You are now viewing Poringa in Spanish.
Switch to English

El pacto 24( perspectiva Laura )

Daniel se había ido al trabajo hacía apenas una hora, dejándome en esa burbuja de paz y reposo que tanto me gustaba después de la tormenta de la luna de miel. Estaba en la sala, recostada en el sofá con una copa de vino tinto en la mano, sintiéndome la mujer más exitosa del mundo: la esposa perfecta, la mujer amada, la dueña de un secreto que nadie más podía tocar. La puerta sonó y no necesité ni ver quién era para saber que el veneno venía en frasco bonito. Era Paola.
El pacto 24( perspectiva Laura )


Entró con esa seguridad que siempre me había intimidado y una botella de vino en la mano. Nos servimos dos copas y el aire se llenó rápidamente de esa complicidad que solo nosotras entendíamos.

**LAURA:**
(Con una sonrisa radiante y un tono de complicidad)
Pao, no te imaginas lo feliz que estoy. Ser la señora de Daniel es... es una sensación de poder increíble. Todo es tan perfecto. Pero Esteban no deja de escribirme. Está desesperado por comerme otra vez, pero yo quiero descansar unos días y disfrutar mi matrimonio antes de volver a los juegos.

**PAOLA:**
(Sirviendo más vino y clavando su mirada en mis piernas desnudas, yo andaba en coquitos )
lesvianas


Ay, Laurita... usted tan santica por encima y con tantas ganas de que la vuelvan a reventar. No se crea tanto, que ese brillo en sus ojos no es de paz, es de hambre.
Sentí un escalofrío recorrer mi columna. La forma en que me miraba no era la de una amiga; era la de una cazadora.

Paola se acercó al sofá. No se sentó al lado mío, se sentó *sobre* mí, invadiendo mi espacio con una naturalidad asfixiante. Empezó a acariciarme la muslera, subiendo la mano lentamente por mi rodilla, mientras sus dedos se hundían en mi piel con una presión que me hizo soltar un suspiro involuntario. Sus ojos bajaron a mis pechos y luego a mis nalgas, y por un momento sentí que su mirada era tan física como sus manos.

**PAOLA:**
Estás más hermosa ahora que eres una mujer casada, Laura. Tus pechos se ven más firmes, tus nalgas más... apetecibles.

Antes de que pudiera responder, se abalanzó sobre mi boca. No fue un beso tierno; fue un asalto. Sus labios chocaron contra los míos con una urgencia violenta y su lengua se metió en mi boca con una voracidad que me dejó sin aliento. Era un beso húmedo, profundo, con un sabor a vino y una malicia que me desarmó por completo. Intenté empujarla por puro instinto, por la costumbre de ser la mujer intocable, pero mis manos terminaron enredándose en su cabello.
novio cornudo


**LAURA:**
(Respirando agitada y con el corazón martilleando)
Pao... ¿qué le pasa? ¡Mmh!... ¡Somos amigas!

**PAOLA:**
(Separándose apenas unos milímetros, con una sonrisa maliciosa y la voz cargada de mando)
No se me haga la boba, Laura. Usted siempre supo que a mí me gustan las mujeres. Y desde que la vi en la despedida de soltera abriéndose de piernas para esos dos strippers, me quedé con unas ganas enfermas de probarla.

Me quedé en shock. El corazón me iba a estallar. La idea de que mi mejor amiga me hubiera estado deseando mientras yo jugaba a la esposa perfecta me produjo una sacudida de excitación tan brutal que mi vulva se empapó instantáneamente. Paola no esperó mi permiso; volvió a besarme, esta vez con más fuerza, mientras su mano bajaba y apretaba mi culo con una posesividad que me hizo soltar un gemido. Yo no luché más. Me rendí al morbo, fascinada por la idea de ser devorada por alguien que conocía mis secretos.
Paola me tomó de la mano y me arrastró hacia la alcoba principal. Me desnudó con una lentitud tortuosa, despojándome de cada prenda hasta que quedé desnuda y vulnerable sobre las sábanas de seda de mi cama matrimonial. Me sentía expuesta, pero la excitación era un incendio en mis entrañas.
Novia puta


Ella se posicionó entre mis piernas y no perdió el tiempo. Sentí su lengua caliente y experta encontrándose con mi clítoris.
Mi novia y su amiga


**LAURA:**
¡Mmmgh!... ¡Pao, Dios mío, ahhh!... ¡Nunca nadie me había besado así abajo!... ¡Ahhh, sí, chúpame ahí!

El sonido de su lengua contra mi carne era un rito obsceno: *Slurp, slurp, slurp*. Paola era metódica; lamió mi vulva con una presión rítmica y luego bajó su lengua hasta mi anito, explorando cada pliegue con una destreza que ningún hombre había logrado jamás. Era más detallista, más voraz, más consciente de mi placer.

