Pasó algún tiempo de miradas cruzadas con mi padre, evitándome él principalmente aunque en ocasiones era inevitable qué papá tuviera algún gesto cariñoso sin que nos viera nadie de casa, algún roce o alguna mirada cómplice.
Eso me gustaba y me apetecía continuar así, prefería a Papá antes que a mí tío, aunque realmente no podía comparase con papá tenía una química especial y deseaba más de él.
Pasaba los días frustrada, deseando hablarle con franqueza, expresar mis deseos y mis sentimientos, lo necesitaba, papá me había hecho sentir cosas que ni imaginaba y varios días después lo abordé en el salón mientras mamá no estaba y mi hermano fingía estudiar mientras probablemente jugaba a la consola .
-Papá, no te gustó lo de... Hace dias?
Le pregunté tímidamente mientras lo miraba con unas mallas cortas y ceñidas y un top, ya que mi intención era ir a hacer algo de deporte, tal vez caminar y correr mientras escuchaba música para motivarme.
-Si, cielo... Por qué lo preguntas?
Lo miré algo sorprendida
-Me gusto... Y... No quieres volver a hacerlo? Está enfadada mamá?
Lo miré mientras me sentaba a su lado en el sofá y el se fijaba en mi, me trasmitía seguridad.
-No cielo, mamá no sabe nada, porque tú no se lo has dicho verdad?
Me preguntó curioso
-No, papá
Fui sincera, mientras cruzábamos las miradas y notaba tensión en su mirada, se hizo una pausa eterna que decidí romper.
-Papá... Quiero volver a hacerlo... - dudé durante varios segundos - Será nuestro secreto por favor.
Casi supliqué deseando volver a tenerlo entre las piernas, lo necesitaba y mi cuerpo ardía por dentro.
-Podrías... podrías hacer por mí lo que yo hice por ti, cariño y si lo haces...
Dudé de su petición, aunque no sabía a qué se refería exactamente, era lo suficientemente astuta como para darme cuenta de que probablemente quería que volviera a tocarle la polla o tal vez algo parecido.
-Creo que... no lo sé, papá. ¿Qué quieres que haga?
Dudé, aunque con su mirada empecé a sospechar.
Enseguida comprendí a qué se refería y aunque lo sabía, no sabía exactamente qué tenía que hacer. Además, me parecía un poco asqueroso. Sin embargo, pensándolo bien, supongo que era igual de asqueroso que mi padre me hiciera eso. Mi decisión final se basó en que papá lo había hecho por mí, así que ¿cómo iba a negarme a hacerlo por él?
-Quieres... Quieres que te chupe la polla?
Había visto videos, realmente había visto muchísimos vídeos, me sentía una experta pero me faltaba obviamente práctica.
Con mi tío solo había follado, el me había tocado y obviamente me encantaba que lo hiciera, siempre había deseado que me comieran el coño y sobre todo mamar una polla, un día casi se la chupé a mi tío pero estaba mamá en el pasillo y tuvimos que detenernos antes de que llegara a mí cuarto.
-Está bien, papá
Susurré algo tímida y nerviosa pero deseosa de hacerlo
-Gracias, cariño
Me dijo excitado y agradecido mientras se bajó el pantalón en el sofá con el pene bien erecto, y yo me deslicé entre sus piernas tímidamente.
-D-dime qué tengo que hacer, papi, de acuerdo?
Pregunté nerviosa, mientras aún más nerviosamente tomaba su pene en mi mano y acariciaba el duro capullo lentamente como había visto en videos.
La idea de tener su pene en mi boca era tan sucia, pero a la vez tan excitante... bueno, no pude resistirme. Bajé la cabeza y, con la lengua, lamí su pene erecto de arriba abajo.
-Nnnnnnnggggg
Gimió
Cuando llegué a la punta, moví la lengua alrededor del glande como ha ia visto en vídeos y después de empapar su pene con mi saliva, abrí la boca de par en par y succioné el glande. Tenía un sabor un poco raro, pero me gustó.
-Cuidado, sin dientes, ah sí, bien, cuidado con los dientes
Me dijo mientras mi respuesta fue sencilla, asentí saboreando su polla y continúe succionando con muchas ganas.
Poniendo sus manos sobre mi cabeza, forzó mi boca aún más abajo sobre su pene, hasta que la cabeza golpeó contra la parte posterior de mi garganta, casi haciéndome vomitar.
-Ggnmnfffffffttt
Casi vómito.
-Relájate cariño
Me animó suavemente e intenté relajarme como me dijo y comencé un movimiento lento de succión, metiendo y sacando su pene de mi boca.
