Estábamos en primavera cuando acudimos a la boda de mi hermano. Se casaba un sábado en Salamanca, pero muchos amigos y familiares nos habíamos cogido habitaciones en el mismo hotel todo el fin de semana. Durante la tarde del viernes fuimos llegando todos al hotel, que prácticamente estaba ocupado en su totalidad por los invitados a la boda. Nosotros teníamos varias habitaciones. Nuestras hijas se habían cogido una para ellas y nuestro hijo decidió irse a dormir con los primos. La cena transcurrió de forma tranquila, y poco a poco la gente más mayor, así como niños y adolescentes se fueron marchando a sus habitaciones. También los novios, que querían estar descansados para el gran día.Al final sólo quedamos unos pocos, la gente más joven, por decirlo de alguna forma, porque ya ninguna volvía a cumplir los 40.
Total, que nos quedamos tomando unas copas, no seríamos más de 10 personas. David y yo, un par de amigas del pueblo y sus chicos, Alba, una prima soltera con la que tenía cierta rivalidad en tema chicos cuando éramos jóvenes, y Álvaro y Abel, que quizás los conocéis de mi anterior relato Las fiestas del pueblo. Pues bien, Álvaro era mi ex de la infancia y el verano anterior le había hecho una gran mamada y acabo terminando en mi boca. Había venido a la boda sin su novia. Y Abel, un amigo también de la infancia que siempre había ido detrás mía y que también había disfrutado de mi boca la misma noche que Álvaro. Después de las copas regresamos al hotel y una de las parejas se marchó a dormir nada más llegar, así que quedamos sólo las dos parejas, Alba y los dos chicos. Abel preguntó en recepción si nos podíamos tomar algo en el hotel y nos dejaron quedarnos en el pequeño bar, que nos podíamos servir nosotros mismos.
Al cabo de un rato las conversaciones fueron subiendo de tono, Alba al ser la única soltera era un poco el centro de atención. Guapa, morena, estatura media y por el escote se apreciaba que tenia un buen par de tetas (de los que estábamos allí, creo que sólo yo sabía que eran operadas), y un culo tirando a grande. No sé conservaba mal, pero los años me habían tratado bastante mejor a mí. Nos contó que hace poco había cumplido una de sus fantasías, hacer un trío. No sé si sería verdad o lo dijo para llamar la atención de los chicos, el caso es que lo consiguió. No le quitaban los ojos de encima, se ve que estaban deseando follársela. La cosa se estaba caldeando cada vez más. La otra pareja decidió que ya era hora de irse a dormir, aunque por los colores que tenían más bien se retiraban para follar.
Así que nos quedamos David y yo con los 3 solteros. Álvaro propuso que cada contara alguna historia sexual, el resto teníamos que adivinar si era verdad o mentira. Alba fue la primera y contó como en el trío había tenido una doble penetración, los dos chicos se la habían metido a la vez por el coño y la había encantado (eso trajo algunos buenos recuerdos a mi mente). Resulto ser mentira, pero quería probarlo algún día. David contó una aventura nuestra de jóvenes, en la que varios de sus amigos me follaban. Todos dijeron que mentira y acertaron, aunque la historia tenía parte de verdad, sus amigos me vieron desnuda y follando con David. La última de la ronda fui yo. Y conté como una vez dos tíos se corrieron en mi boca la misma noche. Alba dijo que mentira seguro y los tres chicos dijeron verdad. Alba se quedo a cuadros cuando dije que era cierta. En ese momento Alba vio peligrar su posición como centro del deseo.
Ella misma propuso un nuevo juego, la botella. El resto nos miramos algo sorprendidos, ni que tuviéramos 16 años. Pero con lo contentos que íbamos todos y viendo donde acababa aquella situación aceptamos. Las dos chicas nos pusimos en un lado y los chicos en el otro. Aunque realmente girábamos la botella para ver a que chica le tocaba y después lo mismo para ver a que chico. Hicimos varios papeles en el que cada uno escribió diferentes "pruebas" repartidas en 3 niveles (suave, picante, xxx) y otro montoncito de papeles con diferentes tiempos (1 minuto, 3 minutos, etc.) Aunque había 5 pruebas, en cada fase descartábamos una. Abel giró la botella y le toco a él y Alba.
