La propuesta de Paola de que Samir fuera el elegido no fue una sugerencia; fue el veneno que me obligó a ver cómo mi vida se desmoronaba en cámara lenta. Durante una semana, fui el espectador de una erosión calculada.
**La Semana de la Erosión**
Todo empezó con los nervios de Laura. Paola se encargó de desmantelar su moral antes de romperla. Recuerdo los pantallazos que me mandaba, capturando la lucha interna de mi mujer mientras yo la miraba en la cena, notando cómo su respiración se aceleraba cada vez que su teléfono vibraba.
**[PANTALLAZO DE CHAT: PAOLA Y LAURA]**
**Laura:** *Pao, tengo miedo. Siento que si cruzo esa línea con Samir, ya no podré volver a mirar a Daniel a los ojos. Siento que soy una basura.*
**Paola:** *Ay, mi vida, esa culpa es la que te tiene mojada ahora mismo, ¿verdad? Daniel te ama, pero te tiene dormida. Tú necesitas que un macho de verdad te abra las piernas y te use como la perra que realmente eres cuando nadie te ve. Imagina la verga de Samir rompiéndote el corazón y el útero al mismo tiempo. Deja que el asco se convierta en placer. Déjate romper, Laura.*
Yo leía eso mientras sentía cómo mi verga palpitaba en el pantalón. Era una tortura deliciosa. Paola me escribía por el lado: *"Mira cómo se desmorona, Dani. Está a un paso de suplicar que la follen. Quédate conmigo, que esto se va a poner asqueroso y delicioso"*. Yo le respondía: *"Me estás volviendo loco, Pao. Quiero verla así, quiero verla perdiendo la cabeza"*.
El sábado se selló la mentira. Laura se acercó a mí con esa dulzura de santa que ahora me sabía a veneno. "Cariño, mañana me quedaré con Paola, nos quedaremos charlando toda la noche", me dijo con una sonrisa perfecta. Le besé la frente mientras por dentro me moría de celos y de una excitación perversa al saber que esa "noche de chicas" era en realidad su noche de entrega total.
**El Domingo: El Show en el Cuarto Rojo**
El domingo fue un desierto de ansiedad. La vi salir por la mañana y sentí que se llevaba mi cordura con ella. Me pasé el día pegado al teléfono hasta que el mensaje de Paola llegó:
*"Ya llegó mi Lau, Dani. Ya no hay vuelta atrás. El show está por empezar"*.
Le respondí con la verdad de mi tormento: *"Lo sé... tengo un morbo y unos celos que me están matando"*. Y su respuesta fue el golpe de gracia: *"Tranquilo, corazón. Esto va a estar muy bueno. Solo observa"*.
Me conecté. La pantalla se encendió y la luz roja del cuarto de Paola me golpeó la cara. El audio era tan nítido que podía oír la respiración agitada de Laura. Ahí estaban: Laura y Samir.
Samir: Llevaba una vida entera imaginando cómo te verías así frente a mí, Laura... dijo con una voz tan ronca que sentí el escalofrío en mis huesos.
Laura: Yo también, Samir... tanto que duele... respondió ella, con la voz quebrada por el deseo.
Se fundieron en un beso que fue un asalto de lenguas y saliva: *"¡Mmmph!... ¡Ssslluuurp!... ¡Gkkk!... ¡Mmmh!..."*.

Laura se deslizó por sus piernas hasta quedar de rodillas. Lo que vi después fue una devoción animal. Se lanzó sobre su miembro con una voracidad que me dejó mudo. La vi succionar, metiéndoselo hasta la garganta mientras sus ojos se ponían en blanco: *"¡Slurp, slurp, glup!... ¡Mmmph!... ¡Ssslluuurp!... ¡SÍ, así!... ¡Mmmh!..."*. Sus mejillas se hundían y el sonido de la saliva mezclándose con el roce de su lengua era ensordecedor en mis auriculares.




Samir la levantó y la tiró sobre la cama. y empezó a lamerla con una saña brutal. La lengua de Samir recorría su clítoris y se hundía en su vagina mientras Laura arqueaba la espalda, gritando su nombre con una desesperación que me erizó cada vello: *"¡Aaaahhh!... ¡SÍ, SAMIR!... ¡CÓMEME TODA!... ¡SÍIII!... ¡Mierda, qué rico!... ¡SÍIII!... ¡Mmmh!..."*.