Después de haberlo estado chupando durante unos minutos, comenzó a gemir y gruñir profundamente.
Ya no tenía que mover la cabeza de arriba abajo; estaba bombeando su polla dentro de mi boca, me encantaba sentir sus venas, su sabor algo amargo y seco me encantaba, lo necesitaba y me gustaba sentir su mirada morbosa sobre mi.
Subía y bajaba mi boca cada vez más rápida, clavando su largo y duro pene en mi garganta. Se me llenó la boca de saliva y me costaba tragar.
-Oh, oh, sí, chúpalo. Chúpame la polla. Ugh, oh, más fuerte, joder
Entonces oí un gemido bajo, de excitación y morbo, de trabajo bien realizado y de premio, sus caderas empezaron a moverse de un lado a otro contra el movimiento de mi cabeza.
Papa excitado coloco sus grandes manos detrás de mi cabeza y me sujetó contra él mientras sentía en mi boca sus caderas moviéndose cada vez más rápido mientras me follaba la garganta.
Me metía su polla dura lo más profundo que podía en la garganta, metiéndola y sacándola de mi boca mientras yo movía la lengua aún más rápido sobre la punta cuando podía, sentía golpes en mi garganta y las arcadas que al principio eran tímidas ahora se hicieron más presente, pero lo deseaba, lo necesitaba.
Sus caderas se movían rápidamente mientras se acercaba al clímax y para ser honesta, estaba extasiada haciéndolo, pero como era mi primera vez, me dolía la boca.
Quería que se diera prisa y se corriera, como había oído que hacen los chicos; quería saborear el espeso semen de papá chorreando por mi garganta.
Decidí aventurarme y apresar su polla con mi mano, tirando y apretando su pene tembloroso, mientras mis labios succionaban su polla y la metía posteriormente casi hasta el fondo de mi garganta.
Papa se mostró sorprendido y gimiendo me dejó hacer mi trabajo, sentía su polla moviéndose de un lado a otro y sus huevos peludos golpeando mi barbilla.
-Oh, Dios mío, siiiii, Val, dios!!!!
Gimió fuete, esos gemidos se convirtieron en quejidos entrecortados, mientras pensaba en que podría entrar mi hermano al salón y vernos, apenas pensé eso papá vibró fuertemente y senti que iba a explotar.
De repente, su polla se hinchó y su miembro hinchado comenzó a sacudirse dentro de mi boca. Posteriormente, un chorro de su líquido pegajoso salió disparado y comenzó a mover sus caderas frenéticamente.
El fondo de mi garganta se llenó se su semen caliente y espeso. Podía sentir cómo su polla se expandía, y luego otro chorro de su jugo se derramó dentro de mí.
Mi boca succionaba salvajemente y mi lengua lo lamía tan rápido como podía.
-AAAHHHGGGGGHHHHH unnnggggg
Papá gimio fuerte.
Me tragué su semen a chorros tan rápido como salió disparado de la punta de su polla palpitante, engulléndolo mientras él soltaba una carga tras otra. Cuando el líquido cremoso brotó de su pene, lo tragué rápidamente para no atragantarme.
Me llenó la boca hasta rebosar y me chorreó por la barbilla, saliendo a borbotones de su pene rígido y bajando por mi garganta. Me daba un poco de arcadas al bajar, pero con el segundo trago me acostumbré a su sabor y temperatura, me gustaba.
Finalmente, su pene dejó de palpitar y comenzó a ablandarse. Mientras bajaba, pasé mi lengua alrededor de la cabeza cubierta de semen, lamiendo las últimas gotas que rezumaban de su orificio.
Papá respiraba con dificultad y tenía los ojos cerrados. Cuando los abrió, me miró y sonrió.
-Cariño", sí que sabes chupar una polla
Sonreí tímidamente mientras tomaba la leche de mi mejilla con las manos y la llevaba a mi boca, también la de su polla cada vez menos hinchada y venosa.
-Te quiero, papá...
Le dije totalmente deseando más de él y sobre todo más a menudo.
-Yo también te quiero, cariño
Se detuvo unos instantes a mirarme satisfecho
-No estás enfadada con papá
Dudé cuando lo miré
- Por qué, papa?
Respondí dudando de donde quería llegar
-Por lo que acaba de suceder, cielo
Me respondió inmediatamente
-No, papá. Me gustó, todo
Sonreí mientras tocaba su polla y sobre todo sus huevos peludos suavemente, encantada por el tacto suave y el deseo de más.
Pasados unos minutos papá me levanto de su entrepierna y me dió un beso, posteriormente fui
a mi cuarto muy muy satisfecha deseando más y más, todavía con el sabor de su leche en la boca, decidí no lavarme los dientes.



