Al principio tocaban las del nivel suave, salió morrearse durante un minuto. El segundo turno me toco a mi con Abel de nuevo, durante 2 minutos podía acariciarme por encima de la ropa. Como estábamos todos se corto bastante, pero aún así pude notar sus manos acariciando mis tetas y mi culo. Alba miraba a David como flipando que no dijera nada. Después Alba y Álvaro, tocarse mutuamente durante un minuto. Delante de todos Álvaro metió las manos por debajo de la camiseta de Alba directo a por sus tetas, mientras ella no se cortó ni un pelo y metió su mano por dentro del pantalón para tocarle la polla. En la cuarta Álvaro tenía que besar mi cuerpo durante un minuto, pero más que besar, lamió mi cuello bajando hacia mi escote y besando mis pezones por encima de mi blusa. También dedicó unos segundos a comerme la boca. Yo estaba empezando a ponerme a mil y no era la única.
Una vez terminado el primer montoncito de papeles pasamos al nivel picante. Los dos primeros fueron David y Alba. Ella tenía que tocarle sus partes íntimas durante dos minutos. La cabrona se recreo haciéndolo mientras me miraba, se puso detrás de él y metió su mano hasta agarrarle la polla. Empezó a pajearle suavemente mientras con su otra mano acariciaba su culo. Se pudo ver claramente como la polla de David iba creciendo en tamaño dentro de su pantalón. De alguna forma me estaba retando, no me hacía mucha gracia que tocará a David, pero ya llegaría mi turno. El segundo turno fue para Alba de nuevo, esta vez con Abel. Él la podía masturbar durante un minuto. Se sentó a su lado y Alba se desabrocho su pantalón para facilitar el trabajo, de hecho se lo bajo un poco dejando a la vista parte de su tanga rojo. Abel metió su mano por dentro de la ropa interior y empezó a masturbarla delante del resto. A los pocos segundos saco su mano, se chupó un par de dedos y los metió de nuevo por debajo de la tela. Por la cara de Alba y como se chupaba los labios, esos dedos debían estar ya abriéndose paso hacia el interior de su coño.
Por fin me toco a mí y el agraciado fue Álvaro, saque el papelito y tenía que hacerle un baile sexy en ropa interior. Le senté en una silla frente al resto y comencé a contonearme delante suya, me desabroche la blusa que llevaba mientras me sentaba a horcajadas sobre él, al hacerlo la falda que llevaba se subió casi a la cintura, dejando mis braguitas completamente a la vista. Eran negras con transparencia, por lo que desde atrás se podía ver perfectamente el contorno de mi culo. Mientras terminaba de quitármela y quedarme sólo con el sujetador negro de encaje que llevaba, realizaba movimientos hacia adelante y atrás sobre su regazo, frotando mis braguitas contra el bulto de su pantalón. Tras unos cuántos movimientos, me levante y me giré, posando mi culo de nuevo sobre su regazo mientras podía ver como me miraban atentamente el resto. En esa posición volví a frotarme de adelante atrás, mientras Álvaro llevo sus manos a mis pechos, los cuáles empezó a masajear suavemente mientras tiraba de mi hacía atrás acompañándome en mi movimiento. Cuando por fin se acabó el tiempo me levante, me baje de nuevo la falda, me abotone la blusa y fui a sentarme de nuevo a mi sitio. Al hacerlo pude sentir mis bragas completamente húmedas.
En esta ronda tuve mala suerte y el cuarto y último turno fue de nuevo para Alba, esta vez con Álvaro. Y el papelito que salió fue masturbarse mutuamente durante 2 minutos, que era ya algo más que picante diría yo. Ambos se sentaron en un sofá, se bajaron los pantalones y empezaron a tocarse por encima de la ropa interior al tiempo que se comían la boca. Alba no tardo ni 20 segundos en meter su mano por debajo de los calzoncillos de Álvaro para tocarle su polla por segunda vez, ahora ya totalmente tiesa. Él por su parte no perdió el tiempo y bajo su mano buscando el sexo de Alba, lo froto durante unos instantes por encima de sus bragas, para después deslizar parte de la tela a un lado e introducir un par de dedos en su coño. Ambos empezaron a acelerar sus movimientos, él se había incorporado un poco buscando profundizar más con sus dedos y ella frotaba la polla de él a toda velocidad. Si Abel no llega a gritar tiempo, habrían terminado los dos corriéndose.
