De pronto y por un rato rato, Celes no supo cuanto duró, el desenfreno se detuvo. No por magia, no por aburrimiento. Ella literalmente venía de caravana viernes -desde aprox las 22 hs hasta las 7 am del sábado-, sábado, dia de discusiones, desentendimientos con Gabi a los que un poco más lúcida le reconoció. Desde que despertó vomitando por los excesos -alrededor de las 18.30 y hasta cerca las 22.30, cuando con un mensaje suspendió el encuentro con Esteban- solo habían sido discusiones con su novio. Ya domingo, cerca de la 1.30 am, salió de ducharse y su realidad se había transformado absolutamente. Gabi, ausente, guiada por mensajes tan inesperados como seductores, los que al rato advirtió que fueron creados por Esteban ante la desaparición de su chico, Ban mediante lo que ella percibió como infinitos actos motivacionales los que no le permitían un minuto de respiro y en realidad se trataban de turbia manipulación, Celes terminó sucumbiendo sumisa a los deseos del tipo que estuvo más de 10 años fastidiándola como un baboso, por lo cual lo rechazó de tantas formas que produjo en ella desprecio asi como Gabi, pero ya saben: por culpa de su novio, horas antes de que ese flaco fuera su único acompañante, Celes trocó del rechazo a una enfermiza necesidad de ser poseída. Y asi pasó. Desde aproximadamente las 2 am del domingo hasta las 17 hs Ban fue su macho, su amo, a quien ella no podía dejar de obedecer. Su perfume. Su famosa pija. Su polvillo. Su jeringa. Su asfixia erótica la que provoca en el asfixiado el reconocimiento de quien manda y pone las reglas... a las 22.30 del domingo, tras estar sola 5 horas para descansar, recopilar, comer algo, ducharse, Esteban fue por ella pues Cel en su estado borracha y merqueada se abrió contándole un cúmulo de secretos, entre ellos, la fantasía que Gabi le contagió: permitirle estar, en presencia de su pareja, teniendo sexo, cuanto mas sucio mejor, con un hombre mientras ella se soltaba para el otro y su novio disfrutaba de verla y oirla estallar asi que Ban habló con César un amigo y alli fueron ambos, como pareja. Cel se encontró con que dicha amistad era un artista plástico, que irradiaba no solo erotismo sino también todo eso que en Esteban era imposible: talento, cultura, sensibilidad artística, compatibilidad de rumbos... César la sorprendió, y ella se sintió muy a gusto con su presencia. Como lo planeado -cumplir la fantasia cuckold- no funcionó, ya que por más insistencia de Esteban, ella no podía verlo como su chico y aunque él la deseaba desde hacía años, el rebote poco empático concluyó en el convencimiento de que él había quebrado el muro que Cel construyó para protegerse de sus embates con deseos sexuales... con pericia y mentiras, Ban pudo solo cruzar esa barrera: Cel con cocaina, whisky, volviendo a su hábito de fumar tabaco y la idea que Gabi le contagió, al exigirle -para probarla- que su rival fuera el amante mientras él miraba, llevó a nuestra chica a pasar 14 hs de puro sexo, sustancias, perversión, permitiendo ser llevada al pozo más sucio y morboso. Fue todo sexual. Pero César... César y su intelectualidad iban mejor. Y además tenía a Frank.
Cuando todo se detuvo, como dije al comienzo, Cel se fue poniendo de pié. Frank, agotado, dormia en su almohadon. César, pasado de copas, sexo y delirio se dejó seducir por morfeo sobre un sillón.