Luego la puso en cuatro. Su culo estaba expuesto, vibrando por la excitación. Samir sacó un condón del bolsillo. Voy a ponérmelo, preciosa.
¡NO! gritó Laura, agarrándole la mano con una rabia erótica. ¡Cúbreme con tu leche! ¡No quiero nada entre nosotros! ¡Quiero sentir tu verga rompiéndome por dentro! ¡Siente cómo te necesito, coño, damelo ya! ¡LLÉNAME! ¡Llename de ti! ¡Aaaahhh!
Samir no esperó más. La penetró de un solo golpe seco que sonó como un disparo de carne contra carne: **¡PLAP!** Laura soltó un alarido que me rompió el alma: *"¡AAAAHHHHH! ¡SÍIII!... ¡SÍ, ASÍ!... ¡Mierda, me estás rompiendo!... ¡MÁS FUERTE!... ¡SÍIII!..."*.

El ritmo se volvió una carnicería. En cuatro, la vi cómo su culo chocaba violentamente contra la pelvis de Samir: *¡Plap, plap, plap!*.
Ver a mu Laura así de entregada me hizo poner la verga durísima , mi laura Gimiendo de placer
Y en ves de sentir celos , estaba sintiendo una calor en mi cuerpo
Luego la giró en misionero, y vi la cara de Laura: estaba deshecha, con la lengua fuera y los ojos perdidos en el placer.

ver a mi Laura. Ver su cuerpito sus delisiosas nalgas rebotar en esa cama , ver el pene de Samir entrar y salir entrar y salir sin condon , en la mujer que amo y en la que está mañana se despidió con un beso tierno , y lo peor ver en sus ojos amor así Ami , ver a esa misma mujer , entregada en esa cama al placer cambio algo en mi , ya no sentía celos solo morbo y un goteo en mi pene que estaba como una roca
Luego la puso de cuchara, y el sonido de la vagina resiviedo esa verga era asqueroso y perfecto: *"¡SÍ!... ¡Mierda, Samir, más fuerte!... ¡SÍ, ASÍ!... ¡FOLLAME !... ¡SÍIII!... ¡SÍIII!... ¡Mierda, qué rico!... ¡SÍIII!..."*.

En ese momento, yo ya no podía más. Me bajé los pantalones y empecé a masturbarme con una furia ciega mientras veía la pantalla. Mis celos se transformaron en un combustible erótico. Me imaginaba que yo era Samir, que yo era quien la rompía así. Mi mano se movía frenéticamente al ritmo de las embestidas que veía en el video.

En el clímax, Samir la agarró del pelo con una fuerza que le tiró la cabeza hacia atrás mientras la embestía con una saña salvaje.
Dime la verdad ahora mismo, puta... le siseó al oído mientras la hacía vibrar de placer. ¿Quién te lo hace mejor? ¿Quién te tiene así de rota? ¿Quién es el dueño de tu coño ahora mismo?
Laura estalló en un orgasmo que la dejó sin aire. Sus ojos se pusieron en blanco y gritó con una devoción obscena:
¡Tú! ¡Eres tú, Samir! ¡Tú me haces sentir una puta! ¡Tú me haces sentir viva! ¡SÍIII!... ¡TÚUU!... ¡Aaaahhh!... ¡Mierda!... ¡Sí!... ¡Tú eres el mejor!... ¡SÍIII!

En ese instante de clímax absoluto, Samir soltó un gruñido animal y se la vino dentro de ella. Vi cómo su cuerpo se sacudía mientras la llenaba por completo, sin barreras.


Yo también alcancé mi clímax en ese mismo segundo; solté un gemido de frustración y placer mientras mi semen saltaba por todas partes, manchando mis manos y mi vientre.
Me quedé jadeando en la oscuridad. Mi teléfono vibró. Era Paola.
Paola: ¿Te gustó el show, Dani? Estoy muy contenta. Mi Lau se merecía ser poseída así... y me encanta que seas tan maduro para disfrutar de cómo te la follaron.
Sin pensarlo, tomé el teléfono y le tomé una foto a mi pene todavía palpitante y chorreando semen blanco y espeso. Se la mandé sin decir nada.