En ese momento Alba dijo que si parábamos ya mientras miraba a Álvaro y Abel, estaba tan cachonda que se los quería llevar ya a su habitación para follárselos. David dijo que el ya estaba bastante cansado y quería ir a dormir. Yo viendo la situación también pensé en irnos ya a la cama, pero Álvaro y Abel dijeron que ni de coña, que había que terminar el juego. Por un lado estaba cansada, pero por otro me encantaba que quisieran seguir jugando conmigo. Tenían la oportunidad de irse ya a follar con Alba, pero ellos realmente querían follarme a mí. Para sorpresa de todos, incluida yo, David dijo que el abandonaba. Los chicos empezaron a protestar y yo me levante para irme con él. Cuando alcanzamos la puerta del bar, mi prima habló.
Alba.- Hasta mañana. Y gracias por dejarme a estos dos para mí sola.
En ese momento lo correcto habría sido decir tan sólo buenas noches, pero mi parte competitiva no podía aceptar que Alba se saliera con la suya. Le susurre a David al oído:
Marta.- Está se va a salir con la suya. Me ayudas a joderla un poco.
David.- Sabes que en esta ronda los papelitos van a ser bastante fuertes.
Marta.- No será para tanto. Yo sólo he escrito Hacer una paja.
David.- Y si le toca a Alba conmigo.
En este punto aclarar que en todos nuestros juegos y fantasías, era yo la que participaba más activamente, casi todas nuestras aventuras habían sido yo disfrutando con otros hombres y no me gustaba la idea de que David estuviera con otra chica, y menos mi prima. Aunque ella lo estaba deseando. Aunque por fastidiarla, me la podía jugar. Como mucho la vería pajear la polla a David.
Marta.- Me la juego. Pero como mucho te pajea. Total ya te la ha tocado antes.
David.- Vale, pero sólo una cosa. Yo he escrito Hacer un trío.
Marta.- Ya te vale.
David.- Estaba pensando más en ti cuando lo he escrito, para que te pudieras traer a uno y divertirnos. Y a saber que ha escrito el resto.
Marta.- Más burros que tú no creo.
Mi cabeza empezó a pensar rápidamente. Si le tocaba a David me iba a elegir a mí y un chico. Si le tocaba a cualquiera de los chicos, seguramente me elegían a mí y a David para tener más atención por mi parte. Tenía un 20 % sólo de que le tocará a Alba y yo me quedará fuera. Y seguramente ella no elegiría a David por miedo. Una voz me saco de mis pensamientos.
Álvaro.- No os ibais?
Marta.- Uhmmm. Nos quedamos.
Decidí por David y por mí. Me recree viendo la cara de decepción de Alba y la sonrisa de Abel y Álvaro. Como la cosa se iba a poner más caliente, decidimos irnos a nuestra habitación, que teníamos una suite bastante grande con salón. Al llegar nos sentamos todos y empezamos la última ronda. Cambiamos el orden, primero se elegía una persona, después prueba y tiempo y luego con quién. Le toco a Abel, 3 minutos y recibir una cubana. Tuvo suerte y le toco Alba, de hecho se puso bastante contento, porque si en algo me ganaba Alba era en tetas. Abel se bajo los pantalones y se recostó en el sofá. Alba se quito la camiseta y el sujetador y dejó sus tetas al aire. La verdad que eran impresionantes, no excesivamente grandes, pero muy firmes y apenas se notaba que eran artificiales. Por la forma en que masturbo a Abel no era la primera vez que lo hacía. Mira que la polla de Abel era gorda, pero ella se la metió bien entre sus pechos y la masturbo a conciencia, se agarraba las tetas con las manos y subía y bajaba aprisionado todo su tronco. Además en un par de ocasiones paso su lengua por la punta para lubricarla y poder masturbarla mejor. El resto miramos hipnotizados la escena hasta que Abel comenzó a correrse como un loco. Varios chorros cayeron sobre las tetas de Alba, pero uno fue directamente a impactar contra su cara. En vez de apartarse, ella cogió la polla de Abel y se la metió en la boca para terminar de limpiarla.
