Joder, no podía soportarlo más, deseaba sexo con mi padre, con mi tío, o con cualquier otro hombre, estaba tremendamente desesperada, ¿la masturbacion era suficiente? Obviamente no, por supuesto que no, ya no servía, no era lo mismo y quería una polla de carne en mi entrepierna.
Me masturbaba continuamente día tras día, entre pausas del estudio, deseando volver a estar con papá aunque en esos momentos cualquier polla me hubiera valido para quitarme la calentura que llevaba dentro.
Medianamente estaba centrada en los estudios y para evitar la frustración por los cambios de turno de mi madre que había dejado de hacer noches de manera imprevista intentaba provocar a papá de manera tímida y sutil, no surtía efecto, por lo que mi mente calenturienta la culpaba a mamá de todo.
Ahora bien, ese no era el único problema, mi tío no venía a casa porqué su mujer estaba enferma, o eso fue lo que le dijo mamá a mí hermano cuando preguntó por él, soy astuta y me valió una sola mirada a mamá para darme cuenta que era mentira, tenía demasiada curiosidad y decidí preguntarle directamente.
Lo llamé dos veces, y mis llamadas fueron rechazadas inmediatamente, ¿Que le podría suceder a mí tío para rechazar mis llamadas? ¿Se habría enterado la tía de nuestra aventura? ¿Mama lo sabía? Tenía demasiadas preguntas y ninguna respuesta.
Recibí un mensaje de Telegram pasado un día, apenas lo usaba y me sorprendí al saber que era mi tío.
-No pasa nada Valeria, tú tía está enfadada pero no sabe nada
Leí rápidamente mientras estaba en clase y lo contesté aún más rápida
-No podemos quedar tío?
Me leyó y no me contestó hasta después de comer cuando estaba en mi cuarto estudiando.
-No Valeria, lo siento
Frustrada sentí que algo se rompía dentro. No era solo sexo, era necesidad, necesitaba a mi papá o en su defecto a mí tío, el nunca me había fallado, hasta ahora.
Dejé caer el móvil sobre el escritorio, frustrada y enfadada, muy rabiosa. Decidida me levante y caminé hacia el cuarto de mis padres, era tarde, no había nadie, mi papá trabajaba, mi hermano tenía entrenamiento de futbol y mamá lo había ido a llevar, estoy segura que tardaría ya que normalmente espera a que termine el entrenamiento.
Miré el pasillo y caminé hacia el cuarto de mis padres, no había nadie, deseaba poseer a papá, ser yo la mujer de la casa, lo conocía bien y debajo del armario vestidor de mamá abrí un cajón con ropa de entretiempo, al fondo vi su satisfayer, lo tomé e inmediatamente lo encendí, funciona.
Volví a mí cuarto, cerré la puerta y me quité el pantalón vaquero y las bragas de tirones bruscos. Estaba excitada, nunca había usado el satisfayer de mamá a pesar de que sabía de su existencia, lo había tocado, testeado en mis dedos, pero nunca usado.
Olí el satisfayer, en mi cabeza olía a mamá y llevé mis labios y mi lengua a la zona de succión, estaba caliente no se porque lo hacía pero me excitaba saber que el clítoris de mamá había estado allí.
El zumbido del aparato llenó mi habitación como un secreto sucio y prohibido
-Zorra… eres una puta zorra
Susurré mientras se tumbaba boca arriba y abria las piernas, las abrí tanto que me dolieron los muslos, imaginé a mama follando con papi mientras colocaba el cabezal contra el clítoris hinchado
-Si tú te corres en mamá yo también me correré
Gemí mientras empecé con una succión suave y placentera, cómoda mientras me calentaba más y me mojaba deseando por momentos que entrara papá y me follara.
La luz del atardecer que entra por la ventana me ilumina de lleno, sin piedad, haciendo poco a poco que mi piel brille de sudor, estoy ardiendo, el corazón me late tan fuerte que lo siento palpitar directo en el clítoris hinchado, siento que mi coñito rosita se contrae solo, vacío, rogando por una polla grande que me llene hasta que me deje chorreando.
