Y esa semana llegó el momento que tanto temía, un momento que pensé que nunca iba a ocurrir porque había ocultado bien todo, tanto los rollos con mi tío, los rollos con papá (para mí eran más que eso, era mi deseo) y por supuesto mi encuentro con David (al que no había escrito ni llamado).
Y llegó una tarde mientras hacía algunos ejercicios de ciencias y hablaba con amigas cuando mi papá entró en mi cuarto y su mirada seria y acusadora me decía lo tonta e idiota que había sido.
- Valeria... ¿Estás estudiando?
Dijo mientras abría la puerta y con la confianza de un padre la cerraba tras de si y se entraba en la cama, ¿Acaso dudaba de mi, claro que estaba estudiando?.
- Si, papá
Dudé, su mirada ya decía mucho, mamá no estaba y ojalá fuera confusión mía, tenía demasiadas dudas, hacía mucho que no veía esa mirada de papá.
- Mira Valeria... - Dudó papá y finalmente continuó- Tú tío Emilio... Bueno más bien tú tía se quiere divorciar de él... Ya nos escuchaste el otro día y acaba de decírmelo tú madre
Lo miré sorprendida mientras yo guardaba silencio
- Lo sé Valeria... - Continuo pasados unos instantes Me quedé en shock con sus últimas palabras, ¿que sabría mi papá?, mientras decía esto, se incorporó suavemente de la cama y caminó hacia fuera.
- Estudia... Y déjate de móviles
Me dijo cuando salió por la puerta y la cerró tras de si.
Me empezó a doler la cabeza, pensaba sin parar, casi me faltaba el aire, ¿Que se supone que sabría mi padre? ¿Por qué no me ha dicho lo que se supone que sabe? Jope, no, jope no, ¡¡Joder!!. Estaba en un problema y de los buenos.
Los días siguientes escuché conversaciones de mi padre con mamá sobre mi tío, continúe sintiendo a mamá un poco distante conmigo y papá prácticamente me trataba con una normalidad que me apenaba.
Pasados varios días y en una de esas tardes donde mi hermano había quedado con amigos y yo estudiaba en soledad decidí ducharme aunque habitualmente lo hacía antes de dormir necesitaba despejarme.
Me metí en el baño, cerré la puerta para tener un poco de intimidad, el agua caía por encima de mi cuerpo mientras continuaba pensando en mis problemas , o mejor dicho en mi único y gran problema, ¿Que sabria mi papá?
Cerré los ojos por un instante mientras caía el agua, intentando abandonar el problema y comencé a tocar mi coño, inmediatamente sensaciones placenteras y morbosas invadieron mi cuerpo, tomé la alcachofa de la ducha y la puse en mi coño, un gran escalofrío comenzó en mi espalda bajando hacia mis piernas, mi coño se humedeció sin poder evitarlo.
Deseaba que todos mis problemas se fueran igual que el agua salía por el desagüe, y sobre todo me tocaba mis labios vaginales mientras él agua templada salía de la alcachofa directa hacia mi coño.
Salí del baño tapada con una toalla hacia mi cuarto, deseaba meterme los dedos y volver a sentir esa sensación única que da un orgasmo, nada más abrir la puerta me sorprendí al ver a papá, que giró su cabeza para mirarme de arriba a abajo.
- ¿Que quieres papá?
Le pregunté algo incomoda, me había ignorado de una manera perfecta los días anteriores y deseaba no pensar en qué se supone que el sabría de mí, quería olvidar la conversación pasada pero no podía.
Se incorporó de la silla de mi escritorio y tocó su pantalón de chándal, tocó su entrepierna y pude observar una clara erección.
Se levantó con decisión y se puso delante de mi completamente empalmado, mirándome a los ojos mientras yo sentía ese deseo incontrolable de besarlo y sentirlo dentro de mi.
- Disfrutas más con tu tío Emilio... ¿o conmigo?
Me susurró en voz baja mientras se movía la polla a través del pantalón, no había nadie más en casa pero su mirada me hizo evaluar bien mi respuesta que obviamente iba a ser sincera.