**LAURA:**
(Jadeando y arqueando la espalda)
¡Mmh!... ¡Uff!... ¡Ahhh!... ¡Sí, Pao, no pares!... ¡Mmmgh!
cornudo consentido

putitas



En un movimiento fluido, se acomodó encima de mí en una posición de 69. Sentí su clítoris contra cara mientras mi lengua se hundía en su propia vagina , sentír ese olor a vaina sudada volvió loca . Era un intercambio de fluidos y gemidos.
Devoraba su vagina , restregaba mi lengua mi nariz , subía bajaba , y repetía estaba entregada al morbo Luego, entrelazamos las piernas en una posición de tijera, frotando nuestras vaginas empapadas una contra la otra en un ritmo frenético. El roce de la su vagina húmeda contra mi vagina húmeda creó un sonido asfixiante: *Chlap, chlap, chlap*. El orgasmo me golpeó como una ola volcánica, haciéndome retorcer y gritar en medio de la habitación.

novia infiel


infiel

cuckold

puta

Dios mío , se sentía espectacular el rose , mientras ella me cogía las tetas yo solo gemia
! HAAA PAO , sigue sigue MMMM ¡
Cuando creí que el mundo se había detenido y que mi cuerpo no podía dar más, Paola se incorporó. La vi sacar algo de su bolso y mi sangre se heló por la excitación. Era un arnés de cuero n con un dildo largo, grueso que parecía una advertencia.

**PAOLA:**
(Ajustándose el arnés en las caderas con una mirada de mando)
¿Pensaste que esto se acababa tan fácil, perrita? Ahora vas a saber cómo penetra una mujer de verdad.

Me puso en cuatro patas sobre las sábanas deshechas. Sentí su mano en mi cadera, sujetándome con una fuerza que no admitía réplica. Y entonces, el impacto: el dildo entró en mi vagina de un solo empujón violento.
El pacto 24( perspectiva Laura )


**LAURA:**
¡AAAAHHH!... ¡Hijueputa, Pao!... ¡Mmh!... ¡Me va a partir!... ¡Uff, qué duro se siente eso!
lesvianas


Las estocadas eran rítmicas, profundas y carentes de cualquier piedad. El dildo golpeaba mi cuello uterino con cada embestida: *¡Plap, plap, plap!*. Clavé las uñas en las almohadas mientras sentía cómo me rellenaba por completo, estirándome hasta el límite.
novio cornudo


**PAOLA:**
¡Gima, perra! ¡Gima más fuerte! ¡Dime de quién es este culo ahora!

**LAURA:**
(Con la voz rota por el placer y la asfixia)
¡Auhhh!... ¡Pao, me vas a romper, ahhh!... ¡Más duro, métemelo todo, mmmgh!... ¡Es tuyo, Pao!... ¡Ahhh, sí, soy tuya!... ¡Dame más duro, no me pares, reviéntame!

Paola me volteó en posición de misionero para mirarme a los ojos mientras me embestía sin piedad. Ver su rostro concentrado en mi destrucción mientras su verga de plástico me abría en dos fue el clímax de mi degradación. Me entregué por completo, gritando mi rendición mientras un segundo orgasmo me sacudía el cuerpo hasta dejarme sin fuerzas.
Novia puta


Quedé tirada en la cama, con el pecho subiendo y bajando con dificultad, el cuerpo empapado de sudor y la mente en un limbo de placer y cansancio. Paola se levantó con una calma insultante. Se arregló la blusa, se sirvió el último trago de vino y me miró con una sonrisa de superioridad.

**PAOLA:**
Descansa, mi amor... Yo me voy antes de que llegue Dani. Y no te preocupes, esto queda entre nosotras...

Me quedé allí, intentando recuperar el aliento, sintiendo el vacío en mi interior y la humedad en mis muslos. Sonreí para mis adentros, sintiéndome la reina del engaño. Había logrado lo imposible: una infidelidad tan perfecta, tan secreta y tan impune que ni siquiera el mismo cielo podría descubrirla. Me sentía segura en mi mentira

0 comentarios - El pacto 24( perspectiva Laura )