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El amigo del nene parte 4 (relato gay)

Para mis queridos 4 lectores:
Para entender la trama y los personajes del relato, es conveniente que lean los tres primeros capítulos. Para eso pueden escribir en la lupa "@discretomf" y verán una lista de todos mis relatos.
Enjoy!

Mientras desayunaban, Mati sacó el celu y comenzó a escribirle a Dami
-Hola culito de mi vida-
-Hola machote, qué onda?-
-Con ganas de comer lo que esconde tu tanga-
-Ahora es vedettina, jiji-
Lucas comenzó a manosear la pija de su hijo.
-Che paa!, que no puedo escribir!- El manoseo se convirtió en pajita suave, la pajita suave en una suave lamida
-Pero esperá que arreglo lo de Damiiii-
-Bueno, está bien-. Se levantó de la mesa, se sacó el culotte y apoyándose sobre la mesada comenzó a acariciarse las nalgas mientras miraba a Mati, se sentía tan feliz!!!, se sentía tan puto!!!! Mati volvió a escribirle a su amigo.
-Dami, te acordás que hablamos de hacer un trio con algún maduro activo?-
-No me digas que encontraste uno!!!-
-Si, Dami, enganché uno y ya tengo todo arreglado-
-Contame, contame, contameee, ya me estoy mojando-
-Sorpresa!, no te cuento nada-
-Ay maloooo ¿Y cuándo lo hacemos?-
-¿Hoy podés después del laburo?, venite a casa-
-¿En tu casa????? Pero...-
-Si tranqui, confiá en mi, ya acomodé todo, vamos a estar los tres solos y tranquilos-
-Bueno, salgo del laburo, paso por casa, me preparo bien la colita para que no haya accidentes, jiji, me cambio la bombacha por una más sexy y voy para allá. Contame al menos, la tiene buena?-
Mati miró a su padre que seguía apoyado en la mesada, mirándolo como trola, acariciándose las nalgas y con la pija colgando, enorme, dura y babeando.
-Siii, la tiene buenísima. A las 7?-
-A las 7, mmm, ya me estoy mojando-
Mati se incorporó pajeándose.
-Sos insaciable, Pa!- Se arrodilló debajo de él y comenzó a deleitar su lengua con la pija y los enormes huevos de su padre, mientras sus dedos buscaban su cola.
Lucas comenzó a gemir
-Ay Mati, ya, metémela!-
Como buen hijo obediente, Mati le metió de una sus 20 cm de pija, Lucas llevó sus manos hacia atrás y lo tomó de las nalgas para apretarlo más contra si.
-Ay Pa, cómo te siento, que concha hermosa que tenés-
-Ay Mati, cómo siento esa pija, cómo siento tus bolas, me hacés el puto más feliz-
Comenzó el mete y saca duro, el golpeteo del pubis de Mati contra las nalgas de su padre, los gemidos de Lucas llenaban el aire, su poronga sacaba preseminal como canilla abierta, sus piernas temblaban.
-Llevame a la cama, llevame a la cama!!-
Fueron. Y por primera vez se la metió patitas al hombro, por primera vez padre e hijo se miraban de frente mientras la pija del hijo inundaba el culo del padre.
-Te quiero Pa-
-Te quiero Matiiii, ahhhhhhhhhhhh- El semen de Lucas saltó con tanta fuerza que llegó a la barbilla de su hijo.
-Te quiero Paaaaaaaaaaaaaaaaa- El semen de Mati, inundó el culo convertido en concha de su padre.
Rodaron a la cama jadeantes, se besaron, se abrazaron. Y de a poco fueron cayendo en ese sueño suave que nos llega después del orgasmo.
A la tarde no cogieron, cambiaron sábanas, pusieron desodorante, eligieron ropa.
A las 7 en punto sonó el timbre. Mati abrió con su calza negra ajustada que le hacia un bulto enorme y le marcaba el culito chiquito pero hermoso. Dami entró sonriendo, legging flojo como siempre y musculosa apretada para resaltar sus pechitos. Se besaron suave.
-¿Dónde está?, ¿quién es?- Mati sonrió y lo tomó de la mano.
