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Fui hecha para ser una puta (parte 2)

Fui hecha para ser una puta (parte 2)


Aquel chico que conocimos en esa noche poco a poco se transformó en nuestro cómplice, aunque aún no me animaba a verlo y sostener relaciones íntimas con él, pero nos ayudaba a nuestras fantasías, aveces me hablaba como si fuera mi amante y me hacía sentirme deseada.

Algunas veces me decía que tenía algunos amigos que querían conocerme porque les parecía muy guapa y que podíamos hacer una orgía, me ayudaba a imaginar cómo era tener a varios hombres deseosos solo de poseerme y penetrarme y usarme, esa idea me gustaba mucho, ser usada, como una puta, de esas chicas que vendían sus servicios sexuales a hombres extraños.

Poco a poco mi cabeza se fue llenando de ese tipo de fantasías, de ser vista solo para disfrutar sexual de cualquier macho.

Abrí mis propias redes sociales, comencé a platicar con personas chicos y chicas, leer anécdotas, era todo un mundo nuevo para mi, algo muy tentador.

Todo se lo compartía a Eduardo los dos nos fuimos abriendo más y más, nos compartíamos cualquier cosa que deseábamos, en una ocasión pasamos por una zona donde por las noches se paraban las chicas que se vendían, las miraba con grandes tacones, faldas muy cortas o vestidos, leggins muy entallados los carros deteniéndose para subirlas o morbosearlas, de la nada Eduardo me preguntó que si no me gustaría ser una de ellas, le respondí que si, me propuso hacerlo, el simularia un cliente y yo llegaría al motel así vestida como toda una prostituta, fuimos de compras, quise vestirme lo más puta posible, mi outfit sería un vestido negro muy corto de encaje, medias negras de liguero y tacones altos, y solo con una tanguita muy chiquita.

Fue vienes, Eduardo me mandó mensaje de a qué hora llegaría al motel, me bañe, me cambié me puse muy linda cada prenda que me ponía me emocionaba, nunca me había mirado así, pedí un Uber para ir a la cita.

Estaba nerviosa, pero emocionada, mi teléfono sonó el Uber había llegado, cuando salí a su encuentro note que el conductor no podía dejar de mirarme, sabía porque, me veía muy sexy y muy puta, subí al carro, me dio la bienvenida “bienvenida señorita, el viaje es para el motel las palmas verdad" le dije que si y arranco y nos fuimos, notaba que me miraba por el retrovisor, aveces volteaba un poco para mirarme, yo me hacía la desentendida.

“disculpe mi atrevimiento señorita ¿Usted da servicio sexual?" Aquella pregunta me sorprendió, casi le respondo que a él que le importaba, pero era obvio que me veía así, algo en mi quiso jugar un poco, le dije que si, que era nueva en la ciudad y apenas hoy sería mi primer servicio.

"Wow, pues se ve muy hermosa, conozco a otras chicas, supongo que aquí hay buen mercado para ese negocio" me dijo tratando de hacer más plática, le dije que eso esperaba porque necesitaba dinero para el alquiler, me dio su número según para que le llamara y me pudiera hacer viajes con un menor costo que dentro de Uber, y estaba disponible toda la noche, me pidió el mio, lo pensé un poco pero se lo dí.

Llegamos al motel, una señora salió al encuentro del carro, le dije a la habitación en la iba y nos indico el camino, el conducto se estaciono enfrente, le pagué y me baje del auto, ya no disimulo me quedaba mirando muy morboso, el vestido se me subió y se me vio toda la tanga, me gustó lo que me dijo el muy cochino "que hermoso culo hermosa, con eso seguro te hacer rica" le sonreí y cerré la puerta.

Subí al encuentro con Eduardo, me miró asombrado, y como un animal se fue sobre mi besándome toda, arrancandome el vestido, él la mayoría de las veces era muy romántico en la intimidad, me cuidaba, me acariciaba suavemente, hacíamos el amor como quien dice, pero está vez no, me dijo "Hoy de voy a coger como la puta que eres" esas palabras me calentaron mucho le dije que si, eso quería hoy, ser utilizada por el, que estaba para él para todo lo que quisiera, se sacó el pene que ya está a duro,me tomo del cabello y me hizo ponerme de rodillas "abre la boca puta" la abrí lo más que pude, me tomo del cabello y literal me follaba la boca, me la metía toda hasta la garganta, me sentía que me ahogaba, o tener arcadas a punto de vomitar, pero como buena puta me aguantaba.

"Muy bien cariño, lo haces muy bien" me decía mientras me ponía de pie y me conducía a la cama "ponte en cuatro como perra" así lo hice y Eduardo colocó su cara entre mis nalgas, me olía la vagina y el culo "que rico hueles" con sus dedos hizo a un lado mi tanga y comenzó a chuparme el ano, nunca había sentido esa sensación pero me encantó, metía un poco su lengua y la movía dentro, mientras con sus dedos masajeaban mi clítoris, estaba a punto de venirme y Eduardo lo noto, lo hizo aún más rápido y con más intensidad, chorros y chorros salían de mi, nunca había tenido un orgasmo tan intenso.

Eduardo se puso de pie, sentía como su verga rozaba mi vagina deseosa por ser penetrada, me tomo de la cintura y de un solo empujón entro en mi, y se movía con rapidez, mientras me daba de nalgadas "¿Te gusta puta? ¿Te gusta como te follo?" Me preguntaba y me hacía sentir como verdadera puta, le decía entre gemidos que si, que me diera más fuerte, y así lo hacía, al poco rato, sentí los chorros de semen dentro de mi, y Eduardo gimiendo como un toro al vaciarse en mi,fue delicioso, nos recostamos un rato a descansar.

Nos fuimos a bañar, y en la regadera nuevamente me pidió que le hiciera un oral, le dije que encantada, al primer lenguetazo se le puso la verga muy dura, ahora yo sola me la comía toda, me gustó esa sensación de sentir que me ahogaba o de querer vomitar, de alguna manera me hacía sentir sucia y más puta de lo que ya me sentía, no tardó mucho en que llene la boca de semen, pensaba que si sabor era desagradable pero no, me gustó mucho, me los trague y le termine sacando cada gota que le quedaba dentro. Me beso y salimos de la regadera, nos cambiamos, pido un Uber y nos fuimos a casa.

2 comentarios - Fui hecha para ser una puta (parte 2)

Redfenix_ +1
oh si eres toda una zorra mamita