En el segundo turno fue para David y le toco que le hicieran una paja durante 3 minutos. Giramos la botella y me toco a mí, pero todos protestaron y finalmente fue Alba la encargada. Se estaba llevando todo el protagonismo. David tomo asiento en el sofá y Alba se puso de rodillas delante de él, no se había puesto la camiseta, por lo que David tenía un primer plano de sus tetas, que no dejaba de mirar. Le bajo los pantalones dejando ver a todos su tremenda erección. De los tres era el que la tenía más proporcionada en tamaño y grosor. Me miró de reojo y empezó a pajearle a buen ritmo, de vez en cuando acercaba sus tetas para frotarse su capullo contra sus pezones y de vez en cuando le daba algún lengüetazo. Una de las veces se metió el capullo entero en la boca y le dije que había tocado paja, no mamada. Creo que por mi tono de voz se me notó un poco ansiosa, y es que no me hacía nada de gracia que estuviera disfrutando de la polla de mi marido. Los tres minutos me parecieron eternos y el ritmo de la paja era tan frenético que consiguió que David se corriera antes de que se acabara el tiempo. Después de mi aviso no se atrevió a limpiársela con la boca, pero vi como se llevaba la mano a su boca para saborear los restos de semen que tenía.
El tercer turno le toco a Alba, estaba siendo una pesadilla, yo también quería disfrutar. Y encima le toco a David. Menos mal que el resto protesto que dos veces seguidas los mismos no y giro de nuevo la botella que acabo señalando a Álvaro. Toco hacer una mamada durante 2 minutos. Al menos era poco tiempo. Abel que todavía estaba recuperándose de su corrida dijo que podíamos hacer un concurso. Mientras Alba se la chupaba a Álvaro yo se la podía chupar a David y a ver quién conseguía terminar antes. Yo acepte pensando que iba a ganar, pues conociendo a David, sabía como chupársela para que terminara pronto, con lo que no contaba era que acaba de correrse hacía menos de 5 minutos y Álvaro todavía no lo había hecho. Aún así me esforcé todo lo que pude y apunto estuve de conseguirlo, pero ella consiguió que se corriera unos segundos antes. Lo mejor fue cuando Alba le pregunto que tal y el dijo que no estaba mal, pero que el verano anterior le habían hecho la mejor de su vida. Ella se sintió bastante ofendida y David y yo empezamos a reírnos, creo que jamás sabrá que la autora fui yo.
Por fin llegamos al último turno y esta vez sí me toco a mí. Quedaban dos pruebas, una sabía que era el trío, pero la otra ni idea. Estaba rezando por que me tocará la prueba que había escrito David. Abel cogió uno de los papeles y leyó "Hacer un trío". Bingo. Así que me tocaba girar la botella para elegir. Primero salió Abel y después David. Álvaro me miró resignado. Alba se levantó y se marcho. Álvaro sin embargo se quedó sentado en su sitio.
Marta.- Vas a quedarte ahí sentado?
Álvaro.- Puedo mirar, no? Igual que el resto de turnos.
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Marta.- Pues no sé.
David.- A mí me da igual.
Abel.- A mí también.
