LEAN EL RELATO ANTERIOR QUE ESTA MUY BUENO
http://www.poringa.net/posts/relatos/1260168/Bebota-6.html
Y LES RECOMIENDO TAMBIEN ESTE
http://www.poringa.net/posts/relatos/1229581/Sexo-con-Marianita-10.html


Como diría Rodrigo, las siguientes semanas con Romi fueron lo mejor del amor. Garchábamos a lo loco. Y el orto de pronto se hizo parte del menú.

No contento con eso yo estaba más caliente que nunca y me cojía todo lo que podía. Incluidas las de siempre y un par más que andaban dando vueltas.

Una de ellas fue Caro, la hermana de Mariana, una ex con la que había hecho la fiestita demi vida un año atrás. Me la encontré uno de esos sábados en el boliche.

Ella estaba con novio pero me llamó a la semana. Me contó que su hermana se había vueltopara Miami. Le dije de vernos para tomar algo. “Voy por tu casa querés?”, me dijo. Supe que estaba desesperada por una pija. Y así fue.

Después del primer polvo nos pusimos a charlar. Quiso saber si estaba con alguien y le conté de Romi. “Como te gustan las nenitas a vos nene!”, dijo cuando le conté la edad que tenía Romi.

“Es más nena que mi hermanita”, agregó. “Tu hermana de nenita no tenía nada, ésta en cambio hace tres meses era virgen..”, le contesté. “Y seguro ya le hiciste de todo…”, retrucó caliente.

Le conté un par de cosas que sabía la iban a poner caliente. Le conté lo de la leche (que con Romi habíamos vuelto a repetir). “No te lo puedo cree”, dijo Caro. “Creélo, además le encantó. Ahora quiero ver si me deja mearle adentro del orto que es otra de mis fantasías”.

“Que pedazo de hijo de puta que sos! Eso querés hacerle a una nena!”, me dijo, pero era evidente que estaba remojada con la charla. “Salvo que vos te ofrezcas de voluntaria para la prueba…”. Me miró con cara de sorpresa pero al toque la dio vuelta y contestó: “Si me hacés acabar por la cola por ahí te dejo”.

Para no hacerla larga sólo voy a decir que le di el gusto de hacerla acabar con el culo y después me la llevé a la ducha y me saqué las gana de probar eso que me ratoneaba. Y que a ella le gustó más que a mi, porque acabó a lo loca mientras se meaba encima. Y después yo tuve que limpiar la ducha con lavandina de todo lo que le salió del culo.

“Parece que te encantó putita”, le dije cuando terminamos viendo que se le aflojaban las piernas. “Me acordé de mi hermana cuando me contó que se meó cuando te la culeabas, somos las dos iguales…”. “Si, igual de putas!”, le contesté yo y ella se rió.

Caro se copó con vernos otras veces y las dos semanas siguientes cojimos una vez por semana por lo menos. Ella estaba viviendo con su nuevo novio así que se acostumbró a venir a casa y así fue que pasó lo que voy a contar.

Estábamos en plena chupada de pija en el living cuando sonó el timbre. Ni falta hizo que fuera a atender el portero para saber que era Romi. Le dije a Caro y me dijo que ella bajaba por la escalera y que yo fuera por ascensor, y que esperaba después a que alguien le abriera.

Pero yo estaba tan en superado que le dije que no, que se quedara, que no pasaba nada. “Le digo que sos una amiga que vino de Miami por unos días y pasó a saludarme y listo. Ella seguro se queda un rato y después se va”. Bajé a abrirle a Romi mientras le decía a Caro que pusiera música.

“Estoy con una amiga que vino de Miami”, le repetí a Romi en el ascensor. “Es recopada, te va a caer bien”. Las presenté. “No me había contado Maxi que eras tan linda”, la elogió Caro. “Gracias”, dijo Romina.

Charlamos un rato, y al ver que no se iba, me fui a la cocina a traer cosas que había en la heladera como para armar una picada y saqué un vino que estaba en la heladera y lo descorché. Por las dudas puse otro.

