Quería contarles un relato sobre mi hermana mayor, a la que le tengo muchas ganas, ella es bajita 1,68 más o menos es blanquita pelicafe ojos claros un poco tetona y un poco culona también sin ser extravagante y le tengo ganas aunque en aquel entonces las cosas no eran así.
Todo comenzó cuando yo tenía [edad] años y ella unos 20 o 21. Había estado de viaje en casa de mi abuela y, de regreso, el trayecto pasaba muy cerca de donde vivía mi hermana en ese momento. Me dijeron que me bajara a saludar y me quedara, porque había una reunión familiar. Accedí sin pensarlo demasiado.
El bus me dejó a unas diez cuadras, así que caminé hasta su casa. Al llegar había varios familiares; en total éramos unos siete y solo había tres camas. Esa tarde transcurrió de forma totalmente normal: jugamos a juegos de mesa, charlamos, reímos… nada fuera de lo común.
Cuando llegó la noche y llegó la hora de acomodarnos para dormir, ella me dijo que me quedara con ella y con su novio de entonces. Así que nos acomodamos los tres en la misma cama, no me pareció nada fuera de lo común, así que acepté. Ya era hora de dormir y nos acomodamos: yo en la orilla, ella en el medio y el novio en el rincón. La cama era bastante grande, así que había espacio de sobra.
Me desperté a media noche, alrededor de las dos o tres de la mañana, súper caliente. Estaba completamente duro y no tenía ni la menor idea de por qué. Al girarme y ver a mi hermana a mi lado, el recuerdo de que esa misma noche, antes de acostarnos, se había quitado el sostén me encendió todavía más.
De pronto me vino a la mente algo que hasta ese momento había olvidado por completo. Hacía uno o dos años, en la finca, habíamos ido a bañarnos a un nacedero. Ella se quitó toda la ropa y se quedó solo con los calzones. Pude verle las tetas con claridad. Ese recuerdo me golpeó de golpe y me dejó aún más prendido.
Con las ganas ya desbordadas, empecé a tocarla despacio. Me recosté de lado hacia ella y, con la mano derecha, comencé a acariciarle las tetas por encima de la blusa. Después bajé un poco más y empecé a lamerle el pezón derecho a través de la tela, mientras con la otra mano le apretaba suavemente la teta izquierda. Poco a poco metí la mano por debajo de la blusa y pude tocarla directamente, a gusto, sin la tela de por medio.
Estuve así un buen rato. Ella no se movía. Tenía el sueño pesado… o al menos eso quise pensar. Ya cerca de las cuatro de la mañana, después de casi una hora tocándola y chupándole los pezones, empecé a bajar un poco más. Estaba rasurada. Apenas alcancé a rozarla un instante, porque el miedo a que despertara me paralizó. El corazón me latía a mil, como si se me fuera a salir del pecho.
De pronto el novio se movió. Me quedé congelado. Unos minutos después se levantó y fue al baño. Me quedé quieto, esperando. Cuando vi que no volvía de inmediato, aproveché para acomodarme de nuevo y fingir que dormía. Al rato me dormí de verdad.
Al día siguiente me desperté como si nada. Ella no dijo una sola palabra. Pensé que no se había dado cuenta de nada
Me encantaría hacerlo con ella pero no sé cómo actualmente ella no tiene pareja así que puedo ir a su apartamento y quedarme hoy fui y estaba con una tanguita roja que se le veia toda me prendió no recordaba este relato hasta que le vi con esa tanga y me prendió el morbo por ella otra vez y visto que le dan pastillas para dormir pero no sé si hacerlo o como hacerlo después les cuento cómo conseguir su pack
Todo comenzó cuando yo tenía [edad] años y ella unos 20 o 21. Había estado de viaje en casa de mi abuela y, de regreso, el trayecto pasaba muy cerca de donde vivía mi hermana en ese momento. Me dijeron que me bajara a saludar y me quedara, porque había una reunión familiar. Accedí sin pensarlo demasiado.
El bus me dejó a unas diez cuadras, así que caminé hasta su casa. Al llegar había varios familiares; en total éramos unos siete y solo había tres camas. Esa tarde transcurrió de forma totalmente normal: jugamos a juegos de mesa, charlamos, reímos… nada fuera de lo común.
Cuando llegó la noche y llegó la hora de acomodarnos para dormir, ella me dijo que me quedara con ella y con su novio de entonces. Así que nos acomodamos los tres en la misma cama, no me pareció nada fuera de lo común, así que acepté. Ya era hora de dormir y nos acomodamos: yo en la orilla, ella en el medio y el novio en el rincón. La cama era bastante grande, así que había espacio de sobra.
Me desperté a media noche, alrededor de las dos o tres de la mañana, súper caliente. Estaba completamente duro y no tenía ni la menor idea de por qué. Al girarme y ver a mi hermana a mi lado, el recuerdo de que esa misma noche, antes de acostarnos, se había quitado el sostén me encendió todavía más.
De pronto me vino a la mente algo que hasta ese momento había olvidado por completo. Hacía uno o dos años, en la finca, habíamos ido a bañarnos a un nacedero. Ella se quitó toda la ropa y se quedó solo con los calzones. Pude verle las tetas con claridad. Ese recuerdo me golpeó de golpe y me dejó aún más prendido.
Con las ganas ya desbordadas, empecé a tocarla despacio. Me recosté de lado hacia ella y, con la mano derecha, comencé a acariciarle las tetas por encima de la blusa. Después bajé un poco más y empecé a lamerle el pezón derecho a través de la tela, mientras con la otra mano le apretaba suavemente la teta izquierda. Poco a poco metí la mano por debajo de la blusa y pude tocarla directamente, a gusto, sin la tela de por medio.
Estuve así un buen rato. Ella no se movía. Tenía el sueño pesado… o al menos eso quise pensar. Ya cerca de las cuatro de la mañana, después de casi una hora tocándola y chupándole los pezones, empecé a bajar un poco más. Estaba rasurada. Apenas alcancé a rozarla un instante, porque el miedo a que despertara me paralizó. El corazón me latía a mil, como si se me fuera a salir del pecho.
De pronto el novio se movió. Me quedé congelado. Unos minutos después se levantó y fue al baño. Me quedé quieto, esperando. Cuando vi que no volvía de inmediato, aproveché para acomodarme de nuevo y fingir que dormía. Al rato me dormí de verdad.
Al día siguiente me desperté como si nada. Ella no dijo una sola palabra. Pensé que no se había dado cuenta de nada
Me encantaría hacerlo con ella pero no sé cómo actualmente ella no tiene pareja así que puedo ir a su apartamento y quedarme hoy fui y estaba con una tanguita roja que se le veia toda me prendió no recordaba este relato hasta que le vi con esa tanga y me prendió el morbo por ella otra vez y visto que le dan pastillas para dormir pero no sé si hacerlo o como hacerlo después les cuento cómo conseguir su pack
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