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El celular de César vibró. Celeste miró: era Esteban. No solo no atendió: no tenía intenciones de reentablar vínculos con él pero visualizarlo la regresó a una normalidad a la que se ausentó por dias asi que buscó su propio móvil en su cartera. La pantalla marcaba las 13.45 del lunes. La batería aun cargaba un 53%. Lo abrió. No contó la cantidad de llamados ni de mensajes de Whatsapp. Solo leyó los nombres de algunos contactos de las decenas de quienes la buscaban. Su madre. Prioridad. Fue al baño y testeó su voz. No, no daba. Le envió un texto: "Ma! Me fui un finde a una quinta lejos de la ciudad, hay poca señal. Estoy volviendo. Perdón por no avisarte. Estoy bien, cansada, pero bien. Mañana, luego de unas buenas horas de dormir, te llamo. Te amo". Corrió y si, Esteban, insistente, usó todo lo que el aparato permitía: mensajes de texto y audio de Whatsapp además, de llamadas desde la aplicación y de movil a movil, mensaje DM por Instagram, por Messenger, hasta mensajes de texto. Rolleó la pantalla. Dos de sus amigas le preguntaban por texto de Whatsapp en que andaba, que nadie tenía idea. Un flaco Berio, por el que tuvo que hacer memoria. hasta que recordó que conoció en Punta Cana en unas vacaciones con Gabi, era el encargado del hotel donde ambos pararon. Consiguió, obviamente, su teléfono y los últimos 5 dias de estadía quiso tener algo con ella usando todo tipo de galanterías. Hasta una noche en la que cenaban con Gabi en el restaurante del hotel, al ver que su novio iba al baño, el tal Berio tuvo el descaro de llamarla por teléfono. Era la época de la antigua Cel, asi que ni bien volvió su chico ella le contó fastidiosa por lo que Gabriel pidió hablar con el conserje y cuando Berio apareció le dejó todo muy claro. Berio estuvo en silencio pero hizo una intentona el último dia. Es obvio que hablo de "aquella" Celeste. La actual, ante la primera insinuación, se mandaba unas lineas, esperaba que Gabi se durmiera, y Berio tendría su deseo cumplido. "Estaba para... el loco" pensó y rió. Hasta que llegó a Valeria, la del cumpleaños, la que la inició en la falopa. Su último texto estaba en mayúsculas, hacía 55 minutos que se lo había mandado: "FORRA ¿DONDE ESTAS? GABI EN CANA, NECESITA QUE HABLES CON ÉL. ¿O QUERÉS QUE INVOLUCRE A SUS PADRES? ¿DONDE MIERDA TE METISTE?". Cel, un poco indecisa ya que sabía de la gravedad de que su ¿ex? (por lo vivido por ella, por el descuido con él) estaba preso pero... Esteban le dijo... que... la policía... Pensó. ¿Podía confiar en Esteban? Llamó urgente a Vale quien atendió inmediatamente.
Vale: "La concha del mono, pelotuda. ¿Te fuiste del pais? Estoy desde las 23 pm de ayer domingo intentando ubicarte. Lo último que se de vos fue lo que me pediste y te mandé el sábado... ¿que carajos...?"
Celes: "Hola, loca" carraspeó. Su voz sonaba... a caravana. "Tengo mil cosas para contarte, 999 no me las vas a creer. Pero me perdí... y un poco tenés responsabilidad y ya sabés".
Vale: "¿La merca, decis? ¿Pero tanto te pegó?" preguntó sorprendida. "Perdón. Fue un arranque boludo. Estaba sola en mi cumple, vi tu cara al descubrirme aspirando y solo actué normal en esos casos. Te convidé. Pero... ¿que te pasó tan grave que desde el sábado me estás pidiendo?".
Celes: "Te repito, tenemos que charlar bien. Mañana martes, no se, tipo... 19 hs ¿estás en tu casa? Un tecito, charlamos y nada de excesos. ¿Si?"
Vale: "Calculo que llego a esa hora de la facu. Escuchame, boluda. Gabi está en cana desde el sábado. Como no te podía ubicar porque tu celu estaba o apagado o sin batería ayer domingo a las 18 lo dejaron llamar a mi primo, como él es abogado y con Gabriel se llevan super, pudo tener una llamada. Todo fue medio una emboscada de Esteban. Según mi primo averiguó, el policía a cargo del operativo es tío de Esteban. ¿Gabi y vos discutieron mucho el sábado?."