-Vení- Fueron al dormitorio de sus padres, Mati abrió la puerta. En la cama, totalmente en bolas, sentado contra el respaldo, estaba Lucas, con sus 20 gordísimos centímetros en primer plano. Damián quedó petrificado. Mati lo tomó de la cintura.
-No te lo esperabas, no?-
-Bueno, no, si, qué se yo!- Lucas se levantó y fue a su encuentro.
-Dami, cada vez que venías a casa, me moría de ganas por comerte la cola, no sabés las ganas que te tengo. Cada vez que venías a casa, yo me tenía que pajear. Cuando descubrí la tanga que te olvidaste en la cama de Mati me voló la cabeza. Charlando con Mati me confirmó lo que ya sospechaba, le pedí, le rogué que pudiéramos tenerte los dos-
-Entonces a usted le.., usted es ....-
-Si, soy, y si me... jajaa !!!!-
-Pero usted es casado y......-
-Y todos descubrimos cosas nuestras a veces muy tarde-.Dami sonrió
-Bueno Lucas, la verdad..., yo me daba cuenta cómo usted me miraba la cola y..., usted no se dio cuenta, pero yo le miraba el bulto y me lo imaginaba-
Lucas tomó la mano de Dami y la llevó a su pija.
-Ya no lo imagines, acá lo tenés-
Mati le bajó el leggin, se arrodilló detrás de Dami y corriéndole la tanga empezó a lamer su coñito.
Lucas le quitó la musculosa y empezó a chuparle los pezones. Subió, lo arrimó a él y comenzó a comerle le boca.
La cabeza de Dami estaba confundida pero de a poco fue relajando y se permitió sentir y al fin se dijo "siiiii, Mati y papi de Mati, imposible que sea mejor!!!"
-Ay vamos a la cama, machos míos!!!-
Lucas se acostó en el centro boca arriba, con la cabeza casi al borde, y Dami, con sus rodillas al costado de su cabeza comenzó a chuparle la pija. Mati, parado a los pies de la cama, le chupaba la cola enloquecido. Y enloquecido se la mandó a guardar.
Lucas, veía bambolear la pija de Dami sobre su cara, la veía mojarse y como podía le lamía el preseminal. Además desde esa posición privilegiada podía ver como la pija de su hijo entraba y salía del culito de Dami, ese culito que tenia la culpa de todo.
-Dale Mati, quiero coger ese culo yaaa-
-Siiii, Papiiiiiiiii, ahhhhhhhh- Mati estalló en el culito de su amigo. Lucas vio salir la pija de su hijo goteando y disfrutó de los últimos trallazos de Mati. De inmediato acomodó a Dami en el centro de la cama y se incorporó. Tenía que verlo, tenía que morderlo, dedearlo, chuparlo. Ahhh, que curvas perfectas, mmm, qué piel suave y tibia! Le separó las nalgas y vio la cuevita, rosada, dilatada, llena de los jugos del amor que le había dejado su hijo. Su lengua se abalanzó a ese ojete, lamió su tibieza, gozó sus gemidos, bebió el semen que había dejado su hijo, estrujó las nalgas, las mordió, las besó, frotó sus mejillas y como un fauno desesperado clavó al fin su pija, de un solo golpe, hasta el fondo de la conchita de Dami.
-Ay Lucaaas, por qué no tengo un papi como vos-
-Con este polvo te adopto Dami, tomá tomá tomá-
Eran tan intensos los pijazos que la cama crujía, se bamboleaba, golpeaba la pared. Mati, sentado en un silloncito los miraba y sonreía feliz. Se incorporó y comenzó a acariciar la enrulada cabeza de Dami-
-Bienvenido hermanito, recién nacido?, nooo, recién cojido jajaaa-
-Tonto!-, le respondió Dami mientras subía a las nubes con cada pijazo de Lucas.
Lucas estaba fuera de si, luego de tanta paja, luego de tanto deseo, luego de tanto morbo, luego de su final aceptación de su homosexualidad (nooo, a lo sumo ¿bisex?, en realidad no lo sabía aún), estaba acabando al fin en el culito del amigo del nene. Casi llora de placer sobre la espalda de Dami. Se la sacó, tomó con su lengua un poco de su propio semen y besó a Dami, y besó a Mati y cayó extenuado.