Paola: *(Respuesta inmediata)*: ¡Mierda, Dani! ¡Qué rico que lo disfrutes así! Me excita ver cómo te deshechas mientras ella se deshece con otro. Eres el cómplice perfecto, mi cielo.
termine con el silencio de mi habitación y la imagen de mi mujer convertida en una perra satisfecha en la pantalla.
**La Semana de la Erosión**
Todo empezó con los nervios de Laura. Paola se encargó de desmantelar su moral antes de romperla. Recuerdo los pantallazos que me mandaba, capturando la lucha interna de mi mujer mientras yo la miraba en la cena, notando cómo su respiración se aceleraba cada vez que su teléfono vibraba.
**[PANTALLAZO DE CHAT: PAOLA Y LAURA]**
**Laura:** *Pao, tengo miedo. Siento que si cruzo esa línea con Samir, ya no podré volver a mirar a Daniel a los ojos. Siento que soy una basura.*
**Paola:** *Ay, mi vida, esa culpa es la que te tiene mojada ahora mismo, ¿verdad? Daniel te ama, pero te tiene dormida. Tú necesitas que un macho de verdad te abra las piernas y te use como la perra que realmente eres cuando nadie te ve. Imagina la verga de Samir rompiéndote el corazón y el útero al mismo tiempo. Deja que el asco se convierta en placer. Déjate romper, Laura.*
Yo leía eso mientras sentía cómo mi verga palpitaba en el pantalón. Era una tortura deliciosa. Paola me escribía por el lado: *"Mira cómo se desmorona, Dani. Está a un paso de suplicar que la follen. Quédate conmigo, que esto se va a poner asqueroso y delicioso"*. Yo le respondía: *"Me estás volviendo loco, Pao. Quiero verla así, quiero verla perdiendo la cabeza"*.
El sábado se selló la mentira. Laura se acercó a mí con esa dulzura de santa que ahora me sabía a veneno. "Cariño, mañana me quedaré con Paola, nos quedaremos charlando toda la noche", me dijo con una sonrisa perfecta. Le besé la frente mientras por dentro me moría de celos y de una excitación perversa al saber que esa "noche de chicas" era en realidad su noche de entrega total.
**El Domingo: El Show en el Cuarto Rojo**
El domingo fue un desierto de ansiedad. La vi salir por la mañana y sentí que se llevaba mi cordura con ella. Me pasé el día pegado al teléfono hasta que el mensaje de Paola llegó:
*"Ya llegó mi Lau, Dani. Ya no hay vuelta atrás. El show está por empezar"*.
Le respondí con la verdad de mi tormento: *"Lo sé... tengo un morbo y unos celos que me están matando"*. Y su respuesta fue el golpe de gracia: *"Tranquilo, corazón. Esto va a estar muy bueno. Solo observa"*.
Me conecté. La pantalla se encendió y la luz roja del cuarto de Paola me golpeó la cara. El audio era tan nítido que podía oír la respiración agitada de Laura. Ahí estaban: Laura y Samir.
Samir: Llevaba una vida entera imaginando cómo te verías así frente a mí, Laura... dijo con una voz tan ronca que sentí el escalofrío en mis huesos.
Laura: Yo también, Samir... tanto que duele... respondió ella, con la voz quebrada por el deseo.
Se fundieron en un beso que fue un asalto de lenguas y saliva: *"¡Mmmph!... ¡Ssslluuurp!... ¡Gkkk!... ¡Mmmh!..."*.

Laura se deslizó por sus piernas hasta quedar de rodillas. Lo que vi después fue una devoción animal. Se lanzó sobre su miembro con una voracidad que me dejó mudo. La vi succionar, metiéndoselo hasta la garganta mientras sus ojos se ponían en blanco: *"¡Slurp, slurp, glup!... ¡Mmmph!... ¡Ssslluuurp!... ¡SÍ, así!... ¡Mmmh!..."*. Sus mejillas se hundían y el sonido de la saliva mezclándose con el roce de su lengua era ensordecedor en mis auriculares.




Samir la levantó y la tiró sobre la cama. y empezó a lamerla con una saña brutal. La lengua de Samir recorría su clítoris y se hundía en su vagina mientras Laura arqueaba la espalda, gritando su nombre con una desesperación que me erizó cada vello: *"¡Aaaahhh!... ¡SÍ, SAMIR!... ¡CÓMEME TODA!... ¡SÍIII!... ¡Mierda, qué rico!... ¡SÍIII!... ¡Mmmh!..."*.