Mientras estaba cortando el queso paraba la oreja para ver de que hablaban. “Che, así que probaron lo de la leche, te gustó?”, le preguntó Caro. Yo casi me rebano un dedo. Dejé de hacer lo que estaba haciendo y con la cuchilla en la mano me fui a la puerta. “Yo a ésta la mato”, pensaba.

Romi dudó un rato y dijo “qué vos sabías?”. “Yo fui la que le tiró el dato a tu novio”. “Max me dijo que fue una compañera de laburo”. “Le debe haber dado vergüenza, pero no, fui yo. Bueno, pero te gustó o no?”. “Sí re estuvo bueno”, dijo Romi.

Yo me apuré a llevar un par de cosas a la mesa para cambiar el tema. Cuando volvía por más a la cocina, Romi se me vino atrás y cerró la puerta. “Porqué no me dijiste que fue ella la que te dijo lo de la leche?”. “Para que no te pusieras celosa, ibas a pensar cualquiera…”. “Qué hace acá hoy, te la estabas cojiendo?”, me increpó. “Estás en pedo. A Caro le gustan las chicas o no te diste cuenta”, la respuesta me salió. Ni lo pensé pero fue la jugada maestra de la noche. Romi se quedó muda.

Entonces aproveché y tomé las riendas de la situación. “Caro, podés venir un cachito a la cocina”. Caro apareció a los dos segundos. Romi se había puesto toda colorada y me miraba desorbitada porque no sabía lo que iba a hacer. “Perdón, pero Romi se puso celosa y me preguntó si pasaba algo entre nosotros, pero le dije que a vos te gustan las chicas…”. Estaba seguro que me la iba a seguir.

“Mentira”, dijo Caro. Por 10 segundos se me paró el corazón. “Me gustan más las chicas que los chicos, pero estuve con flacos y lo pasé bien”, agregó. “Los pibes son unos tarados, les contás que estuviste con otra chica y ya creen que sos lesbiana”, agregó hablándole a Romi. “Pero para tu tranquilidad, no, nunca estuve con Maxi. Si le presenté amigas mías, que dicho sea de paso siempre hicieron buenos comentarios, pero nunca pasó nada entre nosotros. Siempre fuimos amigos, nos conocemos mucho y nos cagamos de la risa, por eso cada vez que vengo para Buenos Aires paso a verlo, y nos tomamos un vino solos y nos contamos la vida”. “Perdón, soy muy celosa”, dijo Romi. “Ya veo, la próxima vez que le presente una chica le voy a advertir ‘mirá que si se entrera la novia te asesina’”. Las dos se rieron y yo también.

Caro era una genia. Nos fuimos todos otra vez al living y charlamos super relajados. Yo me sentía lo más ahí con dos minitas. Caro todo el tiempo me tiraba miradas, cuando Romi no miraba, pero después lo único que hacía era elogiar a la pendeja. Yo no sabía si lo hacía en serio o en joda así que le pregunté, aprovechando que ya estábamos todos medio borrachos: “si tuvieras que elegir a uno de los dos ahora para coger acá, con cuál te quedarías”.

“No se, Romi es divina, pero de vos me han llegado muy buenos comentarios. Puedo hacerles dos preguntas yo a ustedes antes?”. “Dale”, contesté al toque. “Si”, dijo Romi. “Es cierto Romi que Max la tiene enorme?”. Romina se puso colorada y se cagó de risa.

“Cuando se le pone dura es muy, muy grande”, le contestó. Se rieron. Yo ya estaba al palo. “A vos Max entonces ahora… es cierto lo que me contaste?”. “No se, qué cosa?”, dije sin saber. “Que Romi es la que mejor la chupa?”. “Eso le dijiste?”, me increpó Romi pero con una sonrisa.