Eso me gustaba y me apetecía continuar así, prefería a Papá antes que a mí tío, aunque realmente no podía comparase con papá tenía una química especial y deseaba más de él.
Pasaba los días frustrada, deseando hablarle con franqueza, expresar mis deseos y mis sentimientos, lo necesitaba, papá me había hecho sentir cosas que ni imaginaba y varios días después lo abordé en el salón mientras mamá no estaba y mi hermano fingía estudiar mientras probablemente jugaba a la consola .
-Papá, no te gustó lo de... Hace dias?
Le pregunté tímidamente mientras lo miraba con unas mallas cortas y ceñidas y un top, ya que mi intención era ir a hacer algo de deporte, tal vez caminar y correr mientras escuchaba música para motivarme.
-Si, cielo... Por qué lo preguntas?
Lo miré algo sorprendida
-Me gusto... Y... No quieres volver a hacerlo? Está enfadada mamá?
Lo miré mientras me sentaba a su lado en el sofá y el se fijaba en mi, me trasmitía seguridad.
-No cielo, mamá no sabe nada, porque tú no se lo has dicho verdad?
Me preguntó curioso
-No, papá
Fui sincera, mientras cruzábamos las miradas y notaba tensión en su mirada, se hizo una pausa eterna que decidí romper.
-Papá... Quiero volver a hacerlo... - dudé durante varios segundos - Será nuestro secreto por favor.
Casi supliqué deseando volver a tenerlo entre las piernas, lo necesitaba y mi cuerpo ardía por dentro.
-Podrías... podrías hacer por mí lo que yo hice por ti, cariño y si lo haces...
Dudé de su petición, aunque no sabía a qué se refería exactamente, era lo suficientemente astuta como para darme cuenta de que probablemente quería que volviera a tocarle la polla o tal vez algo parecido.
-Creo que... no lo sé, papá. ¿Qué quieres que haga?
Dudé, aunque con su mirada empecé a sospechar.
Enseguida comprendí a qué se refería y aunque lo sabía, no sabía exactamente qué tenía que hacer. Además, me parecía un poco asqueroso. Sin embargo, pensándolo bien, supongo que era igual de asqueroso que mi padre me hiciera eso. Mi decisión final se basó en que papá lo había hecho por mí, así que ¿cómo iba a negarme a hacerlo por él?
-Quieres... Quieres que te chupe la polla?
Había visto videos, realmente había visto muchísimos vídeos, me sentía una experta pero me faltaba obviamente práctica.
Con mi tío solo había follado, el me había tocado y obviamente me encantaba que lo hiciera, siempre había deseado que me comieran el coño y sobre todo mamar una polla, un día casi se la chupé a mi tío pero estaba mamá en el pasillo y tuvimos que detenernos antes de que llegara a mí cuarto.
-Está bien, papá
Susurré algo tímida y nerviosa pero deseosa de hacerlo
-Gracias, cariño
Me dijo excitado y agradecido mientras se bajó el pantalón en el sofá con el pene bien erecto, y yo me deslicé entre sus piernas tímidamente.
-D-dime qué tengo que hacer, papi, de acuerdo?
Pregunté nerviosa, mientras aún más nerviosamente tomaba su pene en mi mano y acariciaba el duro capullo lentamente como había visto en videos.
La idea de tener su pene en mi boca era tan sucia, pero a la vez tan excitante... bueno, no pude resistirme. Bajé la cabeza y, con la lengua, lamí su pene erecto de arriba abajo.
-Nnnnnnnggggg
Gimió
Cuando llegué a la punta, moví la lengua alrededor del glande como ha ia visto en vídeos y después de empapar su pene con mi saliva, abrí la boca de par en par y succioné el glande. Tenía un sabor un poco raro, pero me gustó.
-Cuidado, sin dientes, ah sí, bien, cuidado con los dientes
Me dijo mientras mi respuesta fue sencilla, asentí saboreando su polla y continúe succionando con muchas ganas.
Poniendo sus manos sobre mi cabeza, forzó mi boca aún más abajo sobre su pene, hasta que la cabeza golpeó contra la parte posterior de mi garganta, casi haciéndome vomitar.
-Ggnmnfffffffttt
Casi vómito.
-Relájate cariño
Me animó suavemente e intenté relajarme como me dijo y comencé un movimiento lento de succión, metiendo y sacando su pene de mi boca.
Después de haberlo estado chupando durante unos minutos, comenzó a gemir y gruñir profundamente.