Respiro hondo, muy excitads y siento como mis senos ubien y bajan pidiendo que los agarren y aprieten hasta dejarlos rojos. Mo piel clara de puta está sonrojada en el pecho y el cuello, estoy sudando por ese calor que me sube desde el coño hasta la garganta.
-Ummm papi, papi, más fuerte
Gemí mientras subía la intensidad del satisfayer y tocaba mis pezones rosados, estaban duros mientras apuntaban al techo rogando que los pellizquen y muerdan, queria gritar y quería correrme.
Dios, que placer me estaba dando el satisfayer de mamá, extasiada por el deseo mientras imagino a papá penetrandome y mis dedos hábiles buscan la ranura de mi coño sentí un pinchazo eléctrico que me bajo directo al clítoris - Joder - Grité mientras apreté el coño tan fuerte que un chorrito espeso de jugo caliente salió disparado, resbalandome el culo y mojándo la cama.
Me encanta esa sensación pegajosa, sucia, de sentirme toda mojada y lista para que me rompan.
Estoy bien mojada y pegajosa, mis fluidos vaginales no paran de salir y mi clítoris hinchado y rojo palpita continuamente muy furioso con cada latido.
Mi abdomen tiembla con cada jadeo, respiro casi agotada, sudada y sintiendo el calor que irradia mi coño empapado, mis labios vaginales están abiertos de par en par deseando una gran polla, deseando a papá.
Siento como mis labios se hinchan con cada segundo que pasa, con cada latido de mi clítoris, siento mi interior palpitar y se contrarse, deseando tragarse una gran polla gorda y venosa.
Mis fluidos caen por mi culo cuando decido aventurarme y subir el nivel un poco, joder siento tanto placer que meto dos dedos mientras el satisfayer hace su trabajo y noto como chapotean, como mis paredes vaginales me aprietan y me succionan tanto como yo la polla de papi.
Mi mano derecha controla el satisfayer mientras con la izquierda introduzco dos dedos bien metidos hasta el fondo en mi coño, curvados, rozando ese punto que me hace arquear la espalda y jadear.
-Sí, ahí, si papá ... no pares, me voy a correr
Gimo mientras escucho como el chapoteo de mi coño supera al sonido del satisfayer, mi cuarto huele a coño caliente y sudor, mis tetas rebotan con cada embestida de mis dedos hábiles en mi interior.
Siento el orgasmo subiendo ya, siento como viene poco a poco, lo necesito, lo amo, mi coño se contrae fuerte alrededor de los dedos y el clítoris palpita como loco al son del satisfayer.
Las piernas tiemblan sin control, los muslos se aprietan, el culo se me cierra y se abre rogando que lo llenen también.
-Joder síii joder!!!
Gimo fuete sabiendo que voy a chorrear por todos los lados, mojaré la cama pero solo me importa llegar al límite, lo necesito, lo quiero todo.
Me imagino más pollas y más leche, me imagino unas manos expertas y ásperas tocarme toda, tocar mis tetas y chupar mis senos, imagino como me poseen todos y decido aumentar varios niveles la intensidad, creo que voy por el 7.
-¡Me vengo, me vengo, sí, rómpeme papi, rompe a tu putita
Gimo, chillo, sorprendida al notar la succión inmediata en mi clítoris, una succion brutal, como si fuera una boca hambrienta que te atrapa y vibra en mi coño mientras siento como me empapo toda, como chorreo jugo caliente por todos lados.
Tenía un incendio dentro de mi, gemí, chille y en plena agonía y excitación me corrí toda, fue un orgasmo largo y fuerte que me hizo olvidarme de todo, me sentí usada y satisfecha, una putita consentida.