Casi paralizada, aparté la mirada abochornada, pero papá me sujeto por la barbilla, me sentía vulnerable.
- Dime Valeria
No era una pregunta, era una exigencia, la mano que no estaba en mi barbilla bajo hacia la toalla y de un tirón hizo que cayera al suelo quedandome desnuda frente a mí padre.
- No papá
Acerté a contestar de manera tímida mientras sus manos tocaban mis senos, esas manos me hicieron arrodillarme entre sus piernas y mientras lo miraba a la altura de su erección que claramente se notaba en el pantalón de chándal.
- ¿Vas a contestar Valeria?
Me dijo mientras llevaba la mano al chándal y lo bajó al instante, la polla de papá salió decidida a la aventura, quedándose a unos palmos de mi cara, iba a intentar tomarla con una mano pero su mano fue más rápida y hábil, hizo que su polla se moviera y a la vez que daba un paso hacia delante la hizo chocar contra mis mejillas de manera suave.
El contacto de su polla me hizo sentir una descarga eléctrica que recorrió desde mi estomago hasta mi garganta, después de varios golpes en mis mejillas y labios intento sujetarme la cara con las dos manos.
- ¡Eso si que no!
Exclamé en cuanto sentí lo que pretendía hacer, para nada deseaba eso, acaso quería follarme la boca, estaba excitada pero la cara de papá era un misterio para mí.
- Lo estás deseando Val
Me dijo con una sonrisa deliberada, mezcla de excitación y deseo.
- Solo tienes que pedirlo, dime - dijo mientras hacía chocar su polla contra mis labios y mis mejillas - ¿Prefieres a papá o a tu tío?
- ¡A ti papá! - Casi le supliqué evitando su polla y deseando tomarla con mi mano
Sonrió casi de manera maliciosa y lasciva, sentía un impuso fuerte entre ambos, deseaba a este papá decidido, esa pizca de maldad y autoridad hizo que mi coño deseara ser sometido de nuevo.
Lo que pasó a continuación no supe entenderlo, mi cuerpo obedeció a sus impulsos y en un instante me había metido la polla de papá en la boca, estaba deliciosa, la necesitaba, era adicta a ella y mientras la empecé a mamar con ansiedad escuchaba su respiración agitada mientras me miraba con sus ojos profundos llenos de satisfacción.
Posteriormente esas manos fuertes que quería evitar noté como sujetaban mi cabeza con más decisión, apenas las sentí comenzó a mover sus caderas de manera fluida, su polla entraba y salía de mi boca sin preguntar nada, solo era un objeto.
Pasados unos minutos intensos donde apenas pude respirar hondo sentí como se detenía de golpe y me propinaba unos golpes con el glande en los labios, observé la polla empapada de saliva y de líquido presemimal mientras intentaba limpiarme la barbilla llena de los mismos líquidos.
- ¡Chúpamela!
Dijo con voz autoritaria, mi voluntad era suya, le sujeté el tronco con la palma de la mano y la dí unos lametazos en el glande, así me gustaba más así que posteriormente comencé a succionarle el capullo que tanto amaba.
Notaba cómo su polla se endurecía por momentos, él resoplaba complacido intentaba empujar para meterme toda la polla en la boca pero no era capaz, soltaba pequeñas arcadas y él me sacaba la polla de la boca lo que permitía que cogiese aire hasta que me la volvía a meter.
- Mírame mientras me la chupas
Dijo mientras me obligó a levantar la cabeza y a mirarlo a los ojos mientras se la chupaba, cada vez me la metía más profundo y de vez en cuando la sacaba para darme golpes en la cara, otras veces me pasaba todo el tronco por los labios, todo ello mientras mis ojos vidriosos hacían contacto con los suyos.
De manera decidida se retiró y me tomo por sorpresa de las axilas haciéndome a un lado y empujándome encima de la cama, me tumbo sobre ella mientras papá se desnudaba e inconscientemente mi coño se humedeció aún más, sabía lo que venía y lo estaba deseando.
