Se acercó peligrosamente a mi dejándome encerrada entre él y mi coche.
*Esta bien, déjame sacarlo de mi coche…
Se apartó sin despegarme la mirada, no subí por completo al auto, me recline en el asiento para sacar mi bolsa, le estaba dando una buena vista de mis pompis, encontré mi bolsa y salí del auto para pagarle.
-Ufff con eso sería más que suficiente, déjame decirte que tienes un culazo, con todo respeto mamita.
Dijo mientras se acomodaba su verga, no pude evitar no ver lo mucho que se marcaba, era un hombre de tal vez 35 años, muy muy alto, quizá 1.90 o algo por el estilo, moreno y delgado, usaba gorra y ropa gastada, cargaba con sus trapos y conos para apartar los lugares, la mezcla de todo eso sumado a la mamada de hace unos instantes me volvió a calentar mucho. Estaba tatuado y tenía varios piercing.
-Que? Te gusta lo que ves verdad? A las mujeres como tú se ve que les gusta la verga morena, veo muchas doctoras como tú, vienen aqui creyéndose la gran cosa pero por dentro son iguales?
*Ah si? Y qué somos? Qué dices que somos todas iguales.
-Unas mal cogidas que necesitan verga de verdad, o me vas a decir que no? Dime qué no se te antoja esto…
Sujetaba su verga y me miraba desafiante.
-Dime… quieres que te deje mamar mi verga? Te va costar pero va valer la pena.
Yo trague saliva y mirándolo a los ojos le dije:
*Si, si se me antoja tú verga, y si quiero que me dejes mamartela, pero no voy a pagarte por eso…
-No hablo de dinero, yo quiero esto…
Se acercó y mi tocó mis pompis, más que tocar abuso de él, lo apretó muy fuerte y metió su mano entre mi trasero, llevo su mano a su nariz y la olfateó.
-Súbete al carro, yo te dire a donde iremos, no podía aguantar las ganas el doctor me dejó muy cachonda y el franelero tenía razón era muy puta y ver como movía su enorme bulto me calentó demasiado.
Yo entre molesta, caliente e intrigada subí al auto y le quite el seguro al lugar del copiloto, arranque y me guío hasta un estacionamiento subterráneo de un supermercado cercano, me estacioné lo más lejos posible de la entrada y apagué el motor, me quede en silencio sujeta al volante…
-Quieres verga putita?
Lo mire a los ojos.
*Si, si quiero probarla.
-Qué quieres??
*Quiero que me dejes mamar tu verga…
-Adelante, pero ya sabes cómo tienes que pagarme.
Reclinó el asiento y yo me lancé a desabrochar su pantalón, no estaba usando ropa interior por lo que su semi erecta verga estaba descubierta, morena como el, es más más morena que el, muy larga y gruesa, me encantó su tamaño unos 23 cm aprox, la sujete y volviéndome hacia él pregunté:
*Puedo mamar tu verga?
-Toda tuya guerita, muéstrame qué tanto quieres que te coja.
Me agache a olerla y besarla, ese sabor salado diferente a la del doctor, era como si ambas vergas fueran sus representaciones, la del doctor fina y robusta y la de él larga, gruesa y morena, lamí su glande antes de succionarlo, él se retorcía de placer en el asiento,
-Ufff si putita, desde que te vi sabía que la mamabas rico, ufff sigue perra mamala toda,

Sus palabras me encendían más, comencé a mamarla entera, me cabía hasta la mitad, la dejaba llena de saliva y la sacaba para lamerla toda, jugaba con sus huevos mientras me la comía, fue una mamada intensa y sucia, la escupía y el me golpeaba las mejillas con ella.
-Ufff puta siiii, Dios como te la comes, eres experta, te gusta? Te gusta mamar vergas.
*Me encanta mamar la tuya, gracias por dejarme hacerlo, te gusta como te la mamo?
-Me encanta preciosa, ven aquí…
Me llevo a sus labios y nos besamos, sus manos recorrían mi culito y las mías su verga.