Agotada apague el satisfayer y me toque suavemente aliviandome, respirando hondo, temblando de placer con los dedos húmedos y una sonrisa en los labios.















Me masturbaba continuamente día tras día, entre pausas del estudio, deseando volver a estar con papá aunque en esos momentos cualquier polla me hubiera valido para quitarme la calentura que llevaba dentro.
Medianamente estaba centrada en los estudios y para evitar la frustración por los cambios de turno de mi madre que había dejado de hacer noches de manera imprevista intentaba provocar a papá de manera tímida y sutil, no surtía efecto, por lo que mi mente calenturienta la culpaba a mamá de todo.
Ahora bien, ese no era el único problema, mi tío no venía a casa porqué su mujer estaba enferma, o eso fue lo que le dijo mamá a mí hermano cuando preguntó por él, soy astuta y me valió una sola mirada a mamá para darme cuenta que era mentira, tenía demasiada curiosidad y decidí preguntarle directamente.
Lo llamé dos veces, y mis llamadas fueron rechazadas inmediatamente, ¿Que le podría suceder a mí tío para rechazar mis llamadas? ¿Se habría enterado la tía de nuestra aventura? ¿Mama lo sabía? Tenía demasiadas preguntas y ninguna respuesta.
Recibí un mensaje de Telegram pasado un día, apenas lo usaba y me sorprendí al saber que era mi tío.
-No pasa nada Valeria, tú tía está enfadada pero no sabe nada
Leí rápidamente mientras estaba en clase y lo contesté aún más rápida
-No podemos quedar tío?
Me leyó y no me contestó hasta después de comer cuando estaba en mi cuarto estudiando.
-No Valeria, lo siento
Frustrada sentí que algo se rompía dentro. No era solo sexo, era necesidad, necesitaba a mi papá o en su defecto a mí tío, el nunca me había fallado, hasta ahora.
Dejé caer el móvil sobre el escritorio, frustrada y enfadada, muy rabiosa. Decidida me levante y caminé hacia el cuarto de mis padres, era tarde, no había nadie, mi papá trabajaba, mi hermano tenía entrenamiento de futbol y mamá lo había ido a llevar, estoy segura que tardaría ya que normalmente espera a que termine el entrenamiento.
Miré el pasillo y caminé hacia el cuarto de mis padres, no había nadie, deseaba poseer a papá, ser yo la mujer de la casa, lo conocía bien y debajo del armario vestidor de mamá abrí un cajón con ropa de entretiempo, al fondo vi su satisfayer, lo tomé e inmediatamente lo encendí, funciona.
Volví a mí cuarto, cerré la puerta y me quité el pantalón vaquero y las bragas de tirones bruscos. Estaba excitada, nunca había usado el satisfayer de mamá a pesar de que sabía de su existencia, lo había tocado, testeado en mis dedos, pero nunca usado.
Olí el satisfayer, en mi cabeza olía a mamá y llevé mis labios y mi lengua a la zona de succión, estaba caliente no se porque lo hacía pero me excitaba saber que el clítoris de mamá había estado allí.
El zumbido del aparato llenó mi habitación como un secreto sucio y prohibido
-Zorra… eres una puta zorra
Susurré mientras se tumbaba boca arriba y abria las piernas, las abrí tanto que me dolieron los muslos, imaginé a mama follando con papi mientras colocaba el cabezal contra el clítoris hinchado
-Si tú te corres en mamá yo también me correré
Gemí mientras empecé con una succión suave y placentera, cómoda mientras me calentaba más y me mojaba deseando por momentos que entrara papá y me follara.
La luz del atardecer que entra por la ventana me ilumina de lleno, sin piedad, haciendo poco a poco que mi piel brille de sudor, estoy ardiendo, el corazón me late tan fuerte que lo siento palpitar directo en el clítoris hinchado, siento que mi coñito rosita se contrae solo, vacío, rogando por una polla grande que me llene hasta que me deje chorreando.
