Me desperté con un dolor agudo en el trasero, recordando vagamente cómo llegué allí. Mi cabeza dolía de la resaca y mi cuerpo entero temblaba. Lentamente, me incorporé y miré alrededor. Estaba en un callejón oscuro, sin nadie a la vista.
Mi memoria comenzó a recuperarse fragmentariamente. Había salido de una fiesta, bebido demasiado y decidido explorar la zona roja en busca de algo nuevo y excitante. Un travesti me abordó y me ofreció sus servicios. No podía creer que estuviera considerando algo así, pero el alcohol me había dado coraje.
¿Qué quieres, guapo? preguntó con una sonrisa seductora.
Ando e curioso por ver como es estar con una trans como vos.
Mmm, qué curioso eres, murmuró mientras me acercaba a él. Sus ojos brillaban con malicia y deseo. Voy a darte algo que jamás olvidarás.
Me llevo a una zona mas apartada y oscura dentro del parque, me pide que baje del auto y fuimos al frente quedando aun mas cubierto.
Una vez ahí me agarra la verga y me besa pidiéndome que me baje el pantalón y tomándome la mano para que le agarre su verga. cuando esto ocurrió me forzó a arrodillarme frente a él diciéndome "Chupa esto, putito, vas a aprender lo que es una buena chica trans", ordenó, exhibiendo su miembro erecto. El olor masculino y algo extraño me hizo sentir incómodo, pero no quería parecer débil ni entrar en un conflicto. Así que me arrodille y comencé a chuparlo, tratando de ignorar los pensamientos negativos que bullían en mi mente.
Después de unos minutos, me apartó bruscamente."
Eso es suficiente, gruñó, antes de levantarme, girarme y empujarme hacia un costado del auto dejandome casi en cuatro. Sin previo aviso, me apoyo su pene en el ano y me penetró brutalmente, rompiendo mi virginidad de un solo golpe. Grité de dolor y sorpresa, pero no se detuvo. Continuó fustigando mi interior con fuerza, sin contemplaciones ni compasión.
"Esto es lo que mereces, puto de mierda" me dijo al oído entre gemidos y jadeos. "No sabías lo que te esperaba aquí no?"
Su verga palpitaba dentro de mí, hiriendo mis tejidos sensibles con cada embestida. El dolor era intenso, pero también sentí una especie de excitación prohibida."
Continuó cogiéndome con ferocidad, sin mostrar señales de cansancio. Su respiración era pesada y ruidosa, mezclada continuamente con un "te gusta mi verga putito, como come verga ese culito". Yo solo podía gemir y gemir, mi cuerpo sacudido por las violentas penetraciones.
De repente, sentí que su miembro se tensaba y expandía aún más dentro de mí. ¡Ahhhhh, sí! ¡Toma mi lechita, putito!, rugió antes de correrse con fuerza. Sentí un torrente caliente inundando mi interior, llenándolo hasta rebasar los límites de mi recto.
Al finalizar, me soltó bruscamente y me dejó caer contra el costado del auto mientras respiraba con dificultad, mi corazón latiendo desordenadamente."
Mientras intentaba recomponerme, escuché por detrás una voz distinta y una segunda figura apareció junto al travesti, esta era otra travesti con un miembro grueso y largo que me hacía parecer pequeño. Se rió burlonamente al ver mi estado.
Mira vos este putito, Veamos si se puede aguantar esta verga, dijo con sadismo. Antes de que pudiera reaccionar, me levantó bruscamente y me obligo a ponerle en cuatro en el piso. me escupió el ano y entonces, sin previo aviso, me penetró con su enorme verga, estirando mi agujero hasta mas allá del límite.
Gritá, puto, gritá que me encanta!!, me instigó mientras me montaba con fuerza, su polla rompía mis entrañas con cada embestida."
Los golpes secos y fuertes del miembro de la travesti me hicieron gritar de dolor y placer. Era tan grande que apenas cabía dentro de mí, y su ritmo implacable me tenía al borde del éxtasis.
¿Te gusta esto, puto de mierda? ¿Te gusta ser usado como un juguete?, me dice con voz ronca y cargada de deseo. Su aliento cálido en mi oreja me hacía sentir cosas que nunca imaginé posible.
A medida que seguía follando con fuerza, sentí que mi orgasmo se aproximaba rápidamente. Las contracciones internas de mi cuerpo se intensificaron y me vine, y justo cuando pensaba que no podría soportar más, la travesti se corrió con un rugido gutural."
Mira que puto rico resulto este, me miran titado en el piso mientras se visten u se van riéndose "esta no se la olvida mas" Decían.
Después de que las travestis se fueron, me quedé solo en ese lugar, completamente destrozado. Mi culo estaba abierto, hinchado y dolorido, y podía sentir la humedad de mi propio semen mezclado con el de ellas. Me costó mucho tiempo ponerme de pie, pero finalmente logré vestirme y salir de ese lugar.
Me subi al coche y mientras manejaba por la ciudad cada sacudida paso me hacía sentir la herida abierta en mi interior. Me sentía sucio, utilizado y avergonzado. Nunca olvidaría esa noche, aunque lo último que deseaba era recordarla.
