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Enseñándole a mi esposo a ser un buen cornudo 3

El domingo a la noche, al acostarnos, ella se había puesto un conjunto de lencería súper hot, hasta con medias y portaligas… estaba increíble… se tendió a mi lado y comenzó a tocarme y con voz sensual, me decía:
– Que querés que haga mañana?
– No sé! Me da cosa contarte…
– Dale amor, contame… – Me decía… mientras masajeaba mi miembro… Yo cerré los ojos y me empecé a excitar:
– mmmmm … Querés que me lo coja a Raúl?
– ya te dije que si…!
– mmmm por como te pones se ve que te calienta mucho que se cojan a tu mujer…
– Siiiii… me excita 
me dejas que sea bien putita??
– aahhh!!! Siiiiiiiii
– Como tenés la pija Te gusta ser cornudito!!
Saqué su mano, monté sobre ella y la penetré con furia, y le decía:
– Si.!!! pero quiero que me cuentes todo… y que todos crean que yo no se nadaaa 
– Si, mi amor Nadie va a saber nuestro juego
Y llegamos juntos a un tremendo orgasmo que nos dejó de cama a los dos.
A la mañana me desperté y vi como mi esposa  se ponía esos pantalones blancos casi transparentes y una de esas camisas entalladas que resaltaban bien sus tetas. Se maquilló como si saliera a bailar un sábado… y con una tremenda cara de morbo y complicidad, me dio un beso y me dijo:
– Después te llamo
No me llamó en todo el día… Regresó un poco mas tarde que de costumbre, y al entrar se la veía tremendamente excitada… Se sentó en el sofá y me llamó a su lado.
 Estoy muy caliente.
– ¿Que pasó?
– Apenas llegué a la oficina, estaba Mariano, uno de los camioneros que siempre traen el material…
– No lo conozco! ¿Cómo es??
– Debe tener treinta y pico, alto, ¡un lomo tremendo! Morocho, fachero y con cara de pícaro… Noté que me miraba y me desnudaba con la mirada… en un momento que no había nadie, en voz baja, me dijo: – a esa cola le hace falta ejercicio mamita, cuando quieras te la pongo a punto… – yo le dije que no se desubique. Y él se me acercó y me dijo: – A mi no me engañas turrita! Se te nota que buscas un buen macho que te atienda… – Se me puso la piel de gallina y no le dije nada… él me miraba y se sonreía… En ese momento entró Raúl,pasó a mi lado y después cerrar la puerta me tomó por atrás apoyando su enorme bulto en la cola… Creo que sin darme cuenta liberé un pequeño suspiro… Su boca casi besando mi oreja, me dijo: – Es lógico que te digan algo… ese culo pide pija a gritos!! – Instintivamente cerré los ojos, paré la cola… no pude evitar el gemido… y él lo notó… – Mmmmm Se ve que te gusta perrita – Yo estaba paralizada y roja de la excitación… él se alejó de mi diciéndome que en la hora del almuerzo volviera a su oficina.
Mientras mi esposa me contaba lo sucedido, yo ya había sacado mi pija del pantalón y me pajeaba  Ella me miraba con su carita de morbosa y también se tocaba… – Y que pasó después? – pregunté.
-Al medio día, cuando todos salieron a comer, fui hasta su oficina. Cuando entré me dijo que cierre la puerta… Raúl vino hacia mi y tomándome por la cintura me estampó un beso. Yo no hice absolutamente nada, no sé porque. Solo lo dejé hacer… ya estaba empapada. El tomó mi mano y la llevó a su entre pierna y me dijo: – Esto puede ser tuyo perrita! Solo tenés que pedirlo… – yo tocaba ese enorme miembro y solo me salió un gemido… – mmmm. – Sus manos jugaban en mi cola y me miraba a los ojos… yo estaba muda, pero entregada y él lo sabía… Se apartó un poco, desabrochó su pantalón y sacó su hermosa pija… yo me quedé embelesada mirando ese enorme pedazo de carne. – Te gusta?? La podes tocar si querés. – me dijo. – ¿Tu maridito la tiene así? – Cuando dijo eso, me enloquecí y agarré esa pija como si fuera un trofeo… – jajajaja yo sabia que eras una turrita… – y me volvió a besar. Y yo abría la boca y su lengua ya jugaba con la mía, mientras mis manos jugaban con esa pija… – ¿La querés probar putita? – Nooo Raúl. Yo soy una mujer casada… – Le decía. – Jajaja A partir de ahora vas a ser mi putita! – Cuando me dijo eso, no pude evitar lanzar otro gemido Así que andá viendo como le vas a explicar a tu marido  que mañana vas a llegar mas tarde… – Me volvió a besar y guardando su pijota me dijo que iba a tener que esperar hasta mañana para probarla. Yo estaba muda. Me dijo que me fuera a comer que después me iba a dar instrucciones. Salí de ahí, tan caliente que tuve que ir al baño a tocarme… Un par de horas después, antes de irse, me dijo en voz baja que mañana quería que me vista mas putita para él y que no me olvide de avisarte que iba a llegar mas tarde. Y se retiró temprano.
Después de escuchar esto, no pude evitar abalanzarme sobre mi mujer y casi arrancándole la ropa me la empecé a coger… y ella no paraba de hablarme al oído:
-Mmmm estas en llamas 
– Siiii.!! 
! Me dejó re caliente  Me dejas que me lo coja 
-Siiii!!!
– Vas a ser un cornudito
-Siiii!!! Dalee!!!
– Te gusta que sea una putita? 
– Siiii ¡No pude contenerme y la llené de leche. Ella también tuvo un orgasmo espectacular…
Al otro día Ana se puso el mismo conjunto súper sexy, que usó conmigo el domingo anterior y se puso un vestido entallado no tan corto pero lo suficientemente ajustado como para que se notara que llevaba las medias con portaligas, y se puso unos zapatos de taco aguja que hacían verla como una escort vip. Me dijo que me iba a llamar, me dio uno de sus hermosos besos, me dijo que me amaba y se fue a trabajar. va a continuar , queremos muchos comentarios y puntos saludos 

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