Tapé con mis manos el coño para aliviarlo y cerré las piernas un momento, pero papá las abrió al instante, obedeciendo lo sentí entre mis piernas y empezó a darme pequeños golpes con su capullo en mi coño mientras yo suspiraba excitada.
- Ahora de verdad verás que es follar
Dijo mi padre mientras me miraba a los ojos y ponía su polla entre mis labios vaginales, su perfecta polla entro despacio haciendo que soltase un jadeo profundo, empezó a metérmela y sacármela con lentitud, yo temblaba y me mordía los labios, sintiendo un momento único.
- Voy a follarte bien ... ¿Eso quieres?
Dijo mientras aumentaba el ritmo de sus penetraciones, mis piernas temblaban bajo sus movimientos y empecé a jadear con fuerza, las manos de mi papa me sujetaron fuerte por las caderas para follarme a su antojo, lo hacía a un ritmo acelerado, el choque de nuestros cuerpos sonaba rítmicamente, yo respondía con pequeños movientos y ahogando gemidos.
- Si....si papá
Acerté a responder entre gemidos, sonando por toda la habitación el choque de nuestros cuerpos y sobre todo ese choque húmedo y chapoteo de su polla en mi coño.
- ¡Voy a reventarte el coño! - Aulló mi padre mientras me miraba - quiero que te corras como no te has corrido con tu puto tío - Dijo casi con voz rabiosa mientras sentía que estaba dolido por lo que hice con mi tío.
Mis gemidos eran ya grititos continuos, mi papá me hablaba de forma soez y me usaba como su juguete sexual, eso conseguía que me mojara más y más, mis piernas temblaron, solté un alarido y convulsioné cómo si una fuerza interior me zarandease de un lado a otro.
Me corrí salvajemente, mi papá saco su polla de mi coño y empezó a masturbarse con fuerza hasta que se corrió encima de mi estomago, el esperma me golpeaba a chorros constantes y llego hasta mis tetas, él resoplaba cada vez con menos fuerza y se separó de mi con las piernas temblando.
-Voy a ducharme otra vez
Le dije nerviosa intentando recomponerme después de varios minutos tumbada en la cama, empezaba a sentir su semen tíbio en mi abdomen y en mis senos.
Deseaba llevar mi mano a su semen y saborearlo pero tal vez mi papá me mirara de manera rara o no le gustara, tomé la decisión de ir a ducharme no sin antes contarle a papá un pequeño secreto, aunque él se adelantó, tal vez sintió mi mirada de preocupación y comenzó él.
- Val... ¿Has follado con tu tío?
Pregunto mientras me miraba y parecía hacerse a un lado para evitar mi contacto.
- Si
Le contesté sincera mientras procuraba evitar su mirada y comenzaba a sentirme destemplada ya que ahora su semen era frío y sentia cada gota y casi charcos en mi abdomen y senos.
- ¿Te gustaba? ¿Te gusta hacerlo?
Parecia que le costaba expresar la pregunta pero notaba algo de rabia en su tono
- Si papá... Yo no de....
Me interrumpió en mitad de la frase
- Tranquila, haz lo que quieras pero con protección, no seas tonta
Esa frase me dolió, quería hacerlo todo con él, todo con mi papá, tal vez no sentía lo mismo que yo por él, eso me dolió mucho.
- Lo sé papá
Le dije mientras me hacía a un lado y me levantaba de la cama deseosa de ir al baño y ducharme, me había dolido su comentario y para nada quería decirle que llevaba un dispositivo anticonceptivo interno en el brazo y que fue mi tío quien me llevó a ponérmelo y lo pagó.
Tal vez papá pensaba que me tomaba la píldora o algo por el estilo, preferí no decir nada y callar, no quería molestarla y que me rechazara.
Ya en el baño me duché deseando hacer todo con papá, no me hacía falta otro hombre, había tenido sexo por primera vez con él y había sido increíble, maravilloso, no me hacían falta más hombres, ni mi tío Emilio ni David, solo quería a mí padre.

