Finalmente, llegue a casa me bañe notando lo dilatado que me había quedado el culo quedando completamente en shock pensando si desearía volver a ser dominado por una travesti.
Mi memoria comenzó a recuperarse fragmentariamente. Había salido de una fiesta, bebido demasiado y decidido explorar la zona roja en busca de algo nuevo y excitante. Un travesti me abordó y me ofreció sus servicios. No podía creer que estuviera considerando algo así, pero el alcohol me había dado coraje.
¿Qué quieres, guapo? preguntó con una sonrisa seductora.
Ando e curioso por ver como es estar con una trans como vos.
Mmm, qué curioso eres, murmuró mientras me acercaba a él. Sus ojos brillaban con malicia y deseo. Voy a darte algo que jamás olvidarás.
Me llevo a una zona mas apartada y oscura dentro del parque, me pide que baje del auto y fuimos al frente quedando aun mas cubierto.
Una vez ahí me agarra la verga y me besa pidiéndome que me baje el pantalón y tomándome la mano para que le agarre su verga. cuando esto ocurrió me forzó a arrodillarme frente a él diciéndome "Chupa esto, putito, vas a aprender lo que es una buena chica trans", ordenó, exhibiendo su miembro erecto. El olor masculino y algo extraño me hizo sentir incómodo, pero no quería parecer débil ni entrar en un conflicto. Así que me arrodille y comencé a chuparlo, tratando de ignorar los pensamientos negativos que bullían en mi mente.
Después de unos minutos, me apartó bruscamente."
Eso es suficiente, gruñó, antes de levantarme, girarme y empujarme hacia un costado del auto dejandome casi en cuatro. Sin previo aviso, me apoyo su pene en el ano y me penetró brutalmente, rompiendo mi virginidad de un solo golpe. Grité de dolor y sorpresa, pero no se detuvo. Continuó fustigando mi interior con fuerza, sin contemplaciones ni compasión.
"Esto es lo que mereces, puto de mierda" me dijo al oído entre gemidos y jadeos. "No sabías lo que te esperaba aquí no?"
Su verga palpitaba dentro de mí, hiriendo mis tejidos sensibles con cada embestida. El dolor era intenso, pero también sentí una especie de excitación prohibida."
Continuó cogiéndome con ferocidad, sin mostrar señales de cansancio. Su respiración era pesada y ruidosa, mezclada continuamente con un "te gusta mi verga putito, como come verga ese culito". Yo solo podía gemir y gemir, mi cuerpo sacudido por las violentas penetraciones.
De repente, sentí que su miembro se tensaba y expandía aún más dentro de mí. ¡Ahhhhh, sí! ¡Toma mi lechita, putito!, rugió antes de correrse con fuerza. Sentí un torrente caliente inundando mi interior, llenándolo hasta rebasar los límites de mi recto.
Al finalizar, me soltó bruscamente y me dejó caer contra el costado del auto mientras respiraba con dificultad, mi corazón latiendo desordenadamente."
Mientras intentaba recomponerme, escuché por detrás una voz distinta y una segunda figura apareció junto al travesti, esta era otra travesti con un miembro grueso y largo que me hacía parecer pequeño. Se rió burlonamente al ver mi estado.
Mira vos este putito, Veamos si se puede aguantar esta verga, dijo con sadismo. Antes de que pudiera reaccionar, me levantó bruscamente y me obligo a ponerle en cuatro en el piso. me escupió el ano y entonces, sin previo aviso, me penetró con su enorme verga, estirando mi agujero hasta mas allá del límite.
Gritá, puto, gritá que me encanta!!, me instigó mientras me montaba con fuerza, su polla rompía mis entrañas con cada embestida."
Los golpes secos y fuertes del miembro de la travesti me hicieron gritar de dolor y placer. Era tan grande que apenas cabía dentro de mí, y su ritmo implacable me tenía al borde del éxtasis.
¿Te gusta esto, puto de mierda? ¿Te gusta ser usado como un juguete?, me dice con voz ronca y cargada de deseo. Su aliento cálido en mi oreja me hacía sentir cosas que nunca imaginé posible.
A medida que seguía follando con fuerza, sentí que mi orgasmo se aproximaba rápidamente. Las contracciones internas de mi cuerpo se intensificaron y me vine, y justo cuando pensaba que no podría soportar más, la travesti se corrió con un rugido gutural."
Mira que puto rico resulto este, me miran titado en el piso mientras se visten u se van riéndose "esta no se la olvida mas" Decían.
Después de que las travestis se fueron, me quedé solo en ese lugar, completamente destrozado. Mi culo estaba abierto, hinchado y dolorido, y podía sentir la humedad de mi propio semen mezclado con el de ellas. Me costó mucho tiempo ponerme de pie, pero finalmente logré vestirme y salir de ese lugar.
Me subi al coche y mientras manejaba por la ciudad cada sacudida paso me hacía sentir la herida abierta en mi interior. Me sentía sucio, utilizado y avergonzado. Nunca olvidaría esa noche, aunque lo último que deseaba era recordarla.
Finalmente, llegue a casa me bañe notando lo dilatado que me había quedado el culo quedando completamente en shock pensando si desearía volver a ser dominado por una travesti.
1 comentarios - Sometido por dos prostitutas transexuales