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Buena vecina 23

Tenía puesto una tanga hermosa y bien coladita los dos se miraron con la boca entreabierta, seguramente no se esperaban este recibimiento que les di. Me miraron de abajo a arriba sacándome con los ojos la poca ropa que tenía, no les deje mucho a la imaginación. Me di media vuelta para mostrarles mí cola girando mí cabeza para mirarlos y preguntarles.

Yo: Les gusta ?

No respondieron con palabras sino con acciones, se abalanzaron hacia mí como si fueran depredadores y yo su presa. No tuve tiempo de decir nada ya que Ale estaba apoyándome la verga en las nalgas, besando mí espalda y Dani apretando mis tetas, tocándome un poco más abajo del ombligo sin llegar al premio.

Me deje llevar por sus caricias, besos y apretones contra algunas partes de mí cuerpo, poco a poco empecé a mojarme nuevamente, me estaba costando un poco, Nico había hecho bien su trabajo hace unos minutos y mí cuerpo parecía pedirme un ratito más de descanso pero mí mente decía “No se te ocurra parar, esto es lo que querías”.

Yo: Esperen. Logré decir entre suspiros, pero no hicieron caso.

Yo: Esperen. Dije más firme y aleje un poco a Dani para después hacerlo con Ale.

Dani: Que pasa ?
Yo: No quiero que se peleen más entre ustedes.
Ale: Él empezó, sabía que no tenía que venir.
Yo: Van a seguir peleando ?
Dani: Tiene que entender que venimos los 3 o ninguno.
Yo: Entonces ustedes entiendan que yo cojo con quién quiera y cuando quiera.

Se sorprendieron.

Yo: Que pasa si ahora, no quiero coger con ustedes ?
Ale: Me quedo con toda la leche en los huevos.
Yo: Y no va a ser problema mío. El único que tiene los huevos vacíos o casi acá es Nico, y si yo quiero tengo toda la noche para averiguar si están vacíos o no.
Dani: No es justo.
Ale: Porque lo llamaste a él y no a ninguno de nosotros ?

Miré a Nico, quería hacerlo sentir mejor, levantarle el ánimo, enaltecerlo un poco frente a ellos.

Yo: Porque me quedé con ganas de disfrutar su verga y por suerte elegí bien. 

Guiñe un ojo y le tiré un beso, él sonrió y agarró la verga por encima del pantalón mordiéndose el labio inferior. Ya me estaban dando ganas de echar a los otros dos y quedarme solo con Nico de vuelta, el jueguito se había apoderado de mí.

Dani: No seas así, nosotros también te queremos coger.
Yo: No pelean más ?
Dani: No, lo prometo.
Yo: Y vos ?
Ale: Solo si esta vez, él no participa.

Lo miré a Nico, los dos sabíamos que esto podía pasar pero yo ya había saldado cuentas con él anteriormente.

Yo: Está bien, pero nadie se vuelve a enojar con nadie. Si yo quiero hacer algo con alguno, lo hago y punto.

Los chicos aceptaron y ahora empezaría lo bueno. Cerré los ojos para dejarme llevar, no vi quien agarraba, besaba y acariciaba cada parte de mí cuerpo, solo estaba entregada al disfrute, sentí como uno de ellos me apoyaba la verga en el culo, sus manos acariciaban mí vientre y cada vez bajaba más mientras me besaba el cuello, el otro apretaba y besaba mis tetas, las mismas que hacía un rato su amigo había llenado de leche, aunque estaban limpias pensé en avisarle, solo por el morbo pero decidí que solo quede en mí cabeza imaginando que aún seguían llenas de leche y que a él no le importaba para chuparlas igual, con desesperación como lo estaba haciendo ahora.

Yo: Si, sigan así.

Con mí mano izquierda agarraba la cabeza del que tenía atrás y con la derecha el que estaba adelante.

Yo: Chupa, chupa. Le pedí al encargado de mis tetas.

Metí la mano derecha en la ropa del que estaba adelante e inmediatamente me di cuenta que era Dani por su pija, al lograr agarrarla empecé a masturbarlo suave. Con mí mano izquierda ahora empuje del culo a Ale que lo tenía atrás, para sentir más su verga rozando mí culo.

Ale: Qué pasa ? ¿Querés mí verga ? Me dijo al oído.
Yo: Si, dámela, dámela.
Ale: Pedila.
Yo: Dame la verga, por favor, dame la verga.

Desesperadamente busqué hasta encontrarla y lo masturbe duro, algo torpe porque era mí mano inhábil. 

Ale: Esto querés ?
Yo: Ay si.
Ale: Ya estás bien mojadita para que te la meta ?
Yo: Fíjate.

Sus dedos casi rozaban mí vagina pero cuando escucho mí respuesta, su dedo medio fue directo a mí entrada.

Ale: Ya estás lista.
Yo: Ah si ?. Dije gimiendo.
Ale: Decime vos.