Cuando al rato despertó, dos brazos estaban sobre su espalda, dos cuerpos uno a cada lado, su hijo morocho de un lado y su hijo rubio del otro.
-Ya cumpliste tu deseo Pa?-
-Falta un poco Mati. Dami putito, me prestás tu tanga?- Buscaron donde la había revoleado y Lucas despacito se la fue poniendo.
-Los deseos son siempre tres-, dijo Lucas sonriendo, mientras acariciaba la pija de su hijo.
-Pero, Pa, vos y yo....-
-Dale Mati, ya Dami es tu hermanito, ¿para qué ocultarlo? Y el tercer deseo, Damito me lo cumplís vos-, dijo Lucas mientras con su otra mano pajeaba suavecito a su nuevo hijito.
Los jóvenes se miraron, sonrieron. Lucas sólo se puso en cuatro, entangado, en el borde de la cama.
-Los hermanos deben ayudarse, dijo Dami- Le abrió las nalgas a Lucas y comenzó a chuparle el culito. Luego se dio vuelta y le chupó feliz la pija a Mati para babeársela bien, luego le corrió el hilo de la tanga y abrió las nalgas al Papi para que la pija de su hermanito tuviera a plena disposición el culito mojado de su padre. Mati lo tomó de las caderas y lo comenzó a bombear despacito, Lucas gemía, Dami le acariciaba las nalguis y le decía cosas lindas, Mati en silencio clavaba una y otra vez.
-Me convidás un poquito Papi?-, pidió Dami con un mohín de putita total, Lucas sólo sonrió.
Dami se puso en cuatro al lado de Lucas. Mati, eufórico, entró y salió de los dos culitos, arrancó gemidos a Papi, arrancó gemidos a Dami, los vio besarse y gozar. Y gozó, y gozó como jamás se hubiera imaginado gozar. Y llenó de leche otra vez a su viejo y riendo de felicidad los hizo incorporar y se abrazaron los tres.
-Mi turno-, dijo Dami, que aún no había descargado.
-Al fin te voy a comer!- dijo Lucas y se puso patitas al hombro. La pija de Dami entró con total suavidad en ese culo abierto total, mojado de semen de Mati, mojado de saliva de Dami, mojado de todos los jugos rectales que su concha de macho expulsaba.
-Ay Papi, es mi turno de adoptarte-, le dijo Dami mientras buscaba su boca y franeleaba sus pechos.
Mientras la cadera de Dami se movía dando pija a su papi, Mati le acariciaba las nalgas, a veces los besaba, y pensaba, jamás se le hubiera ocurrido que esto pudiera pasar, pero qué hermoso que había resultado!, sin prejuicios, sin moral boluda, sin tabués sin sentido, había encontrado una nueva forma de compartir su vida con su padre y con su mejor amigo, era inmensamente feliz, así desnudo, viendo gozar a su padre de la misma forma en que él gozaba su sexualidad, viendo a su amigo, a su Dami tan querido, al dueño del culito más hermoso que podía existir, compartiendo con él y con su padre eso que los tres eran, tres putitos, tres gay, tres trolos, tres que se la comían, llamalo como quieras, pero tres hombres felices de ser así y de tenerse mutuamente.
Dami acabó. Lucas se puso a llorar. Los dos pibes lo dejaron, después lo abrazaron y así abrazados, sin palabras, se quedaron dormidos.
Lo que empezó esa semana no fue efímero. Casi todos los días padre e hijo se comían la colita. Las "salidas a pescar" de los tres hombres se volvieron costumbre. Lucas ya lo sabe, no es "bisex", pero no le queda más remedio, cuando le toca, se toma una pastillita azul y pensando en la colita de Dami se coge a su mujer.
Al fin Dami y Mati, salieron del closet y se fueron a vivir juntos a la antigua casa de los padres de Lucas, esa casa donde un culotte rosa y un pincel le hicieron descubrir a Lucas su verdadera sexualidad. Por supuesto, Papi va a visitar muy seguido a sus dos hijitos..... y siempre vuelve sonriendo.

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