“Es verdad, no sólo es la que mejor la chupa, además le encanta ponérsela en la boca, tenés que ver..”. “Callate zarpado”, dijo Romi mientras yo terminaba la frase. “Cuál es el problema si te encanta…”. “Así que te pone loquita chupar?”, preguntó Caro con tono pícaro. Romi para no dar lugar a dobles intenciones dijo: “La de Max, me vuelve loca chuparle la pija a él”. Mientras Romi miraba a Caro y decía esto yo me paré y saqué la chota de su encierro.

Los ojos de Caro se clavaron en mi pija y Romi se dio vuelta con cara de “qué hacés”. “Vení mi amor, mostrale a Caro qué bien me chupás pija!”. “Noooooo”. “Dale, un poquito”, decía yo avanzando con mi pija a su cara. “No guardála”, me decía. “Dale, abrí la boquita, así ésta trolita tiene hoy material suficiente como para hacerse una pajota”. Ro tenía mi pija en los labios y no contestaba. Se sonreía y me miraba. “Dale abrí la boquita, dale que querés”. Y entró a chuparla.

Primero lo hizo despacito, con sus labios me engullía sólo el glande. Pero al rato la agarró fuerte y se la comió toda.

-Chupá bebé, chúpala así putita, uuum, como me la comés!
-mmmmmm
-Viste como chupa esta putita?,- le dije a Caro.
-Se ve que le encanta!
-No me canso de chupar ese pedazo, gluppp, srlupppp, mmm…,- dijo Romi sacándosela de la boca y volviendo a comérsela otra vez.

De repente, sacó mi pija de su boca, y siguió pajeándome para mantener al palo. Mientras me miraba a los ojos con cara de puta. Sus labios aún estaban húmedos de saliva y respiraba agitada, con el jadeo propio de la desesperación con la que me había chupado la verga, sin poder respirar bien al tener el pedazo en su boca. “Te gusta mi amor lo que te estoy haciendo?”, me preguntó.

“Si, terrible show nos estás dando. A vos te gusta Caro?”. “Seee, estoy toda mojada”, contestó. “Vení, arrodillate acá cerquita así podés ver de cerca… vos también arrodillate acá”, le dije a Romi. Aproveché los dos segundos para quedarme en pelotas.

Y antes de que se enfriara la cosa volví a ponersela en la boca a Ro que se puso en cuclillas y comenzó a mamarla. Primero la cabeza, cubriéndola con la lengua y mojándola con mucha saliva, luego el tronco. De vez en cuando sacaba la poronga de la boca para respirar.

-Aahh es el mejor pete que me hiciste vida… ahhhh…
-Te gusta?
-Me encanta, pero hay que dejar un poco para las visitas. La dejás que me la coma un poquito?
-Vos querés?,- me preguntó.
-Yo quiero que me la chupen entre las dos. A vos puta ni tengo que preguntarte, ya te veo la mirada, vení,- le dije a Caro. Arrodillada gateó hasta quedar a tiro.
-Te gusta mi chota puta?
-Si ella se la comió toda debe ser que está rica… Pero como no estoy segura voy a tener que probarla…

Creí que mi pija no podía estar más dura, pero me equivoqué. Sintiendo las chupada de Caro, mi verga se puso como de 20 centímetros. Caro miraba como la otra me la comía. Después, Caro se la sacó de la boca y se la dio a Romi que volvió a comerla.

-Mmmmm que rica que está!!!,- dijo Caro cuando le tocó otra vez el turno a ella.
-Te gusta puta?
-Mucho!!! Me encanta el sabor que tiene. Ahora me surge una duda…
-Que duda?
-Me encanta el sabor, pero no estoy seguro si es el sabor de tu pija o el sabor de saliva de Romi!!! Me parece que voy a tener que averiguarlo!!!

Buscó la boca de Romi y se la empezó a transar. Para mi sorpresa la pendeja de lo caliente que estaba aceptó los besos de lengua de Caro. Entonces intervine yo y pedí a las dos que me la chuparan juntas, cada una de un lado de la pija, con sus labios y la lengua.