Saco el dedo con el que me tocaba y lo acercó a mí boca. Sería demasiado puta para chuparlo ? Obvio que si. No solo probé mis jugos sino que también chupe su dedo como si fuera su verga.

Ale: ¿Así me la vas a chupar ?
Yo: No. Dije mientras movía mí cabeza.
Ale: Como que no ?
Yo: Te la voy a chupar mejor.
Ale: Vení y mostrame entonces.
Yo: Llevenme.
Dani: Al sillón.

Ale se sentó en el sillón, me hicieron recostar quedando con su verga en la cara y la nuca contra su abdomen. Dani se encargó de levantar mí pierna izquierda y ponerla sobre su espalda quedé completamente abierta, casi indefensa a lo que quisiera hacer. Agarre los huevos y la base de la pija de Ale para empezar a chuparle la cabeza, le pase la lengua para probar su líquido preseminal, fuerte y salado, no fue tan agradable pero sí excitante, lo próximo fue cubrir la cabeza con mí boca entera e ir sacándola despacio para que sienta cada centímetro de mis labios recorrerla, escuchaba su gemido de alivio.

Cuando quise volver a hacerlo sentí una lengua recorriendo de punta a punta mí vagina, sentí un alivio parecido al de Ale cuando sintió mí boca, no pude continuar, me detuve para disfrutar un poco de placer por breves segundos porque me trajo a la realidad los golpes que me daba Ale en la cara con su verga, pidiendo que vuelva a chuparla.

Se repartían una teta cada uno para tocarlas, uno mientras me practicaba sexo oral y el otro cuando lo recibia. Me había olvidado completamente de Nico por esos minutos hasta que entró en escena poniendo una silla frente a nosotros, sacó su verga del pantalón y mirándome preguntó.

N: Puedo ?
Yo: Si.
Ale: No tendría que poder.
Yo: No está participando.
Dani: A mí me parece que si.
Yo: Quieren que les repita lo que les dije hace un rato ?

Nadie habló, volví a mirar a Nico directo a sus ojos.

Yo: Tocate. Fue más una orden que un permiso.

Saco la pija, empezó a tocarse mirándome desde los pies a la cabeza, yo lo miraba fijo a él mientras le chupaba la verga a su amigo y él aumentaba el ritmo. Dani me giró un poco quedando con la cola hacia arriba y con ambas manos hizo que levante la cadera solo un poco, en una posición intermedia entre acostada y en 4.

Yo: ¿Qué vas a hacer ?
Dani: Algo que me quede con ganas la última vez.

Por un momento pensé que iba a querer hacerme la cola, no es de mí gusto aunque tal vez lo hubiera dejado solo la puntita pero la estaba guardando para uno de ellos si surgía el momento y no era el. Sentí alivio cuando empezó a chuparla al parecer su preferencia era practicarme sexo oral, de a poco los voy conociendo más, se masturbaba mientras lo hacía y yo quería ya sentir que alguno saque algo de leche para mí.

Yo: Ay si que rico.

Yo: Seguí chupandome la cola así, lo haces muy bien.

Yo: Dale pendejo, chupame el orto.

Mis palabras sucias iban aumentando al mismo ritmo que mi calentura.

Ale: Callate y chupa, que ya está viniendo la leche.
Yo: ¿Me la vas a dar en la boquita ?
Ale: Puede ser, todavía no me decido.

Antes de poder responder Ale había tomado mí pelo, guiando mí cabeza para cogerme la boca. Llegaba al fondo, todos, golpeaba su muslo para que me deje respirar, mis ojos se emblanquecen y segundos después me permitía dar una bocanada de aire para recomponerme.

Por otro lado Dani seguía en lo suyo, chupandome el orto mientras se tocaba hasta que decidió cambiar, mojo un poco la punta de la verga y la apoyó en mí vagina, que alivio que no era mí cola, pensé. En un solo movimiento la tenía adentro completa, quería sacarme a alguno de los dos de encima ya, la posición no era cómoda pero no podía quebrantarme, no me podían ganar dos pendejos.

Use ambas manos para agarrar mis nalgas y abrirlas lo más que podía, necesitaba darle la mejor vista que podía para que acabara rápido. Un escupitajo cayó en mí ano y ahora si pensé que al menos un dedo iba a entrar, jugó con su dedo pulgar acariciándolo solo por fuera, se sentía rico y aunque no quería me estaba preparando psicológicamente para sentirlo dentro. Se ve que la vista que le di funcionó porque no llego a hacerlo, por el contrario se aferró a mí culo agarrando fuertemente cada nalga y 1 segundo antes de explotar dentro mío, saco su verga para apoyarla entre medio de ellas. Algunos chorros de leche llegaron casi hasta mis omoplatos, podía sentir lo caliente que era, suspiro y se sentó hacia atrás apoyándose en el respaldo, por último una linda nalgada para demostrar que el acto había finalizado por su parte, como mucho fueron dos minutos.