Celes: "Si. Mucho. El loco estaba sacado por como me comporté en tu casa, luego de tomar merca. Me vió fumando, Esteban me convidó, y yo hacía años que había dejado. Asi que cuando le dije quien me dió, peor. Te cuento rápido, Vale. La merca y el whisky me abrieron el subconsciente. Me provocaron unas irrefrenables ganas de cojer, si, ahi en tu casa. Me crucé con los chicos, las parejas de nuestras amigas y no se como me contuve. Solo veia hombres con una pija y esa pija la quería adentro mio. ¿Entendés? La cocaína me pegó directamente en la libido generandome una sensación de absoluta desinhibición, desfachatez, estaba descarada, solo deseaba una pija, la que sea. Vos me regalaste un alhajero, asi que seguí aspirando. Gabi notó algo y me sacó para ir a casa. Ahi le conté, pidiéndole disculpas. Le dije todo. Hasta que vos y yo... tijereteamos... por eso los rasguñones tuyos en mi espalda"
Vale: la frena "Pará, yo no estaba muy lúcida, pero... ¿tijeretamos? ¿Te rasguñé? No... no recuerdo"
Celes: "Uf... eso recuerdo yo. Voy a tener que averiguar que pasó..." dijo preocupada. "Bueno, a Gabi le hizo muy mal. Cuando le conté en el departamento, él tomó como que yo crucé una línea sin él, sola y además lo supo después de todo... cuando nosotros estábamos acostumbrados a que tanto él como yo supiésemos en que andaba el otro. Sintió que yo tenía que haberle dicho ni bien aspiré, lo que me pasó en la mente sexualmente y no que me deje llevar, experimente cosas, provoque a alguno... y luego él sepa. Nunca actuamos asi".
Vale: "Lo entiendo. ¿Y?"
Celes: "Es relargo todo. Mañana te cuento, ¿dale? Se me parte el mate y vengo de unas caravanas que las recopilo en la cabeza para contartelas y ni yo las creo".
Vale: "¿Y que vas a hacer con Gabriel? Está en cana desde el sábado tipo 1.30 am del domingo y por lo que le dijo a mi primo, los canas se lo llevaron por tener merca y dejaron a Esteban con el departamento abierto mientras vos te duchabas. No sabés como maquinó Gabi saber que él iba a la comisaría dejandote sola, con Esteban afilando los colmillos".
Celes: "Uf... la concha. Ni me lo digas, me quiero matar".
Vale: "¿Te garchaste a Esteban, boluda?
Celes: "Mañana te cuento todo... pero te corrijo: él ME REGARCHÓ a mi como quiso. Desde la 1.30 hasta las 17 hs me tuvo borracha, merqueada, me inyectó heroina y me mintió diciendo que nos había denunciado una chica del edificio, Andrea, y que el tio policia le contó que Gabi me cagaba con ella... ¿cómo deshago todo lo que hice esa madrugada con él y anoche con César y su perro Frank?"
Vale: "¿Queeeeeeee?"
Celes: "Si. Me las mandé todas, boluda". Sale del baño despacio, toma una de las obras, vuelve al baño, le toma una foto y se la manda. "Mirá un dibujo que hizo César, el dueño de Frank, es artista plástico. Tiene su firma".
Vale: "¡La puta del demonio, Celes! ¿Eso es lo que estoy viendo?"
Celes: su voz... como avergonzada, sonó chiquita "Si"

Vale: "Me siento reculpable. No pensé que te pegaría asi... lo tomé como... experimentá comigo, sentite menos bajoneada y ya. Pero... "
Celes: "Pero no estaba preparada para semejante brote, tal estímulo, tremendo impulso... pude resistir en tu casa... pero en ausencia de Gabi y por la bronca de la mentira de Esteban... desbarranqué". Piensa "Loca, está César y su perro dormidos. Aprovecho y me rajo ya de acá. Sino, alguien aparecerá o si César se despierta no me baja nadie de esta Montaña Rusa. Corto, Uber al departamento y te llamo de allá ¿Si?".
Vale: "Dale".
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Cel hablando encerrada en el baño con Vale, enterándose de todo lo que pasó en sus 48 horas desaparecida

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Celeste cortó. Estaba completamente desnuda. Empapada en su sudor, pero llena de semen de Frank, de César. En sus cara, tetas, su culo, su concha, su espalda, sus piernas -de la que su flujo, casi seco, estaba pegoteado- eran un muestrario de fluidos sexuales. También aun se pegoteaban en partes del cuerpo restos de la arcilla con la que César la transformó en escultura viviente. "No importa"se envalentonó. "En 5 minutos tengo que ir en un auto a mi casa". Toda la sala seguía igual. Encontró rápido su ropa. Bah, "su ropa". Un vestido, sus sandalias... pero la tanga, quien sabe. Corrió a la habitación del artista plástico y pasando velozmente las perchas dió con un sobretodo negro de hombre alto. Se lo puso sobre su sucio cuerpo desnudo. Volvió al comedor, estirándose logró dar con su cartera de cuero la que colgó de su hombro sin olvidarse, primero, en verificar de una ojeada si estaba el alhajero. Si. Vió a unos metros el portafolios de Esteban. Corriendo el riesgo de la pérdida de tiempo fue hacia él, lo abrió para suspirar con alivio. Había valido la pena desafiar a su suerte ya que dentro la esperaban 3 jeringas que asi como las sacó las metió en su bolso. También se llevó unos lentes de sol, negros.