Y llegó una tarde mientras hacía algunos ejercicios de ciencias y hablaba con amigas cuando mi papá entró en mi cuarto y su mirada seria y acusadora me decía lo tonta e idiota que había sido.
- Valeria... ¿Estás estudiando?
Dijo mientras abría la puerta y con la confianza de un padre la cerraba tras de si y se entraba en la cama, ¿Acaso dudaba de mi, claro que estaba estudiando?.
- Si, papá
Dudé, su mirada ya decía mucho, mamá no estaba y ojalá fuera confusión mía, tenía demasiadas dudas, hacía mucho que no veía esa mirada de papá.
- Mira Valeria... - Dudó papá y finalmente continuó- Tú tío Emilio... Bueno más bien tú tía se quiere divorciar de él... Ya nos escuchaste el otro día y acaba de decírmelo tú madre
Lo miré sorprendida mientras yo guardaba silencio
- Lo sé Valeria... - Continuo pasados unos instantes Me quedé en shock con sus últimas palabras, ¿que sabría mi papá?, mientras decía esto, se incorporó suavemente de la cama y caminó hacia fuera.
- Estudia... Y déjate de móviles
Me dijo cuando salió por la puerta y la cerró tras de si.
Me empezó a doler la cabeza, pensaba sin parar, casi me faltaba el aire, ¿Que se supone que sabría mi padre? ¿Por qué no me ha dicho lo que se supone que sabe? Jope, no, jope no, ¡¡Joder!!. Estaba en un problema y de los buenos.
Los días siguientes escuché conversaciones de mi padre con mamá sobre mi tío, continúe sintiendo a mamá un poco distante conmigo y papá prácticamente me trataba con una normalidad que me apenaba.
Pasados varios días y en una de esas tardes donde mi hermano había quedado con amigos y yo estudiaba en soledad decidí ducharme aunque habitualmente lo hacía antes de dormir necesitaba despejarme.
Me metí en el baño, cerré la puerta para tener un poco de intimidad, el agua caía por encima de mi cuerpo mientras continuaba pensando en mis problemas , o mejor dicho en mi único y gran problema, ¿Que sabria mi papá?
Cerré los ojos por un instante mientras caía el agua, intentando abandonar el problema y comencé a tocar mi coño, inmediatamente sensaciones placenteras y morbosas invadieron mi cuerpo, tomé la alcachofa de la ducha y la puse en mi coño, un gran escalofrío comenzó en mi espalda bajando hacia mis piernas, mi coño se humedeció sin poder evitarlo.
Deseaba que todos mis problemas se fueran igual que el agua salía por el desagüe, y sobre todo me tocaba mis labios vaginales mientras él agua templada salía de la alcachofa directa hacia mi coño.
Salí del baño tapada con una toalla hacia mi cuarto, deseaba meterme los dedos y volver a sentir esa sensación única que da un orgasmo, nada más abrir la puerta me sorprendí al ver a papá, que giró su cabeza para mirarme de arriba a abajo.
- ¿Que quieres papá?
Le pregunté algo incomoda, me había ignorado de una manera perfecta los días anteriores y deseaba no pensar en qué se supone que el sabría de mí, quería olvidar la conversación pasada pero no podía.
Se incorporó de la silla de mi escritorio y tocó su pantalón de chándal, tocó su entrepierna y pude observar una clara erección.
Se levantó con decisión y se puso delante de mi completamente empalmado, mirándome a los ojos mientras yo sentía ese deseo incontrolable de besarlo y sentirlo dentro de mi.
- Disfrutas más con tu tío Emilio... ¿o conmigo?
Me susurró en voz baja mientras se movía la polla a través del pantalón, no había nadie más en casa pero su mirada me hizo evaluar bien mi respuesta que obviamente iba a ser sincera.
Casi paralizada, aparté la mirada abochornada, pero papá me sujeto por la barbilla, me sentía vulnerable.