La decisión final me la dejaron a mí. Y me daba tanto morbo que le deje quedarse. Pasamos a la habitación y David se tumbó en la cama, Abel se sentó en el borde y Álvaro se sentó en un sillón frente a nosotros. Pensaba que me iba a dar más corte, pero después de todo lo que había pasado esa noche y lo caliente que estaba, me salte todos los preámbulos. Me quité la ropa rápidamente y la lance contra el sillón. Me tumbe en la cama con las piernas abiertas e invite a Abel a que me comiera el coño, no lo hacía mal, pero no era ningún experto. Mientras lo hacía empezó a masturbarme lentamente, David se incorporó un poco y me metió la polla en la boca, después de dos corridas no terminaba de estar dura, así que me la podía meter hasta el fondo. Abel quiso cambiar entonces de posición. Él si la tenía bastante dura y me costaba metérmela en la boca, pero David si sabía como trabajarme y ponerme a tono, por lo que Abel aprovechaba mis gemidos para meterme la polla en la boca bien profundo. Yo necesitaba que me follaran de una vez, tumbe a Abel en la cama para seguir chupándosela mientras me colocaba de rodillas para que David me la pudiera meter. fin del primer capitulo, capitulo 2 en la red social del autor original todos los creditos reservados: https://x.com/leonelly777/status/2086916664256278908
Total, que nos quedamos tomando unas copas, no seríamos más de 10 personas. David y yo, un par de amigas del pueblo y sus chicos, Alba, una prima soltera con la que tenía cierta rivalidad en tema chicos cuando éramos jóvenes, y Álvaro y Abel, que quizás los conocéis de mi anterior relato Las fiestas del pueblo. Pues bien, Álvaro era mi ex de la infancia y el verano anterior le había hecho una gran mamada y acabo terminando en mi boca. Había venido a la boda sin su novia. Y Abel, un amigo también de la infancia que siempre había ido detrás mía y que también había disfrutado de mi boca la misma noche que Álvaro. Después de las copas regresamos al hotel y una de las parejas se marchó a dormir nada más llegar, así que quedamos sólo las dos parejas, Alba y los dos chicos. Abel preguntó en recepción si nos podíamos tomar algo en el hotel y nos dejaron quedarnos en el pequeño bar, que nos podíamos servir nosotros mismos.
Al cabo de un rato las conversaciones fueron subiendo de tono, Alba al ser la única soltera era un poco el centro de atención. Guapa, morena, estatura media y por el escote se apreciaba que tenia un buen par de tetas (de los que estábamos allí, creo que sólo yo sabía que eran operadas), y un culo tirando a grande. No sé conservaba mal, pero los años me habían tratado bastante mejor a mí. Nos contó que hace poco había cumplido una de sus fantasías, hacer un trío. No sé si sería verdad o lo dijo para llamar la atención de los chicos, el caso es que lo consiguió. No le quitaban los ojos de encima, se ve que estaban deseando follársela. La cosa se estaba caldeando cada vez más. La otra pareja decidió que ya era hora de irse a dormir, aunque por los colores que tenían más bien se retiraban para follar.
Así que nos quedamos David y yo con los 3 solteros. Álvaro propuso que cada contara alguna historia sexual, el resto teníamos que adivinar si era verdad o mentira. Alba fue la primera y contó como en el trío había tenido una doble penetración, los dos chicos se la habían metido a la vez por el coño y la había encantado (eso trajo algunos buenos recuerdos a mi mente). Resulto ser mentira, pero quería probarlo algún día. David contó una aventura nuestra de jóvenes, en la que varios de sus amigos me follaban. Todos dijeron que mentira y acertaron, aunque la historia tenía parte de verdad, sus amigos me vieron desnuda y follando con David. La última de la ronda fui yo. Y conté como una vez dos tíos se corrieron en mi boca la misma noche. Alba dijo que mentira seguro y los tres chicos dijeron verdad. Alba se quedo a cuadros cuando dije que era cierta. En ese momento Alba vio peligrar su posición como centro del deseo.
Ella misma propuso un nuevo juego, la botella. El resto nos miramos algo sorprendidos, ni que tuviéramos 16 años. Pero con lo contentos que íbamos todos y viendo donde acababa aquella situación aceptamos. Las dos chicas nos pusimos en un lado y los chicos en el otro. Aunque realmente girábamos la botella para ver a que chica le tocaba y después lo mismo para ver a que chico. Hicimos varios papeles en el que cada uno escribió diferentes "pruebas" repartidas en 3 niveles (suave, picante, xxx) y otro montoncito de papeles con diferentes tiempos (1 minuto, 3 minutos, etc.) Aunque había 5 pruebas, en cada fase descartábamos una. Abel giró la botella y le toco a él y Alba.