-Te voy a coger putita, vas a ver lo que es coger de verdad, quieres que te la meta??
*Ufff si si quiero papi, quiero tenerte dentro de mi me encantaría tenerte hasta el fondo
Bajo mis pantalones y me dio una fuerte nalgada en mi pompi izquierda.
-Diosss que culazo te cargas, te lo voy a dejar muy abierto putita, estás lista para que te la meta?!
*Si si, quiero que me hagas tuya por favor…
Me quite todo por completo y con dificultad puse mis piernas al rededor de su cuerpo, volvimos a besarnos y con su mano colocó su verga en la entrada de mi vagina, yo me movi hacia abajo buscando que entrara.
-Qué apretada estás guerita, te voy a gozar como no tienes idea.
Sus manos se colocaron en mis nalgas y las abrió separando las lo más que podía y comenzó a meter lentamente su verga, yo lo besaba mientras me metía su verga caliente en mi ya mojada vagina, estaba tan entregada a él qué no me importaba nada, sentía como me abría, estaba más de la mitad cuando la saco y volvió a meterla de golpe, yo gemi de dolor y placer por el grosor y la longitud de su pene.
-Ufff siii, que apretada estas putita, te gusta, quieres que siga?
*Siii sii papi sigue, metemela toda por favor, se, se siente tan rico, cogeme mi rey metemela toda…
-aqui tienes putita, lo que estabas buscando.
La metió por completo y ahogó mi grito con un beso, sus manos apretaban mi culito y mis manos estaban en su cuello.
*Dame más dame maaaas papi, dame más duro…
-Si putita pídeme más, así así, dime qué eres, dime qué eres y qué quieres.
-Quiero tu verga, quiero que me cojas siempre papi, soy tuya, soy tu puta papi sigueeee.
Yo movía mi culo frenéticamente de arriba hacia abajo, me clavaba sola a su verga, mi vagina chorreaba, no era mi primer orgasmo, su verga estaba muy mojada y no aguantábamos más, me la estaba comiendo hasta el fondo se escuchaban mis nalgas chocar con sus piernas y yo estaba gimiendo por lo excitada y por el placer que me daba.


-Putita estoy a punto, donde quieres tus mecos, quieres que te llene?
Lo dude por un segundo, si quería que me los echara dónde van pero sabía lo arriesgado que era.
*Quiero comérmelos papi, damelos en la boca.
-Ufff como órdenes zorrita, ven a mamar.
Me quite de encima y volví a mi asiento, tome su verga con ambas manos y comencé a jalarla, mis labios besaban su glande.
-Ya vienen ya vienen… oooohh siii, abre la boca puta, ya vienen para ti, calientes ufff sii comételos.
Abrí mi boca y engullí su verga, sus venas palpitaban y comenzaron a salir sus chorros disparados, directos a mi garganta, yo trague pero eran demasiados, salían por mis labios y caían por su verga hacia el asiento y a la consola hasta que pararon de salir, tragué y la saqué para poder respirar.
-No puede ser… es la mejor mamada que me han hecho, Dios que rico lo haces güera.
Lamí su verga, todo lo que deje caer, la bese y seguía sosteniéndola mientras limpiaba todo su semen para tragarmelo y dejarla limpia.
El me miro a los ojos.
-Te gusto?
*Me encantó, gracias por dejarme mamartela…
-Cuando tu quieras mi reina, voy a bajarme aquí pero ya sabes donde encontrarme.
Tome mi bolsa y le di los $80 pesos por cuidar el coche, se rio y salió de mi carro.
Después de mi mamda con el doctor y la follada con el franelero en el estacionamiento estuve unos días ajetreada con el trabajo de vuelta a la rutina de la vida cotidiana en el hospital dando consultas y cosas de medicina, mis síntomas ya habían desaparecido por completo y me sentía muy plena, recibí mensajes del doctor Manuel en los días siguientes a la mamada que le hice no lo había visto.
Dígame señorita Dani, ¿Como se encuentra? No dude en decirme cualquier síntoma por más mínimo que parezca.