Cuando llegaban a la punta sus labios se juntaban y Caro aprovechaba para comerle la boca a mi novia. No sabía si estaba actuando su rol de lesbi, pero lo hacía de 10. Mientras, Caro apretaba con firmeza la base de la pija evitando que eyaculara, y alternaba para chuparme los huevos, mojándolos en saliva, que después esparcía con su otra mano para masajearme el ojete.

Esto me puso a mil y le pedí a Caro que me chupara el orto. Se arrodilló a mis espaldas, me separó las nalgas y enterró su lengua húmeda y caliente en mi culo. Ahhh..que bien lo lamía… Que lengua experta tenía la trola.

Caro metía su lengua en mi agujerito mientras Romina me chupaba bien la pija… “Mira… Mira como se le para… Que lindo, se te está poniendo dura y gruesa mi amor”, dijo Romi. “Paren, par de putas que me van a hacer acabar y las quiero disfrutar mas”, dije zafándome.

En eso la agarré a la pendeja, la hice parar, le saqué la ropa y la acosté en el sillón abierta de piernas, le pegué dos chupadas de concha y le acomodé la pija en la entrada arrodillándome entre sus piernas.

Mientras se la metía le comí la boca y las tetas. Me detuve para darles el homenaje que se merecían sus pezones . Después entre a garcharla mientras Romi gemía placer y arqueaba su cuerpo hacia atrás mientras con una mano se acariciaba las tetas.

Caro estaba arrodillada al lado mío y se tocaba. “Acostáte al lado de ella así te veo”. Caro se sentó al lado de Romi, se abrió de piernas y se entró a pajear. Después se acomodó para besar a Romi en la boca

La pendeja se había entusiasmado con el amor lésbico y eso me excitó al mango. Seguí cogiéndomela para hacerla acabar. Los gemidos de Romi se ahogaban con la lengua de Caro que estaba dentro de su boca. Sentía esa conchita divina mojarme todo mi pedazo.

-Chupale las tetas a la nena…, le dije a Caro.
Se acomodó y se acercó a los pechitos duros de Romi. Agarró uno despacito y le entró a dar besitos. La nena acabó y yo sentí como si desde dentro de su concha me escupieran la pija.

-Sí bebé!!! Qué tetitas hermosas que tenés!,- largó Carito.
-….
-Mmmm!!! Qué tetas Romi!
-aaaahhh,- gimió la pendeja
-Ayy bebé sos muy putita…y te encanta parece, no?
-Si me gusta mucho,- contestó Ro.
-Te gusta puta como te estamos cojiendo?, pregunté yo.
-Si papi…, quiero que me cojas a full…

La garché otro poco hasta que acabó de nuevo. “Ayyy papi yo ya me acabé y todavía tenés la pija durísima!!”, me dijo. Yo le pedí que se pusiera en cuatro en el sillón con la cabeza apoyada en el respaldo. Yo me puse atrás. Le abrí los cachetes y pude ver su conchita divina y ese orto. Qué culo espectacular!!!

No pude resistirme y metí mi lengüita a juguetear con su ojete. Después bajé por la raja hasta su clítoris. Caro estaba arrodillada en el sillón acariciándole el pelo y la espalda a Romi. Después tomó la iniciativa y metió una mano por abajo y empezó a pajearla mientras yo le comía el culo.

De golpe se bajó y vino otra vez a mi lado.
-Max no me vas a dejar nada?,- dijo Caro al rato para mi sorpresa.
-Vení puta, vení…,- le contesté.
Se acomodó. Primero le acarició la cola y se la besó. Romi se giró miró por sobre el hombro. Para que no se distrajera le di otra vez mi pija para chupar. Caro vivoreó con la lengua por todos lados hasta que llegó a su ojete.

-Que rico culito…mmm…se lo voy chupar todo,- me dijo.
-Mmmmmmm,- festejó Romi con mi pija en la boca.
-Te gusta bebé?, le dije sacándosela
-Me está chupando el culo!!!!!
-Te gusta como te doy besitos de lengua en el culito?,- preguntó Carito.
-Sí me gusta…
-Uyy qué lindo!!! Trabajále el culito con la lengua y después ponéle un dedito,- le ordené yo.

