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Mí mujer, me convirtió en cornudo y miron.

IMPORTANTE!! Este relato es para.un amigo @Mesias2655 , que me contó su fantasía con fotos de su mujer y yo trate de darle vuelo. Agradezco los puntos y comentarios con respecto al relato y a las fotos, los leemos. Gracias como siempre.


Mí nombre es Matias y Vanesa es mí esposa, somos una pareja pasando los 30 y estamos juntos desde adolescentes, en todo este tiempo cerca de los 20 tuvimos una separación puesto que descubrí algunas infidelidades, con el paso de algún tiempo volvimos a hablar y el amor resurgió, estaba algo dolido pero me juró haberlo hecho por pendeja y por el empuje de las amigas, acepte sus disculpas para poder continuar con nuestro camino juntos, hago está breve introducción para que entiendan mejor cómo viene la mano en esta historia.
Con el paso de los años fui olvidando el dolor que sentí en aquel momento pero surgió algo nuevo, un morbo, me calentaba y me pajeaba a escondidas pensando como otros hombres se habían garchado a mí novia en aquel momento, llegue al punto de preferir de alguna manera imaginar eso antes de tener sexo, miraba videos de cuckold y la mente me explotaba imaginándo que éramos nosotros. Aumentó tanto este morbo que se volvió un deseo, quería saber más y aunque no estaba seguro de cómo reaccionaría en ese momento, quería verlo con mis propios ojos pero ¿Cómo llegaría a eso?

Lei muchos foros y experiencias de personas que habían estado en mí lugar, la mayoría coincidían en que fue mejor de lo que pensaban y ahora no podían parar, las ganas de ver a su mujer con otra persona teniendo sexo eran únicas. Empecé de a poco dándole indirectas en el momento que teníamos relaciones tratando de despertar el morbo en ella también, le daba un consolador para que chupe o lo pegue al respaldo de la cama y mientras me chupaba la pija en 4, al mismo tiempo de cogía con el. Trataba de hacerla imaginar pensando que era otro ¿ Te gustaría que sea algún amigo mío ? ¿Cuál? ¿ Un compañero de trabajo ? Seguro, tenés a alguno que te ande de atrás. De a poco empezó a prenderse cada vez más al juego a tal punto que ella decidía a quién elegiría esa noche.

Ella es enfermera y llegó a contarme que un doctor aunque es casado, le tira onda y pregunta por ella a sus compañeras, prontamente casi siempre el elegido era el, si ella no lo hacía yo lo hacía por ella, su apellido siempre se escuchaba a la hora de garchar “Schiffer” el trato en el ámbito del trabajo siempre es por apellido y no por nombre, como en lo común. 

Una noche después de tener sexo y fantasear con aquel hombre, Vane me hizo la pregunta que tanto esperaba.

V: Amor, porque hacemos esto de fantasear con otra persona ? Que te calienta ? Que es lo que buscas ?
Yo: Después que me metiste los cuernos..
V: Siempre vas a tener eso en la cabeza, ya te dije que era chica y estúpida ¿Para que volviste conmigo? Dijo, enojada.
Yo: ¿Me dejas terminar de hablar ?
V: Si vas a volver con lo mismo, dejamos la charla acá.
Yo: ¿Me dejas terminar de hablar ?
V: Si 
Yo: Después de todo lo que pasó y volvimos, dejé todo atrás pero hace un tiempo que no puedo dejar de imaginarte con otros hombres.
V: ¿Qué me querés decir ?
Yo: Que quiero verte con otro hombre.
V: No es solo un juego ?
Yo: No, quiero verte con otra persona de verdad.
V: De verdad te gustaría ?
Yo: Mira como me pone solo de pensarlo. Dije, mostrándole mí verga erecta peor de como estaba hace un rato.
V: Sentí como me pone a mí. Llevo mí mano a su vagina completamente empapada, de más está decir que volvimos a tener sexo pero está vez de forma salvaje.

Pasaron unos días y no tocamos el tema, tuvimos sexo algunas veces pero en la última, mientras me chupaba la verga arrodillada todo cambio. Se levantó y me pidió que cambiará de sillón para después irse al cuarto “Espérame” dijo de espaldas a mí. No pasaron más de dos minutos pero para mí la espera era interminable, apareció caminando con un conjunto de ropa interior rojo no era nada tan jugado, más bien normal pero con una tanga que le quedaba muy bien y en los pechos, otro tanto. Tenía la mirada perdida en su cuerpo, se acercó a mí, apoyó sus manos en mis rodillas y me beso, cuando terminó nos quedamos frente a frente, intenté hablar pero ella me dijo de forma tierna y juguetona a la vez “ Shh, decime si esto es lo que querés”.