Todavía quedaba Ale y debía terminar con el también, aproveche toda la saliva que me había hecho caer de la boca al usarla tan bruscamente y le masajeaba los huevos, enormes y pesados “Este pibe me va a ahogar con la leche que tiene acá” pensaba mientras luchaba por hacerlo acabar, momentos después él también eyaculo pero tenía la verga tan adentro de mí boca que casi no hubo necesidad de tragarla, paso directo. Soltó mí pelo y se recostó hacia atrás, él también me dio una buena nalgada algo más fuerte que Dani, la apretó y volvió a pegarle.

Me quedé caliente, me hicieron de todo menos hacerme acabar pero por suerte lo tenía a él, Nico era el único con la pija lo suficientemente dura como para ayudarme, solo tenía que aguantar algunos movimientos míos hasta que explote de placer.

Me levanté y camine los 3 o 4 pasos que había hasta el, puse una pierna de cada lado, con una mano me afirme de su hombro y con la otra puse un poco de saliva en mí vagina, estaba toda sucia todavía por sus amigos pero a él no le importo y eso me gustó, me agarró de la cadera esperando que me siente sobre el.

Ale: Ahora va a participar y eso no habíamos arreglado.
Yo: Entonces hubieras aguantado, porque no me hiciste acabar vos ?
Dani: Tiene razón.

Seguramente se acordó de lo que habíamos hablado antes y quería asegurarse que yo no me enojara con él, para poder seguir cogiéndome básicamente. Quise poner más picante la situación y le hable directamente a Nico, mirándolo a los ojos mientras me sentaba en su verga suavemente.

Yo: Me vas a coger ?
N: Obvio 
Yo: Les vas a enseñar, cómo hay que coger para que acabe ?
N: Si, vení. Sentate en mí verga.

Me metí la verga completa, hasta el fondo y suspiré, empecé a moverme despacio pero rápidamente aumenté el ritmo.

Yo: Préstame tu verga, quiero acabar.
N: Úsala, es toda tuya.

Mis manos agarraban sus hombros y los codos tocaban su pecho, mí cara pegada a la suya cachete con cachete.

Yo: ¿Querés cogerte a mami ? Le dije en voz baja al oído, solo para que él escuchara.
N: Si mami, que ganas que te teng
Yo: Deja que mami use tu pija para acabar.
N: Úsala pero solo un ratito.
Yo: Porque solo un ratito bebé?
No: Esto está mal pero quiero ayudarte.
Yo: Si mí amor tenés razón, solo un ratito deja que mami acabe por favor.
N: Dale dale dale moveté dale dale. Dijo en voz alta. Moveté arriba de mí verga dale.
Yo: Ay si, si, voy a acabar.

Me pegó una nalgada fuerte, nada que ver con los otros dos, eso hizo que me caliente más aún, parecía mostrar quien era el verdadero hombre de los 3, me estaba marcando como su puta. Clave mis uñas en sus hombros y acabé. Me quedé quieta por unos segundos, retome el aire y junte mis tetas con la parte de mis bíceps para ponerlas directamente en su cara.

Yo: Ahora te toca a vos, sacate toda la leche.

Me agarró del culo y me hizo levantar unos centímetros la verga casi salía de mí cuerpo, empezó a darme fuerte y rápido, mis nalgas rebotaban cuando el las golpeaba con su cuerpo, chupaba mis tetas como y donde podía por la velocidad de sus movimientos, hasta que me avisó “Ahí viene”. Yo salí rápidamente de él y me senté más cerca de su ombligo, su verga quedó atrapada entre mis nalgas y con la mano derecha lo pajeaba como podía hasta que acabó un poco en la espalda y otro poco en las nalgas, ahora si la tarea estaba hecha.

Yo: ¿Contentos ?. Les pregunté mirándolos a todos desnuda y sucia
Chicos: Si, ahora sí.

Me puse un remeron que apenas me tapaba la cola que tenía por ahí.

Yo: Bueno, ahora llegó el momento de que se vayan todos.

Me miraron sin creerme pero aceptaron, los acompañé hasta la puerta estaba algo cansada pero mí corazón latía con fuerza “Todavía no” pensé.

Yo: Vos. 

Dije y los 3 se dieron vuelta, señalé a uno de ellos con el dedo.

Chico: Yo que ?
Yo: Vos, te quedas. Los demás, en otro momento nos vemos.

Lo entré agarrándolo del brazo y caminando hacia adentró, los otros dos quedaron afuera de mí casa en la vereda, sorprendidos y tal vez pensando en que era lo que iba a pasar con esa persona que elegí, ninguno dijo nada, quedó claro que la que volvía a mandar era yo al menos hasta que hagan algo que de vuelta el asunto. Todavía era de noche, madrugada de sábado para domingo rondando la 1 y capaz para él, la noche recién empezaba.

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