Caro obedeció al pie de la letra. La imagen de ese momento todavía me queda el cerebro.
-Me encanta tu dedo, es más chiquito que los tuyos mi amor. No me hace doler nada.
-La vamos a invitar más seguido entonces!
-Jajaja!, se rio Romi. Caro sonreía pero no dejaba de chupar conchita y culo.

No aguanté mucho más y me le fui otra vez atrás a la pendeja. Iba a comer pavito.
-Despacito Max, que tiene la colita cerradita,- dijo Caro.
Empecé el lento avance forzando el culito de mi Ro. Parecía que no iba a terminar nunca de metérsela.

-Ahhhhh, papi!
-Así bebé, así, así uyyyyyy, que placer,

Mi pija iba entrando de a poco en ese culo, Ro se quejaba, Caro la consolaba, yo la tranquilizaba mientras le ponía cada vez algo más, empujaba con cuidado, y la verga se metía, hasta que se la tuve entera adentro. Apenas me movía, sentía ese culito apretado como chupando mi pija.

-Ayy mi amor qué lindo culito que tenés!
-Ay, papito, ya se la enterraste toda!-, exclamó Caro.
-Te gusta, no?
-Sí, papito, me gusta…me gusta! ¡Rompéme toda!,- respondió Ro reaccionando.
-Qué puta que sos! Tomá, toma pija!,- y le empecé a bombear ese ojete un poco más fuerte.
-Sí…! Sí…! Dame pija! Mucha pija! Cómo me gusta que me cojas! Ayaaaahhh!

Sus palabras fueron un nuevo incentivo, así que aceleré el mete y saca a full. Y mientras me culeaba a Romi, Carito se hacía terrible paja. Para que participara, de a ratos le sacaba la pija el culo a Ro para que Caro me la lamiera, y de paso ver esa hermosa colita abierta.

-Ay, papito, cómo se te puso! Lo gruesa que la siento!
- Asi que te gusta putita? Te voy a abrir bien el orto con mi pija. Tomála!
-Aaaay mi amor, la siento toda bien adentro!!! Sí..! Así!…Así!!! Fuerte!! Fuerte!! ¡¡ Cogeme bien cogida!! Así..! Así…! Qué linda pija! Aaaaah!! Aaaah!

Caro acabó. Entonces se la saqué y le pedí que se voviera a acostar boca arriba en el sillón y levantándole las piernas se la dejé ir otra vez en el culo. “Me vas a seguir rompiendo el culito?”, preguntó Ro. “Y Caro te va a chupar la conchita querés?”. “Si ella quiere”. “Ayy siii”, se sumó Caro que le entró a comer la argolla. “Que pija espectacular que tenés Max!!”, dijo Caro en un momento. La saqué del culo de Ro y se la comió. “Llenámela de saliva”, le dije. Y otra vez se la puse a la pendeja que gritaba como loca.

Un par de bombazos más a ese culo mientras Caro le hacía la paja al clítoris de Romi y no pude aguantar más. Le largué toda mi leche a la nena dentro de su ojetito. Me quedé adentro, y ella me siguió apretando la verga con los músculos del orto hasta que me secó .

“Puedo probar la lechita papi?!,” preguntó la cerdita de Caro. Yo me separé de la putita de Ro, y Carito empezó a lamerle la colita sacando toda la leche que rebalsaba de ese agujerito hermoso. Cuando terminó se fue a la boca de Romina, y se la transó.

Pensé que después de eso se venía otro polvo grupal pero al rato Caro se cambió y se fue. “Sigan ustedes, otro día lo hacemos de nuevo”, dijo. Al rato, Romi y yo estábamos en la cama. “Te gustó mi amor?”, le pregunté. “Si… no puedo creer cómo me calenté…”, confesó la nena.