Al principio tocaban las del nivel suave, salió morrearse durante un minuto. El segundo turno me toco a mi con Abel de nuevo, durante 2 minutos podía acariciarme por encima de la ropa. Como estábamos todos se corto bastante, pero aún así pude notar sus manos acariciando mis tetas y mi culo. Alba miraba a David como flipando que no dijera nada. Después Alba y Álvaro, tocarse mutuamente durante un minuto. Delante de todos Álvaro metió las manos por debajo de la camiseta de Alba directo a por sus tetas, mientras ella no se cortó ni un pelo y metió su mano por dentro del pantalón para tocarle la polla. En la cuarta Álvaro tenía que besar mi cuerpo durante un minuto, pero más que besar, lamió mi cuello bajando hacia mi escote y besando mis pezones por encima de mi blusa. También dedicó unos segundos a comerme la boca. Yo estaba empezando a ponerme a mil y no era la única.
Una vez terminado el primer montoncito de papeles pasamos al nivel picante. Los dos primeros fueron David y Alba. Ella tenía que tocarle sus partes íntimas durante dos minutos. La cabrona se recreo haciéndolo mientras me miraba, se puso detrás de él y metió su mano hasta agarrarle la polla. Empezó a pajearle suavemente mientras con su otra mano acariciaba su culo. Se pudo ver claramente como la polla de David iba creciendo en tamaño dentro de su pantalón. De alguna forma me estaba retando, no me hacía mucha gracia que tocará a David, pero ya llegaría mi turno. El segundo turno fue para Alba de nuevo, esta vez con Abel. Él la podía masturbar durante un minuto. Se sentó a su lado y Alba se desabrocho su pantalón para facilitar el trabajo, de hecho se lo bajo un poco dejando a la vista parte de su tanga rojo. Abel metió su mano por dentro de la ropa interior y empezó a masturbarla delante del resto. A los pocos segundos saco su mano, se chupó un par de dedos y los metió de nuevo por debajo de la tela. Por la cara de Alba y como se chupaba los labios, esos dedos debían estar ya abriéndose paso hacia el interior de su coño.
Por fin me toco a mí y el agraciado fue Álvaro, saque el papelito y tenía que hacerle un baile sexy en ropa interior. Le senté en una silla frente al resto y comencé a contonearme delante suya, me desabroche la blusa que llevaba mientras me sentaba a horcajadas sobre él, al hacerlo la falda que llevaba se subió casi a la cintura, dejando mis braguitas completamente a la vista. Eran negras con transparencia, por lo que desde atrás se podía ver perfectamente el contorno de mi culo. Mientras terminaba de quitármela y quedarme sólo con el sujetador negro de encaje que llevaba, realizaba movimientos hacia adelante y atrás sobre su regazo, frotando mis braguitas contra el bulto de su pantalón. Tras unos cuántos movimientos, me levante y me giré, posando mi culo de nuevo sobre su regazo mientras podía ver como me miraban atentamente el resto. En esa posición volví a frotarme de adelante atrás, mientras Álvaro llevo sus manos a mis pechos, los cuáles empezó a masajear suavemente mientras tiraba de mi hacía atrás acompañándome en mi movimiento. Cuando por fin se acabó el tiempo me levante, me baje de nuevo la falda, me abotone la blusa y fui a sentarme de nuevo a mi sitio. Al hacerlo pude sentir mis bragas completamente húmedas.
En esta ronda tuve mala suerte y el cuarto y último turno fue de nuevo para Alba, esta vez con Álvaro. Y el papelito que salió fue masturbarse mutuamente durante 2 minutos, que era ya algo más que picante diría yo. Ambos se sentaron en un sofá, se bajaron los pantalones y empezaron a tocarse por encima de la ropa interior al tiempo que se comían la boca. Alba no tardo ni 20 segundos en meter su mano por debajo de los calzoncillos de Álvaro para tocarle su polla por segunda vez, ahora ya totalmente tiesa. Él por su parte no perdió el tiempo y bajo su mano buscando el sexo de Alba, lo froto durante unos instantes por encima de sus bragas, para después deslizar parte de la tela a un lado e introducir un par de dedos en su coño. Ambos empezaron a acelerar sus movimientos, él se había incorporado un poco buscando profundizar más con sus dedos y ella frotaba la polla de él a toda velocidad. Si Abel no llega a gritar tiempo, habrían terminado los dos corriéndose.
