Desde chico observé como el matrimonio de mis padres se venía a pique, ya era forzado desde que yo nací, un hijo no planeado que vino de rebote que los obligó a estar juntos a ver, pero era obvio que no iba a funcionar, aún peor fue cuando tuvieron otro hijo más, ya estaban prácticamente obligados a estar juntos en algo que no era para ellos y que lo hacían de mala gana, osea era sumamente tóxico por donde se lo mire.

Mamá era una ama de casa, que parecía haberse terminado de arruinar la vida con nosotros, tuve que abandonar los estudios para cuidar de sus hermanos menores y cuando los termino y podía empezar una carrera universitaria para mejorar su vida, me tuvo a mí en un amorío con mi papá, el cuál no pintaba para algo duradero, así que fue un golpe duro para ella.

Papá en cambio era una persona que voluntariamente no quiso estudiar, tenía el negocio que había dejado su padre, osea mi abuelo, una joyería, no era la única de la ciudad y no le dejaba fortuna, pero vivía bien y se podía dar sus lujos de vez en cuando, era muy rentable, así que no tenía necesidad, aunque el hijo no estaba en sus planes ni cerca él era el menos perjudicado, de hecho le vino hasta bien la noticia porque él si quería a mamá, era ella la que lo usaba de manera transitoria y se vió obligada a comprometerse.
Las cosas más o menos iban, no eran una maravilla pero tampoco eran un desastre, o eso se veía de afuera, por dentro la relación estaba agotada, cansada y estirada como chicle, mamá estaba agotada y cansada de su vida, ya que era algo que ella no quiso pero se tuvo que acoplar. Pero llegó el punto en el cuál se cayó a piqué.
El ambiente en casa era tensó, pesado, cansador, era como esos días de humedad que parece que llueve pero al final no llueve y solo está pesado todo el día, con un ambiente tenso, que te quita las ganas de hacer cualquier cosa, pero se notaba que no iba a dar para más.
Hasta que llegó un día en el que cambio me dí cuenta que mamá quería huir de esta vida, la encontré llorando en la cocina, sufriendo, ella no había deseado esto y ahora se encontraba ahí, vulnerada y sin saber que hacer, así que ahí me decidí ayudar, ella no era feliz, pero podía serlo, si las cosas mejoraran con papá quizás podría ser todo mejor, debía salvar un matrimonio que nunca había terminado de funcionar, tenía que buscar la forma de salvarlo, pero ¿Cómo?

Ahí fue cuando en internet encontré un dispositivo que supuestamente sirve para cambiar de cuerpos, vaya a saber si funciona, en teoría si apretabas ese botón señalando a la otra persona, podías cambiar de cuerpo con ella, así que por la noche me dirigí a mamá mientras dormia y lo apreté, todo se puso negro de golpe, y pum de la nada estaba en el cuerpo de mamá, ella se cayó en mi cuerpo y se escuchó un grito.
Mamá en mi cuerpo: Ahhhhhhhh
Papá vino corriendo, ellos dormían en camas separadas.
Papá: ¿Qué pasó? ¿Están bien?
Mamá en mi cuerpo: Sii, perdón esque ví un araña, subiendo por mi mano cuando venía a preguntarle algo a mamá y me asusté.
Ella se hizo la boluda, no se alarmó, entendió la situación enseguida, una vez que papá se fue a dormir se acercó hablar conmigo.
Mamá: ¿Qué hiciste? ¿Por qué cambiaste de cuerpo?
Yo: Es que te Vi muy mal y quería arreglar la situación que tienes con papá.
Mamá: ¿Hay forma de regresar?
Yo: No sé
Mamá: Bueno vamos hacer una cosa, probá, pero si no podes, entonces tratemos de intercambiar de vuelta, guarda el control en mi cajón, y si no se puede, entonces estamos jodidos, te vas a tener que acostumbrar a vivir en ese cuerpo. Dios mío que cosas haces hijo mío.
Ya no había vuelta atrás, no podía fallar, tenía que hacer como sea que papá amé a mamá, y después ver si podía volver a mi cuerpo, era arriesgado, pero no había nada que hacer.
Al otro día notaba a papá raro, distante con mamá, las cosas no funcionaban, pero está vez la relación se estaba acabando, así que tenía que hacer algo, me acerqué a él y le dije.
Yo: Está noche que te parece si hacemos planes.
Papá: ¿Que planes?
Yo: No sé ponte juguetón.
Mientras le susurré al oído y le fui, él me llamó pero yo lo ignore, esto iba a continuar en la noche, desde la puerta de su habitación apareci, con una bata y abajo un conjunto bien sexy, mientras lo miraba acostado, me desabroché la bata, quedando solo en ropa interior y me lancé a él.
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Lo desnudé y se la empecé a chupar, no sabía bien como hacerlo, era raro, nuevo para mi y su verga era bastante larga, así que se la agarré y le empecé a chupar la punta, mientras ponía cara de puta y le preguntaba "¿Así te gusta?" Con voz bien trolita, me funcionó ya que se puso caliente enseguida, más cuando empecé a pasarle la lengua por la pija como si fuera una paletita, mirándolo a los ojos y sonriendo él no iba a durar mucho.

