isa hizo lo que le mandó y María le escupió dentro de la boca antes de empujarla de nuevo contra la polla de su marido.
-Puedes quitarte la ropa si quieres- dijo María mirándome sin dejar de empujar la cabeza de mi novia.
-Esta bien - dije sin moverme.
-Hazlo, ya- me dijo con un tono mucho más duro
Asentí y obedecí al momento quedando totalmente desnudo y de pie sin dejar de mirar hacia ellos. Esperando que María me dijese cómo participar
-Ridicula, como esperaba. Ya puedes sentarte- dijo y se giró dejando de prestarme atención y dejándome hundido
Me dedique entonces tan solo a mirar cómo seguía marcando el ritmo de la mamada de mi novia a su marido y empezando a tocarme suavemente, pues sabía que estaba apunto de correrme.
María tiró del pelo de Isa hasta ponerla sobre el sofá a cuatro patas. Pablo se puso detrás de ella y puso su polla en la entrada del coño de mi novia.
-¿Preparada zorra?- dijo el
-Sí, follame por favor-
Antes de que la polla de Pablo entrase entera en el coño de mi novia, me corrí inevitable pese a mi intento de bajar el ritmo de mi paja.
"Mierda" pensé tratando de no hacer ruido y que no se diesen cuenta.
-Normal que se busque a otros que le den polla si te corres así de fácil, cornudo- dijo Pablo mientras le ensartaba la polla a mi novia.
-Uff sí, por eso necesito que me follen otros- dijo mi novia
-No le eches la culpa al poca polla de tu novia de que seas una guarra, zorra- dijo María abofeteando la cara de Isa
Por un momento pensé que a Isa no le iba a gustar ese golpe pero rápidamente se me quitó la duda.
-Tienes razón. No tiene culpa de que sea una zorra- gimió Isa
Pablo se follaba a mi novia cada vez más fuerte. María estaba sentada junto a la cabeza de Isa, que seguía a cuatro patas, y la besaba, tocaba y, también, abofeteaba o escupía de vez en cuando. Se tocaba bajo el vestido y poco a poco se fue deshaciendo de este hasta quedar desnuda mostrando la firmeza de sus tetas y un coño totalmente depilado.
María se giró y se quedó abierta de piernas contra la cara de Isa.
-¿Sabes lo que vas a hacer ahora verdad?-
-Nunca lo he hecho- dijo Isa
-Tranquila zorra, yo te guío-
Agarrando del pelo a isa y la llevó a su coño.
-Asi muy bien zorra-
-Usa la lengua-
-Mmm sí justo ahí -
-No lo haces mal para ser tu primera vez, guarra-
Decía María sin soltar el pelo de mi novia y apretándola fuerte contra su coño.
-Gracias- respondió Isa con su cara hundída en el coño de nuestra jefa.
-Menos hablar y más lamer, zorra-
Dios mío, estaba viendo a mi novia comerse un coño mientras era follada con dureza. Era demasiado. Me corrí por segunda vez. Está vez tan solo recibi sus miradas y unas pequeñas risas.
-Joder yo también me corro - Aviso Isa sin separarse del coño de su jefa.
-Correte zorra, pero ni se te ocurra dejar de comerme el coño-
-Mmmmm- gimió Isa ahogada en el coño de María
Pablo redujo el ritmo pero siguió follandose a mi novia pese a su orgasmo.
-Sigue comiendo, zorra- le dijo María abofeteando de nuevo a mí novia
-Sí, lo siento- dijo Isa cayendo de nuevo en su coño
Pablo se salió del coño de mi novia, la giró con brusquedad colocando su cuerpo boca arriba y sus piernas abiertas hacia fuera del sofá. Se puso de pie y se la metió de nuevo.
María se levantó y puso las piernas abiertas a los lados de mi novia y se sentó en su cara.
-Asi mejor- dijo María al tiempo que se besaba con su marido sin que este dejase de follarse a mi novia.
Pese a no poder escuchar a Isa por estar bajo el coño de María, noté sin duda como se corría por segunda vez mientras él matrimonia seguía usándola para su placer
-Te dije que era una buena zorra- dijo María
-Nunca te equivocas con estas niñatas guarras- dijo Pablo besando a su marido.
-Se les ve de lejos-
María se movía frenética sobre la boca de Isa y se besaba y acariciaba con Pablo, que seguía sin correrse después de ¿Cuanto? ¿Casi una hora?
Aun nos corrimos por tercera vez Isa y yo antes de que María explotase en la boca de mi novia.
-Joder zorra. Me corro. No pares- gimió agarrando de los hombros de Pablo
-Que bueno joder- dijo quitándose de encima de mi novia
-Gracias- respondió mi novia
-De nada zorra. No ha estado mal para ti primera vez-
-Lo haré mejor aún la proxima- dijo
-Ahora veamos como tragas leche, zorra- dijo Pablo tirando de Isa para ponerla de rodillas.
-Sí, dame tu leche por favor-
-Ya sale, puta- dijo Pablo masturbándose frente a la cara de Isa que tenía la boca abierta y la le gua fuera.
-Joder sí- se corrió inundando tanto la boca como la cara de Isa de corrida.
-Muchas gracias- respondió mi novia tragando la corrida de su boca
Se giró hacia mi y con un dedo me indicó que me acercase. Obedecí y me arrodillé junto a ella, con el matrimonio de pie a nuestro lado.
Nos besamos compartiendo la corrida de Pablo y lami los restos de su cara hasta dejar a mi novia limpia.
-Muchas gra
cias- repitió Isa mirando a ambos.
-De nada zorra. Ha sido divertido-
Poco después, tras tomar aliento, nos vestimos y salimos de su casa. Pablo habia pedido un taxi que ya nos esperaba en la puerta.
-Ha sido increíble- dijo Isa besándome antes de subirse al taxi
-Sí, lo ha sido- respondo
0 comentarios - Mi novia y los compañeros de trabajo (parte 😎