*Doctor de hecho aún tengo fiebre, me siento muy caliente, cuando cree que pueda ir a revisión?
-Hoy mismo Dani, tienes guardia? avíseme a qué hora puede venir para hacerle un espacio y que no nos molesten, le daré un tratamiento especial.
-no doctor no me toca guardia pero voy con gusto
Quedamos de vernos a las 6, ese día no me tocaba guardia así que podía ir con la ropa que yo quisiera, ese día estaba usando un vestido semi transparentoso un poco holgado pero bastante cortito jajaja, un poquito debajo de mis pompis, yo creo que arriba de medio muslo me quedaba el vestido de color beige y unos tacones no tan altos pero que me hacían ver más formal supongo y no tan guarra.


Ese vestido llevaba, ahí parece más shorts porque lo metí entre mis piernas para que no se me vieran los calzones jajaja
mi día transcurría con normalidad y recordé que probablemente vería también al hombre que cuidaba los autos, no tenía eso previsto, salí rumbo al hospital y al llegar noté que no había nadie en esta ocasión cuidando los coches, me decepcioné un poco pero sabía que aún podría verlo después.
La recepcionista del doctor estaba leyendo una revista sin ponerme mucha atención me pregunto si venía a entregar algo al doctor, le respondí que si que ya me esperaba, llamo por teléfono al doctor y me indicó que pasara sin poner atención en nada que fuera su revista, caminé por ese pasillo nuevamente, toque la puerta como la última vez y me indicó con su voz gruesa que pasara.
*Hola doctor, se puede?
-Adelante Dani, ansiaba con ganas que llegara.
Entre y de inmediato se apresuró a besarme, yo respondí su beso intensamente, peleando nuestras lenguas el bajo sus manos a mis pompis para estrujarlo, sus manos subieron por mi espalda debajo de mi vestido y desabrochó mi bra y desabotonaba su camisa mientras yo hacía lo mismo con su pantalón.
-Hizo bien en venir señorita, aún tiene calentura.
Parte 3
*Esta bien, déjame sacarlo de mi coche…
Se apartó sin despegarme la mirada, no subí por completo al auto, me recline en el asiento para sacar mi bolsa, le estaba dando una buena vista de mis pompis, encontré mi bolsa y salí del auto para pagarle.
-Ufff con eso sería más que suficiente, déjame decirte que tienes un culazo, con todo respeto mamita.
Dijo mientras se acomodaba su verga, no pude evitar no ver lo mucho que se marcaba, era un hombre de tal vez 35 años, muy muy alto, quizá 1.90 o algo por el estilo, moreno y delgado, usaba gorra y ropa gastada, cargaba con sus trapos y conos para apartar los lugares, la mezcla de todo eso sumado a la mamada de hace unos instantes me volvió a calentar mucho. Estaba tatuado y tenía varios piercing.
-Que? Te gusta lo que ves verdad? A las mujeres como tú se ve que les gusta la verga morena, veo muchas doctoras como tú, vienen aqui creyéndose la gran cosa pero por dentro son iguales?
*Ah si? Y qué somos? Qué dices que somos todas iguales.
-Unas mal cogidas que necesitan verga de verdad, o me vas a decir que no? Dime qué no se te antoja esto…
Sujetaba su verga y me miraba desafiante.
-Dime… quieres que te deje mamar mi verga? Te va costar pero va valer la pena.
Yo trague saliva y mirándolo a los ojos le dije:
*Si, si se me antoja tú verga, y si quiero que me dejes mamartela, pero no voy a pagarte por eso…
-No hablo de dinero, yo quiero esto…
Se acercó y mi tocó mis pompis, más que tocar abuso de él, lo apretó muy fuerte y metió su mano entre mi trasero, llevo su mano a su nariz y la olfateó.
-Súbete al carro, yo te dire a donde iremos, no podía aguantar las ganas el doctor me dejó muy cachonda y el franelero tenía razón era muy puta y ver como movía su enorme bulto me calentó demasiado.