Desde que me hizo sentar en otro sillón y pasó todo este tiempo hasta lo último que me dijo, no había parado de masturbarme, cuando escuché su última frase agarre mí verga mostrándola en una especie de invitación a subirse pero no fue así. Se dirigió al sillón donde estábamos y acomodo sobre el asiento un consolador en forma de verga algo más grande que la mía y gruesa “Te presento al Doctor Pablo, mí amor”. Chupo el consolador como pocas veces vi hacerlo con mí verga, para ser sincero desde que éramos jóvenes y en cada oportunidad que teníamos saltabamos a la cama a calmar nuestras alborotadas hormonas. 

Lo chupaba y por como lo hacía, se lo estaba imaginando a él, levantaba la vista como si estuviera buscando sus ojos, se apretaba los pechos, sacaba la lengua y jugaba con los huevos artificiales del consolador, cuando se acordaba que yo también existía me regalaba alguna mirada directa a mis ojos pero sin sacar su lengua de él. 

Cambió de posición montándose, lo cabalgo por un rato mientras yo seguía masturbándome, embobado en lo que hacía e intentando imaginar lo mismo que ella, estaba cerca de acabar al igual que ella.

Yo: Mí amor, voy a acabar.
V: Ni se te ocurra, espera hasta que te diga.

Segundos después ella acabó gritando “Ay sí doctor, así doctor, voy a acabar Doc”. Se desmontó para arrodillarse frente a mí “Acabame en la boca”. Me dijo. Me pajie por un minuto aproximadamente, no entendía porque no podía acabar aunque estaba re caliente. “Dame la lechita, que quiero tomarla como la del doctor” eso ahora si fue suficiente y segundos después, su boca estaba llena de leche. Pensé que la tragaría como dijo pero la retuvo en la boca y volvió a arrodillarse frente al consolador, lo masturbo con euforia y como pudo porque tenía la boca llena de mí leche dijo “Deme la leche doc, deme la lechita así ve mí marido como me tomo su leche pero no la de el”. Y dejó caer mí leche en la punta del consolador tal y como se vería si estuviera acabando realmente para luego con su lengua ir juntando hasta lo último dejándolo limpio antes de tragar hasta la última gota.

Después de eso, tuvimos una charla sería.

V: Eso es realmente lo que querés o que siga como fantasía ?
Yo: Lo quiero.
V: Seguro ? Mira que no es lo mismo imaginarlo con un consolador a qué otro hombre me tenga arrodillada chupándole la pija enfrente tuyo.
Yo: Estoy seguro que lo quiero y mientras más lo decís, más me calienta.
V: Entonces si estás tan seguro voy a intentar cumplirla, pero no prometo nada, solo déjame pensar y ver cómo hago.
Yo: Lo único que te pido es que por favor te apures porque me estoy volviendo loco.

Al terminar está breve charla, volvimos a tener sexo, apasionado pero sucio al mismo tiempo.

Pasaron varios días hasta que en uno de ellos cuando llegó yo estaba cocinando, la vi algo alborotada pero feliz, se puso a mí lado sonriendo, dando saltitos y aplausos.

V: ¿A que no sabes que ?
Yo: Que paso amor ?
V: Lo logré.
Yo: Que lograste ?
V: Cumplir tu fantasía.
Yo: De verdad ? Cuando ? Cómo ?
V: La próxima guardia que tenga, me vas a tener que llevar vos así no voy en mí auto y cuando salgamos, vengo con el doctor. Lo único es que hay condiciones y si las aceptas, lo hacemos.
Yo: Contame dale.
V: El sabe que vas a estar, pero por esta vez al menos no quiere hacer un trío, después lo podríamos charlar pero me quiere para él solo.
Yo: Y yo que hago ?
V: Lo del otro día, nos miras y te tocas.
Yo: Está bien y ¿qué más ?
V: Sin fotos a menos que el te lo pida pero podes preguntar y en el momento tal vez acepte pero tampoco puede aparecer su cara, es un hombre casado y tiene miedo de aparecer en cualquier lado.
Yo: Bueno, está bien. Aunque quería tener algún recuerdo para ver juntos. Algo más ?
V: En el momento lo vemos. Si, la última, no se puede quedar mucho tiempo por su mujer, así que va a tener que ser medianamente rápido. Que opinas ? Aceptas ?
Yo: Si, acepto.