Una mirada más a su cartera. Si: tenía su portadocumentos con su identificación, tarjetas y en billetes, cerca de $ 25.000. La puerta a 3 segundos. Se detuvo. Miró sobre la mesa y vió la foto y la otra ilustración, imagenes que César plasmó de ella y Frank. No iban a quedar ahi. Con todo lo nombrado encima Celeste con el mínimo ruido, accionó el picaporte. El sol picaba y agradeció haber encontrado esos anteojos que llevaba puestos.

Corrió descalza asi, desnuda, con fluidos de macho, de hembra y de animal pegotados en su cuerpo cubierto por un sobretodo de hombre y unas gafas de sol. Desistió mirarse en alguna vidriera. Daría pena o miedo: todo el aspecto de una mina que acaba de escapar. Y era lo que sucedia. A las 3 cuadras una plaza de 4 manzanas y llena de árboles, gente, chicos, juegos la tranquilizó. Era un buen escondite. Respiró unos minutos tras la corrida, tomo el celular y llamó un coche. Miró la hora. 14.47. ¿Llegaría a tiempo a la comisaria antes del cierre del horario de visitas tras arribar a su departamento, descansar una hora, de pegarse una ducha, vestirse lo más parecido a "aquella Celeste", maquillarse y correr a visitar al pobre de Gabi? ¿Y que le diría de su extraña desaparición? No fue a visitarlo preocupada ni el sábado, ni el domingo y ya era lunes. La bocína del Uber hizo que dejara de pensar unos segundos. Se subió asi disfrazada. El chofer la miró. Le dijo el destino y volvió sobre sus pensamientos. ¡Le iba a preguntar a Vale! Ella siempre tenía buenas coartadas. Esperó que el chofer mirara hacia su izquierda para putear a un conductor que realizó una maniobra indebida y en esos 3 segundos se pegó 2 aspiradas necesarias. "Ahhh... Dios... un hombre ahora...". NO! se gritó mentalmente. "¿Estás elucubrando excusas para Gabi y...? " Y si, era irresistible. Se agachó escondida tras el respaldo de adelante y aspiró una larga. La lucidez volvía, los miedos y dudas se esfumaban, su cerebro ponía primera atento a que inventar. Pero en su entrepierna ya húmeda los labios vaginales pedian una buena pija. "Que hija de verga, esta merca. Me salva por un lado, me manda al matadero después"... "¿Puedo fumar?" le preguntó a quien conducía. Asintió sin emitir sonido. Encendió un Marlboro de Esteban y mientras degustaba su sabor recordó que rico es estar cabalgando sobre un hombre y a la vez... pitando lento... exhalando el humo suavemente... "Como hacen las PUTAS" pensó y rió. Abrió el alhajero con cuidado, clavo el cigarrillo y con ese nevado su rompecabezas se acomodaba.
-------------------------- Celes, durante el viaje en Uber, solo recordaba... -----------------------------

Si esta aventura de fin de semana permanecía clavada en sus memorias, entonces proyectaba su futuro: ¿todo esto llegó para quedarse?
--- Celes. En dos dias: de novia compinche a olvidar que su chico estaba preso por error------
Cuando todo se detuvo, como dije al comienzo, Cel se fue poniendo de pié. Frank, agotado, dormia en su almohadon. César, pasado de copas, sexo y delirio se dejó seducir por morfeo sobre un sillón.

