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Kinesex (relato gay)

Todos los viernes me encontraba con mis amigos en el club y alquilábamos una cancha para jugar fulbito. Cuando se terminaba el partido, cada uno agarraba su auto y se volvía a la casa. Yo no, era el único de la barra que se iba a "duchar" al vestuario. Me encanta ver esos cuerpos desnudos, esas porongas colgando, se me hace agua la cola. Mis amigos saben que soy gay, que soy un gordito puto, pero los amigos son sagrados, y más allá de alguna broma, nunca me voy a meter con ellos. En el vestuario era sólo un mirón, un "voyeur", me recalienta. A veces, con cuidado, sacaba alguna fotito para mi colección, pero nunca más que eso. Cuando llegaba a casa después de ese vestuario, me acostaba desnudo, me ponía el vibro en la cola sin siquiera ensalivarlo, de mojado y dilatado que estaba y me masturbaba el agujerito hasta acabar casi sin tocarme. Además me gusta mostrarme y chusmear cómo me miran, soy re pijín, soy re "micropene". Parada no me llega a los 10 cm y dormida es un taponcito, un corchito diminuto que se pierde en las adiposidades de mi pubis gordito. Para compensar tengo un culito hermoso, grande, suave, lampiño, re cogible. De pibe me daba vergüenza mostrarme desnudo en la ducha después de educación física. Por lo chiquito que era mi pitito, mis compas lo señalaban y se reían, pero cuando me descubrí putito, me fui dando cuenta que ese manicito me hacía más deseable. Hay más de un cagón, de esos que "no son putos" pero que le pagan a un trava porque si se cogen a un macho con tetas sienten menos culpa y que si me cogen a mi, como mi pitito casi no se ve, tampoco se cogen a un macho y les encanto por eso. Pero, saben?, con mi pitito también levanto como activo, soy mucho mucho muuuucho más pasivo, pero algunos culitos desvirgué, sobre todo de esos maduros que al fin se deciden a probar y tiene miedo de una pija "normal". Siempre, menos los viernes de fulbito jeje, uso bombachitas, me encantan, y con lo chiquito que lo tengo, por delante no se nota nada de nada. No soy una sissy, no me siento mina, pero ver la bombacha lisita por delante me calienta.
En realidad era mas que nada un mirón y un pajero y casi casi mis únicos amigos sexuales eran mis abundantes juguetes, jeje. Me da cosita ponerme a levantar tipos, pero a veces pasan cosas...
Por culpa del fulbito me jodí un tobillo, me recomendaron un mes de reposo y kinesiología. Un mes sin ver porongas!!!, un mes sin tener material para pajearme el culito los viernes!! Me costó pero me decidí. Me hice un perfil en grnd, buscaba un chat hot, alguien que me mandara una rica foto de su pija, nada más. Yo porsu, puse foto de mi mini pitito.
Una tarde estaba en uno de los boxes del kinesiólogo, recostado en la camilla, con mi pie dentro de una especie de caño y unos electrodos por ahí, sabía que era como 40 minutos de eso antes que viniera el kine a darme 5 minutos de masajes, así que me puse a boludear con el celu, en grnd, por supuesto. De pronto me apareció un tal "Culadict", a menos de 100 m!!!, y con la foto de una poronga divina!! Le mandé un hola, me respondió. Me pidió fotos y le mandé una de mi culito, otra de mi micropene y, antes que me lo pidiera, una de cara, nunca escondí que soy puto. Dejó de responder, "otro pajero como yo", pensé.
Al otro día estaba en el laburo y recibí un mensaje de Matías, el recepcionista de la clínica de kinesiología, donde me decía que el kinesiólogo que me atendía, un viejo caracúlico, había tenido unos inconvenientes y que me podía atender Lucas, otro kine, pero a las 20. A Lucas lo conocía de vista, un pibe de unos 30, dulce, hermoso, y con un bultito tentador. Me pareció medio tarde, pero por supuesto acepté, total!, al fulbito no podía ir.
Llegué, me arrimé al mostrador de recepción y por primera vez me fijé en Mati, unos 25 años, trigueño claro, delgado. Le pasé el toquen de la obra social y mientras él cargaba los datos, yo lo observaba, unos labios re sensuales, unos ojos enormes.
-Pasá por el box 1, en 5 minutos te atienden-, me dijo y por primera vez me lo dijo mirándome directo a los ojos y sonriéndome de una manera muy seductora ¿Qué le pasa a éste?, pensé.
Fui al box, me saqué las zapas y las medias para dejar mi tobillo a la vista y me acosté en la camilla. Como el kine no venía, porsu saqué el celu y entré a grnd. Apenas entré recibí un "hola" de Culadict, le respondí, al toque me respondió.
-Querés que hoy te coma la cola putito pijín?-
-Ahora???-
-Cuanto antes-
-Dale, arreglemos-
Sentí unos pasos, cerré el celu, se abrió la puerta del box, apareció Lucas y me sonrió sensual. Hola, hola, lo de siempre, y como siempre cerré los ojos mientras Lucas se acomodada.
De pronto sentí una mano acariciándome el bultito, abrí los ojos y vi la mirada y la sonrisa sensual de Lucas.