Y tenía razón, después de unas chupadas nomás, se para y se manotea la verga, era obvio lo que venía, así que me puse en 4 en la cama, sacando culo y abriendo la boquita, para que me suelte toda la leche en la cara, me la tiro por toda la cara, aunque algunos chorros fueron a la boca, era un sabor raro, medio vizcoso, fuerte, pero no estaba feo, era mi primera experiencia con el semen y la disfruté.

Pero eso no iba hacer todo, faltaba el plato principal, el sexo, así que él se acostó, con la verga dura, esperando que yo me ponga arriba, al principio dude, pero no había tiempo para eso, así que me subí, él me la encajo en la concha, bajé despacito hasta que entró y una vez adentro tenía que empezar a moverme, no iba a cabalgarlo ni enpedo, así que simplemente me quedé arriba con las rodillas dobladas medio saltando mientras el también empujaba un poco la verga, las tetas me rebotaban, su verga entraba toda bien hasta el fondo y mi cara lo decía todo, blanco se me ponían los ojos mientras experimentaba lo que era el sexo en el cuerpo de mamá, los gemidos me empezaron a salir solo, como si fuera una experta, mientras mi cara no disimulaba el placer y mi vagina recibia verga. Estuve un rato, hasta que me cansé, y me puse abajo, me abrí de piernas para él y terminó de hacer su trabajo, de misionero mirándonos a los ojos, mientras ambos gemiamos, agitados y mientras me manoseaba las tetas se corrió adentro mío, terminando está noche de pasión, los dos acostados desnudos en la cama, el primer día fue todo un exitoso.
Aunque eso no se iba a quedar solo así al otro día él quería más, volvimos a coger, después a la tarde otra vez, y así fueron dos polvos todos los días por una semana, él era muy insistente y la verdad yo me dejaba porque con cada polvo, con cada metida de volvía cada vez más placentero y yo iba disfrutando cada vez más y me iba animando hacer nuevas cosas.

Entre ellas entregarle el culo, se ve que mamá no se lo había dado nunca, porque dolió como la puta madre, pero bueno una esposa no es buena esposa si no entrega el nudo del globo, ya a esta edad que tiene mamá no puede negarse a estás cosas, así que acepté tener sexo anal, fue doloroso, sentir como me abrían el culo y me empuja a la verga hasta el fondo al principio no me agradó, pero después de un par de embestidas me empecé acostumbrar, tampoco era la gran cosa si no era brusco, así que al igual que antes terminé gimiendo mientras me ensartaba el culo, ya era una esposa completa.

Así se lo demostré al que se supone que era mi marido pero en realidad era mi papá, después ya de unas semanas cogiendo todos los días podía complacerlo, ya se la mamaba por placer y lo hacía muy bien, las chupadas eran enteras, con arcadas, bien badeadas y a garganta profunda, el cabron se aprovechaba y me agarraba de los pelos mientras se la mamaba y en cualquier descuido me metía la verga bien hasta el fondo, con huevos y todo, una mamada completa, mientras me atoraba con la su verga y me chorreaba baba sin poder tragar.

O al menos por un rato, ya que después se corría mucho, era un termotanque de leche, y con su verga en el fondo de mi garganta me soltaba toda la leche, no me quedaba otra que tragar, aunque me gustaba bastante, en todos los tiros que podía tragaba, eso le gustaba, lo prendía y lo ponía más hot, así que en cada mamada me aseguraba de tragar todo lo que podía mientras él se corría, yo le sacaba toda la leche, aunque era tanta que un poco se terminaba desaprovechando.