Luego la puso en cuatro. Su culo estaba expuesto, vibrando por la excitación. Samir sacó un condón del bolsillo. Voy a ponérmelo, preciosa.
¡NO! gritó Laura, agarrándole la mano con una rabia erótica. ¡Cúbreme con tu leche! ¡No quiero nada entre nosotros! ¡Quiero sentir tu verga rompiéndome por dentro! ¡Siente cómo te necesito, coño, damelo ya! ¡LLÉNAME! ¡Llename de ti! ¡Aaaahhh!
Samir no esperó más. La penetró de un solo golpe seco que sonó como un disparo de carne contra carne: **¡PLAP!** Laura soltó un alarido que me rompió el alma: *"¡AAAAHHHHH! ¡SÍIII!... ¡SÍ, ASÍ!... ¡Mierda, me estás rompiendo!... ¡MÁS FUERTE!... ¡SÍIII!..."*.

El ritmo se volvió una carnicería. En cuatro, la vi cómo su culo chocaba violentamente contra la pelvis de Samir: *¡Plap, plap, plap!*.
Ver a mu Laura así de entregada me hizo poner la verga durísima , mi laura Gimiendo de placer
Y en ves de sentir celos , estaba sintiendo una calor en mi cuerpo
Luego la giró en misionero, y vi la cara de Laura: estaba deshecha, con la lengua fuera y los ojos perdidos en el placer.

ver a mi Laura. Ver su cuerpito sus delisiosas nalgas rebotar en esa cama , ver el pene de Samir entrar y salir entrar y salir sin condon , en la mujer que amo y en la que está mañana se despidió con un beso tierno , y lo peor ver en sus ojos amor así Ami , ver a esa misma mujer , entregada en esa cama al placer cambio algo en mi , ya no sentía celos solo morbo y un goteo en mi pene que estaba como una roca
Luego la puso de cuchara, y el sonido de la vagina resiviedo esa verga era asqueroso y perfecto: *"¡SÍ!... ¡Mierda, Samir, más fuerte!... ¡SÍ, ASÍ!... ¡FOLLAME !... ¡SÍIII!... ¡SÍIII!... ¡Mierda, qué rico!... ¡SÍIII!..."*.

En ese momento, yo ya no podía más. Me bajé los pantalones y empecé a masturbarme con una furia ciega mientras veía la pantalla. Mis celos se transformaron en un combustible erótico. Me imaginaba que yo era Samir, que yo era quien la rompía así. Mi mano se movía frenéticamente al ritmo de las embestidas que veía en el video.

En el clímax, Samir la agarró del pelo con una fuerza que le tiró la cabeza hacia atrás mientras la embestía con una saña salvaje.
Dime la verdad ahora mismo, puta... le siseó al oído mientras la hacía vibrar de placer. ¿Quién te lo hace mejor? ¿Quién te tiene así de rota? ¿Quién es el dueño de tu coño ahora mismo?
Laura estalló en un orgasmo que la dejó sin aire. Sus ojos se pusieron en blanco y gritó con una devoción obscena:
¡Tú! ¡Eres tú, Samir! ¡Tú me haces sentir una puta! ¡Tú me haces sentir viva! ¡SÍIII!... ¡TÚUU!... ¡Aaaahhh!... ¡Mierda!... ¡Sí!... ¡Tú eres el mejor!... ¡SÍIII!

En ese instante de clímax absoluto, Samir soltó un gruñido animal y se la vino dentro de ella. Vi cómo su cuerpo se sacudía mientras la llenaba por completo, sin barreras.


Yo también alcancé mi clímax en ese mismo segundo; solté un gemido de frustración y placer mientras mi semen saltaba por todas partes, manchando mis manos y mi vientre.
Me quedé jadeando en la oscuridad. Mi teléfono vibró. Era Paola.
Paola: ¿Te gustó el show, Dani? Estoy muy contenta. Mi Lau se merecía ser poseída así... y me encanta que seas tan maduro para disfrutar de cómo te la follaron.
Sin pensarlo, tomé el teléfono y le tomé una foto a mi pene todavía palpitante y chorreando semen blanco y espeso. Se la mandé sin decir nada.

Paola: *(Respuesta inmediata)*: ¡Mierda, Dani! ¡Qué rico que lo disfrutes así! Me excita ver cómo te deshechas mientras ella se deshece con otro. Eres el cómplice perfecto, mi cielo.
termine con el silencio de mi habitación y la imagen de mi mujer convertida en una perra satisfecha en la pantalla.
1 comentarios - El pacto 4