Yo entre molesta, caliente e intrigada subí al auto y le quite el seguro al lugar del copiloto, arranque y me guío hasta un estacionamiento subterráneo de un supermercado cercano, me estacioné lo más lejos posible de la entrada y apagué el motor, me quede en silencio sujeta al volante…
-Quieres verga putita?
Lo mire a los ojos.
*Si, si quiero probarla.
-Qué quieres??
*Quiero que me dejes mamar tu verga…
-Adelante, pero ya sabes cómo tienes que pagarme.
Reclinó el asiento y yo me lancé a desabrochar su pantalón, no estaba usando ropa interior por lo que su semi erecta verga estaba descubierta, morena como el, es más más morena que el, muy larga y gruesa, me encantó su tamaño unos 23 cm aprox, la sujete y volviéndome hacia él pregunté:
*Puedo mamar tu verga?
-Toda tuya guerita, muéstrame qué tanto quieres que te coja.
Me agache a olerla y besarla, ese sabor salado diferente a la del doctor, era como si ambas vergas fueran sus representaciones, la del doctor fina y robusta y la de él larga, gruesa y morena, lamí su glande antes de succionarlo, él se retorcía de placer en el asiento,
-Ufff si putita, desde que te vi sabía que la mamabas rico, ufff sigue perra mamala toda,

Sus palabras me encendían más, comencé a mamarla entera, me cabía hasta la mitad, la dejaba llena de saliva y la sacaba para lamerla toda, jugaba con sus huevos mientras me la comía, fue una mamada intensa y sucia, la escupía y el me golpeaba las mejillas con ella.
-Ufff puta siiii, Dios como te la comes, eres experta, te gusta? Te gusta mamar vergas.
*Me encanta mamar la tuya, gracias por dejarme hacerlo, te gusta como te la mamo?
-Me encanta preciosa, ven aquí…
Me llevo a sus labios y nos besamos, sus manos recorrían mi culito y las mías su verga.
-Te voy a coger putita, vas a ver lo que es coger de verdad, quieres que te la meta??
*Ufff si si quiero papi, quiero tenerte dentro de mi me encantaría tenerte hasta el fondo
Bajo mis pantalones y me dio una fuerte nalgada en mi pompi izquierda.
-Diosss que culazo te cargas, te lo voy a dejar muy abierto putita, estás lista para que te la meta?!
*Si si, quiero que me hagas tuya por favor…
Me quite todo por completo y con dificultad puse mis piernas al rededor de su cuerpo, volvimos a besarnos y con su mano colocó su verga en la entrada de mi vagina, yo me movi hacia abajo buscando que entrara.
-Qué apretada estás guerita, te voy a gozar como no tienes idea.
Sus manos se colocaron en mis nalgas y las abrió separando las lo más que podía y comenzó a meter lentamente su verga, yo lo besaba mientras me metía su verga caliente en mi ya mojada vagina, estaba tan entregada a él qué no me importaba nada, sentía como me abría, estaba más de la mitad cuando la saco y volvió a meterla de golpe, yo gemi de dolor y placer por el grosor y la longitud de su pene.
-Ufff siii, que apretada estas putita, te gusta, quieres que siga?
*Siii sii papi sigue, metemela toda por favor, se, se siente tan rico, cogeme mi rey metemela toda…
-aqui tienes putita, lo que estabas buscando.
La metió por completo y ahogó mi grito con un beso, sus manos apretaban mi culito y mis manos estaban en su cuello.
*Dame más dame maaaas papi, dame más duro…
-Si putita pídeme más, así así, dime qué eres, dime qué eres y qué quieres.
-Quiero tu verga, quiero que me cojas siempre papi, soy tuya, soy tu puta papi sigueeee.
Yo movía mi culo frenéticamente de arriba hacia abajo, me clavaba sola a su verga, mi vagina chorreaba, no era mi primer orgasmo, su verga estaba muy mojada y no aguantábamos más, me la estaba comiendo hasta el fondo se escuchaban mis nalgas chocar con sus piernas y yo estaba gimiendo por lo excitada y por el placer que me daba.