Volvió a saltar feliz y aplaudir. “Me voy a coger al doctor, me voy a coger al doctor” decía, pero la corte y le dije “ Te lo vas a coger, pero primero a mí putita” inmediatamente se arrodilló para chuparme la verga en la cocina para posteriormente tener sexo, de más está decir que terminamos pidiendo delivery porque la comida se me quemó.

Ese día que deje a Vanesa en la puerta de su trabajo, la bese y la vi irse caminando hacia adentro mientras le miraba el culo, pensando que más tarde lo estaría viendo en las manos de otro hombre, volví a mí casa acariciándome la verga todo el camino de vuelta, me masturbe al llegar pero no acabe, quería seguir caliente lo máximo posible hasta el momento que se cumpla mí tan ansiada fantasía.

Fueron las 8 horas más largas de mí vida, los minutos parecían horas, miraba el reloj y quería distraerme con alguna cosa, sea lo que sea, para cuando giraba y volvía a verlo, con suerte habían pasado 15 minutos, hasta que por fin llegó ese tan ansiado mensaje alrededor de las 14 HRS. 

V: Amor, estás ?
Yo: Si, paso algo ?
V: Ya estamos yendo, besos.

Cuando me escribió en primer momento, pensé que se había caído la cita y mí fantasía de vería frustrada, pero el último mensaje fue como sacarme una mochila de encima, solo respire y mí verga volvió a reaccionar.

Escuché que frenó el auto en la vereda y lo vi estacionar, tenía un auto de alta gama negro, no se podía esperar otra cosa de un médico. Salí a la vereda al encuentro de ambos, en un intento de que la gente chusma de la cuadra no hablara pavadas como que mí mujer me estaba engañando. Apenas lo vi y nos dimos un apretón de manos me di cuenta porque mí mujer eligió a él, un tipo tal vez una cabeza más alto que yo, manos fuertes, voz algo gruesa, apenas canoso y barba prolija, además su ropa denotaba que completaba su título, zapatos, pantalón de vestir marrón claro, camisa a rayas celeste y blanco, y gafas de sol que se sacó de manera educada para estrechar mi mano. 

El entro primero, saludé a Vane que me lanzó una sonrisa de oreja a oreja muy emocionada. Nos sentamos en el sillón, Vanesa se había ido al cuarto y mientras charlamos, le ofrecí un whisky bastante caro, por cierto, no creí que fuera una persona que beba cualquier cosa.

P: Gracias, pero no bebo.

Apareció con una ropa interior con encaje negra, una tanga muy pequeña bien metida entre sus nalgas y un corpiño que levantaban sus pechos de una forma increíble. No hubo ningún tipo de tapujos en ella ni vergüenza al contrario, caminaba totalmente decidida y muy sexy, no me esperaba que fuera todo tan directo, mí verga se paró inmediatamente. El invitado me miró y dijo.

P: Creo que si voy a aceptar una medida de whisky. 

Vanesa se acercó a él, mientras yo sentado desde el otro sillón le alcanzaba el trato, lo tomó de un solo sorbo y Vane llegó a estar parada frente a él entre sus piernas. 

P: Voy a necesitar otra medida. 

Dijo evidentemente nervioso estirando el brazo con el vaso, pero sin dejar de mirar a mí mujer. Lo tomo nuevamente de un sorbo y me devolvió el vaso.

P: Me tomaste por sorpresa, no crei que…
V: Me dijo que tenía poco tiempo, no quiere aprovecharlo ?
P: Si, solo que me pusiste nervioso
V: No era esto lo que quería ? Pregunto tanto por mí, acá me tiene.
P: Si, era lo que quería. Vos no ?
V: Me parece que el que tenía más ganas de los 2, fue usted, no me costó mucho convencerlo.

Empezó a arrodillarse, sabía que se venía lo bueno, me prepare acomodandome en el sillón, él no dejaba de mirarla mientras desprendía su pantalón y sacaba su verga, estaba dormida creo que por el nerviosismo pero a ella no le importo, se la metió directo en la boca y empezó a chuparla fuerte, estirando su miembro con la boca intentando que reaccione, él se aferró al apoyabrazos y me miró sorprendido.

Yo: Relájate y disfruta, sabe hacerlo.

Ella sonrió, aprobando mí comentario y volvió a sus ojos. 

V: ¿Qué pasa, no te caliento ?. Dijo juguetonamente.
P: Si me calentas.
V: Y entonces qué pasa ?
P: Estoy nervioso, por tu marido. No sé si pueda así..
V: Míreme a mí, no era lo que quería doc ? Tenerme arrodillada chupándole la pija ?
P: Si..
V: Entonces no le des bola al cornudo, déjalo que mire.. así capaz aprende a como cogerme.