Igual eso no era problema, porque ni corriendose así se le bajaba la erección, seguía duro y con mucha leche para darme, así que la chupada era solo el primer round, después venía el segundo, el exigente, mi vagina o mi culo, a veces ambos, aunque noto cierta preferencia sobre mi culo, desde que se lo entregue no pasó dos días sin que no me lo coga, está vez en el sillón mientras me abría el culo para él, arrodillada ahí, gimiendo como una putita, como su putita mientras me ensartada, me daba duro y profundo, llegando al punto que mi culo lo necesitaba, ya lo disfrutaba más al sexo anal que vaginal, prefería que me coga por ahí antes que por la vagina, más cuando se corría, obviamente lo hacía adentro, llenandome el asterisco de leche, se sentía más rico como le palpitaba la verga, estaba volviendome una puta sin retorno.
Pero el matrimonio de mamá ya estaba salvado, ahora sólo quedaba volver a mi cuerpo y seguir con mi antigua vida, estos casi dos meses habían dado su fruto, pero cuando trate de volver, el control falló, dejo de funcionar, no sé si era porque se podía usar una vez o que, pero resulta que ahora estaba atrapado en el cuerpo de mamá y ella en el mío, aunque a ella no se la veía para nada mal, de hecho estaba muy contenta, eligiendo la carrera que siempre quiso estudiar ya que el año que viene entraba a la universidad y se iba a estudiar a otra ciudad, ahí empecé a sospechar que algo raro pasó, más cuando note que él control de abajo parecía que alguien lo abrió, que lo forzó, se notaba un tornillo mal ajustado y la tapa forzada, quizas mi mamá lo estropeó a propósito para ella vivir la vida que siempre quiso en mi cuerpo, y me dejó acá atrapado en la vida que no quiso en su antiguo cuerpo.

La verdad no puedo decir que quedarme en el cuerpo de mamá era una mala noticia o un infierno, el sexo con papá, ahora mi esposo era fantástico, me había vuelto una completa adicta a su pija, disfrutaba de chupársela a cada rato, adoraba su pija, cada vez que podía sacaba mi lado de zorra para complacerlo y porque en el fondo eso es lo que era.
Ser ama de casa no me gustaba, pero ya "mis hijos" estaban grandes, no necesitaban atención y en cualquier momento se iban de la casa, así que mi trabajo era mínimo, solo disfrutar y mucho sexo. Fin.

Mamá era una ama de casa, que parecía haberse terminado de arruinar la vida con nosotros, tuve que abandonar los estudios para cuidar de sus hermanos menores y cuando los termino y podía empezar una carrera universitaria para mejorar su vida, me tuvo a mí en un amorío con mi papá, el cuál no pintaba para algo duradero, así que fue un golpe duro para ella.

Papá en cambio era una persona que voluntariamente no quiso estudiar, tenía el negocio que había dejado su padre, osea mi abuelo, una joyería, no era la única de la ciudad y no le dejaba fortuna, pero vivía bien y se podía dar sus lujos de vez en cuando, era muy rentable, así que no tenía necesidad, aunque el hijo no estaba en sus planes ni cerca él era el menos perjudicado, de hecho le vino hasta bien la noticia porque él si quería a mamá, era ella la que lo usaba de manera transitoria y se vió obligada a comprometerse.
Las cosas más o menos iban, no eran una maravilla pero tampoco eran un desastre, o eso se veía de afuera, por dentro la relación estaba agotada, cansada y estirada como chicle, mamá estaba agotada y cansada de su vida, ya que era algo que ella no quiso pero se tuvo que acoplar. Pero llegó el punto en el cuál se cayó a piqué.
El ambiente en casa era tensó, pesado, cansador, era como esos días de humedad que parece que llueve pero al final no llueve y solo está pesado todo el día, con un ambiente tenso, que te quita las ganas de hacer cualquier cosa, pero se notaba que no iba a dar para más.
Hasta que llegó un día en el que cambio me dí cuenta que mamá quería huir de esta vida, la encontré llorando en la cocina, sufriendo, ella no había deseado esto y ahora se encontraba ahí, vulnerada y sin saber que hacer, así que ahí me decidí ayudar, ella no era feliz, pero podía serlo, si las cosas mejoraran con papá quizás podría ser todo mejor, debía salvar un matrimonio que nunca había terminado de funcionar, tenía que buscar la forma de salvarlo, pero ¿Cómo?