-Putita estoy a punto, donde quieres tus mecos, quieres que te llene?
Lo dude por un segundo, si quería que me los echara dónde van pero sabía lo arriesgado que era.
*Quiero comérmelos papi, damelos en la boca.
-Ufff como órdenes zorrita, ven a mamar.
Me quite de encima y volví a mi asiento, tome su verga con ambas manos y comencé a jalarla, mis labios besaban su glande.
-Ya vienen ya vienen… oooohh siii, abre la boca puta, ya vienen para ti, calientes ufff sii comételos.
Abrí mi boca y engullí su verga, sus venas palpitaban y comenzaron a salir sus chorros disparados, directos a mi garganta, yo trague pero eran demasiados, salían por mis labios y caían por su verga hacia el asiento y a la consola hasta que pararon de salir, tragué y la saqué para poder respirar.
-No puede ser… es la mejor mamada que me han hecho, Dios que rico lo haces güera.
Lamí su verga, todo lo que deje caer, la bese y seguía sosteniéndola mientras limpiaba todo su semen para tragarmelo y dejarla limpia.
El me miro a los ojos.
-Te gusto?
*Me encantó, gracias por dejarme mamartela…
-Cuando tu quieras mi reina, voy a bajarme aquí pero ya sabes donde encontrarme.
Tome mi bolsa y le di los $80 pesos por cuidar el coche, se rio y salió de mi carro.
Después de mi mamda con el doctor y la follada con el franelero en el estacionamiento estuve unos días ajetreada con el trabajo de vuelta a la rutina de la vida cotidiana en el hospital dando consultas y cosas de medicina, mis síntomas ya habían desaparecido por completo y me sentía muy plena, recibí mensajes del doctor Manuel en los días siguientes a la mamada que le hice no lo había visto.
Dígame señorita Dani, ¿Como se encuentra? No dude en decirme cualquier síntoma por más mínimo que parezca.
*Doctor de hecho aún tengo fiebre, me siento muy caliente, cuando cree que pueda ir a revisión?
-Hoy mismo Dani, tienes guardia? avíseme a qué hora puede venir para hacerle un espacio y que no nos molesten, le daré un tratamiento especial.
-no doctor no me toca guardia pero voy con gusto
Quedamos de vernos a las 6, ese día no me tocaba guardia así que podía ir con la ropa que yo quisiera, ese día estaba usando un vestido semi transparentoso un poco holgado pero bastante cortito jajaja, un poquito debajo de mis pompis, yo creo que arriba de medio muslo me quedaba el vestido de color beige y unos tacones no tan altos pero que me hacían ver más formal supongo y no tan guarra.


Ese vestido llevaba, ahí parece más shorts porque lo metí entre mis piernas para que no se me vieran los calzones jajaja
mi día transcurría con normalidad y recordé que probablemente vería también al hombre que cuidaba los autos, no tenía eso previsto, salí rumbo al hospital y al llegar noté que no había nadie en esta ocasión cuidando los coches, me decepcioné un poco pero sabía que aún podría verlo después.
La recepcionista del doctor estaba leyendo una revista sin ponerme mucha atención me pregunto si venía a entregar algo al doctor, le respondí que si que ya me esperaba, llamo por teléfono al doctor y me indicó que pasara sin poner atención en nada que fuera su revista, caminé por ese pasillo nuevamente, toque la puerta como la última vez y me indicó con su voz gruesa que pasara.
*Hola doctor, se puede?
-Adelante Dani, ansiaba con ganas que llegara.
Entre y de inmediato se apresuró a besarme, yo respondí su beso intensamente, peleando nuestras lenguas el bajo sus manos a mis pompis para estrujarlo, sus manos subieron por mi espalda debajo de mi vestido y desabrochó mi bra y desabotonaba su camisa mientras yo hacía lo mismo con su pantalón.
-Hizo bien en venir señorita, aún tiene calentura.
Parte 3
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