-Soy Culadict-
-Vos sos???-
-Si, apenas me mandaste la foto te reconocí, pero no podía decirte nada-
-Pero por qué no me escribiste después?-
-Porque siempre tuve el morbo de coger a alguien acá-
-Perooo, y el kinesiólogo?-
-Sanata, se fue a las 7, yo le dije que me quedaba ordenando papeles-
-Y Mati?-
-Ya lo sabe, es de los nuestros, está todo bien. Mmm, no tenés nada nada-, me sonreí
-Querés ver?-
Me bajé de la camilla, me puse de espaldas a él, me desabroché despacio el cinturón y más despacio aún me fui bajando el jean. Despacio fue apareciendo la tanga roja que tenía puesta ese día. Sentí su primer "ahhh", dejé caer el pantalón y me di vuelta. Por delante, liso total, mi pijita ni se notaba, salvo la gotita de preseminal que ya estaba sacando. Sentí su primer "mmmm". Me bajé la bombachita y me lo vió en todos los 3 cm que podría tener en ese momento.
-Uhhh que hermosura!- Se arrodilló y se lo llevó a la boca mientras sus manos se prendían de mis nalguis. Me lo chupó delicioso mientras sus dedos acariciaban mi esfínter, que ya se empezaba a mojar. En minutos mi pija estaba dura en todos sus espléndidos 10 cm y largando preseminal a lo loco, soy muy muy jugoso por todos lados. Se levantó y empezamos a besarnos con ese sabor rico a pija, busqué su poronga, mmmm, le bajé de golpe el ambo ahora yo caí de rodillas para chuparle esa hermosura, gruesa, oscura, larga, ahhh, cómo costaba, lagrimeaba, tosía, pero trataba de tragarla toda. Cuando ya estuvo bien babosa, me apoyé en la camilla y lo miré. Me la mandó de una, digan que dilato súper, que sinó me mandaba al hospital, y me empezó a hacer un mete y saca furioso, digan que soy gordito, que sinó me levantaba en el aire. El plaf plaf de su pubis en mis nalgas, ahhh, esa carne caliente haciéndome feliz, ahhhh, mi cola llena de carne de macho, mmmmm. Hacía tanto que no me cogían que estaba en la gloria, empecé a gemir, con cada pujada a fondo me llevaba a las nubes, sus manos estrujaban mi cadera, mi manicito se bamboleaba.
-Ay Lu, así así, dame duro dame duro-
-Sentí una pija de verdad putito-
-Siii la siento!, rompeme todo Luuuu!-
De pronto se abrió la puerta del box, miré hacía atrás y lo vi: Mati completamente en bolas, pajeándose una pija enooorme, sus pectorales suavemente marcados, sus pezones parados, su mirada de lujuria.
-Lu, no aguanté más, entregame ese culo-
-Siiiii-, dije yo, -quierooooo-
Los dos se dieron un beso largo y caliente, Mati buscó la crema del ultrasonido, se puso en la pija, Lu salió de mi cola y Mati me la clavó de una. Ay! lo que fue, no les miento, como tres pijas mías, como 25 cm y gruesísima, dolor?, siii, pero que me importaba?, nunca me había comido algo tan grande, nunca mi cola se había dilatado así, nunca la había sentido tan adentro, el placer era inenarrable, yo gemía, lloraba, gritaba de placer. Y para completar, Lu me giró un poco, me la metió en la boca y me la empezó a coger. Gemir y chupar es difícil, pero se puede! Dos manos en mi cadera, dos manos en mi nuca, dos pijas llenándome a full todos mis agujeros. Mis ojos lagrimeaban, por la mamada y por la felicidad y el placer único que me inundaba todo el cuerpo, mi penecito largaba goterones de semen que caían al piso, no era un orgasmo, me los sacaba Mati con cada embestida de su pija de burro en mi cola.
Al fin lo sentí, la pija de Mati se engrosó aún más y siiiii, por primera vez en mi vida pude sentir la tibieza del semen dentro mío!!!, yo creía que era mito, pero nooo, era como si un sol tibio naciera justo debajo de mi ombligo. No me desmayé de placer porque me tenían ensartado y agarrado de la cadera y de la nunca, pero era la gloria total. De pronto, Lu me la sacó de la boca y me hizo incorporar, mi espalda quedó pegadas al pecho de Mati, su pija aún latiendo dentro de mi cola. Comenzó a masturbarse furioso y me acabó en mi pijita, en mi pubis, una cantidad enorme de leche, diciéndome "así tu pijita de juguete sabe lo que es la leche de macho".
Como buen putito empecé a buscar los charcos y los comencé a beber, pero no pude seguir.
-Ay chicos, me hicieron mierda, se me doblan las piernas, necesito acostarme-
Me ayudaron entre los dos a subir a la camilla y se quedaron a mi lado, tomados de la cintura y sonriéndome.
-Gracias chicos, nunca en mi vida gocé tanto-, les dije con una mirada que si no era de amor, se le parecía. Mati fue tomando los goterones de leche de mi pubis, le dio a Lu, me dio a mi y tomó él, no hay que desperdiciar. Yo, ya recuperado, bajé de la camilla y terminé mi trabajo, les chupé las pijas y se las dejé bien limpias. Ellos me lamieron el pubis y se enroscaron en un beso interminable, la manos de Mati estrujando las nalgas de Lu.
Ya no voy más a fulbito, "mi tobillo no quedó bien". Menos mal que el kinesiólogo y su ayudante me vienen a atender a casa todos los viernes, pero no precisamente el tobillo..

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