- Dime Valeria
No era una pregunta, era una exigencia, la mano que no estaba en mi barbilla bajo hacia la toalla y de un tirón hizo que cayera al suelo quedandome desnuda frente a mí padre.
- No papá
Acerté a contestar de manera tímida mientras sus manos tocaban mis senos, esas manos me hicieron arrodillarme entre sus piernas y mientras lo miraba a la altura de su erección que claramente se notaba en el pantalón de chándal.
- ¿Vas a contestar Valeria?
Me dijo mientras llevaba la mano al chándal y lo bajó al instante, la polla de papá salió decidida a la aventura, quedándose a unos palmos de mi cara, iba a intentar tomarla con una mano pero su mano fue más rápida y hábil, hizo que su polla se moviera y a la vez que daba un paso hacia delante la hizo chocar contra mis mejillas de manera suave.
El contacto de su polla me hizo sentir una descarga eléctrica que recorrió desde mi estomago hasta mi garganta, después de varios golpes en mis mejillas y labios intento sujetarme la cara con las dos manos.
- ¡Eso si que no!
Exclamé en cuanto sentí lo que pretendía hacer, para nada deseaba eso, acaso quería follarme la boca, estaba excitada pero la cara de papá era un misterio para mí.
- Lo estás deseando Val
Me dijo con una sonrisa deliberada, mezcla de excitación y deseo.
- Solo tienes que pedirlo, dime - dijo mientras hacía chocar su polla contra mis labios y mis mejillas - ¿Prefieres a papá o a tu tío?
- ¡A ti papá! - Casi le supliqué evitando su polla y deseando tomarla con mi mano
Sonrió casi de manera maliciosa y lasciva, sentía un impuso fuerte entre ambos, deseaba a este papá decidido, esa pizca de maldad y autoridad hizo que mi coño deseara ser sometido de nuevo.
Lo que pasó a continuación no supe entenderlo, mi cuerpo obedeció a sus impulsos y en un instante me había metido la polla de papá en la boca, estaba deliciosa, la necesitaba, era adicta a ella y mientras la empecé a mamar con ansiedad escuchaba su respiración agitada mientras me miraba con sus ojos profundos llenos de satisfacción.
Posteriormente esas manos fuertes que quería evitar noté como sujetaban mi cabeza con más decisión, apenas las sentí comenzó a mover sus caderas de manera fluida, su polla entraba y salía de mi boca sin preguntar nada, solo era un objeto.
Pasados unos minutos intensos donde apenas pude respirar hondo sentí como se detenía de golpe y me propinaba unos golpes con el glande en los labios, observé la polla empapada de saliva y de líquido presemimal mientras intentaba limpiarme la barbilla llena de los mismos líquidos.
- ¡Chúpamela!
Dijo con voz autoritaria, mi voluntad era suya, le sujeté el tronco con la palma de la mano y la dí unos lametazos en el glande, así me gustaba más así que posteriormente comencé a succionarle el capullo que tanto amaba.
Notaba cómo su polla se endurecía por momentos, él resoplaba complacido intentaba empujar para meterme toda la polla en la boca pero no era capaz, soltaba pequeñas arcadas y él me sacaba la polla de la boca lo que permitía que cogiese aire hasta que me la volvía a meter.
- Mírame mientras me la chupas
Dijo mientras me obligó a levantar la cabeza y a mirarlo a los ojos mientras se la chupaba, cada vez me la metía más profundo y de vez en cuando la sacaba para darme golpes en la cara, otras veces me pasaba todo el tronco por los labios, todo ello mientras mis ojos vidriosos hacían contacto con los suyos.
De manera decidida se retiró y me tomo por sorpresa de las axilas haciéndome a un lado y empujándome encima de la cama, me tumbo sobre ella mientras papá se desnudaba e inconscientemente mi coño se humedeció aún más, sabía lo que venía y lo estaba deseando.