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El celular de César vibró. Celeste miró: era Esteban. No solo no atendió: no tenía intenciones de reentablar vínculos con él pero visualizarlo la regresó a una normalidad a la que se ausentó por dias asi que buscó su propio móvil en su cartera. La pantalla marcaba las 13.45 del lunes. La batería aun cargaba un 53%. Lo abrió. No contó la cantidad de llamados ni de mensajes de Whatsapp. Solo leyó los nombres de algunos contactos de las decenas de quienes la buscaban. Su madre. Prioridad. Fue al baño y testeó su voz. No, no daba. Le envió un texto: "Ma! Me fui un finde a una quinta lejos de la ciudad, hay poca señal. Estoy volviendo. Perdón por no avisarte. Estoy bien, cansada, pero bien. Mañana, luego de unas buenas horas de dormir, te llamo. Te amo". Corrió y si, Esteban, insistente, usó todo lo que el aparato permitía: mensajes de texto y audio de Whatsapp además, de llamadas desde la aplicación y de movil a movil, mensaje DM por Instagram, por Messenger, hasta mensajes de texto. Rolleó la pantalla. Dos de sus amigas le preguntaban por texto de Whatsapp en que andaba, que nadie tenía idea. Un flaco Berio, por el que tuvo que hacer memoria. hasta que recordó que conoció en Punta Cana en unas vacaciones con Gabi, era el encargado del hotel donde ambos pararon. Consiguió, obviamente, su teléfono y los últimos 5 dias de estadía quiso tener algo con ella usando todo tipo de galanterías. Hasta una noche en la que cenaban con Gabi en el restaurante del hotel, al ver que su novio iba al baño, el tal Berio tuvo el descaro de llamarla por teléfono. Era la época de la antigua Cel, asi que ni bien volvió su chico ella le contó fastidiosa por lo que Gabriel pidió hablar con el conserje y cuando Berio apareció le dejó todo muy claro. Berio estuvo en silencio pero hizo una intentona el último dia. Es obvio que hablo de "aquella" Celeste. La actual, ante la primera insinuación, se mandaba unas lineas, esperaba que Gabi se durmiera, y Berio tendría su deseo cumplido. "Estaba para... el loco" pensó y rió. Hasta que llegó a Valeria, la del cumpleaños, la que la inició en la falopa. Su último texto estaba en mayúsculas, hacía 55 minutos que se lo había mandado: "FORRA ¿DONDE ESTAS? GABI EN CANA, NECESITA QUE HABLES CON ÉL. ¿O QUERÉS QUE INVOLUCRE A SUS PADRES? ¿DONDE MIERDA TE METISTE?". Cel, un poco indecisa ya que sabía de la gravedad de que su ¿ex? (por lo vivido por ella, por el descuido con él) estaba preso pero... Esteban le dijo... que... la policía... Pensó. ¿Podía confiar en Esteban? Llamó urgente a Vale quien atendió inmediatamente.

Vale: "La concha del mono, pelotuda. ¿Te fuiste del pais? Estoy desde las 23 pm de ayer domingo intentando ubicarte. Lo último que se de vos fue lo que me pediste y te mandé el sábado... ¿que carajos...?"
Celes: "Hola, loca" carraspeó. Su voz sonaba... a caravana. "Tengo mil cosas para contarte, 999 no me las vas a creer. Pero me perdí... y un poco tenés responsabilidad y ya sabés".
Vale: "¿La merca, decis? ¿Pero tanto te pegó?" preguntó sorprendida. "Perdón. Fue un arranque boludo. Estaba sola en mi cumple, vi tu cara al descubrirme aspirando y solo actué normal en esos casos. Te convidé. Pero... ¿que te pasó tan grave que desde el sábado me estás pidiendo?".
Celes: "Te repito, tenemos que charlar bien. Mañana martes, no se, tipo... 19 hs ¿estás en tu casa? Un tecito, charlamos y nada de excesos. ¿Si?"
Vale: "Calculo que llego a esa hora de la facu. Escuchame, boluda. Gabi está en cana desde el sábado. Como no te podía ubicar porque tu celu estaba o apagado o sin batería ayer domingo a las 18 lo dejaron llamar a mi primo, como él es abogado y con Gabriel se llevan super, pudo tener una llamada. Todo fue medio una emboscada de Esteban. Según mi primo averiguó, el policía a cargo del operativo es tío de Esteban. ¿Gabi y vos discutieron mucho el sábado?."