Ahí fue cuando en internet encontré un dispositivo que supuestamente sirve para cambiar de cuerpos, vaya a saber si funciona, en teoría si apretabas ese botón señalando a la otra persona, podías cambiar de cuerpo con ella, así que por la noche me dirigí a mamá mientras dormia y lo apreté, todo se puso negro de golpe, y pum de la nada estaba en el cuerpo de mamá, ella se cayó en mi cuerpo y se escuchó un grito.
Mamá en mi cuerpo: Ahhhhhhhh
Papá vino corriendo, ellos dormían en camas separadas.
Papá: ¿Qué pasó? ¿Están bien?
Mamá en mi cuerpo: Sii, perdón esque ví un araña, subiendo por mi mano cuando venía a preguntarle algo a mamá y me asusté.
Ella se hizo la boluda, no se alarmó, entendió la situación enseguida, una vez que papá se fue a dormir se acercó hablar conmigo.
Mamá: ¿Qué hiciste? ¿Por qué cambiaste de cuerpo?
Yo: Es que te Vi muy mal y quería arreglar la situación que tienes con papá.
Mamá: ¿Hay forma de regresar?
Yo: No sé
Mamá: Bueno vamos hacer una cosa, probá, pero si no podes, entonces tratemos de intercambiar de vuelta, guarda el control en mi cajón, y si no se puede, entonces estamos jodidos, te vas a tener que acostumbrar a vivir en ese cuerpo. Dios mío que cosas haces hijo mío.
Ya no había vuelta atrás, no podía fallar, tenía que hacer como sea que papá amé a mamá, y después ver si podía volver a mi cuerpo, era arriesgado, pero no había nada que hacer.
Al otro día notaba a papá raro, distante con mamá, las cosas no funcionaban, pero está vez la relación se estaba acabando, así que tenía que hacer algo, me acerqué a él y le dije.
Yo: Está noche que te parece si hacemos planes.
Papá: ¿Que planes?
Yo: No sé ponte juguetón.
Mientras le susurré al oído y le fui, él me llamó pero yo lo ignore, esto iba a continuar en la noche, desde la puerta de su habitación apareci, con una bata y abajo un conjunto bien sexy, mientras lo miraba acostado, me desabroché la bata, quedando solo en ropa interior y me lancé a él.
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Lo desnudé y se la empecé a chupar, no sabía bien como hacerlo, era raro, nuevo para mi y su verga era bastante larga, así que se la agarré y le empecé a chupar la punta, mientras ponía cara de puta y le preguntaba "¿Así te gusta?" Con voz bien trolita, me funcionó ya que se puso caliente enseguida, más cuando empecé a pasarle la lengua por la pija como si fuera una paletita, mirándolo a los ojos y sonriendo él no iba a durar mucho.

Y tenía razón, después de unas chupadas nomás, se para y se manotea la verga, era obvio lo que venía, así que me puse en 4 en la cama, sacando culo y abriendo la boquita, para que me suelte toda la leche en la cara, me la tiro por toda la cara, aunque algunos chorros fueron a la boca, era un sabor raro, medio vizcoso, fuerte, pero no estaba feo, era mi primera experiencia con el semen y la disfruté.

Pero eso no iba hacer todo, faltaba el plato principal, el sexo, así que él se acostó, con la verga dura, esperando que yo me ponga arriba, al principio dude, pero no había tiempo para eso, así que me subí, él me la encajo en la concha, bajé despacito hasta que entró y una vez adentro tenía que empezar a moverme, no iba a cabalgarlo ni enpedo, así que simplemente me quedé arriba con las rodillas dobladas medio saltando mientras el también empujaba un poco la verga, las tetas me rebotaban, su verga entraba toda bien hasta el fondo y mi cara lo decía todo, blanco se me ponían los ojos mientras experimentaba lo que era el sexo en el cuerpo de mamá, los gemidos me empezaron a salir solo, como si fuera una experta, mientras mi cara no disimulaba el placer y mi vagina recibia verga. Estuve un rato, hasta que me cansé, y me puse abajo, me abrí de piernas para él y terminó de hacer su trabajo, de misionero mirándonos a los ojos, mientras ambos gemiamos, agitados y mientras me manoseaba las tetas se corrió adentro mío, terminando está noche de pasión, los dos acostados desnudos en la cama, el primer día fue todo un exitoso.
Aunque eso no se iba a quedar solo así al otro día él quería más, volvimos a coger, después a la tarde otra vez, y así fueron dos polvos todos los días por una semana, él era muy insistente y la verdad yo me dejaba porque con cada polvo, con cada metida de volvía cada vez más placentero y yo iba disfrutando cada vez más y me iba animando hacer nuevas cosas.