Ya no tenía que mover la cabeza de arriba abajo; estaba bombeando su polla dentro de mi boca, me encantaba sentir sus venas, su sabor algo amargo y seco me encantaba, lo necesitaba y me gustaba sentir su mirada morbosa sobre mi.
Subía y bajaba mi boca cada vez más rápida, clavando su largo y duro pene en mi garganta. Se me llenó la boca de saliva y me costaba tragar.
-Oh, oh, sí, chúpalo. Chúpame la polla. Ugh, oh, más fuerte, joder
Entonces oí un gemido bajo, de excitación y morbo, de trabajo bien realizado y de premio, sus caderas empezaron a moverse de un lado a otro contra el movimiento de mi cabeza.
Papa excitado coloco sus grandes manos detrás de mi cabeza y me sujetó contra él mientras sentía en mi boca sus caderas moviéndose cada vez más rápido mientras me follaba la garganta.
Me metía su polla dura lo más profundo que podía en la garganta, metiéndola y sacándola de mi boca mientras yo movía la lengua aún más rápido sobre la punta cuando podía, sentía golpes en mi garganta y las arcadas que al principio eran tímidas ahora se hicieron más presente, pero lo deseaba, lo necesitaba.
Sus caderas se movían rápidamente mientras se acercaba al clímax y para ser honesta, estaba extasiada haciéndolo, pero como era mi primera vez, me dolía la boca.
Quería que se diera prisa y se corriera, como había oído que hacen los chicos; quería saborear el espeso semen de papá chorreando por mi garganta.
Decidí aventurarme y apresar su polla con mi mano, tirando y apretando su pene tembloroso, mientras mis labios succionaban su polla y la metía posteriormente casi hasta el fondo de mi garganta.
Papa se mostró sorprendido y gimiendo me dejó hacer mi trabajo, sentía su polla moviéndose de un lado a otro y sus huevos peludos golpeando mi barbilla.
-Oh, Dios mío, siiiii, Val, dios!!!!
Gimió fuete, esos gemidos se convirtieron en quejidos entrecortados, mientras pensaba en que podría entrar mi hermano al salón y vernos, apenas pensé eso papá vibró fuertemente y senti que iba a explotar.
De repente, su polla se hinchó y su miembro hinchado comenzó a sacudirse dentro de mi boca. Posteriormente, un chorro de su líquido pegajoso salió disparado y comenzó a mover sus caderas frenéticamente.
El fondo de mi garganta se llenó se su semen caliente y espeso. Podía sentir cómo su polla se expandía, y luego otro chorro de su jugo se derramó dentro de mí.
Mi boca succionaba salvajemente y mi lengua lo lamía tan rápido como podía.
-AAAHHHGGGGGHHHHH unnnggggg
Papá gimio fuerte.
Me tragué su semen a chorros tan rápido como salió disparado de la punta de su polla palpitante, engulléndolo mientras él soltaba una carga tras otra. Cuando el líquido cremoso brotó de su pene, lo tragué rápidamente para no atragantarme.
Me llenó la boca hasta rebosar y me chorreó por la barbilla, saliendo a borbotones de su pene rígido y bajando por mi garganta. Me daba un poco de arcadas al bajar, pero con el segundo trago me acostumbré a su sabor y temperatura, me gustaba.
Finalmente, su pene dejó de palpitar y comenzó a ablandarse. Mientras bajaba, pasé mi lengua alrededor de la cabeza cubierta de semen, lamiendo las últimas gotas que rezumaban de su orificio.
Papá respiraba con dificultad y tenía los ojos cerrados. Cuando los abrió, me miró y sonrió.
-Cariño", sí que sabes chupar una polla
Sonreí tímidamente mientras tomaba la leche de mi mejilla con las manos y la llevaba a mi boca, también la de su polla cada vez menos hinchada y venosa.
-Te quiero, papá...
Le dije totalmente deseando más de él y sobre todo más a menudo.
-Yo también te quiero, cariño
Se detuvo unos instantes a mirarme satisfecho
-No estás enfadada con papá
Dudé cuando lo miré
- Por qué, papa?
Respondí dudando de donde quería llegar
-Por lo que acaba de suceder, cielo
Me respondió inmediatamente
-No, papá. Me gustó, todo
Sonreí mientras tocaba su polla y sobre todo sus huevos peludos suavemente, encantada por el tacto suave y el deseo de más.
Pasados unos minutos papá me levanto de su entrepierna y me dió un beso, posteriormente fui
a mi cuarto muy muy satisfecha deseando más y más, todavía con el sabor de su leche en la boca, decidí no lavarme los dientes.



























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