Celes: "Si. Mucho. El loco estaba sacado por como me comporté en tu casa, luego de tomar merca. Me vió fumando, Esteban me convidó, y yo hacía años que había dejado. Asi que cuando le dije quien me dió, peor. Te cuento rápido, Vale. La merca y el whisky me abrieron el subconsciente. Me provocaron unas irrefrenables ganas de cojer, si, ahi en tu casa. Me crucé con los chicos, las parejas de nuestras amigas y no se como me contuve. Solo veia hombres con una pija y esa pija la quería adentro mio. ¿Entendés? La cocaína me pegó directamente en la libido generandome una sensación de absoluta desinhibición, desfachatez, estaba descarada, solo deseaba una pija, la que sea. Vos me regalaste un alhajero, asi que seguí aspirando. Gabi notó algo y me sacó para ir a casa. Ahi le conté, pidiéndole disculpas. Le dije todo. Hasta que vos y yo... tijereteamos... por eso los rasguñones tuyos en mi espalda"
Vale: la frena "Pará, yo no estaba muy lúcida, pero... ¿tijeretamos? ¿Te rasguñé? No... no recuerdo"
Celes: "Uf... eso recuerdo yo. Voy a tener que averiguar que pasó..." dijo preocupada. "Bueno, a Gabi le hizo muy mal. Cuando le conté en el departamento, él tomó como que yo crucé una línea sin él, sola y además lo supo después de todo... cuando nosotros estábamos acostumbrados a que tanto él como yo supiésemos en que andaba el otro. Sintió que yo tenía que haberle dicho ni bien aspiré, lo que me pasó en la mente sexualmente y no que me deje llevar, experimente cosas, provoque a alguno... y luego él sepa. Nunca actuamos asi".
Vale: "Lo entiendo. ¿Y?"
Celes: "Es relargo todo. Mañana te cuento, ¿dale? Se me parte el mate y vengo de unas caravanas que las recopilo en la cabeza para contartelas y ni yo las creo".
Vale: "¿Y que vas a hacer con Gabriel? Está en cana desde el sábado tipo 1.30 am del domingo y por lo que le dijo a mi primo, los canas se lo llevaron por tener merca y dejaron a Esteban con el departamento abierto mientras vos te duchabas. No sabés como maquinó Gabi saber que él iba a la comisaría dejandote sola, con Esteban afilando los colmillos".
Celes: "Uf... la concha. Ni me lo digas, me quiero matar".
Vale: "¿Te garchaste a Esteban, boluda?
Celes: "Mañana te cuento todo... pero te corrijo: él ME REGARCHÓ a mi como quiso. Desde la 1.30 hasta las 17 hs me tuvo borracha, merqueada, me inyectó heroina y me mintió diciendo que nos había denunciado una chica del edificio, Andrea, y que el tio policia le contó que Gabi me cagaba con ella... ¿cómo deshago todo lo que hice esa madrugada con él y anoche con César y su perro Frank?"
Vale: "¿Queeeeeeee?"
Celes: "Si. Me las mandé todas, boluda". Sale del baño despacio, toma una de las obras, vuelve al baño, le toma una foto y se la manda. "Mirá un dibujo que hizo César, el dueño de Frank, es artista plástico. Tiene su firma".
Vale: "¡La puta del demonio, Celes! ¿Eso es lo que estoy viendo?"
Celes: su voz... como avergonzada, sonó chiquita "Si"

Vale: "Me siento reculpable. No pensé que te pegaría asi... lo tomé como... experimentá comigo, sentite menos bajoneada y ya. Pero... "
Celes: "Pero no estaba preparada para semejante brote, tal estímulo, tremendo impulso... pude resistir en tu casa... pero en ausencia de Gabi y por la bronca de la mentira de Esteban... desbarranqué". Piensa "Loca, está César y su perro dormidos. Aprovecho y me rajo ya de acá. Sino, alguien aparecerá o si César se despierta no me baja nadie de esta Montaña Rusa. Corto, Uber al departamento y te llamo de allá ¿Si?".
Vale: "Dale".