Entre ellas entregarle el culo, se ve que mamá no se lo había dado nunca, porque dolió como la puta madre, pero bueno una esposa no es buena esposa si no entrega el nudo del globo, ya a esta edad que tiene mamá no puede negarse a estás cosas, así que acepté tener sexo anal, fue doloroso, sentir como me abrían el culo y me empuja a la verga hasta el fondo al principio no me agradó, pero después de un par de embestidas me empecé acostumbrar, tampoco era la gran cosa si no era brusco, así que al igual que antes terminé gimiendo mientras me ensartaba el culo, ya era una esposa completa.

Así se lo demostré al que se supone que era mi marido pero en realidad era mi papá, después ya de unas semanas cogiendo todos los días podía complacerlo, ya se la mamaba por placer y lo hacía muy bien, las chupadas eran enteras, con arcadas, bien badeadas y a garganta profunda, el cabron se aprovechaba y me agarraba de los pelos mientras se la mamaba y en cualquier descuido me metía la verga bien hasta el fondo, con huevos y todo, una mamada completa, mientras me atoraba con la su verga y me chorreaba baba sin poder tragar.

O al menos por un rato, ya que después se corría mucho, era un termotanque de leche, y con su verga en el fondo de mi garganta me soltaba toda la leche, no me quedaba otra que tragar, aunque me gustaba bastante, en todos los tiros que podía tragaba, eso le gustaba, lo prendía y lo ponía más hot, así que en cada mamada me aseguraba de tragar todo lo que podía mientras él se corría, yo le sacaba toda la leche, aunque era tanta que un poco se terminaba desaprovechando.

Igual eso no era problema, porque ni corriendose así se le bajaba la erección, seguía duro y con mucha leche para darme, así que la chupada era solo el primer round, después venía el segundo, el exigente, mi vagina o mi culo, a veces ambos, aunque noto cierta preferencia sobre mi culo, desde que se lo entregue no pasó dos días sin que no me lo coga, está vez en el sillón mientras me abría el culo para él, arrodillada ahí, gimiendo como una putita, como su putita mientras me ensartada, me daba duro y profundo, llegando al punto que mi culo lo necesitaba, ya lo disfrutaba más al sexo anal que vaginal, prefería que me coga por ahí antes que por la vagina, más cuando se corría, obviamente lo hacía adentro, llenandome el asterisco de leche, se sentía más rico como le palpitaba la verga, estaba volviendome una puta sin retorno.
Pero el matrimonio de mamá ya estaba salvado, ahora sólo quedaba volver a mi cuerpo y seguir con mi antigua vida, estos casi dos meses habían dado su fruto, pero cuando trate de volver, el control falló, dejo de funcionar, no sé si era porque se podía usar una vez o que, pero resulta que ahora estaba atrapado en el cuerpo de mamá y ella en el mío, aunque a ella no se la veía para nada mal, de hecho estaba muy contenta, eligiendo la carrera que siempre quiso estudiar ya que el año que viene entraba a la universidad y se iba a estudiar a otra ciudad, ahí empecé a sospechar que algo raro pasó, más cuando note que él control de abajo parecía que alguien lo abrió, que lo forzó, se notaba un tornillo mal ajustado y la tapa forzada, quizas mi mamá lo estropeó a propósito para ella vivir la vida que siempre quiso en mi cuerpo, y me dejó acá atrapado en la vida que no quiso en su antiguo cuerpo.

La verdad no puedo decir que quedarme en el cuerpo de mamá era una mala noticia o un infierno, el sexo con papá, ahora mi esposo era fantástico, me había vuelto una completa adicta a su pija, disfrutaba de chupársela a cada rato, adoraba su pija, cada vez que podía sacaba mi lado de zorra para complacerlo y porque en el fondo eso es lo que era.
Ser ama de casa no me gustaba, pero ya "mis hijos" estaban grandes, no necesitaban atención y en cualquier momento se iban de la casa, así que mi trabajo era mínimo, solo disfrutar y mucho sexo. Fin.
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