Hola pijudos hermosos, cómo están?
Hoy les traigo una nueva historia, donde me sorprendo cada día más sobre el tiempo que lleve siendo falsamente hetero cuando tenía más hambre de pija que la selección a la cuarta.
Cada día me convenzo más que mis ganas a que me penetren y mí gusto a la pija hacen que ya me sienta en otro cuerpo.
La siguiente historia paso luego de una jornada en el gym, donde vi en el vestuario más chicos de lo habitual, usualmente nunca hay nadie pero ese día hubo muchos que quisieron ir a ejercitarse. La cosa es que una vez en el vestuario muchos pelaron pija como si nada, y la verdad es que no estaban para nada mal, cuerpos flacos pijas gordas y grandes. Me tuve que meter en una ducha para que no se vea que se me estaba parando. Ahí me bañe en agua caliente, me empecé a tocar y con eso vinieron ganas de que me la pongan.
Salí de la ducha y en el gym vi unas chicas en calza, bien coladas, no es envidia pero sentí ganas de usar una, compré una de licra, bien ajustada y que esté bien colada. De ahí a Zoom y estrenar mí calcita blanca.
Una vez dentro, me sentía nerviosa, como si entrara por primera vez en una habitación para garchar, me cambié y al tocarla era como si no tuviera nada puesto. Estuve unos minutos y la acomode para tenerla bien colada.
De ahí pase por el laberinto y, no tarde ni 30 segundos que ya senti las manos toquetonas de algunos chicos. Me re calentó eso, pero quería que uno me agarre y me arrincone, estaba necesitada de pija.
Quería una pija que me haga de todo, que me acabe toda y me deje renga.
Me fui a una de las cabinas y mientras me tocaba viendo unos videos que pasaban ahí, me tocaron la puerta y abrí, había un chico de barba, bajito y eso que yo no soy muy alto.
Lo agarre de la remera y le comi la boca, me pasó la lengua por todos lados, este tenía una lengua que me ponía piel de gallina. Me levanto la remera y me empezó a besar el pecho, me chupo los pezones y ahí sentí un placer que antes no había sentido, me hizo gemir como loca y eso que no tenía su pija dentro. Estuvo un buen rato en cada lado y me dejó con una importante reflexión: que ganas de tener unas tetotas y hacerle una buena turca. Pero requería hacer otros cambios, cómo el de sexo y ya a esta altura estoy considerándolo seriamente.
Lejos de eso, el chico en si me tenía caliente, y empecé a hacer lo mismo, a chuparlo y ya quería ver si pija, que no me importaba si la tenía grande o no.
Fui directo a bajarle el pantalón y el me tenía de los pelos, metí la manos sentí frío y ahí agarré su pija, estaba algo gomosa, no era chica pero tampoco grande, si era hermosa, tenía algo que me hacía chuparla una y otra vez, bien curva, iba parándose y sus venas se notaban. Se la pase despacito alrededor con la lengua y empecé a pajearlo.
El me agarró de la nuca y me puso contra la pared, me tocó mí culo y me bajo la calza, el momento había llegado, iba a tener su pija adentro y entonces: hoyo en uno! Tenía su pija bien adentro, de una, la cual empezo a bombear una y otra vez, sintiendo su lechazo y el tipo seguía enchufado a 220v.
Así estuvo un buen rato sacándome las ganas que tenía, me daba y daba leche. Y entonces paro, salí caminando, me senté un rato y cuando quise pararme ahí si no sentí las piernas.
El chico había cumplido, me dio una flor de garchada y me dejó renga pero también dejo marcada a fuego esas ganas de ser una chica, con unos buenos macumbos, para que me los chupen y yo ser la puta de quién me quiera dar su pija hasta dejarme en cama ...
Hoy les traigo una nueva historia, donde me sorprendo cada día más sobre el tiempo que lleve siendo falsamente hetero cuando tenía más hambre de pija que la selección a la cuarta.
Cada día me convenzo más que mis ganas a que me penetren y mí gusto a la pija hacen que ya me sienta en otro cuerpo.
La siguiente historia paso luego de una jornada en el gym, donde vi en el vestuario más chicos de lo habitual, usualmente nunca hay nadie pero ese día hubo muchos que quisieron ir a ejercitarse. La cosa es que una vez en el vestuario muchos pelaron pija como si nada, y la verdad es que no estaban para nada mal, cuerpos flacos pijas gordas y grandes. Me tuve que meter en una ducha para que no se vea que se me estaba parando. Ahí me bañe en agua caliente, me empecé a tocar y con eso vinieron ganas de que me la pongan.
Salí de la ducha y en el gym vi unas chicas en calza, bien coladas, no es envidia pero sentí ganas de usar una, compré una de licra, bien ajustada y que esté bien colada. De ahí a Zoom y estrenar mí calcita blanca.
Una vez dentro, me sentía nerviosa, como si entrara por primera vez en una habitación para garchar, me cambié y al tocarla era como si no tuviera nada puesto. Estuve unos minutos y la acomode para tenerla bien colada.
De ahí pase por el laberinto y, no tarde ni 30 segundos que ya senti las manos toquetonas de algunos chicos. Me re calentó eso, pero quería que uno me agarre y me arrincone, estaba necesitada de pija.
Quería una pija que me haga de todo, que me acabe toda y me deje renga.
Me fui a una de las cabinas y mientras me tocaba viendo unos videos que pasaban ahí, me tocaron la puerta y abrí, había un chico de barba, bajito y eso que yo no soy muy alto.
Lo agarre de la remera y le comi la boca, me pasó la lengua por todos lados, este tenía una lengua que me ponía piel de gallina. Me levanto la remera y me empezó a besar el pecho, me chupo los pezones y ahí sentí un placer que antes no había sentido, me hizo gemir como loca y eso que no tenía su pija dentro. Estuvo un buen rato en cada lado y me dejó con una importante reflexión: que ganas de tener unas tetotas y hacerle una buena turca. Pero requería hacer otros cambios, cómo el de sexo y ya a esta altura estoy considerándolo seriamente.
Lejos de eso, el chico en si me tenía caliente, y empecé a hacer lo mismo, a chuparlo y ya quería ver si pija, que no me importaba si la tenía grande o no.
Fui directo a bajarle el pantalón y el me tenía de los pelos, metí la manos sentí frío y ahí agarré su pija, estaba algo gomosa, no era chica pero tampoco grande, si era hermosa, tenía algo que me hacía chuparla una y otra vez, bien curva, iba parándose y sus venas se notaban. Se la pase despacito alrededor con la lengua y empecé a pajearlo.
El me agarró de la nuca y me puso contra la pared, me tocó mí culo y me bajo la calza, el momento había llegado, iba a tener su pija adentro y entonces: hoyo en uno! Tenía su pija bien adentro, de una, la cual empezo a bombear una y otra vez, sintiendo su lechazo y el tipo seguía enchufado a 220v.
Así estuvo un buen rato sacándome las ganas que tenía, me daba y daba leche. Y entonces paro, salí caminando, me senté un rato y cuando quise pararme ahí si no sentí las piernas.
El chico había cumplido, me dio una flor de garchada y me dejó renga pero también dejo marcada a fuego esas ganas de ser una chica, con unos buenos macumbos, para que me los chupen y yo ser la puta de quién me quiera dar su pija hasta dejarme en cama ...
0 comentarios - Una trola suelta (relato gay)