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Historia con la tía

La historiaempieza así, por esas cosas de la vida me toca ir a vivir a casa de una tía,hermana de mi padre. La verdad no era lo mejor, pero podía acceder a una educaciónde calidad y un techo y comida. Yo era como el che pibe de la casa, ayudaba entodo, lavar, cocinar, los mandados, etc. Para los veranos mi tía viajaba alinterior a visitar a mis abuelos, entonces me llevaba con ella y yo le hacía dechangarín. Entonces acá empieza todo, micro doce horas de viaje, me dabavueltas en el asiento y no podía dormir de lo incomodo que son esos asientos. Enun determinado momento mi tía se pone de costado con el culo para mi lado. Ellaera culona con pocas tetas, cincuentona, siempre amigable, entonces yo meacomodo en mi asiento como haciendo cucharita, la tapo con mi campera de jean yle pongo la mano en la cintura. Al rato, siento como que se acomodó mejor haciéndoseun bollito, yo estiro un poco mas la mano de la cintura y la pongo arriba deuna teta. Al principio nada, un rato largo viajando así y yo al palo ya paraese momento, después aprieto suavemente una y otra vez y siento que el pezón sele va endureciendo, entonces decido meter mi mano bajo la remera y tocarle pordebajo del corpiño, hasta ahí todo bien ella seguía como dormida. Pasa eltiempo y como que se mueve para acomodarse en el asiento y yo saco suavementela mano de la teta. Ella se queda boca arriba en su asiento y yo la vuelvo atapar con la campera y le pongo mi mano en la panza como abrazándola, ese día ellaviajaba con un pantalón deportivo tipo jogging. Pasa un rato y me digo para mi(¿y si le toco la concha por arriba del pantalón?) bueno me la juego y leacaricio suavemente la concha por arriba de la ropa y hace un movimiento y unsuspiro casi imperceptible, pero se sintió como conforme. Para ese punto yo, yano daba más de la calentura que tenía, entonces me digo voy un poco más, lemando mi mano por debajo del pantalón y estaba sin depilarse, los pelitos suavesy la sensación hermosa, sigo un poco mas y le toco con las yemas de mis dedos suconcha húmeda y como que abre un poco más las piernas entonces le pude meter unpar de dedos, fue un tiempo eterno, no quería que termine, para mi que ellaestaba despierta y disfrutando de la situación. Luego, se movió como que seacomodo la ropa y se durmió. Llegamos a lo de mis abuelos, nos dan una habitacióncon una cama grande y ahí nos quedamos paso el día y por la noche yo me fui conmis primos a tomar algo en la plaza. Cuando vuelvo tipo doce de la noche ellaya se había dormido casi en medio de la cama, se había acostado con una remerasuelta, sin corpiño y con un mini short algo suelto. Nada me acomodé como pudeen el pedacito de cama que quedaba, me dormí profundamente boca arriba y no sesi a todos les pasa que la pija se te pone dura como si nada, en un momentosiento que me estaban tocando por arriba del boxer, era la mano de mi tía queme acariciaba con sus dedos recorriendo toda la pija. No hago nada, me hice eldormido y siento como empieza a meterme mano y me agarra la pija y laacariciaba, no habrán pasado más de dos minutos que me baja el boxer y se correpara abajo y me empieza a chupar con una delicadeza como nunca antes. Para esoyo agarro y le empiezo a acariciar el cabello, como que se detiene un instante,pero después sigue como si nada. Después se sienta, se saca la remera y seacuesta de nuevo a mi lado, yo me subo arriba de ella y la beso por todos lados,abre su boca y me entrega toda la lengua y nos quedamos besándonos por muchorato. Después bajo y le chupo los pechos le recorro el cuerpo, le beso las piernasy le bajo el short y la bombacha. Bajo y le chupo la concha toda peluda y suavepor unos minutos, después me saca de ahí con sus manos y me dice cogeme. Se la metísuavemente, y después le di con ritmo, a los diez o veinte minutos se mueveella sola como queriendo subir, me hace acostar en el medio de la cama y abrelas piernas y se sube, la pija le entro sola en la cocha empapada que ya la tenía.Se apoyo con las manos en la almohada y comenzó a cabalgar con una fuerza y unritmo que nunca mas pude encontrar una mujer igual a ella. Yo para ese momentono sabía como acababan las minas, ella cabalgó hasta que en un momento se quedaquieta conteniendo la respiración y ahí supe que ella había acabado. Yo lechupo las tetas, le muerdo suavemente el pezón y le empiezo a dar por unosminutos hasta que acabé en su concha y quería quedarme por siempre así. Nos limpiamosen silencio, nos besamos y nos dormimos. A la mañana siguiente cuando desperté ellaya no estaba, se había levantado. Pasaron los días