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Cel hablando encerrada en el baño con Vale, enterándose de todo lo que pasó en sus 48 horas desaparecida

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Celeste cortó. Estaba completamente desnuda. Empapada en su sudor, pero llena de semen de Frank, de César. En sus cara, tetas, su culo, su concha, su espalda, sus piernas -de la que su flujo, casi seco, estaba pegoteado- eran un muestrario de fluidos sexuales. También aun se pegoteaban en partes del cuerpo restos de la arcilla con la que César la transformó en escultura viviente. "No importa"se envalentonó. "En 5 minutos tengo que ir en un auto a mi casa". Toda la sala seguía igual. Encontró rápido su ropa. Bah, "su ropa". Un vestido, sus sandalias... pero la tanga, quien sabe. Corrió a la habitación del artista plástico y pasando velozmente las perchas dió con un sobretodo negro de hombre alto. Se lo puso sobre su sucio cuerpo desnudo. Volvió al comedor, estirándose logró dar con su cartera de cuero la que colgó de su hombro sin olvidarse, primero, en verificar de una ojeada si estaba el alhajero. Si. Vió a unos metros el portafolios de Esteban. Corriendo el riesgo de la pérdida de tiempo fue hacia él, lo abrió para suspirar con alivio. Había valido la pena desafiar a su suerte ya que dentro la esperaban 3 jeringas que asi como las sacó las metió en su bolso. También se llevó unos lentes de sol, negros.
Una mirada más a su cartera. Si: tenía su portadocumentos con su identificación, tarjetas y en billetes, cerca de $ 25.000. La puerta a 3 segundos. Se detuvo. Miró sobre la mesa y vió la foto y la otra ilustración, imagenes que César plasmó de ella y Frank. No iban a quedar ahi. Con todo lo nombrado encima Celeste con el mínimo ruido, accionó el picaporte. El sol picaba y agradeció haber encontrado esos anteojos que llevaba puestos.

Corrió descalza asi, desnuda, con fluidos de macho, de hembra y de animal pegotados en su cuerpo cubierto por un sobretodo de hombre y unas gafas de sol. Desistió mirarse en alguna vidriera. Daría pena o miedo: todo el aspecto de una mina que acaba de escapar. Y era lo que sucedia. A las 3 cuadras una plaza de 4 manzanas y llena de árboles, gente, chicos, juegos la tranquilizó. Era un buen escondite. Respiró unos minutos tras la corrida, tomo el celular y llamó un coche. Miró la hora. 14.47. ¿Llegaría a tiempo a la comisaria antes del cierre del horario de visitas tras arribar a su departamento, descansar una hora, de pegarse una ducha, vestirse lo más parecido a "aquella Celeste", maquillarse y correr a visitar al pobre de Gabi? ¿Y que le diría de su extraña desaparición? No fue a visitarlo preocupada ni el sábado, ni el domingo y ya era lunes. La bocína del Uber hizo que dejara de pensar unos segundos. Se subió asi disfrazada. El chofer la miró. Le dijo el destino y volvió sobre sus pensamientos. ¡Le iba a preguntar a Vale! Ella siempre tenía buenas coartadas. Esperó que el chofer mirara hacia su izquierda para putear a un conductor que realizó una maniobra indebida y en esos 3 segundos se pegó 2 aspiradas necesarias. "Ahhh... Dios... un hombre ahora...". NO! se gritó mentalmente. "¿Estás elucubrando excusas para Gabi y...? " Y si, era irresistible. Se agachó escondida tras el respaldo de adelante y aspiró una larga. La lucidez volvía, los miedos y dudas se esfumaban, su cerebro ponía primera atento a que inventar. Pero en su entrepierna ya húmeda los labios vaginales pedian una buena pija. "Que hija de verga, esta merca. Me salva por un lado, me manda al matadero después"... "¿Puedo fumar?" le preguntó a quien conducía. Asintió sin emitir sonido. Encendió un Marlboro de Esteban y mientras degustaba su sabor recordó que rico es estar cabalgando sobre un hombre y a la vez... pitando lento... exhalando el humo suavemente... "Como hacen las PUTAS" pensó y rió. Abrió el alhajero con cuidado, clavo el cigarrillo y con ese nevado su rompecabezas se acomodaba.
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Si esta aventura de fin de semana permanecía clavada en sus memorias, entonces proyectaba su futuro: ¿todo esto llegó para quedarse?
--- Celes. En dos dias: de novia compinche a olvidar que su chico estaba preso por error------
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