En ese momento Alba dijo que si parábamos ya mientras miraba a Álvaro y Abel, estaba tan cachonda que se los quería llevar ya a su habitación para follárselos. David dijo que el ya estaba bastante cansado y quería ir a dormir. Yo viendo la situación también pensé en irnos ya a la cama, pero Álvaro y Abel dijeron que ni de coña, que había que terminar el juego. Por un lado estaba cansada, pero por otro me encantaba que quisieran seguir jugando conmigo. Tenían la oportunidad de irse ya a follar con Alba, pero ellos realmente querían follarme a mí. Para sorpresa de todos, incluida yo, David dijo que el abandonaba. Los chicos empezaron a protestar y yo me levante para irme con él. Cuando alcanzamos la puerta del bar, mi prima habló.
Alba.- Hasta mañana. Y gracias por dejarme a estos dos para mí sola.
En ese momento lo correcto habría sido decir tan sólo buenas noches, pero mi parte competitiva no podía aceptar que Alba se saliera con la suya. Le susurre a David al oído:
Marta.- Está se va a salir con la suya. Me ayudas a joderla un poco.
David.- Sabes que en esta ronda los papelitos van a ser bastante fuertes.
Marta.- No será para tanto. Yo sólo he escrito Hacer una paja.
David.- Y si le toca a Alba conmigo.
En este punto aclarar que en todos nuestros juegos y fantasías, era yo la que participaba más activamente, casi todas nuestras aventuras habían sido yo disfrutando con otros hombres y no me gustaba la idea de que David estuviera con otra chica, y menos mi prima. Aunque ella lo estaba deseando. Aunque por fastidiarla, me la podía jugar. Como mucho la vería pajear la polla a David.
Marta.- Me la juego. Pero como mucho te pajea. Total ya te la ha tocado antes.
David.- Vale, pero sólo una cosa. Yo he escrito Hacer un trío.
Marta.- Ya te vale.
David.- Estaba pensando más en ti cuando lo he escrito, para que te pudieras traer a uno y divertirnos. Y a saber que ha escrito el resto.
Marta.- Más burros que tú no creo.
Mi cabeza empezó a pensar rápidamente. Si le tocaba a David me iba a elegir a mí y un chico. Si le tocaba a cualquiera de los chicos, seguramente me elegían a mí y a David para tener más atención por mi parte. Tenía un 20 % sólo de que le tocará a Alba y yo me quedará fuera. Y seguramente ella no elegiría a David por miedo. Una voz me saco de mis pensamientos.
Álvaro.- No os ibais?
Marta.- Uhmmm. Nos quedamos.
Decidí por David y por mí. Me recree viendo la cara de decepción de Alba y la sonrisa de Abel y Álvaro. Como la cosa se iba a poner más caliente, decidimos irnos a nuestra habitación, que teníamos una suite bastante grande con salón. Al llegar nos sentamos todos y empezamos la última ronda. Cambiamos el orden, primero se elegía una persona, después prueba y tiempo y luego con quién. Le toco a Abel, 3 minutos y recibir una cubana. Tuvo suerte y le toco Alba, de hecho se puso bastante contento, porque si en algo me ganaba Alba era en tetas. Abel se bajo los pantalones y se recostó en el sofá. Alba se quito la camiseta y el sujetador y dejó sus tetas al aire. La verdad que eran impresionantes, no excesivamente grandes, pero muy firmes y apenas se notaba que eran artificiales. Por la forma en que masturbo a Abel no era la primera vez que lo hacía. Mira que la polla de Abel era gorda, pero ella se la metió bien entre sus pechos y la masturbo a conciencia, se agarraba las tetas con las manos y subía y bajaba aprisionado todo su tronco. Además en un par de ocasiones paso su lengua por la punta para lubricarla y poder masturbarla mejor. El resto miramos hipnotizados la escena hasta que Abel comenzó a correrse como un loco. Varios chorros cayeron sobre las tetas de Alba, pero uno fue directamente a impactar contra su cara. En vez de apartarse, ella cogió la polla de Abel y se la metió en la boca para terminar de limpiarla.