una semana mas o menos ytodos los días durante el día ella era mi tía y por la noche cogíamos mucho. Parala vuelta, salimos del pueblo hacia la ciudad para tomarnos un micro paravolver a Buenos Aires. Cuando llegamos a la terminal, no conseguimos boletospara poder volver, recién había para el día siguiente. Nos quedamos a dormir enun hotel, cenamos y después vimos una película antes de dormir, ella me dice mevoy a bañar que transpire todo el día, cuando sale de la ducha me dice bañate asívas a descansar mejor. Yo también me sentía transpirado, cuando salgo debañarme ella aún seguía desnuda y se estaba cortado las uñas de los pies. Me pideque apague la luz y que le haga unos masajes en la cintura porque le dolía unpoco, se acuesta boca abajo y yo comienzo con masajes suaves, le recorro todala espalda y tenía ante mis ojos el culo redondo y duro de mi tía al que le habíadedicado muchas pajas. Le fuí bajando los masajes a las caderas y a suspiernas, le paso un dedo por la concha y luego por la cola y no me dice nada. Sigocon los masajes hasta sus pies y desde ahí subí besando cada rincón de suspiernas hasta que llego al culo le paso la lengua y le abro un poco loscachetes, ella se pone de cuatro patas y me entrega sus dos agujeros para quelos chupe a placer. Era mi primera vez chupando un culo, me arrodillé y chupabaun rato la cocha y otro rato el culo, le metí un dedo en la concha y otro en elculo y parecía disfrutarlo mucho. Me paro detrás de ella dándole en cuatropatas y de a poco le fui metiendo un dedo en la cola, ella ahí se empezó amover de una manera descomunal me pedía que no acabe por favor y le que sigadando, estuvo cinco minutos así hasta que acabó con unos gemidos fuertes que nolos hizo en la casa de mis abuelos. Se sentó en la cama y me empezó a chuparesta vez con fuerza y me succionaba y se la mandaba muy profundo, en un momentoyo quiero sacarle mi pija de la boca porque estaba a punto de acabar, me mira yme dice que le acabe en la boca que ella quería eso. Me chupo un minuto mas yle acabe todo en su boca, se tragó todo, estuvo chupando un ratito más y me habíadejado la pija impecable sin una gota de leche. Nos acostamos cansados encucharita, abrazados, con el ventilador puesto a media máquina. Para lamadrugada dos o tres de la mañana tenia mucha sed, me levanto tomo agua y voyal baño, cuando salgo del baño dejo la luz prendida y le veo la cola semicubiertacon la sábana, me acerco por detrás y le doy un beso en la nalga, acaricio todosu cuerpo y ella lo pega inmediatamente al mío, se me paró al instante, la acomodoy la empiezo a coger suave, ella acompaña con sus movimientos de cadera hacia atrás,en un instante la pija se sale de la concha y quedó en la puerta del culo, lehago un poquito de presión como queriendo meterla ahí y no me dice nada, lepongo un poco se saliva y vuelvo a intentar meterla, comienza a entrar y ellahace como que le duele pero que siga. Despacio va entrando hasta que ya la teníametida toda adentro de la cola, esa cola grande, redonda y que tantas pajas le habíadedicado. Sigo cogiéndola por atrás y agarrándole la cintura en un momento ellaempieza a coger a todo ritmo y me pide que le deje toda la lechita ahí atrás,que la quería sentir, no pude aguantar ni un minuto más y le llene el orto deleche. Me fuí a lavar, le traje papel higiénico para que se limpie, se diovuelta y se durmió.
De vuelta enBuenos Aires yo la quería coger todo el tiempo, pero me dijo que cuando sepudiera si porque acá todo era distinto, estaba su marido, y sus hijos aunqueya eran grandes y se pasaban el día trabajando podían llegar en cualquiermomento. Durante ese verano cogimos mucho, cuando el marido y los hijos salían atrabajar, ella limpiaba la casa y yo la ayudaba, a veces el calor hacía lassiestas insoportables y como solo había aire acondicionado en el comedor yo meacostaba ahí en el piso a ver la tele y ella hablaba por teléfono con lasamigas. Cuando andaba de vestido suelto se ponía de cuatro en el sofá y yo la cogía,el código que teníamos de alguna manera era ese, todos salieron a trabajar ellase ponía vestido sin bombacha y se agachaba en cualquier lado de la casa y yome la cogía. Si estaba de pantalón era porque alguno iba a llegar temprano y nose podía hacer nada. De vez en cuando le gustaba sentarse en el sillón ychuparme la pija, siempre de la misma manera, se la mandaba hasta el fondo desu garganta y se tomaba toda la leche, nunca me hizo un pete y me dejó sin quele acabara en la boca. Se que se hizo largo, lo escribí así de una porque amedida que redactaba me iba acordando de más cosas.
 

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