Respiro hondo, muy excitads y siento como mis senos ubien y bajan pidiendo que los agarren y aprieten hasta dejarlos rojos. Mo piel clara de puta está sonrojada en el pecho y el cuello, estoy sudando por ese calor que me sube desde el coño hasta la garganta.
-Ummm papi, papi, más fuerte
Gemí mientras subía la intensidad del satisfayer y tocaba mis pezones rosados, estaban duros mientras apuntaban al techo rogando que los pellizquen y muerdan, queria gritar y quería correrme.
Dios, que placer me estaba dando el satisfayer de mamá, extasiada por el deseo mientras imagino a papá penetrandome y mis dedos hábiles buscan la ranura de mi coño sentí un pinchazo eléctrico que me bajo directo al clítoris - Joder - Grité mientras apreté el coño tan fuerte que un chorrito espeso de jugo caliente salió disparado, resbalandome el culo y mojándo la cama.
Me encanta esa sensación pegajosa, sucia, de sentirme toda mojada y lista para que me rompan.
Estoy bien mojada y pegajosa, mis fluidos vaginales no paran de salir y mi clítoris hinchado y rojo palpita continuamente muy furioso con cada latido.
Mi abdomen tiembla con cada jadeo, respiro casi agotada, sudada y sintiendo el calor que irradia mi coño empapado, mis labios vaginales están abiertos de par en par deseando una gran polla, deseando a papá.
Siento como mis labios se hinchan con cada segundo que pasa, con cada latido de mi clítoris, siento mi interior palpitar y se contrarse, deseando tragarse una gran polla gorda y venosa.
Mis fluidos caen por mi culo cuando decido aventurarme y subir el nivel un poco, joder siento tanto placer que meto dos dedos mientras el satisfayer hace su trabajo y noto como chapotean, como mis paredes vaginales me aprietan y me succionan tanto como yo la polla de papi.
Mi mano derecha controla el satisfayer mientras con la izquierda introduzco dos dedos bien metidos hasta el fondo en mi coño, curvados, rozando ese punto que me hace arquear la espalda y jadear.
-Sí, ahí, si papá ... no pares, me voy a correr
Gimo mientras escucho como el chapoteo de mi coño supera al sonido del satisfayer, mi cuarto huele a coño caliente y sudor, mis tetas rebotan con cada embestida de mis dedos hábiles en mi interior.
Siento el orgasmo subiendo ya, siento como viene poco a poco, lo necesito, lo amo, mi coño se contrae fuerte alrededor de los dedos y el clítoris palpita como loco al son del satisfayer.
Las piernas tiemblan sin control, los muslos se aprietan, el culo se me cierra y se abre rogando que lo llenen también.
-Joder síii joder!!!
Gimo fuete sabiendo que voy a chorrear por todos los lados, mojaré la cama pero solo me importa llegar al límite, lo necesito, lo quiero todo.
Me imagino más pollas y más leche, me imagino unas manos expertas y ásperas tocarme toda, tocar mis tetas y chupar mis senos, imagino como me poseen todos y decido aumentar varios niveles la intensidad, creo que voy por el 7.
-¡Me vengo, me vengo, sí, rómpeme papi, rompe a tu putita
Gimo, chillo, sorprendida al notar la succión inmediata en mi clítoris, una succion brutal, como si fuera una boca hambrienta que te atrapa y vibra en mi coño mientras siento como me empapo toda, como chorreo jugo caliente por todos lados.
Tenía un incendio dentro de mi, gemí, chille y en plena agonía y excitación me corrí toda, fue un orgasmo largo y fuerte que me hizo olvidarme de todo, me sentí usada y satisfecha, una putita consentida.
Agotada apague el satisfayer y me toque suavemente aliviandome, respirando hondo, temblando de placer con los dedos húmedos y una sonrisa en los labios.















1 comentarios - La hija codiciosa V (Inicios con papá III)