El doctor se empezó a calentar al escucharla.

Yo: Uff seguí Vane, chupasela toda. Saque mí verga y empecé a pajearme.

V: Ve doc ? Usted tiene mejor verga. Tanto que me miraba el culo y ahora que puede, no me lo toca.
P: Eso lo dejo para después. Primero chupa putita.
V: Mmm doc, así ?
P: La chupas mejor de lo que imaginaba.
V: Tengo experiencia, varias pijas pasaron por mí boca.
P: Se rumorea en el hospital que hay una enfermera que le chupa la pija a los camilleros y enfermeros en el baño, ¿no serás vos ?
V: No soy yo, pero si usted quiere y mí marido me deja, podemos intentarlo.
P: Que decís ? La dejas ?
Yo: Lo voy a pensar.

Pablo hizo levantar a mí mujer del suelo mientras él se quedó sentado en el sillón y la acerco. Agarró su culo con ambas manos, se lo acariciaba y apretaba, mientras besaba su abdomen, ella tenía apoyada sus dos manos en la cabeza de él, poco a poco fue subiendo más y más hasta llegar a sus tetas, le saco el corpiño tenía los pezones duros y parados, abrió tan grande la boca desesperado por chuparselas que parecía que las hacía desaparecer, después de disfrutarla un rato así, la giró de espaldas a él, mordisqueó y nalgueo a Vane algunas veces, corrió su tanga y la hizo sentar sobre el.

Estaba tan mojada que no hizo falta nada más que acomodar su verga para que mí mujer sienta en lo más profundo de sí, la verga dura y grande del Doctor. Sintió un hermoso alivio podía notarlo en su cara, agarrada de las rodillas del doctor se ayudó para bajar y subir despacio, solo sacaba la mitad de la verga dentro de ella, después cambio el movimiento y hacia giros circulares sin dejar un centímetro de verga afuera, por último el apretó una de sus tetas y le dio una orden “Salta” ella obedeció, en mí casa se escuchaba ruido a sexo, a mí mujer chocando contra el cuerpo de un hombre, mientras sus nalgas rebotaban pero ese hombre no era yo, está vez me tocaba solo ser espectador y darme placer solo, mientras mí mujer se lo daba a otro enfrente mío.

P: Siempre coje así ? Me preguntó el doctor.
Yo: A veces, solo cuando está muy caliente.
P: Qué bien que coge, tengo la leche en la punta.
V: Ay si, que rico. ¿Le gusta doc ?
P: Si me encanta.
V: Mire mí culo, mire como salta mí culo sobre usted.
P: Aahhh para para qué voy a acabar.

Le dio un pequeño empujón y la hizo levantar, el tambien se paró, mí mujer pensó que quería besarla y se acercó a su rostro para besarlo pero él la llevó de un brazo hasta el sillón, cayó arrodillada.

P: Ponete en 4.
V: Así ?

Se puso tras ella y con ambas manos abrió sus nalgas, disfruto la vista por breves segundos, hasta que su lengua empezó a jugar con el culo de Vane. Ella cerró los ojos y soltó un “Ufff”, sus ojos se dirigieron directamente a los míos, sabía que esto me calentaba por demás y decidió hacer un acting mejor, gimiendo y haciendo muecas como una puta, pero no tanto como para que Pablo sintiera que exageraba, la medida justa.

Se puso tras ella, preparó su verga y empezó a cogerla a 4 patas frente a mí, la agarraba del pelo, de los hombros y de la cintura alternando alguna vez una nalgada, con la fuerza suficiente para que la sienta y el ruido nos termine de calentar pero sin que le duela tanto como para que no la disfrute. Su voz cada vez era más fina, más aguda, me miraba a mí pajearme y lo miraba a él, hablaba y gemía literalmente como si fuera una prostituta, tenía claro que lo que decía me calentaba aún más, eran palabras que en nuestra intimidad me gustaba que las dijera.

V: Así, dame duro. Que verga grande, me vas a romper toda, acabame, lléname de leche, tenés lechita para mí ?

A Pablo escuchar estas cosas, también lo hizo calentar tanto que no había forma de que siga aguantando la leche y le aviso “Voy a acabar”. La reacción de Vane no fue un acto reflejo, más bien parecía memoria muscular, su cuerpo al escuchar esas palabras destrababa una acción casi involuntaria en ella, se puso de rodillas en el piso, con la boca abierta y sacando la lengua. El por otro tanto siguió el cuerpo de mí mujer sin saber qué haría buscando acabar en cualquier parte de ella, si es que no llegaba a aguantar las ganas de eyacular.

