Hace años que voy a la casa de Pamela, desde que iba a la Escuela, la conocí siendo casi una bebé, ya que mis padres eran amigos de su familia y yo unos nueve años más que ella.
Pamela es una hermosa que hoy en día que apenas pasa los 20 años, pero la veo como una hermana, más allá de que está espectacular.
Su padre Raúl falleció hace años y sus dos hermanos se mudaron a Estados Unidos y siguen haciendo sus respectivas vidas.
Paula, su mamá, quedó viuda y luego del luto, no se privó de absolutamente nada, tuvo más de cinco (al menos) tipos con los cuales salió, pero siempre le gustó estar sola y pasarla bien con sus amigas.
Es la típica madre de un amigo o amiga que en su apariencia de vecina amable, suele ser tremenda puta. Ya de por si las fotos que sube en sus redes antes de salir a trotar, te hace parar la pija de solo imaginarla.
Un día llego a su casa, y no encuentro a Pamela. "Salió por trabajo al interior, y va a volver en menos de una hora, ¿querés pasar?" me dijo Paula, yo solamente le iba a devolver unos 500 pesos que le pedí prestado, pero obviamente entré.
Me preguntó como andaba, consultó por mi novia, que ya se había convertido en ex. "Te pido disculpas mi negro, perdón" y yo haciendome el triste, le dije que no pasaba nada.
Luego de charlar un rato, le pido para pasar al baño, ya que me habían venido ganas de hacer el número dos. Me dejó pasar. Cuando veo su celular cargando en el baño.
Paula es juvenil, pero desbolada para ciertas cosas, cuando me acerco, había dejado la pantalla desbloqueada con música en volumen bajo. Me ganó la curiosidad.
Entré a su galería y encontré un montón de fotos, en tetas, en cuatro, colandose un vibrador enorme, pero no podía abrirlas, pues iba a cortar la música baja. No aguanté y me empecé a pajear, se me habían ido las ganas de cagar.
Miré hacia un costado y estaba el cesto de ropa, me puse a revisar y tenía una de las tangas que tenía en sus fotos. Me la envolví en la pija que estaba re palpitante y empecé a frotarla, mezclando su olor con el mío, mientras scrolleaba en su galería por fotos, donde pude ver vistas previas de como chupaba vergas y hacía muchas pajas con sus manos maduras.
No se si mi respiración estaba tan elevada, que ella se acercó a la puerta para preguntarme si estaba bien. Será desbolada, pero no boluda, entonces entró al baño sin permiso, como yo estaba revisando su celular.
"¡No te puedo creer que seas tan pajero!" me dijo, pero con su risa picarona, y allí nomás se sacó sus guantes de limpieza y empezó a pajearme con sus hermosas manos, con unas uñas rojas oscuras mientras me miraba a los ojos.
Yo quedé perplejo, y cuando atino a moverle el vestido me dice "No, no podés, ahora si no querés que Pame sepa esto, mando yo". No hizo más que acelerar el proceso, y le dejé todas sus manos llenas de semen. Mientras me decía "No para de salir leche, ¿hace tiempo que no la ponés?, la próxima te mando mensaje cuando no esté Pamela y te venís más preparado"
Se sintió un ruido en el portón de adelante, con el tiempo suficiente para ponerse los guantes aún con mi semen en sus manos y salir del baño.
Cuando salgo la veo saludando a su hija, dandole un abrazo y apretandola con sus guantes puestos. ¡Si supiera que la puta de tu madre tiene mi leche ahí todavía!


Pamela es una hermosa que hoy en día que apenas pasa los 20 años, pero la veo como una hermana, más allá de que está espectacular.
Su padre Raúl falleció hace años y sus dos hermanos se mudaron a Estados Unidos y siguen haciendo sus respectivas vidas.
Paula, su mamá, quedó viuda y luego del luto, no se privó de absolutamente nada, tuvo más de cinco (al menos) tipos con los cuales salió, pero siempre le gustó estar sola y pasarla bien con sus amigas.
Es la típica madre de un amigo o amiga que en su apariencia de vecina amable, suele ser tremenda puta. Ya de por si las fotos que sube en sus redes antes de salir a trotar, te hace parar la pija de solo imaginarla.
Un día llego a su casa, y no encuentro a Pamela. "Salió por trabajo al interior, y va a volver en menos de una hora, ¿querés pasar?" me dijo Paula, yo solamente le iba a devolver unos 500 pesos que le pedí prestado, pero obviamente entré.
Me preguntó como andaba, consultó por mi novia, que ya se había convertido en ex. "Te pido disculpas mi negro, perdón" y yo haciendome el triste, le dije que no pasaba nada.
Luego de charlar un rato, le pido para pasar al baño, ya que me habían venido ganas de hacer el número dos. Me dejó pasar. Cuando veo su celular cargando en el baño.
Paula es juvenil, pero desbolada para ciertas cosas, cuando me acerco, había dejado la pantalla desbloqueada con música en volumen bajo. Me ganó la curiosidad.
Entré a su galería y encontré un montón de fotos, en tetas, en cuatro, colandose un vibrador enorme, pero no podía abrirlas, pues iba a cortar la música baja. No aguanté y me empecé a pajear, se me habían ido las ganas de cagar.
Miré hacia un costado y estaba el cesto de ropa, me puse a revisar y tenía una de las tangas que tenía en sus fotos. Me la envolví en la pija que estaba re palpitante y empecé a frotarla, mezclando su olor con el mío, mientras scrolleaba en su galería por fotos, donde pude ver vistas previas de como chupaba vergas y hacía muchas pajas con sus manos maduras.
No se si mi respiración estaba tan elevada, que ella se acercó a la puerta para preguntarme si estaba bien. Será desbolada, pero no boluda, entonces entró al baño sin permiso, como yo estaba revisando su celular.
"¡No te puedo creer que seas tan pajero!" me dijo, pero con su risa picarona, y allí nomás se sacó sus guantes de limpieza y empezó a pajearme con sus hermosas manos, con unas uñas rojas oscuras mientras me miraba a los ojos.
Yo quedé perplejo, y cuando atino a moverle el vestido me dice "No, no podés, ahora si no querés que Pame sepa esto, mando yo". No hizo más que acelerar el proceso, y le dejé todas sus manos llenas de semen. Mientras me decía "No para de salir leche, ¿hace tiempo que no la ponés?, la próxima te mando mensaje cuando no esté Pamela y te venís más preparado"
Se sintió un ruido en el portón de adelante, con el tiempo suficiente para ponerse los guantes aún con mi semen en sus manos y salir del baño.
Cuando salgo la veo saludando a su hija, dandole un abrazo y apretandola con sus guantes puestos. ¡Si supiera que la puta de tu madre tiene mi leche ahí todavía!


5 comentarios - La madre de mi amiga me ayudó con la paja