En el segundo turno fue para David y le toco que le hicieran una paja durante 3 minutos. Giramos la botella y me toco a mí, pero todos protestaron y finalmente fue Alba la encargada. Se estaba llevando todo el protagonismo. David tomo asiento en el sofá y Alba se puso de rodillas delante de él, no se había puesto la camiseta, por lo que David tenía un primer plano de sus tetas, que no dejaba de mirar. Le bajo los pantalones dejando ver a todos su tremenda erección. De los tres era el que la tenía más proporcionada en tamaño y grosor. Me miró de reojo y empezó a pajearle a buen ritmo, de vez en cuando acercaba sus tetas para frotarse su capullo contra sus pezones y de vez en cuando le daba algún lengüetazo. Una de las veces se metió el capullo entero en la boca y le dije que había tocado paja, no mamada. Creo que por mi tono de voz se me notó un poco ansiosa, y es que no me hacía nada de gracia que estuviera disfrutando de la polla de mi marido. Los tres minutos me parecieron eternos y el ritmo de la paja era tan frenético que consiguió que David se corriera antes de que se acabara el tiempo. Después de mi aviso no se atrevió a limpiársela con la boca, pero vi como se llevaba la mano a su boca para saborear los restos de semen que tenía.
El tercer turno le toco a Alba, estaba siendo una pesadilla, yo también quería disfrutar. Y encima le toco a David. Menos mal que el resto protesto que dos veces seguidas los mismos no y giro de nuevo la botella que acabo señalando a Álvaro. Toco hacer una mamada durante 2 minutos. Al menos era poco tiempo. Abel que todavía estaba recuperándose de su corrida dijo que podíamos hacer un concurso. Mientras Alba se la chupaba a Álvaro yo se la podía chupar a David y a ver quién conseguía terminar antes. Yo acepte pensando que iba a ganar, pues conociendo a David, sabía como chupársela para que terminara pronto, con lo que no contaba era que acaba de correrse hacía menos de 5 minutos y Álvaro todavía no lo había hecho. Aún así me esforcé todo lo que pude y apunto estuve de conseguirlo, pero ella consiguió que se corriera unos segundos antes. Lo mejor fue cuando Alba le pregunto que tal y el dijo que no estaba mal, pero que el verano anterior le habían hecho la mejor de su vida. Ella se sintió bastante ofendida y David y yo empezamos a reírnos, creo que jamás sabrá que la autora fui yo.
Por fin llegamos al último turno y esta vez sí me toco a mí. Quedaban dos pruebas, una sabía que era el trío, pero la otra ni idea. Estaba rezando por que me tocará la prueba que había escrito David. Abel cogió uno de los papeles y leyó "Hacer un trío". Bingo. Así que me tocaba girar la botella para elegir. Primero salió Abel y después David. Álvaro me miró resignado. Alba se levantó y se marcho. Álvaro sin embargo se quedó sentado en su sitio.
Marta.- Vas a quedarte ahí sentado?
Álvaro.- Puedo mirar, no? Igual que el resto de turnos.
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Me follo a mi cuñada en la casa de mis suegros
Termino con mi EX novia y termino follandome a su madre
Siempre termino siendo cornudo con mis novias
Marta.- Pues no sé.
David.- A mí me da igual.
Abel.- A mí también.
La decisión final me la dejaron a mí. Y me daba tanto morbo que le deje quedarse. Pasamos a la habitación y David se tumbó en la cama, Abel se sentó en el borde y Álvaro se sentó en un sillón frente a nosotros. Pensaba que me iba a dar más corte, pero después de todo lo que había pasado esa noche y lo caliente que estaba, me salte todos los preámbulos. Me quité la ropa rápidamente y la lance contra el sillón. Me tumbe en la cama con las piernas abiertas e invite a Abel a que me comiera el coño, no lo hacía mal, pero no era ningún experto. Mientras lo hacía empezó a masturbarme lentamente, David se incorporó un poco y me metió la polla en la boca, después de dos corridas no terminaba de estar dura, así que me la podía meter hasta el fondo. Abel quiso cambiar entonces de posición. Él si la tenía bastante dura y me costaba metérmela en la boca, pero David si sabía como trabajarme y ponerme a tono, por lo que Abel aprovechaba mis gemidos para meterme la polla en la boca bien profundo. Yo necesitaba que me follaran de una vez, tumbe a Abel en la cama para seguir chupándosela mientras me colocaba de rodillas para que David me la pudiera meter. fin del primer capitulo, capitulo 2 en la red social del autor original todos los creditos reservados: https://x.com/leonelly777/status/2086916664256278908
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