Cuando estaba en la secundaria quedé en una pasantía, una empresa bastante importante de la ciudad. Buen promedio y buena actitud hicieron que pueda quedar. Estuve 2 meses y al año siguiente me llamaron porque había un cargo para cubrir, fui con 18 años recién cumplidos. El área de trabajo no estaba mal, pero había que tratar con ciertos personajes. Durante la pasantía era todo joda, pero ahora ya era serio. Estaba trabajando en recursos humanos en una empresa constructora, mi jefe era el que tenía la responsabilidad de conversar con los empleados, en su gran mayoría albañiles.
De vez en cuando venían a la oficina, se hacían los amigos, sobre todo porque estaba mi compañera de trabajo que era una bomba. Venían a tomar mate, hacían chistes y los ojos puestos en ella.
Un día tranquilo, vino un empleado, le habíamos hecho mal la liquidación de sueldo. Obviamente estaba muy caliente y nos puteo de arriba a abajo, pero pudimos solucionarlo. Este empleado tenía unos 50 años, canoso pero buen físico, aunque algo de panza. Cuando se fue nos agradeció, pero el daño ya estaba hecho. Al mes siguiente mismo error y es ahí donde nos pusimos a ver qué sucedía, no podía ser que otra vez nos equivocamos. Y el hombre era el que nos estaba engañando. Dijimos a los jefes y lo echaron.
Durante muchos meses, venían sus amigos a pedir por este hombre, pero los dueños no querían saber de reincorporarlo y entonces directamente no se les respondía. El problema iba creciendo y mi compañera empezó a recibir amenazas y terminó renunciando. Pasaron unos meses y todo ya se había calmado, por ende, yo también me calme bastante.
Eso hizo que pudiera salir por las noches y eso hicimos con mis amigos, fuimos a un boliche. Todo era risas, baile, la estábamos pasando bien. Hasta que lo vi, pensé que había visto mal pero no, era él. Entonces me fui, salí del boliche y me fui a la parada de colectivo más lejana que podía. No sabía si él me había visto o no. Estaba llegando el colectivo y sentí alivio. Venía muy lleno el colectivo y subí. Empecé a pasar hacia atrás y me quedé parado. Luego de unos minutos sentí una mano, primero en mi pierna y después en mi cola. No voy a negar que si bien estaba con miedo eso me tranquilizó y me empecé a calentar. La mano seguía tocándome. Siento una respiración atrás mío, me empezaron a apoyar y sentí una verga enorme. Sin dudarlo, toqué. En eso se escucha “¿te acordas de mi?” Era él, me di cuenta, cuando me di vuelta. No lo podía creer y volví a darme vuelta. Ahora nos bajamos, me dijo. Le hice caso, no tenía opción. Agarró su celular, llamó y a los cinco minutos estaba un auto y dos personas arriba. Me subió en la parte de atrás y se subió él también.
“Así que vos eras el putito que me dejó sin laburo”
No respondí nada, me pegó una cachetada. “Responde ahora” me dijo.
No respondí y tenía los ojos llorosos.
Siento que se baja el cierra del jean y después el jean. Se ve una verga enorme, muy gorda. “Chupá” se sintió. Eso hice. Y de adelanté se siente a uno “parece que es bueno el putito”. “La chupa muy bien” dijo el de atrás.
Siento que paran el auto, me bajan, descampado. Me hacen desnudar, uno me chupa el culo y yo con los otros dos chupándoles las pijas. El que venía atrás conmigo, se pone lubricante y empezó a cogerme mientras yo seguía chupando las dos pijas. Seguimos así un tiempo, ellos se intercambiaban. Hasta que el hombre despedido me dijo “ellos quieren hacerte algo”. Entonces uno se acostó, me hicieron poner boca arriba, arriba del que estaba acostado, y otro arriba mío. Los dos con sus pijas dentro mio, mientras yo se la chupaba al despedido.
Al cabo de unos minutos largos, los tres acabaron. Mi cola llena de leche y mi cara también. Me vestí como pude y me llevaron cerca de casa.
De vez en cuando venían a la oficina, se hacían los amigos, sobre todo porque estaba mi compañera de trabajo que era una bomba. Venían a tomar mate, hacían chistes y los ojos puestos en ella.
Un día tranquilo, vino un empleado, le habíamos hecho mal la liquidación de sueldo. Obviamente estaba muy caliente y nos puteo de arriba a abajo, pero pudimos solucionarlo. Este empleado tenía unos 50 años, canoso pero buen físico, aunque algo de panza. Cuando se fue nos agradeció, pero el daño ya estaba hecho. Al mes siguiente mismo error y es ahí donde nos pusimos a ver qué sucedía, no podía ser que otra vez nos equivocamos. Y el hombre era el que nos estaba engañando. Dijimos a los jefes y lo echaron.
Durante muchos meses, venían sus amigos a pedir por este hombre, pero los dueños no querían saber de reincorporarlo y entonces directamente no se les respondía. El problema iba creciendo y mi compañera empezó a recibir amenazas y terminó renunciando. Pasaron unos meses y todo ya se había calmado, por ende, yo también me calme bastante.
Eso hizo que pudiera salir por las noches y eso hicimos con mis amigos, fuimos a un boliche. Todo era risas, baile, la estábamos pasando bien. Hasta que lo vi, pensé que había visto mal pero no, era él. Entonces me fui, salí del boliche y me fui a la parada de colectivo más lejana que podía. No sabía si él me había visto o no. Estaba llegando el colectivo y sentí alivio. Venía muy lleno el colectivo y subí. Empecé a pasar hacia atrás y me quedé parado. Luego de unos minutos sentí una mano, primero en mi pierna y después en mi cola. No voy a negar que si bien estaba con miedo eso me tranquilizó y me empecé a calentar. La mano seguía tocándome. Siento una respiración atrás mío, me empezaron a apoyar y sentí una verga enorme. Sin dudarlo, toqué. En eso se escucha “¿te acordas de mi?” Era él, me di cuenta, cuando me di vuelta. No lo podía creer y volví a darme vuelta. Ahora nos bajamos, me dijo. Le hice caso, no tenía opción. Agarró su celular, llamó y a los cinco minutos estaba un auto y dos personas arriba. Me subió en la parte de atrás y se subió él también.
“Así que vos eras el putito que me dejó sin laburo”
No respondí nada, me pegó una cachetada. “Responde ahora” me dijo.
No respondí y tenía los ojos llorosos.
Siento que se baja el cierra del jean y después el jean. Se ve una verga enorme, muy gorda. “Chupá” se sintió. Eso hice. Y de adelanté se siente a uno “parece que es bueno el putito”. “La chupa muy bien” dijo el de atrás.
Siento que paran el auto, me bajan, descampado. Me hacen desnudar, uno me chupa el culo y yo con los otros dos chupándoles las pijas. El que venía atrás conmigo, se pone lubricante y empezó a cogerme mientras yo seguía chupando las dos pijas. Seguimos así un tiempo, ellos se intercambiaban. Hasta que el hombre despedido me dijo “ellos quieren hacerte algo”. Entonces uno se acostó, me hicieron poner boca arriba, arriba del que estaba acostado, y otro arriba mío. Los dos con sus pijas dentro mio, mientras yo se la chupaba al despedido.
Al cabo de unos minutos largos, los tres acabaron. Mi cola llena de leche y mi cara también. Me vestí como pude y me llevaron cerca de casa.
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