Y con solo dos o tres pajas, le lleno la boca de leche, cayó rendido en el sillón, mí mujer estaba enloquecida buscando hacerle salir hasta la última gota de leche y no se le despegó de la verga ni un segundo, Pablo gemía de placer, solo la miraba sin tocarla, disfrutando el momento y yo me masturbaba sin piedad, pero aún sin poder acabar hasta que ella se giró mirándome tenía algo de leche sobre sus labios y el cachete, abrió la boca para mostrarme todo lo que había eyaculado el doctor, una cantidad impresionante de leche. Automáticamente mi mente sacó una foto a ese momento, fue la mejor de las postales que me dejó este encuentro de mí fantasía cumplida y yo también acabe, ensuciándome por completo hasta pude sentir que una gota caliente toco mí cara.

Nos quedamos todos en silencio hasta que él rompió el hielo. Se paró para subirse el boxer y los pantalones, acomodó su camisa dentro de él y buscó sus gafas de sol.

P: Me tengo que ir, mí mujer está esperándome en mí casa.
Yo: Si, te acompaño. 

Acomode mí ropa rápidamente y me pare para acompañarlo, mí esposa había quedado en el piso sentada apoyada en el sillón, se agachó para saludarla con un beso y lo acompañe a la puerta.

P: La pase muy bien, gracias. Si quieren repetirlo, pueden avisarme. 
Yo: Está bien, lo vamos a pensar.
P: Te dejo mí número. 

Saco de su billetera una tarjeta con su número y me la dio, estrechamos las manos y se fue. 

Al entrar me senté en el piso al lado de Vane, ella se acurrucó en mí brazo.

V: La pase muy bien, gracias.
Yo: Yo también la pasé muy bien, gracias por cumplir mí fantasía.
V: Te gustó ?
Yo: Mucho, me dejaste muy caliente.
V: Sabes que estaba pensando ?
Yo: Que mí amor ?
V: Se me ocurrió una idea, una fantasía, ¿puedo cumplirla ?
Yo: Puede ser, pero qué es ?
V: No puedo decirte, sería una sorpresa.
Yo: ¿Crees que me va a gustar ?
V: Más que gustarte, estoy segura.
Yo: Entonces si, confío en vos.

18 comentarios - Mí mujer, me convirtió en cornudo y miron.

nick8765 +1
me encantó!
UltimoRincon +1
Y la mujer de mi amigo que te parece ?
AlceCornudo54 +1
que buen relato y que buena que esta la enfermerita
UltimoRincon
Para llenarle la colita de leche
Mesias2655
Me alegra que te guste
Mesias2655 +1
Gracias por el relato amigo. Ojalá vuelva a pasar
tomastomas10 +1
No te puedo explicar lo que senti leyendolo! Me sentí completamente representado. Es el sueño de mi vida vivir eso mismo con mi mujer!
Mesias2655 +1
Ojalá puedas cumplirla
sponjfloyd +1
Bien puta. Como todas las enfermeras
UltimoRincon
Y bueno, que se le va a hacer. El que te comento arriba es el marido, pero se ve que esta contento
sponjfloyd +1
@Mesias2655 de donde son?
Mesias2655 +1
@sponjfloyd mándame al privado
Nostros2 +1
Si es la de las fotos... Terrible putita
Mesias2655 +1
Si, ella es mí mujer
Nostros2
@Mesias2655 si tenés ganas escribime al privado y chateamos
Mesias2655
@Nostros2 te escribí
laprima +2
Me gusto!!

Gracias por compartir

Besis Laprima
UltimoRincon
Muchas gracias a vos por leer, comentar y puntuar !
BrianMills +1
amigo no aclares que no es real y encima al principio es de lo peor, escribilo como contando algo real y listo
UltimoRincon
1 Yo lo escribo como quiero, porque lo escribi yo, si no te gusta sos libre de escribir lo que gustes y como gustes.

2 Yo arregle con el marido que lo iba a aclarar y por eso lo hice, cual es el problema ?

3 Si es de lo peor, como te engancho para leerlo completo ?

Saludos.
Mesias2655 +1
El puso que no es real porque yo le pedí...pero eso no asegura que sea así.
Patrik81 +2
Me encantó... muy identificado me sentí... excelente...felicitaciones!!!
Mesias2655
Me alegro te guste
Chepe7075 +1
Muy buena experiencia gracias por compartirla y Ojalá cuentes que sucede después
Mesias2655 +1
Gracias por comentar. Espero te haya gustado. Hay mucho más para contar