Tapé con mis manos el coño para aliviarlo y cerré las piernas un momento, pero papá las abrió al instante, obedeciendo lo sentí entre mis piernas y empezó a darme pequeños golpes con su capullo en mi coño mientras yo suspiraba excitada.
- Ahora de verdad verás que es follar
Dijo mi padre mientras me miraba a los ojos y ponía su polla entre mis labios vaginales, su perfecta polla entro despacio haciendo que soltase un jadeo profundo, empezó a metérmela y sacármela con lentitud, yo temblaba y me mordía los labios, sintiendo un momento único.
- Voy a follarte bien ... ¿Eso quieres?
Dijo mientras aumentaba el ritmo de sus penetraciones, mis piernas temblaban bajo sus movimientos y empecé a jadear con fuerza, las manos de mi papa me sujetaron fuerte por las caderas para follarme a su antojo, lo hacía a un ritmo acelerado, el choque de nuestros cuerpos sonaba rítmicamente, yo respondía con pequeños movientos y ahogando gemidos.
- Si....si papá
Acerté a responder entre gemidos, sonando por toda la habitación el choque de nuestros cuerpos y sobre todo ese choque húmedo y chapoteo de su polla en mi coño.
- ¡Voy a reventarte el coño! - Aulló mi padre mientras me miraba - quiero que te corras como no te has corrido con tu puto tío - Dijo casi con voz rabiosa mientras sentía que estaba dolido por lo que hice con mi tío.
Mis gemidos eran ya grititos continuos, mi papá me hablaba de forma soez y me usaba como su juguete sexual, eso conseguía que me mojara más y más, mis piernas temblaron, solté un alarido y convulsioné cómo si una fuerza interior me zarandease de un lado a otro.
Me corrí salvajemente, mi papá saco su polla de mi coño y empezó a masturbarse con fuerza hasta que se corrió encima de mi estomago, el esperma me golpeaba a chorros constantes y llego hasta mis tetas, él resoplaba cada vez con menos fuerza y se separó de mi con las piernas temblando.
-Voy a ducharme otra vez
Le dije nerviosa intentando recomponerme después de varios minutos tumbada en la cama, empezaba a sentir su semen tíbio en mi abdomen y en mis senos.
Deseaba llevar mi mano a su semen y saborearlo pero tal vez mi papá me mirara de manera rara o no le gustara, tomé la decisión de ir a ducharme no sin antes contarle a papá un pequeño secreto, aunque él se adelantó, tal vez sintió mi mirada de preocupación y comenzó él.
- Val... ¿Has follado con tu tío?
Pregunto mientras me miraba y parecía hacerse a un lado para evitar mi contacto.
- Si
Le contesté sincera mientras procuraba evitar su mirada y comenzaba a sentirme destemplada ya que ahora su semen era frío y sentia cada gota y casi charcos en mi abdomen y senos.
- ¿Te gustaba? ¿Te gusta hacerlo?
Parecia que le costaba expresar la pregunta pero notaba algo de rabia en su tono
- Si papá... Yo no de....
Me interrumpió en mitad de la frase
- Tranquila, haz lo que quieras pero con protección, no seas tonta
Esa frase me dolió, quería hacerlo todo con él, todo con mi papá, tal vez no sentía lo mismo que yo por él, eso me dolió mucho.
- Lo sé papá
Le dije mientras me hacía a un lado y me levantaba de la cama deseosa de ir al baño y ducharme, me había dolido su comentario y para nada quería decirle que llevaba un dispositivo anticonceptivo interno en el brazo y que fue mi tío quien me llevó a ponérmelo y lo pagó.
Tal vez papá pensaba que me tomaba la píldora o algo por el estilo, preferí no decir nada y callar, no quería molestarla y que me rechazara.
Ya en el baño me duché deseando hacer todo con papá, no me hacía falta otro hombre, había tenido sexo por primera vez con él y había sido increíble, maravilloso, no me hacían falta más hombres, ni mi tío Emilio ni David, solo quería a mí padre.

























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